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Relato Erótico: Aventura sobre ruedas

Fernando acababa de conocer a una chica que le había cautivado en todos los aspectos. Era la mejor mezcla entre inocencia, dulzura, curiosidad y picardía que hubiera visto jamás. Cuando se citaron lo hicieron en una cafetería de un centro comercial. Iban a tomar algo e ir al cine, un plan muy inocente pero que a la vez podía entrañar una gran bomba sexual si se atraían.

La vio venir por el pasillo central del centro comercial. Pelo castaño, corto y como despeinado en un moderno corte de pelo, bonitos ojos color miel y una sonrisa preciosa en unos carnosos labios. Se acercó a él y se dieron dos besos y fueron primero a tomar algo. Se sentaron y estuvieron hablando un rato. Ella tomó el bolso y se fue al baño y cuando volvió se inclinó sobre él y le susurró al oído si se saltaban el cine besándole en el cuello. Él no necesitó más para saber que iba a pasar una gran tarde y quizás una noche muy larga.

Se dirigieron hacia el coche de la chica y montaron. Nada más subir ella le miró y Fernando la besó, primero un suave y único beso como un roce en los labios nada más. Luego el beso suave y breve se transformó en un largo y lujurioso beso acompañado de suaves caricias buscando los lugares más recónditos de la anatomía femenina a la vez que ella lo acariciaba las piernas y subía al torso. Cuando por fin la cosa se calmó ella arrancó y condujo el coche hacia una zona arbolada y boscosa que rodeaba un aparcamiento al que solían acudir algunas parejas para dar rienda suelta a su pasión.

Aparcó y empezaron otra vez a besarse. Bueno, mejor dicho, ya nos e besaban; se comían la boca de forma literal. La muchacha pudo comprobar que el chico tenía bien abultado el pantalón y haciendo que se recostase en el asiento se inclinó sobre su pantalón y bajándole la cremallera sacó su polla y se la metió en la boca de una sola vez. Estaba muy cachonda y la mamaba con autentica pasión. El la propuso entonces que mejor se desnudaban primero y ella accedió.

Delante de él y dentro del coche se quitó el top azul que llevaba mostrado sus pequeños pechos rematados en dos bonitos pezones color marrón claro, Luego le tocó a la faldita y al tanga. Cuando se giró le enseñó el culo, un bonito culo redondo y respingón. Fernando pudo ver que Alazne estaba rasurada casi en su totalidad salvo un pequeño mechón de vello castaño. Él hizo lo mismo y se quitó toda la ropa hasta el bóxer. Era un chico alto, de complexión normal, moreno y unos bonitos y grandes ojos azules con labios carnosos y sonrisa perfecta. El torso sin apenas vello y la polla de un tamaño no muy grande pero que ella volvió a hacer suya.

Ella mamaba y succionaba como una posesa a la vez que el chico acariciaba los pechos o los muslos de la chica allí donde podía llegar. Se pasaron al final al asiento de atrás y él se tumbó boca arriba sobre el mismo a la vez que ella se tumbaba sobre él en un perfecto 69. Tenían que tener la puerta abierta porque si no el chico tenía que levantar las piernas. Ella le lamía la polla desde la base hasta la punta y el chico empezaba a lamerle el coño a la chica.

Estuvieron un buen rato prodigándose mutuas caricias y comiéndose sus respetivos genitales. El chico además penetraba a la chica con sus dedos en el coño y el culo. Estaban gozando cuando la chica se separó de él y poniéndose en cuclillas sobre la verga de Fernando se la fue metiendo. Se sujetaba del torso del hombre y subía y bajaba sobre ella. No encontraba ninguna dificultad debido a lo mojada que estaba. Estaba a cien y lo estaba follando. El la apretaba los pechos jugando con ellos a la vez que a veces la agarraba y separaba las nalgas. Alazne a veces se recreaba acariciando los huevos y haciendo que Fernando se excitase todavía más.

Ella no paraba de gemir y jadear pidiendo más y más cuando él la hizo quitar y la puso a cuatro patas y bufando colocó la polla en la entrada del ano de la chica.

Por favor,

ten cuidado que a veces el sexo anal me duele bastante.

Él la tranquilizó besándola la zona y acariciando su coño y masturbándoselo para cuando ella estaba muy caliente empezar a penetrarla con suavidad y dulzura. Al principio, solo entró el glande. Con el dentro lo sacaba y metía de nuevo hasta que de un golpe la metió entera y comenzó a follarla lentamente pero cada vez más rápido. Cuando miraron hacia delante a través de la puerta abierta vieron como una parejita estaba frente a ellos follando. El chico estaba sentado y la chica clavada en su polla dando la espalda al muchacho. El joven la sujetaba de los pechos.

Alazne esto la excitó lo mismo que a Fernando y el polvo se convirtió en algo desenfrenado, en un galope que llevó a que la chica estallara en un gran gemido acompañado de un derrumbamiento general por el gran orgasmo que había tenido en el preciso instante que Fernando la inundaba de semen toda la espalda. La limpió con un pañuelo de papel y salieron los dos del coche quedándose de pie mirando como la pareja terminaba de follar.

Pudieron ver como había algún coche más que también estaban disfrutando del placer. Alazne se acercó a la chica y a la vez que el chico la follaba la besó en la boca y le ofreció la polla de Fernando que ella no rehusó y comenzó a mamar con bastante dedicación. Maider se levantó y arrodillándose frente a la polla de Javi se la comió a la vez que se masturbaba y acariciaba la polla de Fernando que enseguida se puso dura de nuevo. Javi no tardó en eyacular sobre la cara de su novia.

Los dos chicos se quedaron sentados en el suelo al lado de donde ellas empezaron un combate de placer. Se besaban y acariciaban mutuamente. Las manos bajaban por el cuello, los pechos, los pezones, rodeaban el ombligo y descendían hasta el coñito para luego por detrás sobar las nalgas, acariciar el agujerito trasero y volver a subir. Estaban completamente desatadas y ahora se ponían a hacer la tijera. Javi ofreció esta vez su pene a Alazne para que se lo mamase y acariciase y Fernando hizo lo propio con Maider.

Las pollas de los dos chicos ahora estaban ya muy tiesas y duras y listas para poder entrar de nuevo en las cuevas de sus amigas. Javi hizo que Alazne se pusiera boca arriba con las piernas en sus hombros y así logró metérsela en una penetración larga y profunda. Fernando se había encaprichado del pequeño pero duro y respingón culo de Maider y quería penetrarlo.

Ella se puso con su coño en la boca de Alazne para que ésta pudiera degustar su dulce néctar y a la vez que la chica le lamía el coño notaba como dos dedos de Fernando subían desde su coño húmedos hasta haciendo círculos en su ano lograr penetrarlo. Lo estaba follando con los dedos. Javi había cambiado de agujero y ya no penetraba el coño de Alazne sino su culo, mientras Maider se había inclinado sobre el conejito de su amiga en la postura de perrito y recibiendo la lengua de la otra chica en su cuevita para recibir la verga de Fernando entrando en su culo. Estaban los cuatro follando entrelazados los unos con los otros y a la vez viendo como desde algunos coches no les quitaban ojo.

Ellas no paraban de enlazar orgasmos y se besaron tumbadas en el suelo en el momento que ellos poniéndose de pies sobre sus cuerpos se masturbaron hasta echar todo su semen sobre las caras de Alazne y Maider. Se vistieron los cuatro y Alazne y Fernando fueron a la sesión nocturna del cine y allí se besaron y acariciaron recordando tan productiva tarde.

Este relato es imaginario pero va dedicado a Alazne(nombre ficticio).

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