Ven dijo el sargento, te voy a llevar a la clínica para que el médico te haga un examen rutinario, no le digas que te cogimos y luego volvemos para llevarte a tu cama. Era la primera vez que me hacían un examen médico, así extraño y sin motivo, sobre todo en un lugar de policía. La clínica estaba en la segunda planta, completamente al final. Comenzamos a subir las gradas, a medio camino el sargento me detuvo, se me acercó bien, me puso sus dos manos sobre mis dos nalgas y me las comenzó a masajear, mientras se inclinaba buscando mi boca para besarme, luego me pidió que me inclinara sobre el barandal de las gradas... estaba oscuro y el silencio era completo...
Habiéndola tenido toda adentro en el parque, no dudé en hacerle caso, me bajó el short para comenzar a penetrarme y presionarme casi de inmediato. No necesitó ensalivarme porque él sabía que no era necesario, pero puso sus manos sobre las mías para presionar mi culo contra el pasamanos de las gradas...y conseguir hundirla a la pura fuerza. Cuando sentía que me partía todo el culo por completo, en ese instante se encendieron las luces de las gradas y un policía preguntó desde arriba qué pasaba.
El sargento le pidió que apagara las luces y que bajara. Al acercarse me di cuenta que andaba casi desnudo, se sentó en la grada de arriba, se bajó su calzoncillo y comenzó a masturbarse, luego me pidió que se la mamara. Los dos nos dimos media vuelta, pero al inclinarme hasta su verga, me abrí más y sentí que el sargento agarraba más ventaja sobre mi culo y terminó de hundírmela completamente, sujetándome con sus dos manos de mi cintura, el nuevo también la tenía rica y gruesa. En cuanto se la sintió durísima, con la chupada que le hice le pidió al que me follaba, que le diera chance y se cambiaron de posición, sin embargo él no se movió, siguió medio recostado sobre la grada pidiendo que me sentara en ella. Me estuvieron presionando los dos orificios sin parar y así antes de entrar a la clínica, los dos satisficieron mi cuerpo y el de ellos depositando su semen en mi culito y en mi boca.
Cuando entramos sentía todo el culo completamente lleno de semen. El médico parecía que estaba viendo tele cuando nos abrió. Me pareció que sólo llevaba la bata. Se saludaron y el sargento pidió al doctor me practicara un examen por orden de la dirección y que estaría en la cafetería si en caso lo necesitaba.
El médico cerró la puerta y se me acercó, dio una vuelta alrededor mío con sus ojos fijos en mis nalgas que estaban mojadas del semen que se me salía, yo lo seguía con mi vista girando mi cabeza. Me tocó el culo con una mano y me pidió que me bajara el short y me acostara boca abajo. Él se dirigió a la tele y la apagó. Yo me bajé el short dándole mi espalda e inclinándome para que viera mi hoyo abierto y subí a la camilla provocativamente. Se me acercó y me pidió que levantara el culo levemente. Ví que el doctor se puso unos guantes de látex y cuando me vio listo, se me acercó y me dijo que me relajara porque así sería más fácil hacerme el examen. Me levantó las piernas para verme mi entrada... y pasó suavemente su mano en mi hoyo esperando alguna reacción mía.
Es un examen normal de rutina para verte la reacción de tus vasos cavernosos dijo suavemente sonriendo.
Siguió tocándome el culo abriendo mi entrada con sus dedos y se llevó sus dedos para oler. Del ano abierto me salía semen pero no hizo ningún comentario. Tomó una buena cantidad de crema lubricante, bastante viscosa y refrescante y me la empezó aplicar en la entrada de mi culo y hasta donde podía en mi interior. Mientras me tocaba, me estremecí por la sensación de placer que pocas veces había sentido de esa forma y le apreté los dedos de modo que notara que me gustaba que metiera sus dedos en mi abertura.
Extrañamente mi pene comenzó a ponerse duro y sentí deseos de moverme un poco hacia arriba al tiempo que abría más, me estaba excitando al sentir los dedos del doctor invadir mi culo cada vez más adentro y metiendo todos sus dedos y él sintiendo que le correspondía con mis movimientos lujuriosos. Respiré con suavidad y mucho placer, el doctor dijo: Parece que te gusta que te toquen allí, preguntó, pero tienes un culo muy abierto, ponte tranquilo y dime cuando sientas dolor.
Es sólo una sensación extraña que no recuerdo haber sentido le contesté. Se te ve rojizo. Supongo que nadie te ha estado tocando este día... No doctor, es que me da cosquillas y me rasco, algo así le contesté. ¿Cosquillas o te gusta? Entonces vas abrir las piernas un poco más porque te voy hacer un tacto más profundo.
Sacó una buena cantidad de lubricante en sus dedos y me lo untó en mi entrada...Metió sus dedos apuñados hasta donde podía y me los sacaba, volvía a meterlos y los volvía a sacar, cada vez más rápidamente, a medida que me abría el ano su mano entraba cada vez con más facilidad, consiguiendo entrarla toda al abrirle bien mi culo... casi pierdo el control sintiendo toda su mano traspasar mis esfínter o quizá, pensaba yo era el lubricante que me excitaba tanto. Yo me mantenía bien abierto y él médico dijo: Sigue relajado porque ahora sentirás otra sensación...
Sin sacar su mano intentó meterme un objeto que no podía ver. Estuvo metiendo y sacando aquella polla de hule sin sacarme su mano del culo. Cuando se cansó me sacó su mano y dijo: Viene la prueba final, se te ve bien, pero para estar más seguro te voy hacer una limpieza rectal rápida, no te va doler, aprovechando que disfrutas que te penetre con dos objetos, quedarás más limpio para que duermas mejor. Algunos chicos de tu edad, no les gusta que les toquen el hoyito, por lo visto tú eres distinto. No creo que tiene nada de malo le contesté.
Vi que preparaba un frasco conectado a una manguera normal, pero él la cambió por una más gruesa y luego se me acercó pidiendo que le abriera como antes. Me la fue metiendo despacio junto con sus dedos hasta donde le alcanzaban y me dijo:
Se va toda sin dificultad, tienes un traserito bien desarrollado y abierto.
Abrió el frasco del líquido y comenzó a bajar y llenar mi estómago de aquel líquido para limpiar mis intestinos, según el degenerado doctor y unos minutos después, sentí deseos de ir al baño.
Quiero ir al baño le dije sintiendo que se me salía el líquido. Ve, está al fondo y regresa pronto.
Me bajé de la camilla estirando mi culo y me dirigí al baño que estaba sin luz, en cuanto me senté en la tasa salió toda el agua. Me limpié y regresé al mismo lugar, subí a la camilla con morbo, me acosté en la misma forma que estaba, sin embargo noté que el médico estaba excitado mostrando su bulto debajo de su bata verde.
Volvió a ponerme suficiente crema en la entrada para meterme la manguera pero esta tenía un final en forma de pene. Me dobló las piernas apoyadas con mis pies en la camilla y así me estuvo metiendo y sacando aquel aparato logrando abrirme. Después cambió de idea y me pidió ponerme de torito. Lo hice intentando abrirle bien el culo para que apreciara mejor mi hoyo, aunque no me la había pedido. Él continuó untándome crema en el ano diciendo que era sólo para relajar el hoyo y sin embargo metía sus dedos bastante adentro causándole excitación de seguro.
¿Qué sientes? preguntó. Bien, siento delicioso le contesté.
Me estuvo moviendo sus dedos alrededor de mi entrada hasta lograr volver introducir su mano estirada, curioso porque al sacarla, lo hacía apuñada girándola en mi entrada. Cuando consideró que era suficiente, me tomó una pierna y me la fue bajando de la camilla haciendo que me acostara con mi estómago sobre la camilla, después me fue bajando la otra hasta dejarme inclinado con mi culo a su disposición. Yo cerré los ojos pensando que me introduciría otra cosa. Siguió poniendo más crema y después se acercó a mi culo, sacó su verga bien excitada y me la puso en la entrada del culo y me la empujó toda. No la sentí por la dilatación que me había provocado, pero su objeto caliente, duro y carnoso lo tenía todo en lo más profundo de mi culo.
¿Ahora qué sientes? volvió a preguntar...
Abrí mis ojos a su pregunta y le contesté, siento como si me estuviera follando con su verga. Sí dijo, porque veo y presiento que te gusta y sólo quiero complacerte.
Puse mi cara sobre la camilla y estiré mis brazos a lo largo de la camilla para disfrutar el placer que el doctor me estaba proporcionando en ese momento… me contorsionaba al ritmo de sus empujones y continuó presionando mi culo, ansioso de que sintiera los embistes de un hombre como él. Explotaba de placer, algo que me parecía bien inusual, pienso que el lubricante poseía alguna droga que me producía lo que estaba experimentando.
Me había limpiado el recto, me lo había dilatado como él deseaba, seguro que mi cuerpo estaba limpio, así me estaba disfrutando. Apresuró más su presión sobre mi culo hasta conseguir eyacular en mi interior. Los dos nos tranquilizamos, pero su pene lo mantuvo dentro. Al sentirlo duro, me lo estuvo metiendo y sacando muy despacio. Después de un rato de estarme presionando, me subió a la camilla boca arriba, dejando mi culo en el borde de la camilla, casi en el aire. Volvió a penetrarme inclinándose sobre mi cuerpo para besarme. Así se mantuvo pisando mi culo, ahora con mucha más fuerza. Dejó de besarme y metió sus manos por debajo de mi cuerpo, me levantó y me puso en el piso con su verga adentro y me presionó de pie inclinado sobre la camilla, concentrándonos los dos para conseguir eyacularme.
Otra vez volvió a ponerme de torito sobre la cama y ví que sacaba de un armario un instrumento eléctrico, era un vibrador. La verdad que ya los conocía en otra forma, pues hay una gran variedad de formas, el que preparaba tenía forma fálica que es de los más comunes. Este era eléctrico, de varios diámetros, hay otros que funcionan con baterías. Lo ajustó bien, lo engrasó y se acercó por detrás para introducirlo suavemente. Ese aparato lo sentí tremendamente excitante, cuando me abría el culo hacia los laterales me daba cierto malestar, pero me seguía dando más placer que inconveniencia.
Como notó que me gustaba, por los movimientos que hacía, me lo mantuvo un buen tiempo, regulando cada vez sus dimensiones para dilatar mi culo lo más posible.
¿Sabes una cosa? dijo, quisiera que me la chuparas y acabar en tu boca.
Me sacó el vibrador que me estaba dilatando el culo y me ayudó a bajar de la cama poniendo sus dos manos en mi entrada y metiendo sus ocho dedos porque el ano estaba más abierto de lo que él mismo se imaginó. Se frotó su verga, se puso en cuclillas y me pidió que se la mamara.
Yo me arrodillé primero y poco a poco fui poniendo mi estómago en el piso, levantando la cabeza para poder mamarlo y comenzando por sus testículos, se los chupé como loco y me los metí en la boca uno por uno y después le lamí todo el pene hasta cerca de su culo. Se la estuve chupando como él deseaba por un largo rato dándole una gran excitación. De cuando en cuando me la sacaba de la boca y me golpeaba la cara con ella, volví a meterla en mi boca y lo seguía chupando. Hasta que lo hice acabar sobre mi cara y con su glande me lo regó en todo el rostro, yo con mi lengua pude chuparme el semen que tenía sobre mis labios, comiéndomelo y disfrutándolo como un manjar especial.
Terminó así su exhaustivo examen y pidió que me pusiera mi short. Yo fui al servicio para limpiarme la cara y me quedé oyendo la plática con el policía que me había llevado. Con facilidad había pasado más de una hora conmigo disfrutando de mi cuerpo, serían más de las dos de la mañana. 2:00 am.
Está listo le dijo, puede venir por él, lo tienen disponible y tal como lo necesitan. Cualquiera de los agentes puede cogerlo sin problema. Al momento apareció uno de los policías en calzonetas y mostrando toda la excitación en su pene.
El médico le dijo suavemente, creo que es mejor que lo lleve al cuarto especial, usted sabe a que me refiero.Si por supuesto le contestó, ¿hay algo especial? Muy especial le contestó, allí pueden llegar sus compañeros a visitarlo, lo tiene completamente dilatado y pueden penetrarlo sin ningún miedo, es un chico diferente al resto, en vez de lamentarse, colabora en todo lo que se le hace y lo van disfrutar como a ninguno han disfrutado.
¿De verdad? le preguntó el policía, vea cómo la tengo sólo de escuchar lo que dice de él! Así como lo oye, tiene un culo fuera de lo común y admite cualquier tamaño, no tengan miedo que les responderá bien. Entonces no hablemos más, le contestó! Gracias por examinarlo.
Parece que ese examen se lo hacían a todos los chicos que pasaban la noche en sus instalaciones y que los preparaban para sodomizarlos. Al salir me dijo el policía: Has salido bien del examen y el médico te ha recomendado una habitación especial donde te divertirás mucho y disfrutarás el sueño, a menos que prefieras divertirte de otra forma, con un juguete como este que ves y me llevó mi mano a su verga. ¡Qué bien! le contesté, me gustaría divertirme en vez de dormir. ¿Qué te hizo el médico preguntó? Me limpió el estómago y como el líquido no me salía tuvimos que esperar. Me estuvo explicando que tenemos dos esfínteres anales, uno interno y otro externo. Gracias a ellos mantenemos el ano cerrado. El de afuera lo podemos controlar pero el que tenemos adentro no, trabaja de manera propia, se ajusta al detectar gases o materia fecal que vienen de arriba. Le pregunté porqué me dolía cuando mis amigos intentaban follarme, y me aconsejó relajarme y respirar profundo.
Hay veces que siento un gran dolor, cuando me están penetrando. Se debe a que tu músculo está teniendo un espasmo. Que no te lo saquen y mantenlo unos cuantos segundos adentro porque el esfínter interno necesita tiempo para relajarse. Si en ese momento lo sacas te puede producir una fisura y te va doler muchísimo. Mejor espera unos minutos me aconsejó. Qué bueno ahora ya sabes cómo hacerlo mejor dijo.
Antes de bajar a la supuesta habitación, me invitó al comedor a tomar una soda o una leche caliente. Antes de entrar me detuvo, como en las gradas, me estuvo besando de modo que los que estaban adentro nos vieron. Al entrar nos encontramos varios agentes tomando café y nos pidieron que nos uniéramos a la mesa. Yo me quedé de pie… disimulando pero más que todo para ¡provocarlos!
¿Quien es este chico? preguntó uno. Viene de lejos y dormirá en las instalaciones, le contestó.
El policía se levantó de su asiento y se me acercó. Me tomó de mis dos codos y me sentó a la mesa que era un poco baja. Él había visto que me besó en la entrada. Me fue recostando boca arriba sobre la mesa y poco a poco me fue bajando mi short hasta dejar mi cuerpo totalmente desnudo...al verme así lo primero que hizo fue quitarse la camiseta y se me inclinó para que le viera su enorme pecho, un poco peludo y musculoso y a los pocos segundos sus pants. Ya desnudo se apoyó en la mesa para inclinarse y besarme. Me puso el culo en el borde la mesa y delante del resto comenzó a pasarme su lengua en mi hoyo. A pesar de que su verga estaba ansiosa de entrar, preguntó, ¿quien comenzaría?
En ese momento los otro cinco se pusieron de pie y nos rodearon...
Escriban.
Autor: Terremotus terremotus (arroba) hotmail.com
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