Han pasado 3 meses desde mi viaje a Jujuy, no le he contado a nadie mi experiencia en el cerro. Aunque me sigo preguntando que fue todo eso, porque realmente aún no tengo idea de que fue lo que paso, día tras día sigo pensando que pudo haber sido un animal o bien producto de mi imaginación.
Aunque no comprendo quienes fueron esos 2 hombres, que dijeron ser agentes y que estaban haciendo ahí. Aparte esa frase, todos los días ronda en mi cabeza, a toda hora, aunque analizándola empece a encontrarle sentido, yo toda mi vida siempre estuve noveno en la lista de nombres en la escuela, nací un 9 e incluso me sentaba en el tercer banco mirando hacia la ventana.
Pero todo esto no podía ser real, o bien era una coincidencia muy grande, yo me encontraba viviendo el echo más extraño de mi vida o tal ves algo que la iba a cambiar para siempre.
Ahora me encuentro en clases, estoy mirando por la ventana escuchando al Profesor Linaris, que nos esta hablando de física, y de su importancia en la vida cotidiana, sinceramente, no se cual será esa importancia.
Mientras el profesor seguía hablando yo me percate que desde la entrada principal de la escuela entraban 2 personas, vestidas de negro, corbatas negras y zapatos negros. Esta imagen me dejo totalmente helado, sentí como cada pelo de mi cuerpo se iba erizando y se me ponía la piel de gallina. En un momento la frase del anciano volvió a mi mente nuevamente... "serán 3 veces 9 y 9 veces 6 las que estarás en peligro".
En ese instante, mire rápidamente mi reloj y eran las 9:30 a.m. ...
Jamas creí que esto pudiera pasar, todo se estaba repitiendo nuevamente, que querían estos hombres y que buscaban en mi escuela, o venían a buscarme a mí. Sinceramente en mi cabeza pasaban miles de preguntas, por lo tanto decidí actuar para averiguar lo que ocurría.
Levante la mano y me dirigí al profesor.
Profesor, ¿puedo ir al baño?
Estamos en medio de la clase Emanuel, ¿por qué no esperas un poco?
¡No puedo!
A continuación me miro, y solamente con el movimiento de la cabeza hizo que saliera fuera de la clase, me fui hacia el baño pensando que seguramente a la vuelta el profesor me tomara frente a la clase. Una conducta común del profesor.
Por lo tanto emprendí mi recorrido al baño, y desde el baño, el cual daba a las galerías, de forma abierta, pude ver a los agentes que estaban en la secretaria de alumnos.
Ahora la situación me estaba llamando demasiado la atención, y empece a sentir un cierto miedo, pensando si habrían venido a buscar información sobre mí, aunque la verdad era irrisorio.
Por lo cual decidí ir a la secretaria y quedarme cerca, al menos para intentar ver que hablaban, por lo cual empece a caminar hacia la secretaria. Una ves que estuve frente a la puerta, esta se abrió y los agentes salieron, quedando frente mío.
Yo solo los mire fijo, y uno de ellos me saludo, al verlos tan de cerca note que eran los mismos agentes que me habían interrogado a mí, ante semejante situación el miedo fue aumentando y lo único que hice fue entrar rápidamente en la secretaria pasando entre los dos agentes.
En la secretaria, uno de los administrativos, me pregunto que necesitaba, yo en ese momento no sabía que hacer, pero recordé que siempre mi padre me estaba pidiendo los certificados de alumno regular así que era un buen momento para pedirlos e intentar averiguar que buscaban esas dos personas en la escuela.
Hola, estoy buscando un certificado de alumno regular, ¿Me podría hacer uno?
Si, dame tu libreta o dni así lo buscamos más rápido.
Esta bien, aquí tiene la libreta.
Procure darle la libreta, mientras el administrativo buscaba en la computadora mis datos, yo estaba mirando la oficina, pensando como preguntarles acerca de aquellos dos hombres.
Discúlpeme, ¿pero quienes eran esas personas que salieron recién?
Se produjo un silencio, parecía que nadie quería decir nada y luego de varios segundos, que parecían eternos.
Eran dos agentes, que vinieron por lo que paso la semana pasada.
¿Qué fue lo que paso la semana pasada?
¿No se entero alumno?
Eh, no sinceramente, no sé que paso.
Una alumna de la tarde, María Santillan, se quiso suicidar, una de sus compañeras la encontró con un cuchillo e intentando cortarse las venas. Y diciendo 3, 6, 9..
Esta respuesta me dejo realmente asustado, como podía ser que esta chica estuviese diciendo esos números, los agentes, todo parecía relacionado aunque también podía ser mi imaginación que estaba volando y tratando de entender todo.
Por lo cual decidí indagar un poco más tratando de enterarme un poco más sobre lo ocurrido.
Ah, esta bien, entonces los agentes vinieron a constatar el echo, y ella ahora ¿Cómo esta?
Mira, como les dijimos a los agentes no sabemos, su familia la tiene en su casa y desde ese día no vino más, aparte las amigas de la alumna ninguna pudo acercarse a ella. Dicen que es como ver un zombie. Aunque las chicas acá siempre son de agrandar mucho las cosas, me imagino que ya debes saberlo.
Si, es verdad...
Nuevamente se formo otro gran silencio, esta ves debido a que el administrativo estaba imprimiendo el certificado y me lo estaba entregando, lo salude y me retire.
Ahora que me había enterado de todo lo sucedido, iba a intentar averiguar donde vivía, quienes eran sus amigas, y que tipos de cosas hacia, para tratar de entender lo sucedido.
Me apure para volver al aula, y al llegar el profesor se enojo, debido a mi tardanza a lo cual tuve que pasar a realizar los ejercicios en el pizarrón.
Al volver a mi pupitre, sonó el timbre y salimos al intervalo, y nos fuimos todos al patio donde hablábamos o comíamos algo, a lo cual decidí preguntarle a Leonardo si conocía a esa chica, ya que Leonardo era estudiante desde el primario de la escuela y era uno de los pocos con quienes me llevaba bien.
Hola, Leo
Hola...
¿Qué te pasa Leo? Te noto medio raro.
Estoy enamorado, hay tantas chicas las quiero a todas!
Bueno así es Leonardo siempre esta pensando en todas las mujeres con las cuales podrá estar y con las que no estará, por eso me inclino más en preguntarle a él si la conoce.
No sabes nada sobre una chica, una tal María Santillan.
Mmm, no estoy seguro, ¿Por qué?
No, solo quería saber, no se si te enteraste que se quiso suicidar y bueno quería saber un poco mas de ella.
Ja ja ja
Se reía Leonardo, a lo cual lo mire con cara sorprendido debido a su risa, y le pregunte:
¿De que te reís?
De vos, nunca hablas de mujeres y ahora te interesan las suicidas, después estas criticándome a mí y vos sos el más raro.
No, para nada que ver, yo solo quiero saber donde vive.
Eh ¿?
No se para que seguía contestándole, ya que iba empeorando la situación, así que decidí cambiar de tema y nos fuimos a tomar algo a la cafetería.
En la cafetería me encontré con Matías, un pibe de esos que siempre hablan con todo el mundo y se hacen sentir, el típico popular dentro de la escuela, aunque sinceramente jamas le tuve ningún aprecio, pero debía averiguar sobre esta chica, así que me acerque a él y le pregunte.
Para mi sorpresa, Matías la conocía y me contó que vivía en Ramos Mejía a cuadras de la estación de ferrocarril pero que su familia era muy reservada, que la señorita era una persona muy extraña ya que todos los días cambiaba de novios y que tenia una muy mala reputación.
A todo esto, ya sabia quien era, cuales eran sus amigas y a cambio de algunos refrigerios, Matías se había complotado con migo para presentarme a las amigas, así yo iba a poder hablarles. Él creyó que yo solo estaba buscando estar con alguna de estas chicas, lo cual me favorecía para no dar más explicaciones.
Así que quedamos el Miércoles en encontrarnos después de la practica de Gimnasia para verlas en la cafetería y charlar un rato.
Ese día termino tranquilamente, volví a mí casa, no conté nada de lo ocurrido a mis padres, y me quede pensando todo el resto del día en lo sucedido y como iba a tener que solucionarlo o al menos intentar averiguarlo.
El miércoles a la tarde, luego de gimnasia me dirigí a la cafetería, y efectivamente estaba Matías con las amigas de María, eran 3 chicas de estatura mediana, contextura física normal y las 3 eran castañas, realmente no eran llamativas en su forma de ser, aunque por lo que había escuchado se hablaba muy mal de ellas.
Así que decidí prensentarme y empezar mis preguntas de forma no tan directa para evitarme problemas.
Hola, soy Emanuel, las estuve buscando porque quería charlar con ustedes.
A continuación se presentaron y dijeron que se llamaban Alejandra, Daniela, y Liliana, el resto de la tarde nos quedamos charlando al principio tonterías hasta que decidí preguntarles directamente de su amiga en común.
¿Qué saben de María, esta bien?
Se hizo un silencio, nadie decía nada y no querían hablar del tema, a lo cual me llevo a tener que ser reiterativo, con lo cual terminaron contándome que ninguna había podido hablarle ya que estaba muy agresiva, se autoflajelaba y gritaba continuamente.
A través de ellas conseguí el número telefónico de María y decidí volverme a mi casa, las salude a todas, les agradecí y me marche, mientras me iba las escuchaba diciendo que yo estaba buscando meterme con María.
Esa noche en mi casa, llame a la telefónica y pedí la dirección, así que me dispuse en la siguiente clase de gimnasia al salir de ella irme hacia la casa de María, para tratar de entrevistarla y averiguar que fue lo que le paso, y tal ves así sepa que esta sucediendo.
Al siguiente miércoles, salí de la clase de gimnasia las 19 horas y me dirigí hacia la estación de trenes, ahí busque la dirección, por suerte encontré rápido la casa, la cual me llamo la atención de ser de dos plantas y pintada en un color crema, con algunas plantas en el frente y llena de rejas, excepto en las ventanas del primer piso que se veían que no tenían rejas, al observarlas note una silueta que desaparecía.
Toque el timbre de entrada de la casa, y espere en pocos segundos una vos femenina desde el portero me preguntaba quien era, a lo cual respondí un amigo de su hija, así que espere a que viniera esa persona, supuse que la madre.
Pasado unos cuantos minutos, se abre la puerta y sale una mujer relativamente grande, con los ojos realmente rojos, al parecer por haber estado llorando y que camina lentamente, se acerca y me habla.
Hola, ¿Vos sos amigo de mi hija?
Si, señora, soy amigo de ella, ¿podría verla?
Un tanto lo pregunte con miedo y mirando hacia el suelo, pense que no me iba a creer pero su respuesta me dejo asombrado.
Esta bien, pasa. Es bueno que vengan los amigos a verla, ya sinceramente no viene nadie, desde lo que le paso, todos le tienen miedo y piensan que ella es un fenómeno o algo similar.
Yo solo la mire, mientras me abría, y a continuación me hizo que la siguiera, entrando a la casa.
Espera un segundo acá en el comedor mientras voy a verla a María, después te llamo así venís.
Disculpe, ¿hacia donde tengo que ir?
Solo subí la escalera, y camina hacia el final del pasillo.
Esta bien.
La mujer se retiro, y se fue hacia las escaleras subiéndolas lentamente, mientras yo me percataba que toda la casa era de madera, los pisos, marcos todo muy agradable, e incluso las paredes eran de un color naranja claro que combinaba con el piso.
¡¡¡Subí!!! Ya esta lista María.
La escuche gritar a la mujer, a lo cual decidí subir la escalera, un tanto con miedo ya que no conocía la casa y toda la situación me era muy extraña. Estaba en un lugar donde no conocía nadie, me había echo pasar por un amigo, y lo único que tenia para decir que la conocía a la chica era la ropa de gimnasia de la escuela, nada mas, por lo cual a medida que subía escalón a escalón mi corazón latía cada ves mas rápido, pero ya era muy tarde para volverme. Así que decidí continuar y entrar a la habitación.
Dentro de la habitación, me encontré con María, y la mujer abrazándola y tratando de tranquilizarla, mientras ella se movía continuamente, al verme la mujer se levanto y se dirigió a mi diciéndome:
Los dejo solos, charlen sin miedo.
Realmente, todo esto me asusto, y al verla a María que estaba totalmente ida y que lo único que hacia era moverse sobre si misma adelante hacia atrás y diciendo 3, 6, 9 era lo único que decía.. y se movía y se tocaba la cabeza, de a momentos se golpeaba y deliraba diciendo esos números.
Por lo cual decidí hablarle e intentar conversar con ella para averiguar que fue lo que le paso.
Hola, soy Emanuel, vine a verte para tratar de entender esos números que vos hablas.
Pasaron unos minutos y ella no decía nada mas que repetir esos números a lo cual decidí cambiar mi táctica y decir otra cosa.
¿Viste a un anciano con aspecto indígena y te hablo de esos números?
....
Se callo totalmente no decía una sola palabra, yo estaba pensando ya que mi viaje había sido en vano, y pensaba levantarme e irme.
Si.... Yo..... Lo...... Vi....
¿Qué viste María?
Al anciano...
¿Qué te dijo?
Que vos morías, todos moriremos... todos morirán, todos, todos, todos....
Yo aun no podía creer lo que ella había dicho, no se si lo decía por su estado mental pero realmente me había asustado, hasta que escuche unos gritos, venían del comedor de la casa.
A lo cual María al escucharlos empezó a gritar sin cesar, cada vez gritaba más fuerte y se golpeaba. Y solo decía "ya están aquí" continuamente gritando.
Me dirigí hacia la escalera mire, hacia el comedor y vi a los agentes que venían hacia la escalera, por lo cual corrí a la habitación de María y cerré la puerta, percatándome que ya no estaba en la habitación María, y estaba yo solo.
Viendo como ellos ya estaban detrás de la puerta tratando de forzarla, ¡Ellos iban a entrar! Yo tenia que hacer algo, escaparme de esa situación, mirando a mí alrededor note que la ventana de la habitación daba a la calle y no tenia rejas, realmente un descuido para una persona que puede ser suicida.
Rompí la ventana con mi puño envuelto en la sabana de la cama y salte. Nunca hubiera echo esto, jamas en mi vida, pero salte y caí en el frente de la casa, como pude me reincorpore y corrí como jamas en mi vida hasta llegar a una remiseria donde pedí un remis, y así llegue a mi casa.
En mi casa le explique a mi Madre que estaba cansado porque había tenido un día muy duro en gimnasia, la verdad ni yo creí la excusa pero digamos son esas cosas que pueden pasar.
Esa noche mientras estaba en mi cama, pensaba en todo lo que había pasado y me había quedado en mi mente la imagen de María, esa chica totalmente alterada, quien era... quisiera conocerla mejor, bajo otras circunstancias tal vez.
Los días siguientes fueron tranquilos, no tuve grandes problemas y trate de averiguar si alguien sabia algo en la escuela sobre María pero nadie decía nada, e incluso trate de contactar a las amigas pero no las pude encontrar, hasta que decidí ir a la secretaria de alumnos y preguntarles si sabían algo sobre María, para mi sorpresa al hablar con los administrativos me dijeron que no conocían ninguna María Santillan, y que jamas fue una alumna del colegio.
Enseguida hable con Matías y él dijo que no conocía a ninguna María, por lo cual todo se había vuelto muy extraño y realmente extraño.
Ese mismo día al salir de la escuela me fui hacia la casa de María con el intento de averiguar que estaba pasando, al llegar note que la casa tenia un cartel de venta y tenia un aspecto de abandonado, e incluso la ventana del primer piso estaba tapiada, imagino que por la ventana rota.
Ahora no sé que habrá pasado con María y su familia, ni quienes son esos Agentes, pero estoy seguro que ellos tuvieron que ver con todo esto y aparte esos números. Tal ves esto con el tiempo valla tomando mas sentido por ahora tengo más interrogantes que respuestas.
Fin
Autor: Emanuel Chanampa
echanampa ( arroba ) hotmail.com
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