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Relato Erótico: La visita al club

Hola, es la primera vez que escribo, espero que les guste, soy de Caracas Venezuela, me llamo Jorge, tengo 25 años y lo que les voy a contar me sucedió hace como 6 meses y es totalmente real.

Todo comenzó como un viernes normal, después del trabajo me fui de juerga con algunos amigos a tomarnos algunas birras (cervezas), como a eso de la 1 de la madrugada, la mayoría se fueron retirando, y quedamos un pana que se llama Raúl y yo que teníamos ganas de seguir, así que dimos un par de vueltas en mi carro y pasamos por una zona llena de hoteles y bares donde conseguir putas, decidimos meternos en uno de esos sitios a ver que tal estaban las mujeres, después de tomarnos un trago, empezamos a conversar con un par de chicas de las que trabajan en ese bar, la verdad es que estaban muy buenas, estuvimos hablando un rato, hasta que me entraron ganas de subir a una habitación con Yesica que fue como me dijo que se llamaba, estaba bien buena, era bastante alta, morena y tenia tremendo cuerpo y unas tetas divinas, se lo comente a mi pana y también le entraron ganas de subir con la otra caraja que también estaba buenísima, subimos, pero decidimos ir todos a la misma habitación, yo ya tenia unas ganas enormes de desnudarme y cojerme esa belleza, así que pasamos por la caja a pagar y subimos.

Llegamos a la habitación y las carajas empezaron a desnudarse, la verdad es que las dos estaban muy bien, Yesica estaba divina, tenía un cuerpo espectacular, unas tetas bastante grandes, divinas para chapárselas y un culito redondito rico. Yesica se quedo desnuda y me empezó a besuquear, empecé a besarla y chuparle las tetas, y masajearle el culo, al principio me dio un poco de corte desnudarme frente a mi pana, pero cuando me di cuenta el ya estaba en pelotas, así que no perdí más el tiempo y me empecé a desabrochar la camisa y los pantalones, me quede en interiores, ya tenia el guevo bien duro, me levantaba todo el interior, parecía una carpa, ella empezó a sobarme el guevo, y finalmente me bajo el interior, me quede en pelotas, estaba súper excitado, ella empezó a mamarme el guevo, tengo que decir, que estoy bien orgulloso del tamaño de mi pene de 22 centímetros, me acose en la cama que estaba bien grande, tamaño king size y ella me empezó a dar una mamada increíble sin condón estaba tan excitado que me corrí de una vez, fue una corrida larga, el primer chorro salió disparado hacia la cara de Yesica y solté varios chorros más, la caraja, evidentemente no se tragó mi leche, se la restregó por las tetas y el cuello y a mi, finalmente, empezamos a besarnos y yo le chupe el cuello para probar un poco de mi leche.

A todas estas, mi pana se estaban besando como locos y de repente, el tiro a la caraja sobre la cama, justo al lado mío, el empezó a mamarle la cuca, mientras Yesica me mamaba el guevo y este se empezaba a levantar de nuevo.

En eso, Yesica, me puso el condón y se puso encima de mí y empezó a moverse como una loca, nos movíamos como animales, sentía como mis guevos chocaban con su culo, mi pana justo al lado mío estaba sobre Paula y la taladraba súper fuerte, gemían durísimo.

De repente, las dos chicas inventaron una cojida doble, así que Yesica se detuvo y Raúl, se coloco detrás de ella y le clavo su pene por el culo, empezamos a movernos los tres al principio suave, y luego fuimos aumentando el ritmo, yo podía sentir el pene de Raúl en el culo de Yesica, mientras Paula se puso encima de mi, de forma que podía chuparle la cuca, la situación era increíble, era una sensación que no había sentido nunca aunque si había tenia bastante curiosidad por ver que se sentía, después de un rato cojiendo así, nos detuvimos y nos intercambiamos de posición, Raúl se acostó en la cama, encima se puso Yesica, y yo por detrás se lo metí por el culo, suave, para no lastimarla, aunque ya tenia ese hueco bastante abierto, no empezamos a mover suave, y luego empezamos a aumentar el ritmo, se sentía bien sabroso, la presión del culo, en mi pene y podía sentir el pene de Raúl que se la cojia por la cuca, de repente, sentí como Raúl, empezó a moverse más rápido en el culo de Yesica, y a gemir durísimo hasta que finalmente se corrió, seguid

amente yo aumente el ritmo de mis movimientos hasta que empecé a sentir como una corriente subía por mis guevos hasta mi pene y finalmente me corrí por segunda vez, fue una corrida bien grande, solté bastante leche, fue algo único, me sentí en el cielo, finalmente , me levante, y seguidamente Yesica, me acosté al lado de Raúl y se levanto Paula que me quito el condón y a sobarme el guevo, lo mismo le hacía Yesica a Raúl.

Nos quedamos los cuatro tirados en la cama, descansando y haciéndonos cariñitos, hasta que quedamos listos para una nueva cojida, esta vez, yo me cojí a Paula y Raúl a Yesica.

Me la tire por delante y por detrás, una vez, mas tuve una corrida espectacular, y mi pana también por la forma en que gemía.

Finalmente nos quedamos hasta que amaneció, medio dormidos los 4, al final nos fuimos, no sin antes intercambiar números de teléfonos con las chicas, para poder llamarlas en la próxima juerga.

Llame a Yesica algunas veces más yo solo, y hace algunos días, montamos una reunión en casa de uno de mis amigos, e hicimos una orgía fenomenal que después les contare.

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