El Vestido.
Juan era un muchacho de dieciocho años. Acababa de ducharse, y para llegar a su habitación se anudó una toalla a su cintura. No pudo llegar a su habitación porque su madre le llamó como si pasara algo realmente grave.
-¿Qué pasa, mamá?
Su madre llevaba un vestido de noche muy provocativo, muy ceñido, que dejaba al descubierto sus largas y atractivas piernas (enfundadas en unas medias claras y finísimas), sus brazos, sus...
-¿Qué te parece mi vestido? -le preguntó.
Juan no podía controlar sus reacciones fisiológicas. Se le puso dura la polla, la toalla fue a parar al suelo dejando al descubierto su erección. Su madre actuó como si no hubiera visto nada. Juan volvió a ponerse la toalla en su lugar como buenamente pudo.
-Ayúdame, hijo, se me ha encallado la cremallera y no puedo sacarme el vestido.
-Haré lo que pueda.
No había manera. La cremallera se había encallado. Juan rezó para no romperle el vestido a su madre.
La cremallera cedió. ¡Vaya si cedió! Juan había aplicado tanta fuerza que la cremayera se abrió en toda su longitud. Juan no podía dar crédito a lo que contemplaba. La cremallera se abrió hasta la altura del culo de su madre ¡y no llevaba bragas! Podía ver parte de sus tetas, la espalda en su totalidad, aquel culo firme y apetecible. La polla todavía se le había puesto más larga y dura. Ya no habría cremallera que se mantuviera sujeta en aquellas condiciones.
-¡Gracias hijo! Perdona que no lleve bragas. Tampoco sabía que me ibas a bajar la cremallera hasta tan abajo.
-No importa. Tienes un culo muy bonito.
No se dieron cuenta de que el abuelo había hecho acto de presencia.
-¡Vaya, vaya! Así que te gusta el culo de tu mamá, ¿eh? Vamos, tócalo, está al alcance de tu mano...
-¡Abuelo!
-Vamos, tócale el culo a tu madre. Y tu, hijita, tócale la polla a tu hijito y hazle una paja.
-Papá, ¡te has vuelto loco!
-Puede ser. Pero si queréis difrutar de la herencia antes de que me muera tendréis que hacer lo que yo os diga, ¿vale? Si sois obedientes mañana por la mañana haré una transferencia bancaria para ingresaros dos millones de pesetas a cada uno.
Juan y Sofía, su madre, sabían lo que era pasarlo mal para llegar a final de mes. Juan se pasaba las noches repartiendo pizzas con su moto y Sofía limpiaba despachos como si la vida le fuera en ello. El abuelo, sin embargo, estaba forrado de millones el muy cabrón y de ellos nunca habías visto un solo céntimo.
Juan se arrimó a su madre. Comenzó a masajearle sus globos, tenía la polla pegada en el culo de su madre, se restregó contra ella, le quitó el vestido...
-Vamos Juan ¡sigue! ¡Fóllate a tu madre! Si yo tuviera tu edad no me quedaría aquí con los brazos cruzados... Oh, sí, sigue, sigue besándola en la boca con esa pasión, cómele la boca, venga, clávasela bien, fóllatela...
El abuelo salió de la habitación. Juan aprovechó la oportunidad para sacar la polla del coño de su madre antes de correrse. Eyaculó encima del vientre de su madre. Se apartaron como si hubieran cometido un crimen terrible y se alejaron el uno del otro.
El abuelo no tardó en regresar.
-¿Habéis acabado?
-Abuelo, nosotros pensábamos que...
-Cierra el pico. No te has follado a tu madre de verdad. Te has corrido encima de su barriga.
-Pero papá, necesitamos anticonceptivos. Juan me puede dejar...
-¿Embarazada? Eso no será problema. Con el dinero que os daré podréis contratar al personal que haga falta para cuidar al niño.
-¡Te has vuelto loco, papá!
-¿Os gustaría cobrar toda mi herencia, verdad? Escuchad, esto es lo que tenéis que hacer. A partir de hoy seréis como marido y mujer. Follaréis y dormiréis en la misma cama. Saldréis juntos como pareja y os magrearéis en público. No ocultaréis bajo ninguna circunstancia que sois madre e hijo. Tendréis un hijo, ¿entendido? Cuando a través de unas pruebas de ADN quede demostrado que el hijo es de los dos entonces podréis recibir la herencia, ¿comprendido? Quiero que grabéis vuestras relaciones sexuales en vídeo y que me paséis las cintas, un mínimo de tres horas de grabación por semana. Cuando salgáis a la calle quiero veros magrearos desde el balcón. Quiero que todos los vecinos se enteren de lo cerdos que somos en esta familia. Espero que os dediquéis en cuerpo y alma a vuestra relación. Podéis dejar mañana mismo vuestros respectivos trabajos. Ya os iré pasando una pequeña mensualidad...
mrhyde
[Indice general] - [Sexo] - [linux] - [humor] - [hard] - [miscelanea] - [Novedades] -
![]()