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Relato Erótico: Espiando a las amigas

Mientras ellas se besaban yo me acerque lentamente para terminar juntos follando toda la noche

Espiando a Vanesa y Gisela

Esto pasó un día en que dos amigas mías me invitaron a su casa a cenar. Ellas son Vanesa y Gisela, las dos tenían un cuerpo espectacular, pequeñas tetas, un culo que daba que hablar y unas piernas impresionantes, las piernas que menos te podrías imaginar. Las dos parecían iguales de cuerpo, hasta llegué a pensar que eran hermanas gemelas pero no, eran solo amigas.

Llegué a la casa de Vanesa que era en la que nos reuníamos, ella vivía sola, su familia vivía en el mismo edificio pero otro departamento.

Esa noche cenamos lo mas bien, hablamos de cosas rutinarias del día, luego ellas me dijeron que se iban a dormir. Yo les dije que iría mas tarde que preferiría quedarme levantado un rato más.

Después de media hora, me pregunté… Y si voy a la pieza de las chicas?? Me las imaginaba a ellas semidesnudas, ellas me habían dicho que dormían en ropa interior, bombacha y corpiño y yo me moría por verlas.

Al llegar a la puerta, se escuchaban gemidos que venían de la habitación de las chicas. Yo empecé a mirar por el ojo de la cerradura pero no me alcanzo con eso, decidí entrar al cuarto. Vi al entrar las piernas de las chicas frotándose, yendo de un lado al otro… Yo pensé que estaban con un hombre que se las estaba cogiendo pero no era así…

Estaba Gisela y Vanesa revolcándose en la cama, Gisela le chupaba las tetas a Vanesa mientras Vane moría de placer. Ellas no se daban cuenta de que yo había entrado, estaban muy concentradas en sus cuerpos. Yo me metí debajo de la cama. El cuarto estaba completamente oscuro.

Las chicas se levantaron de la cama y se tiraron juntas a un sillón bastante cómodo y siguieron besándose, Las dos se abrazaban y besaban y yo debajo de la cama totalmente excitado y no quería masturbarme, sólo quería tener sexo con las chicas, deseaba penetrarlas a las dos, quería encamarme con ellas.

Luego las chicas descubrieron que la puerta estaba abierta.

-Ay Vanesa… no habías cerrado la puerta? Preguntaba Gisela.

-Ay no importa sigamos, sigamos… Mmmm… Respondió Vanesa y siguieron besándose, ahora Vanesa se sentó sobre Gisela mirando hacia ella, estaban enfrentadas besándose y frotándose las vaginas. Mientras Vanesa pasaba su vagina por la de Gisela, Gisela le tocaba los pechos y se los chupaba. La lengua de Gisela recorrió por completo los pechos de Vanesa.

Yo ya no podía más, salí del escondite y fui hacia ellas y les dije.

-Ay no quiero quedar afuera…

-Ay que haces… Dijo Vanesa sorprendida al verme.

Gisela no sabía que decir, yo les conté que las estuve mirando.

-Ayyy siii… Acabemos los tres. Decía Gisela.

Vanesa me dio un profiláctico y se tiró sobre una alfombra en el piso boca arriba, con las piernas levantadas, apoyadas en el borde de la cama. Yo me metí entre las piernas de Vanesa y le empecé a pasar el pene por la vagina mientras le besaba sus hermosas tetas. Gisela se subió arriba mío sobre mi espalda y empezó a lamerme el cuello… Vanesa bajó las piernas del borde de la cama y se puso de costado al igual que yo. Estábamos besándonos en la boca y abrazándonos en la alfombra y Gisela que estaba sentada en la cama mirándonos mientras se masturbaba. Yo me levanté del piso, agarré a Gisela de la cintura, la acosté sobre Vanesa y luego me acosté yo encima de ellas. Los tres intercambiamos besos, nos recorrimos toda la alfombra revolcándonos entre besos y abrazos acabamos los tres… Luego nos fuimos a dormir, esa noche dormimos los tres juntos abrazados.

A la mañana Gisela se despertó primero que nosotros, me despertó a mí para decirme que se tenía que ir. Le dije que espere! Que primero quería hacer algo con ella… Gisela se puso en cuatro patas y le empecé a penetrar por de tras, mientras manoseaba sus tetas. Acabé con Gisela que se vistió y se fue a su casa. Ahora yo quedé con Vanesa, ella estaba dormidita… Yo me acosté junto a ella, la abracé y ella se despertó.

-Buenos días amor… Me dijo Vanesa.

-Hola putita. Le dije al oído mientras ella me ponía boca arriba y se subía encima de mí.

-Penetrame todita amor… Soy toda tuya…

-Vanesita

… Gise se fue ya.

-Ay ya escuche pero… Dale acabame toda…

Luego Vanesa miraba si yo tenía el profiláctico puesto. Nos sentamos en la cama enfrentados, Vanesa puso las piernas sobre mis hombros. Yo les tocaba sus pies, me excitaban mucho… Luego la abrasé y nos besamos en la boca, jugamos con nuestras lenguas mientras yo la penetraba y así terminamos.

Luego yo me vestí para irme. Vane quedó en llamarme para otro encuentro. Ese día recuerdo que por la tarde me hice mil pajas.

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