La viudita.
El siguiente relato me lo comentó mi abuelo paterno, luego con el pasar del tiempo yo me dedique a indagar y llegue a conocer a una de las personas relacionadas con los hechos, la cual completó la información que me faltaba, para darme una verdadera idea de lo sucedido.
Doña Ursula una joven bella de unos 20 años se había casado con Don Cipriano un austero maestro de 30 años, tres años antes de que se declarase la Segunda Guerra Mundial, ella era hija de un rico terrateniente de la isla de Puerto Rico, que para esos momentos ya era una Colonia propiedad de Estados Unidos. Cipriano o mejor dicho Mister Cipriano como era que se le acostumbraba a decir a los maestros para esa época, daba clases de matemáticas en la escuela intermedia del pueblo, básicamente hasta donde se sabe eran casi una pareja perfecta, el trato de él hacía ella era algo exquisitamente delicado y sumamente considerado, en pocas palabras se podría decir, que Mister Cipriano era todo un Caballero, sin animó de ofender casi una Dama. Pero al igual que lo era con su amante y joven esposa lo era con todos sus allegados, ya fuera sus estudiantes, maestros compañeros de trabajo, gente rica o pobre.
Por lo que les extraño a todos el que se inscribiera en el ejercito, tres años después de su boda cuando justo cuando se inició la Segunda Guerra Mundial, a consecuencia de que Japón había atacado la base naval de Pert Harbor en el pacifico . Claro es que su justificación fue sencillamente, que era un deber cívico de todo ciudadano el servir a su al ejercito de su país cuando este lo necesitaba y solicita. Desde luego se refería al ejercito Americano, nación que como ya les dije ocupaba a Puerto Rico desde finales del siglo pasado y hasta esa época como si la isla fuese una más de sus posesiones coloniales. Como se habrán dado cuenta, Cipriano como que no era muy inteligente, no por el hecho de enlistarse en el ejercito precisamente, si no por dejar a tan bella y exquisita mujer sola.
La noche antes de que Cipriano partiera con rumbo a la base militar localizada en la misma isla, donde se iniciaría parte de su entrenamiento básico, para luego continuar su viaje a otra base dentro del continente Americano, como parte del entrenamiento antes de ser enviado al frente de guerra. Cipriano y Ursula mantuvieron uno de sus desacostumbrados encuentros sexuales, con la ilusión de que Ursula quedase embarazada, y así poder darle un digno heredero a su amante pero tonto esposo. Serían como las ocho de la noche cuando Ursula ya se encontraba acostada en su cama con la camisola de dormir, y arropada con una sabana hasta el cuello, como acostumbraba toda y cada una de las noches en que se acostaba con su considerado esposo. Quince minutos más tarde llegó a la camara nupcial Cipriano, envuelto en su bata de baño y vestido con uno de los pijamas que acostumbraba a usar siempre a la hora de dormir, y bajo el pijama la camiseta de dormir así como el correspondiente calzoncillo que le llegaba a la mitad del muslo. Ustedes pensaran que exagero, pero la misma Doña Ursula, tan recientemente como hace dos meses, me contó con lujo de detalles íntimos, como era su relación son Mister Cipriano que era como ella acostumbraba a llamarle. Las palabras de Cipriano al acostarse en la cama eran como de costumbre, disculpe usted mi atrevimiento señora, pero me permite usted esta noche ................., a lo que Ursula con voz casi inaudible le respondía pase usted Mister Cipriano. A lo que el marido comenzaba acercar su cuerpo al de su mujer, una ves que se encontraba bien cerca el nuevamente le dirigía la palabra diciendole, nuevamente le pido mil disculpas, pero necesito el estar completamente seguro de que no la incomodo en la noche de hoy, con mis requerimientos amorosos, a lo que ella con un tono de vos más fuerte le respondía, no Mister Cipriano no me incomoda en lo más mínimo, y le agradezco su atención y la consideración que tiene para con migo en estos momentos. Tras lo cual él le comenzaba a besar en los cachetes a su mujer, lentamente ella comenzaba a recoger la parte frontal de su camisola hasta que debajo de la sabana quedaba descubierta hasta algo más abajo de su cintura, mientras que Mister Cipriano con una sola de sus manos, se daba a la tarea de sacar de su oscuro encierro a su miembro. Luego de lo cual lentamente se colocaba sobre su señora esposa pidiendole disculpas y permiso a casi cualquier movimiento de él, mientras que ella se mantenía tiesa como una estaca acostada sobre la cama.
Cipriano a la mañana siguiente salió con rumbo a la base militar, desde ese día si vio a su esposa un par de veces más fue mucho, y cuando digo ver me refiero a las visitas que ella realizaba a la unidad en la cual Cipriano se encontraba destacado, sin ningún tipo de intimidad. Al mes de estar enlistado y un día antes de que partiera para la base en el continente para continuar con el entrenamiento militar. Al mes Ursula recibió la primera carta de su marido, debido a los estudios que el tenía como maestro de matemáticas lo ascendieron a cabo y luego por otra de las cartas de él se enteró que había llegado a sargento, por el buen dominio del idioma ingles. Aparentemente Cipriano se encontraba como pez en el agua dentro del ejercito, según supo Ursula por la última carta que le envió su marido desde la base en el continente antes de zarpar con rumbo a las islas del Pacifico, lugar a donde lo habían destacado. Como a los dos meses recibió otra carta de Cipriano fechada unos setenta y cinco días antes, en ella le comentaba lo cerca que se encontraba del frente de guerra y de datos como ese.
Ursula se sobre saltó al escuchar que llamaban a su puerta, al asomarse por la ventana vio a dos militares, en realidad era un oficial y soldado raso que le servía de interprete a militar americano, por lo que le tradujo el soldado Ursula entendió que su marido había desaparecido en acción y que el ejercito Norte Americano lamentaba infinitamente su perdida, que posteriormente se comunicarían con ella para los arreglos necesarios, aparentemente Cipriano en acción había sido ascendido a teniente o algo así. Desde ese momento Ursula comenzó a vestir de luto, en el pueblo se realizó un servicio fúnebre en su memoria, las condolencias le llovieron de todas partes, el Alcalde del pueblo le puso el nombre de él a una calle en su honor. A los tres años de la desaparición de Cipriano, Ursula vestía de riguroso luto, su vida no era difícil se la pasaba entre la iglesia y la propiedad de sus padres, siendo conocida por todo el pueblo como la viuda del Mister de matemáticas. A pedido de su madre y del sacerdote del pueblo, Ursula aceptó el dejar el luto y comenzó a usar prendas de medio luto, para esa época recibió una carta del Departamento de la Defensa de Estados Unidos en que se le otorgaba una pensión por ser la viuda de un veterano de guerra que perdió su vida en el cumplimiento de su deber y defendiendo a su nación etc. etc. etc. Casi a diario Ursula pasaba por la iglesia y le rezaba un rosario a su difunto marido, todos los días al levantarse se quedaba viendo el retrato de Mister Cipriano, el cual mantenía al lado de la cabecera de la cama, sobre su mesa de noche, y le daba tanto los buenos días como las buenas noches antes de acostarse completamente sola y en ocasiones le hablaba para no sentirse sola y triste.
Para esa época llegó al pueblo Rafael, un hombre de unos cuarenta y tantos años, que se instaló como dueño de una pesa de carnes de res, realmente sencillamente era un matarife de ganado, que se había ganado la vida haciendo un sin fin de trampas, tales como contrabandear con los sellos de la gasolina y de alimentos, era uno de los jefes del mercado negro de cualquier artículo que se le solicitase, el colmo era que hasta el jefe de la policía del pueblo el Alcalde y hasta el Juez, eran asiduos clientes de Rafael, desde el primer día que él vio a la viudita que era como el matarife se refería a ella, quedo impactado por lo bello de su cuerpo y de su cara, sus finos modales contrastaban duramente con la forma de ser de borracho parrandero y jugador de Rafael, en los bajos fondos conocido como el Charrasqueado, en alusión a una película mejicana de la época en que un actor de nombre Pedro Armendáris, interpretó magistralmente ese papel. La única diferencia era que Rafael no tenía ninguna cicatriz en el rostro.
Rafael desde que la vio comenzó atacarla, pidiendole directamente que se acostase con él, lo que a ella le pareció una total falta de respeto y delicadeza por parte de ese patán tan buen mozo, de no haber sido por esa última consideración Ursula jamas hubiera vuelto a pasar frente al negocio de él, con la escusa de comprar carne para sus padres. Pero como la gota que da en la roca con el tiempo la orada, así Rafael fue venciendo la resistencia de la viudita, hasta que al fin ella aceptó complacerlo siempre y cuando primero se casase con ella con todas las de la Ley, Rafael no lo pensó mucho realmente. Ursula era la única heredera de sus padres, los cuales de seguro no vivirían más que él, ella recibía una jugosa pensión del ejercito por su difunto marido, Ursula era joven hermosa, y ya era hora de que él asentara cabeza, por lo que más rápido que inmediatamente le propuso matrimonio.
La boda no fue fastuosa pero el ron y la abundante comida así como la música no faltaron, ya a eso de las diez de la noche en pocas palabras Rafael algo ebrio mandó pal carajo a todos los presentes, y les ordenó que abandonasen la casa, lo que rápidamente todos realizaron, a nadie le agradaba buscarle pelea al Diablo Rafael cuando se encontraba bebido, ya que era muy mala mañoso y se puede decir que nadie se atrevía a probar suerte con él, por que intuían que llevarían las de perder.
Esa noche al llegar al dormitorio, ya Ursula como era su costumbre se encontraba acostada con su larga camisola y arropada hasta el cuello, al llegar al dormitorio Rafael, este se comenzó a quitar la ropa sin miramiento alguno, lo que dejó sumamente sorprendida y avergonzada a Ursula, ella se tapó el rostro para no ver a su nuevo esposo en traje de Adán, cuando ella sintió que de un jalón le arrancaban la sabana con la cual se arropaba. Asustada vio el cuerpo de su nuevo marido totalmente desnudo, lo que la aterrorizo completamente, en su vida había visto a un hombre tan de cerca desnudo y menos con esa cosa gruesa y larga que le colgaba entre las piernas. Algo asustada Ursula comenzó a rezar pero ese no fue impedimento para que Rafael saltase prácticamente sobre ella, y con furia animal comenzará a tratar de besarla en la boca, cosa que su difunto marido Cipriano siempre tuvo el buen sentido de no hacer, ante tanta presión Ursula estalló dandole un grito a su nuevo marido el cual por unos momentos la escucho mientras ella se dirigía a él muy seria diciendole que Mister Cipriano siempre fue todo un caballero a carta cabal, y que como tal ella esperaba que Rafael se comportase o ella se vería en la obligación de mandarlo a dormir al cuarto de huéspedes. Como les dije Rafael la escuchó con detenimiento pero por poco tiempo, cuando se cansó de escuchar las monsergas sobre lo considerado que era Mister Cipriano, de un manotón la hiso callar, de inmediato se le tiró nuevamente sobre ella, mientras que Ursula luchaba por safarse de los brazos de Rafael. en un dos por tres ya Rafael la tenía completamente dominada, cuando ella trató de gritar nuevamente recibió otra fuerte cachetada, haciendo que se callase de inmediato, mientras que su nuevo marido se dirigió a ella diciendole, no más mierda de lo considerado y caballeroso que era el idiota del difunto, ahora veras lo que es de verdad un verdadero marido.
Las manos de Rafael desbastaron la camisola de dormir de Ursula quedando ella parcialmente desnuda ante su marido, su bello y hasta entonces oculto cuerpo era contemplado con lascivia por el cuarentón, Ursula procuró cubrirse con sus brazos y manos pero le fue imposible, sin mucho esfuerzo Rafael le abrió las piernas y a pesar del llanto de Ursula la tomó por las caderas y trajo el bello cuerpo de su mujer hacía el cuerpo de él, la apretó con sus velludos y gruesos brazos, mientras que ella inútilmente trataba de safarse, Rafael se encontraba magreandola y chupandole sus ricos y hermosos pezones de las tetas de ella. Ursula se resistía con fuerza al principio, pero poco a poco sus defensas fueron cediendo ante el embate de Rafael, llegó el momento en que él la penetró por el coño, casi de un solo viaje, la mujer creyó ver el mismo diablo en el rostro de su nuevo marido, las gruesas manos de él la movían como si ella fuera un pedazo de papel sin mucho esfuerzo de parte de Rafael. Al principio el dolor y la vergüenza fue algo casi insoportable, ella todavía trataba de escapar, con lagrimas en sus amoratados ojos le pedía por todos los Santos del cielo que la soltase, pero Rafael continuaba con su verga introduciendosela y sacandola del adolorido y sangrante coño de su mujer. Lentamente Ursula comenzó a sentir algo que en su vida de casada jamas había sentido, era una especie de fuego que comenzaba a quemarla sabrosamente por dentro, las uñas de ella se clavaban en la espalda de su marido era algo que ella no podía controlar. Sintió su primer y verdadero orgasmo en los brazos de Rafael, los gritos que daba de alegría eran de tal naturaleza que hasta los vecinos se asombraron y asustaron de lo que escucharon. Cuando Rafael se vino dentro de la vulva de Ursula el calor que sintió le llegó hasta el mismo cráneo de ella.
Durante la noche, al despertar Ursula se encuentra que su marido se encuentra parcialmente acostado sobre ella, por unos momentos trató de safarse pero al hacer el intento despertó a Rafael, el que al despertar se encontraba como potro en primavera, la sorpresa de Ursula no tenía limites, de momento ella comenzó a llorar y a preguntas de su marido de que era lo que le sucedía la joven recién casada la dijo que se encontraba sucia. El Marido en principio no entendió lo que ella le decía, pero al darse cuenta de lo que Ursula le manifestaba, la tomó por un brazo y desnuda como se encontraba la llevó hasta el baño, y sentandola en la bañera a pesar de la oposición de la joven, el mismo Rafael comenzó a lavarle el coño a ella, Ursula se sentía incomoda por la situación pero en medio de todo se encontraba disfrutando de las caricias que le hacía su nuevo marido entre sus piernas, al terminar de lavarle el coño nuevamente la tomó por el brazo y la condujo al dormitorio, y una vez nuevamente en la cama comenzó a besarla nuevamente pero en esa ocasión por todo el cuerpo de ella, aunque Ursula opuso una ligera resistencia, hasta que la lengua de Rafael bajó por el vientre de ella hasta el mismísimo centro de sus piernas cosa que en su vida se le hubiera ocurrido a ella que le agradase tanto. La lengua de Rafael y su boca se habían posado sobre su vulva y la estaba haciendo disfrutar como nunca, de momento le chupaba el clítoris, con tanta energía que la hiso alcanzar nuevamente unos cuantos orgasmos más, la lengua de él se introducía entre sus labios vaginales y la hacía gemir de placer, lentamente esa misma lengua comenzó a ser pasada por sobre del esfínter de la joven, la que disfrutaba completamente de dicha experiencia única en su vida hasta esos momentos. Ursula se encontraba boca abajo cuando Rafael comenzó a introducir uno de sus gruesos dedos de su mano Izquierda dentro del apretado culito de su mujer, al tiempo preguntandole si su difunto jamas se lo había hecho así, a lo que ella vuelta como loca por el placer sentido le respondía una y otra vez que no, habían pasado unos pocos minutos cuando Ursula comenzó a sentir entre sus nalgas algo duro y caliente que se abría paso entre las carnes de sus virginales nalgas, nuevamente los gritos de dolor se escucharon temprano por todo el vecindario, alguno de los vecinos pensaba que la estaba matando a palos, lo cual no estaba muy lejos de la realidad. La verga de Rafael se abrió camino por el ano de ella, pero con diferencia a la vez anterior Ursula comenzó rápidamente a encontrarle el gusto a tal situación, la masa de carne de él entraba y salía una y otra vez mientras que una de las manos del tipo se encontraba casi totalmente introducida dentro del coño de ella, hasta que llegó el momento en que un río de semen de ese hombre la invadió, pero en esa ocasión fue por de tras. Los dos permanecieron acostados durante un buen rato, al cabo del cual al levantarse ella observó esa cosa que tanto la había hecho disfrutar horas antes, en esa sola noche Ursula había disfrutado y alcanzado más orgasmos que los que su difunto marido en tres años de matrimonio jamas le había provocado. Fue cuando a ella se le ocurrió devolverle el favor a Rafael, el cual se encontraba acostado boca arriba roncando a pierna suelta, fue al baño nuevamente y tras asearse trajo una ponchera llena de agua y una toalla con jabón y sin verguenza alguna se dedicó a lavarle el mustio trozo de carne a su nuevo marido, ya casi finalizando ella había terminado de limpiarselo completamente, cuando Rafael se había despertado, lentamente su verga se fue irguiendo nuevamente, ante los sorprendidos ojos de Ursula, la cual comenzó a besar delicadamente con sus labios, ahora era Rafael el que se sentía en las nubes por el trato recibido, mientras que Ursula comenzaba a lentamente a tragarse por completo la verga de su marido. Originalmente ella se encontraba casi sentada a la orilla de la cama cuando comenzó a mamarle la verga a Rafael, pero para no correr el riesgo de caer al piso se colocó a lo largo del cuerpo de Rafael, mientras continuaba mamandole el miembro a su nuevo esposo, en esos momentos ella comenzó a sentir nuevamente como su coño era lamido de arriba a bajo por la lengua de Rafael.
Serían como las cinco de la tarde cuando al fin Ursula se levantó, desnuda, con rastros de semen y sangre por casi todo su cuerpo, caminando espatarrada con moretones por todos lados y completamente adolorida, por breves minutos se detuvo frente a la foto de su difunto marido Mister Cipriano, que se encontraba sobre la mesa de noche al lado de la cabecera de su cama, y dirigiendose a él le dijo Mister Cipriano PRRRRRRRR. Haciendole una sonora trompetilla con su boca, para luego decirle imbécil, mientra tiraba el retrato al cesto de la basura.
Con el tiempo fue una de las mujeres más paridoras, casi todos los años se encontraba embarazada. Ha se me olvidaba al terminar la guerra apareció Mister Cipriano vivo, había sido capturado y hecho prisionero de guerra de los japoneses, en el trayecto de regreso a la isla se le informó de que Ursula su esposa al entender que él había fallecido se había vuelto a casar y que era la feliz madre de unos siete u ocho niños y otro en camino. El proceso de la regularización se arreglo por medio de un divorcio rápido y muy discreto. La malas lenguas del pueblo y la mía que no es muy buena lo repite, dicen que Mister Cipriano llegó acompañado de un raro oficial australiano del cual no se separaba de él en ningún momento, según y cuenta fueron íntimos compañeros en el mismo campamento de prisioneros, pero esa es otra historia.
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Nick: Narrador.
E-mail: narrador@hotmail.com
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