CASTIGO
El pueblo de Lepe siempre
se ha distinguido por su simpleza y, como ya
están hartos, hacen algo
que los demás pueblos de la comarca no tienen:
una cámara de gas para los
forasteros que infrinjan la ley.
Total, que tiempo después
llega un forastero al pueblo y comienza una
pelea en el bar de la plaza mayor,
así que lo pescan y lo meten a la
cárcel. Tras un juicio rápido,
ya que querían probar la cámara de gas, lo
condenan a morir en dicha cámara.
Así que lo meten dentro
y entonces, el forastero emnpieza a reírse a
carcajadas:
-¿Esto es una cámara
de gas? ¡Pero si tiene barrotes, el gas no va a
hacerme nada!
A lo que contesta el alcalde:
-Espérate cabrón,
que ahora es cuando empiezan a caer las bombonas del
butano...