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Relato Erótico: Loca de Placer

Siempre mi esposo se esforzaba de que yo disfrutara al máximo nuestros encuentros sexuales, cuando novios y después de casados también. Solo que para mi era algo que no tenía la importancia que él le daba, a mi me gustaba estar con él en el aspecto general; una persona interesante, buen conversador, conocedor de temas riquísimos en las artes, música, pintura, política, actualidad y algo que me apasiona, la historia de mi país y la universal.

Pablo trataba que cada vez que hacíamos el amor fuera novedoso para mi, era parte de lo que debía como mujer o esposa corresponder. No me gustaba chuparle el pene (guevo como decimos aquí) él colocaba las películas porno que me calaba, bueno era parte de la comprensión, a él le gustan que podía hacer, lo cierto es que cuando yo veía las escenas que la mujer sorbía la leche del tipo eso me daban nauseas (ganas de vomitar), yo cuando se chupaba a Pablo siempre consistió en mete y saca de mi boca sin que esto me diera placer alguno. Y lo hacía viéndole la cara si mostraba signo de que iba a acabar (tener el orgasmo o eyacular, venirse) axial le decimos aquí, me ponía de ladito y que la echara en la sábana o el piso pero a mi no, eso no, no señor. Si es verdad, le cortaba la nota, tienen razón.

Mi esposo siempre colocaba una película francesa a la que yo no ponía mucha atención, se trataba de un matrimonio que el marido organizaba fiestas de sexo en su apartamento, y él quería que ella participara y solo lo hacía preparando la comida y las bebidas pero no en la fiesta de sexo. Cierto día ella decidió aprender para experimentar y fue con uno de los amigos de su esposo y de allí se desprende la trama hasta que ella es sorprendida por el vecino y este la chantajea de comentarle al esposo si no accede a las pretensiones sexuales del vecino, ella como lo hacía a escondidas cae en la trampa del chantaje del vecino y este junto al amigo del esposo se cogen (la follan, se la tiran) un montón, un día invitan al esposo y este la sorprende en la casa del amigo en un trío y se forma el embrollo y ella se va muy apenada con el esposo.

Al llegar a su apartamento la encuentra el vecino bajo amenaza de contarle al esposo, la convence de entrar a su apartamento y allí se la coge junto con una chica y cuando están acabando llega el esposo y nuevamente la sorprende en esta oportunidad es penetrada por el vecino y ella lamiendo la cuca (vulva, vagina o chocho) a la chica mientras esta le mete un vibra y nuevamente el esposo se sorprende y se va.

Ella no encuentra como llegar a la casa y enfrentar a su marido por el “engaño” y cuando lo ve después de la discusión ella se compromete que participará en sus fiestas.

Un día salimos a una granja afuera de donde vivíamos, invitación que nos hicieron una pareja amiga que estaba de cumpleaños, no de nacimiento ni de matrimonio, solo decían que cumplían años de estar juntos, como era el fin de semana  nos fuimos a nuestra habitación y estando allí un rato buscando encontró y puso una película.

Comenzó con una pareja, él la trató con tanta ternura desde el principio que yo me puse a verla sentada a la orilla de la cama, en eso Pablo se acercó y me acariciaba y lo sentí bien mientras veía, era igual a las otras que él había visto y sin embargo era distinta, yo me entusiasmé y acaricié a Pablo sin terminar de ver nos quitamos la ropa y ya estábamos en lo nuestro, nos llamaron a la puerta y Pablo gritó ¡NO MOLESTEN!

Ricardo que era el anfitrión dijo, colocaré un cartel que diga: ¡De luna de miel! Yo sentí que me moría, más conocer que cuando salga del cuarto todos me iban a ver con ojos acusadores que estaba tirando (cogiendo) nada más al llegar me moría de la vergüenza, inmediatamente me dije, bueno es mi marido, puedo donde y como yo quiera, y eso me excitó más, después Pablo me comía el culo y lo sentía más rico aun y estrujaba su cara en mi culo y el coño, en ese momento recordé que teníamos que cargar agua de la fuente para el baño por que llegamos temprano y no había, y le digo que van a sentir el olor cuando salga y que ya habían llegado más invitados.

Él me dijo no importa y comenzó a restregar su cara con mi culo y añadió ahora voy a impregnar todo mi cuerpo con tu aroma rico y estregaba su cuello en mi entrepierna y sus brazos, yo le decía que estaba loco y que parara por que en el baño no hay agua suficiente para los dos. Él se detuvo y me miró fijo,…yo pensé que todo llegaba hasta ahí y me habló.  Ahora voy a llenarme de ti todo mi cuerpo y cuando salga todo hombre o mujer que se acerque a mi se dará cuenta que yo tengo una hembra que deja su huella impresa en mi piel y que marca a su hombre con su aroma.

Cuando oí esas palabras fue como si me inyectaran exitasiocina me sentí superexcitada, Pablo se retorcía en mi culo y más daba mucho placer, perdí la noción de lo que estaba haciendo en el momento, todo él pasó por mi entrepierna y claro yo estaba como una fuente, chorreaba de lo húmedo que tenía mi coño. Tuve una serie de orgasmos que no paraban, en ese momento conocí que yo era una mujer multiorgasmica je,je,je, no lo sabía, oía de eso pero todavía no lo experimentaba como en ese momento, antes llegué a tener hasta dos orgasmos en la relación.

Al reaccionar de todo ese placer me di cuenta que Pablo me estaba comiendo el coño y me tenía dos dedos en mi retaguardia y me estaba trabajando rico, sentía placer, excitación, era algo nuevo para mi, miré de mi lado derecho y estaba el guevo de Pablo tan cerca de mí que lo tomé en mi mano y comencé a darle caricias, de repente no se como pero esta vez no fue él que trató de llevarlo a mi boca, fui yo que inexorablemente llevé mi boca hasta su pene y lo tomé entre mis labios y lo besé, me provocó lamerlo a todo lo largo y lamer sus bolas, me acomodé y lo introduje en mi boca y lamía, de arriba abajo, suave, pausado, mientras no sabía que me estaba dando más placer; la legua de Pablo en mi vagina, los dedos en mi trasero o las caricias que yo le estaba dando a eso hermoso pedazo de carne que hasta ahora venia a descubrir que también me daba placer, el lamer, comer, tragar, chupar.

Noté que yo lo lamía y pajeaba y salían gotitas de un liquido cristalino y tenía una mezcla de sabor extraño, algo salino, agrio, ácido, no se, me gustó, de repente Pablo quiso moverse o cambiar de posición y no lo permití tenía que terminar lo que comencé y poco rato después Pablo aceleró sus caricias y entendí que estaba por acabar y yo por mi parte también pero no quería soltarlo y gemí, me contorsioné sin solar ni dejar de mamar a aquello que para mi fue, no como la primera vez, si que era realmente la primera vez que yo disfrutaba de chuparle el guevo a mi marido.

Grité, jadeaba, gemía y me gustó tanto cuando pajeaba a Pablo que saltó la primera gota de leche y dio en la mejilla después las tomé casi todas en mi boca rico. Delicioso, maravilloso, extraordinario, su leche salía y quería tomarla toda en mi boca, más me parecía que cuando la veía salir disparada era como un premio para mi que las caricias que yo le había dado eran retribuida con el júbilo de verme llena y salpicada de ese líquido que después se tornaba algo pegajoso y si es pegajoso por que a estos días no puedo separarme de ella y dejar de tener una sesión de buen sexo sin quedarme salpicada, ja, ja, ja.

De más está decir que lo pasé estupendo y nos relajamos y creo que dormimos algo, desperté cuando uno de los amigos de Pablo llamaba a la puerta y escuché que le decían, déjalos por los gritos y chillidos que el semental le sacó a esa mujer los dos deben estar muertos ahora. Eso fue para mi algo terrible desperté a mi marido y le conté, él como buen macho alcanzó a decir, bueno crea fama y échate a dormir, dio vuelta y siguió durmiendo.

Yo estaba inquieta, ese fin de semana que comenzaba seria muy largo para mi por que decidí que no saldría hasta que todos se fueran de la granja.

Traté de descansar pero el pensamiento y la vergüenza que sentía no me dejaban, después de un rato no encontraba que hacer de paso no había suficiente agua para disimular el olor a sexo que Pablo tenía, a mi sexo, eso me hizo algo de gracia. No sabia que hacer y me puse a detallar la película que les conté al principio, la mujer se compromete con el marido y terminan organizando una tremenda orgía.

En ese momento me pregunté que si sería eso lo que Pablo quiere que hagamos, bueno estoy loca, es una película y nosotros somos una pareja normal como las que están allí fuera que me van a mirar como cosa rara cuando salga y por eso no voy a salir en todo el fin de semana y punto.

No encontraba que hacer y Pablo durmiendo, decidí colocar la TV y no se vía bien y coloqué nuevamente la película que Pablo estaba viendo en el principio, comenzó con una pareja que la relación me atrajo por la ternura, sentí como me subió la temperatura. Terminó y seguidamente las escenas fueron de una reunión dispareja en una fiesta tres hombres y dos mujeres, de repente una de las chicas comenzó a besar al amigo o novio y al rato ya se lo estaba mamando delante de los demás y la amiga le estaba chupando los pezones con lo senos al descubierto.

La primera ya la tenía desnuda su pareja y el chico que estaba solo se acercó y comenzó a acariciarla y este dejó de besar a su pareja para besarlo y corresponder a sus caricias mi temperatura fue subiendo al punto que me quité la ropa porque tenía demasiado calor. Al ritmo de las escenas me toqué y me masturbaba y me estrujaba lo senos y lo sentía bien, miré a Pablo y estaba dormido; eso creí, él estaba mirando y seguí en lo mío.

Las escenas fueron subiendo y yo también, primera vez que yo veía una película de esa manera y me excitaba, sentía y recordaba como Pablo me hizo sentir y podía imaginarme lo que la muchacha estaba experimentando cuando una le lamía el culo y el otro por detrás.

No resistí y busqué a Pablo con mi mano sin dejar de ver aquello y me encontré que Pablo estaba con su guevo bien parado y viendo el espectáculo que yo le brindaba sin que me hubiera dado cuenta, lo cierto es que lo tenía parado y yo quería sentir nuevamente el placer de lamerlo y mamarlo y esta vez que me cogiera bien rico, mientras yo veía las escenas de la película y me trabajaba la fantasía y Pablo me decía, mira como la cogen entre los dos, mira como se los chupa a los dos, eso me hacía delirar de placer y nuevamente grité en un orgasmo estremecedor y le pedí que me diera por detrás, que me la metiera hondo y me volví loca de placer y grité, no me importó que pudieran oír….cuando gemía y chillaba de gusto y de dolor, me dolía pero era más el placer que otra cosa.

Acabé nuevamente al igual que mi marido que acabó encima de mi y yo tomé la leche regada por mi cuerpo y la llevé a mi boca, fue estupendo y no terminó cuando mi esposo me besó con el sabor de su leche todavía en mi lengua y podía sentir su leche como la intercambiábamos entre nuestras lenguas y nuevamente me estremecí en un orgasmo que traté de resistir pero fue en vano, exploté nuevamente, no sabia que podía hacer eso. Ese día cambió mi forma de ver el sexo y también cambiar mi vida.

Después de relajarnos salimos, Pablo me convenció y todos nos echaban broma, a él le decían semental y a mi traviesa, Pablo no se bañó y olía a mi y después todos los hombres querían estar cerca de mi, hablar conmigo, yo parecía una hembra en celo y las mujeres decían que les prestara a mi marido, Julia fue más atrevida y se acercó hablándome diciendo, préstame a Pablo por una noche y te presto a Carlos pero esa es otra historia.

Espero que sea de su agrado y que la disfruten imaginando como la pasé de bien. No olviden de hacer los comentarios.

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