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Relato Erótico: La aplicada secretaria

Lentamente me bajó el zipper, mi verga salió disparada, pero en cuanto salió Mary me agarró el trasero y se la hundió en su concha muy lentamente, pulgada a pulgada se la fue enterrando hasta tragarse todo mi tronco, era brutal pero delicioso, la levanté de la mesa, la recargué en un árbol y mientras caminaba mis embestidas eran profundas, ella no dejaba de gemir.Mi nombre es Carlos y les voy a contar una aventura que tuve con una mujer madura ella se llamaba “Mary”, escondo nuestros nombres por seguridad.

Todo comenzó cuando yo tenía 18 años en ese tiempo estaba cursando el último año de preparatoria, en esa escuela para poderse graduarse pedían un servicio social, yo opté por ir a una institución de gobierno.

Bueno iré al grano, todo comenzó un lunes el cual ese día tenía una entrevista con el encargado de área de la institución. Pero como él se encontraba en una junta, duré esperándolo mucho tiempo lo cual la secretaria me empezó a sacar platica de cosas comunes como, ¿que estudiaba?, ¿en cuál escuela iba? Etc. Ya después de haber esperado mucho tiempo el ingeniero salió y me cito para otro día pidiéndome disculpas.

Ese día estaba muy enojado por el tiempo que me había hecho perder el licenciado, pero mi enojo se remediaba con acordarme de la secretaria (Mary). Una mujer alta de pechos no muy grandes pero bien formados, tez morena, su culo era de un tamaño normal, pero lo que más me llamó la atención fueron sus piernas, eran hermosas. Bueno en pocas palabras, estaba muy buena.

Un día estaba paseando con unos amigos por las calles del centro, y como soy muy dado a comer pizza, nos detuvimos en el establecimiento. Cuando estaba pidiendo la pizza sentía que me miraban muy fijamente en eso busqué a ver quién era, para mi sorpresa era Mary, estaba sola sentada a una mesa, me acerqué a la mesa donde estaba ella y me senté a comer mi pizza, claro dejando a mis amigos en otra mesa. Empezamos a platicar de todo lo que había pasado ese día que me salí enojado, empezamos a bromear, duramos mucho tiempo platicando, mis amigos como tampoco pierden el tiempo ya habían ligado a unas chicas que estaban en el mismo establecimiento.

Para lo cual nos habían dejado solos, todo pasó normal, bromeamos y terminé llevándola a su casa, ella me había platicado que nunca se había casado y que siempre había vivido sola. Ella tenía 36 años los cuales no los aparentaba. Así me la empecé a encontrar varias veces platicábamos y la acompañaba a su casa.

Por fin había llegado el día de la cita con el ingeniero, ese día fui muy arreglado porque se suponía que ahora si me iba a entrevistar, pero para mí maldita suerte otra vez estaban en junta, no había nadie en la institución solo secretarias. Pero ese día Mary estaba con un escote fenomenal. La saludé y me empezó a decir lo que tenía que hacer, ya que el ingeniero le había dado órdenes de que me quedara.

Mientras Mary me decía como trabaja la empresa yo no dejaba de mirar su par de tetas morenas, ella notó que no dejaba de mirarla, lo cual se las tapó con un sweater color negro, pero gracias ese sweater se miraba más atractiva, mientras me hacía firmar un documento noté que se tocaba un pecho pero hice como el que no la vi. Mientras seguía leyendo los términos ella lamía un marcador muy suavemente.

Cuando le entregué los papeles y la pluma que me había prestado, me sostuvo de la mano muy suavemente, para ese momento yo ya estaba muy caliente. Ella se dirigió hacia mí y se sentó en el escritorio, nos empezamos a besar muy desenfrenadamente, le masajeaba sus tetas como loco, Mary hacía el intento por agacharse a besar mi fierro, pero yo no la dejaba, ahora mordisqueaba sus tetas sobre la camisa.

Lentamente se volteó y apoyó su culo sobre mi pene que estaba por reventar. Me masajeaba mi pene con su culo de arriba hacia abajo lentamente como si estuviera bailando.

Le empecé a bajar su falda lentamente mirando una tanga delgadita (de esas de hilo dental) cuando ya se la había bajado siguió masajeándome mi pene, lentamente se volteó y de un movimiento veloz me quitó la camisa, me besó el cuello bajando por el pecho hasta llegar a la altura del cinturón, duró un rato besándome entre el ombligo y el cinturón, con la misma boca desabrochó el cinturón y el pantalón, agarró el zipper con los dientes y lo bajó, sintiendo como su nariz peleaba con mi pene, metió la cabeza y le dio un pequeño besito a mi pene, yo sentía que iba a reventar el pantalón, de un salto salió mi pene lo cual le dio una cachetadita (de esas conocidas como Guajoloteras) duró un rato lamiéndolo de arriba hacia abajo.

Después de unos diez minutos se escucharon pasos lo cual rápidamente me puse la camisa e hicimos como si nada hubiera pasado. Pasé a la entrevista con el ingeniero y me dijo que me presentara dentro una semana. Salí rápidamente a la oficina de la secretaria y ya no estaba ahí,

Me salí desilusionado de la institución a comer mi rica pizza. Y ohhhh sorpresa, ahí estaba Mary, me senté junto de ella sin decir ni una sola palabra, cuando me paraba al mostrador le acercaba mi verga a su espalda yo miraba como le gustaba pues se movía lentamente para sobármela mejor.

Después duré un rato sentado junto de ella sin pararme, cuando de repente sentí su mano en mi entrepierna, giré la cara para verla, sus ojos eran de una mujer caliente sedienta de sexo, su lengua mordía la pizza lentamente mi excitación era enorme, su lengua y su boca se seguían moviendo en la rebanada de pizza. Mientras su mano me sobaba la verga muy lentamente.

Después de hacerme correr dentro de mis pantalones me sonrió y me dio otro beso de fantasía.

Ella se fue y yo me quedé un rato en la mesa para tratar de tapar mi enorme corrida en mi pantalón. Cuando vi una nota en la mesa que decía “Me ha encantado conocerte pero ahora tú debes devolverme el favor, salgo a las 7:00 del trabajo” o algo así, no me acuerdo bien, solo me acuerdo de la hora que es lo que importa.

El tiempo pasó y yo la esperaba en la puerta de la institución cuando la vi venir venía con su jefe creí que todo se había venido abajo, cuando me vio se despidió del jefe y me hizo señas de que la siguiera, cuando perdimos de vista a su jefe nos abrazamos como un par de tortolos, nos subimos a un taxi, la abracé y con mi mano con que la abrazaba jugueteaba con su pezón derecho, el cual lo tenía súper duro. Nos llevó a la casa donde ella vivía, era una colonia privada con jardines enormes, las calles estaban desoladas, atrás de las casas había lugares para hacer picnic, había mucha vegetación. Me mostró su casa, claro no entramos a ella, seguimos caminando hasta que llegamos a una mesa de picnic.

Mary se sentó en la orilla de la mesa mientras yo miraba el enorme jardín, y la belleza de ese lugar, que combinado con Mary era como un paraíso, me le acerqué lentamente y nos dimos un beso delicioso, mientras nos besábamos sus manos me estrujaban mi trasero y las mías las acomodaba debajo de su firme cola.

Le desabroché su camisa hasta que sus tetas quedaran sueltas pero levantadas con su camisita, su tanguita estaba húmeda, se la bajé lentamente mientras le chupaba las tetas como un bebe hambriento, sus piernas se enroscaron en mi dejándome ver ese conchita depiladita, mi pene estaba duro, ansioso de liberarse, sus manos estaban jugando con el bulto.

Lentamente me bajó el zipper, mi verga salió disparada, pero en cuanto salió Mary me agarró el trasero y se la hundió en su concha muy lentamente, pulgada a pulgada se la fue enterrando hasta tragarse todo mi tronco, era brutal pero delicioso, la levanté de la mesa, la recargué en un árbol y mientras caminaba mis embestidas eran profundas, ella no dejaba de gemir, la cogía más duro, ella acabó dos veces en un frenético sube y baja, me mordió las orejas, me chupó él cuello, mi verga quedó nadando en sus jugos calientes.

Cuando estaba a punto de venirme se bajó de mi y acercó su cara a mi verga roja esperando ese líquido fortificante en sus lindos labios, nunca había visto tanto líquido, después de haber salido me la chupó esta dejarla limpia mirándome a los ojos como agradeciendo por el momento vivido por ambos.

Bueno esa fue una aventurilla de las muchas que tuve con Mary espero y les haya gustado.

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