Hola, soy Federico de Uruguay y quisiera saludar a todos mis lectores y agradecer su apoyo, mi último relato fue leído por casi 14.000 personas y es muy gratificante saber que les gusta lo que escribo. Aquí les cuento nuevamente otra historia que me contó uno de mis lectores, es 100% real, solo le he arreglado algunos detalles, espero que les guste.
Me llamo Maxi y vivo en Veracruz, México, tengo 18 años y lo que me sucedió fue el inicio de una gran pasión que aun perdura. Yo vivo con mis padres y mi hermana Isabel de 21 años en Veracruz desde hace muchos años. Mido 1.76, tengo un físico normal, pelo marrón y ojos verdes, he tenido varias novias, pero no lo había hecho con ninguna. Siempre me había llevado muy bien con mi hermana Isabel (Isa le decimos en casa), una chica muy bella, mide 1.74, tiene pelo rubio largo (real, no teñido), ojos verdes como yo, además tiene un físico increíble.
Para que se la imaginen no es ninguna de esas flacas anoréxicas, tiene un cuerpo fibroso, bien desarrollado, con unas tetas de buen tamaño que contrastan muy bien con todo su cuerpo y un culo pequeño y bien parado. Su rostro es lo que más impresiona, no tiene ningún defecto y es muy hermoso, pero refleja su estado de ánimo de una manera increíble y cuando esta excitada atemoriza un poco. Yo había estado obsesionado en secreto con ella varios años, pero nunca me había atrevido a decirle nada por miedo a su reacción, incluso la había espiado desnuda en el baño y créanme, su cuerpo es tan espectacular como se lo imaginan.
Vivía masturbándome pensando en ella, Pero nunca imaginé que haría mis sueños realidad. Un sábado por la noche mis padres habían salido y yo estaba solo en casa viendo la TV, hasta que isa apareció. Me dijo que al día siguiente tenia que ir a un casamiento y me pidió que le aconsejara que vestido le quedaba mejor a lo que yo respondí encantado pensando que podría verla en ropa interior.
Fuimos a su cuarto donde ella se desvistió quedándose solo con un soutien y una pequeña tanga que resaltaba aun más su perfecto culo. Ante esta imagen intente mantener la cabeza fría y concentrarme para evitar un papelón, ella saco varios vestidos, el cual más provocativo y comenzó a probárselos. A pesar de mis esfuerzos, yo estaba visiblemente nervioso y ella lo noto preguntándome:
- ¿Por qué tan nervioso maxi?, ¿Nunca habías visto una mujer en ropa interior? - Si, pero nunca una, eh, como decirlo, tan desarrollada como tú, dije yo súper caliente - Bueno, no te preocupes, mira, si quieres puedes ver todo y si tienes alguna duda me preguntas, ok? Acto seguido se sacó el sostén y la tanga quedando completamente desnuda ante mí y yo con una erección monumental la tomé en mis brazos y la besé como nunca había besado a una mujer, metiendo mi lengua por toda su garganta y apretando fuertemente su cuerpo contra el mío. Luego de que hice esto ella dijo:
- Sabía que no aguantarías o ¿crees que no te he visto espiándome todas esas veces?, Pero da igual, aquí me tienes hermanito, haz lo que quieras.
Yo apenas podía creer lo que estaba escuchando, se me estaba entregando en bandeja de plata, pensé por un momento que estaba soñando, pero todas esas dudas se disiparon cuando Isa me llevó a su cama, me bajó el pantalón y comenzó a hacerme una espectacular mamada.
Por la manera que lo hacía sospeché que tenía experiencia previa, pero en ese momento estaba en el cielo gozando como nunca. Su manera de chupar era increíble, se tragaba toda mi verga y dentro de su boca la lamía de una manera que me hacia volar de placer. Después de un rato, hice que formáramos un 69 y mientras ella continuaba deleitándose con mi verga, yo comencé a explorar con mi lengua la concha con la que tanto había soñado. Aunque nunca lo había hecho, no debía estar haciéndolo mal a juzgar por los gemidos de placer que le arranqué a mi hermana mientras mi lengua recorría todo su precioso clítoris.
El sabor de su concha era exquisito y solo me daba más ganas de seguir lamiendo, pero en un momento Isa comenzó a vibrar en un tremendo orgasmo que terminó con un montón de líquido en mi cara. Cuando terminó, me acerqué a ella y la besé pasado todo el líquido que quedaba en mi cara a su boca, luego ella puso una cara de gata endemoniada que me asustó y me excitó a la misma vez y me hizo imaginarme que iba a hacer. Tomando mi verga aún erecta comenzó a sentarse en ella y antes de que pudiera reaccionar todo mi pene estaba dentro de su húmeda y caliente concha.
La agarré por las caderas y comenzamos un frenético mete saca, nuestros ritmos se ajustaron muy bien y a los pocos minutos gozábamos como nunca.
-Siiii, más fuerte, damelaaaa toda- gritaba mi hermana poseída por la excitación.
Mientras hacíamos esto yo apretaba y besaba sus pechos, que por la excitación estaban súper duros. También la besaba, haciendo que nuestras lenguas recorrieran la boca del otro, aumentando nuestra excitación al máximo.
No se cuanto estuvimos así, pero en un momento comencé a sentir que litros de semen iban a salir de mi pija. Actuando rápidamente la abracé con fuerza y de repente litros de mi leche fluyeron dentro de ella que los recibió convulsionándose en un orgasmo. Una vez que todo terminó nos quedamos en su cama besándonos, y luego de que hubiéramos descansado lo hicimos de nuevo, y así toda la noche.
Isa y yo aun somos amantes y cada vez intentamos durar más horas haciendo el amor.
Espero que les haya gustado el relato...
Un saludo, narradoruy…
Autor: narradoruy
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