Roco.
Zoo, sodomización, trío.
Si gustan me pueden llamar Fernando, al fin y al cabo creo que habremos muchos con ese nombre, les voy a relatar nos sucedió a la que era mi novia en esa época hoy en día mi mujer, que para los efectos llamaré Lily, ya que el nombre de ella realmente es poco común y muy fácil de identificar.
Resulta que Lily y yo, era lo que se pudiera decir marido y mujer, pero ante los ojos de sus parientes yo solo era su novio de turno. Cuando alguno de esos parientes llegaba de visita a la ciudad, yo regresaba a mi apartamento y era ella quien me visitaba. Justamente fue uno de esos parientes de Lily quien le regaló a ella supuestamente para que la cuidase, un perro al que llamó Roco, un hermoso cachorro de pastor alemán, de grueso pelaje oscuro y grandes patas, como todo buen cachorro era juguetón y muy destructor. Pero desde el principio el perro y yo no nos llevamos bien.
Como soy en parte agente viajero, cierta vez que regresé de uno de mis viajes de negocio, llegué directo a la casa de Lily, dejé en mi coche la chaqueta y me bajé del auto con mi disfraz de ejecutivo, digo camisa de fina tela y de manga larga, corbata a la moda, pantalón cortado a la medida. Al entrar a la casa, de inmediato no vi a Lily, pero a medida que caminaba con rumbo al dormitorio, siento que Roco sale ladrando con fuerza de manera muy amenazante, como si fuera a morderme, ya para esa época el condenado perro tenía un año y medio más o menos, o sea que había alcanzado su mayor tamaño.
Gracias a mis reflejos, creo que me pude salvar de una buena mordida, ya que rápidamente entré en nuestra habitación y cerré la puerta con fuerza tras de mi, al escuchar el portazo Lily que se encontraba en el baño, preguntó qué sucedía, y yo a medida que me dirigía a donde salía la voz, le comenté lo ocurrido con el can.
Al entrar al baño me encontré con Lily completamente desnuda, se estaba terminando de depilar las piernas, el verla en tal circunstancia me enervó rápidamente y tomándola por uno de sus brazos la atraje hacía mi cuerpo, comenzamos a besarnos con gran pasión, ella completamente desnuda y depilada, y yo totalmente vestido, y acalorado por un duro día de trabajo. Mis manos comenzaron acariciar su cuerpo desnudo, mientras que mi lengua la introducía una y otra vez dentro de su boca, ella no se quedó a tras, con gran seguridad sus manos sacaron mi verga de su encierro y por un corto instante sus dedos acariciaron mi glande y el tallo de mi falo, luego sin que yo se lo pidiera repentinamente Lily se arrodilló ante mí y sin preámbulos se ha metido mi verga por completo dentro de su boca, el verla en semejante posición, a mis pies desnuda y yo vestido hizo que mi morbo se pusiera al cien por ciento.
Lily tragaba mi verga casi por completo, para luego lentamente retirar su cara de mi cuerpo, pero sin dejar de mantener mi glande dentro de su ardiente y húmeda boca, lo que finalmente hizo que yo estallase dentro de ella, por unos momentos supuse que escupiría todo el semen, pero no fue así se lo ha tragado por completo y continuó chupando mi verga hasta que no quedó una gota en ella.
Una vez que terminó continuamos abrazándonos, y ella se sentó en la taza del inodoro abriendo por completo sus piernas y mostrándome su depilado coño, para mi el mensaje era claro y preciso lo que es igual no es trampa, Lily deseaba ardientemente que le diese una buena mamada en su coño, cosa que no demoré mucho en hacer, mi boca, mi lengua mis labios, dientes y nariz entraron en contacto con su húmeda vulva, su clítoris se lo chupé una y otra vez, mientras que ella disfrutaba de más de un orgasmos, con fuerza movía sus caderas restregándome sus labios vaginales en mi rostro.
Al corto tiempo de estar en esa tan deliciosa labor, mi verga nuevamente se puso dura como una piedra y sin pensarlo mucho la tomé en mis brazos me la llevé a la cama, donde como pude me quité la ropa mientras observaba con detenimiento como Lily se masturbaba con sus propias manos, lo que me puso mucho más caliente de lo que estaba, su culo apuntaba hacía mi persona y lo movía de tal manera que apenas me liberé de mi ropa interior salté sobre ella, y con mi verga empalmada como estaba la penetré rápidamente por su coño, los dos disfrutamos de una de nuestras mejores relaciones como pareja, hasta que finalmente me vine dentro de ella.
Tras esa situación, la convencí de que sacase al Roco para el patio trasero de la casa, a fin de que no jodiera más, y así aprendería a respetar el muy desgraciado. Pasó un buen tiempo, y tanto Lily como yo disfrutábamos mucho de nuestras relaciones, o por lo menos eso creía yo, ya que en ciertos momentos me pareció ver algo de descontento en su rostro, pero al preguntarle me decía que eso era ideas mías nada más.
Un mes antes de casarnos por todas las de la ley, yo regresaba como de costumbre de uno de mis viajes de negocios, y encontré a Lily desnuda en la cama, estaba durmiendo, en su rostro reflejaba una ligera sonrisa de satisfacción, lo que me dio la impresión de que recién se la habían follado, busqué evidencia por toda la casa y no encontré nada, tras lo cual decidí despertarla. Al verme se sorprendió realmente no me esperaba, me dijo que recién había puesto a la lavadora a funcionar y que luego se había acostado. Mientras tanto Roco ladraba como un desesperado en el patio trasero de la casa, como cada vez que yo llegaba, supuse que de haber habido alguien tratando de escapar por esa parte el animal lo hubiera hecho trizas, pero de todas maneras di un vistazo y todo estaba en orden. Pero cuando me di vuelta, el condenado perro sin misericordia alguna dirigió toda su rabia contra mi bicicleta, una ultra liviana con velocidades que recién el día de mi cumpleaños Lily me había obsequiado, la destrozó completamente, y yo tan sólo la había usado un par de veces, en un ataque de furia le mordió las ruedas, devastó los rayos, y el sillín que era de los más modernos y ergonómicos lo destrozó con sus afilados dientes. A mí me dieron ganas de tomar mi pistola semi automática S/W 9 mm. y vaciarle toda la carga, pero Lily me contuvo y me prometió que se lo devolvería a la tía que se lo había regalado.
Tras pasar tan mal rato, Lily me aseguró que la bicicleta quedaría como nueva. Decidí darme un baño, para pasar el coraje, recién había entrado a la ducha cuando Lily decidió acompañarme, ella y yo nos enjabonamos mutuamente, y aprovechábamos de jugar o toquetear por completo el cuerpo de otro. En esos momentos tanto ella como yo, nos disponíamos a profundizar más en el juego, cuando escuchamos un fuerte estrépito en la parte trasera de la casa, yo pensando que podría ser algún intruso, salí del baño completamente enjabonado, de milagro tomé por la prisa la pequeña bata de baño de Lily, que realmente me quedaba como una camisa, pero no le di importancia a eso y me dirigí al lugar de donde provenía el fuerte ruido.
Cuando abrí el ventanal que conduce al patio trasero, asombrado vi a la lavadora tirada a un lado, huellas bien claras de las patas de Roco se podían observar en uno de los lados del panel de la maquina, que en esos momentos estaba botando toda el agua jabonosa y gran parte de la ropa que tenía adentro se encontraba regada en el piso. Para mi era bien claro que el animal había vuelto hacer de las suyas, mentalmente pensé donde tenía mi arma guardada para buscarla y ponerle fin a dicha situación, pero antes debía apagar la lavadora no fuera ser que se produjera un corto circuito o algo peor.
Una vez que retiré el cable apareció Roco tras de mí, le di un fuerte regaño, y éel me observaba muy atento, como si entendiese todo lo que yo le decía en esos momentos. Justo antes de regresar a la ducha, se me ocurrió recoger alguna de las prendas de Lily, que se encontraban regadas por el piso de cemento del patio por lo cual me agaché, en cierto momento vi una de las pequeñas pantaletas de ella, que había ido a para justo debajo de un gabinete, y para poder agarrarla me vi en la necesidad de poner mis rodillas en el jabonoso piso, y pegar mi pecho al suelo con el fin de alcanzarla.
En esos momentos la que pudo ser la peor de mis pesadillas se volvió realidad, escuche la voz de Lily dar un grito diciendo Noooooo. Lo siguiente que sentí fue un fuerte empujón que hizo que mi cabeza diera fuertemente contra el gabinete de metal frente al cual me encontraba, el duro golpe me hizo perder el sentido parcialmente por unos segundos, y al volver en mí me sentía aturdido por el fuerte golpe, pero además de eso sobre mi cuerpo parcialmente desnudo se encontraba Roco, me sorprendí sobremanera al verlo, y un fuerte dolor me corrió de la espalda hasta mi cerebro, el maldito perro me había penetrado, mil ideas pasaron por mi mente en esos segundos. Desde que me habría reventado por dentro, hasta qué le diría al médico que había pasado, el sólo pensar en eso me puse rojo de vergüenza, ya que ni yo mismo lo podía creer.
Mi pecho continuaba pegado al piso, yo traté de incorporarme, cuando a mi lado se colocó Lily desnuda y enjabonada como yo la había dejado en la ducha, diciéndome, quédate tranquilo, porque si no te vas a doler más, en esos momentos no pensé cómo ella podía saber eso, pero le hice caso, realmente no era el dolor lo que más me molestaba, era la situación en que me encontraba, me daba vergüenza con la misma Lily, mientras tanto el desgraciado de Roco me estaba sodomizando, podía escuchar con fuerza su jadeó sobre mí, y todas y cada una de sus embestidas las sentía en mi culo. Realmente era una rara sensación, entre dolor y placer, Lily comenzó a pasar una de sus manos por sobre mi cuerpo, pero rápidamente se dirigió a mi pene, el que en cosa de segundos se puso erecto, mientras tanto ella me susurraba al oído, relájate, trata de disfrutarlo, y a medida que me decía esas palabra su mano me continuaba acariciando mi verga. Lily se fue moviendo lentamente, a medida que Roco me culeaba, sentada sobre el piso mojado con el agua jabonosa que se había salido de la lavadora, abrió sus piernas lo más que pudo colocando su depilado y enjabonado coño frente a mi cara, como pudo se echó algo de agua que había en una cubeta y viéndome entre sus piernas, dijo dame una buena mamada.
Mi cara se hundió rápidamente, en el coño de mi mujer, a medida que yo sentía los embates de Roco, Lily se acostó con la espalda pegada al suelo mientras yo se la mamaba con fuerza, la escuchaba murmurar algunas palabras, y en ocasiones me apretaba con sus piernas con fuerza, como queriendo aguantarse o alargar un singular orgasmo. Mi maceta se encontraba a millón, con ganas de agarrármela y continuar haciéndome una sabrosa puñeta, pero me contuve, me sorprendí al darme cuenta que dicha situación tan borrascosa me excitaba más aún, yo mamándosela en medio del patio a mi mujer mientras que nuestro perro me daba por el culo sin misericordia, a los pocos minutos de comenzar a mamarle el coño a Lily, ella disfrutó de tremendo orgasmo, al punto que regularmente siempre tiene ganas de orinar y se contiene, pero en esa ocasión soltó en mi boca un fuerte y sabroso chorro, que más que orines olía y sabía a ella misma.
Lily luego de eso, cambio de posición colocándose boca arriba debajo de mi cuerpo, y con sus dientes me daba pequeños mordiscos en mi verga, su lengua lamió todo mi falo y hasta tras de los testículos, yo podía sentir claramente lo que era la verga de Roco penetrando mi culo, y su lengua rozando mi maltrecho esfínter, para luego dedicarse a chuparme la verga salvajemente, a todas estas su coño volvió a quedar al alcance de mi boca y completamos el muy ya famoso 69, mientras yo chupaba o mordisqueaba su clítoris, ella hacía lo propio con mi glande, cuando mi nariz boca y quijada se enterraban en su oloroso coño, sus labios y lengua me hacían pasar el más grato de los momentos. Finalmente ella volvió alcanzar otro orgasmo, con la peculiaridad de que volvió a rociarme la cara, y yo me vine dentro de su boca. A todas estas Roco había tomado mayor velocidad, y recién me había venido yo cuando sentí que el hueco de mi culo iba a explotar, fueron tantas sensaciones que no podía contenerme. El semen del animal lo sentía dentro de mí, y a la vez como parte de ese liquido debió salir de mi culo y chorrear por mis muslos. Lily se salía de bajo mi cuerpo, mientras se tragaba mi semen sin disimularlo, luego volvió a colocar su rostro cerca de mi oreja y me dijo nuevamente pero con cierta malicia o picardía, relájate, disfrútalo, que tienes que esperar que él te suelte, al principio no lo entendí pero a los pocos segundos Roco se bajó de mi espalda, pero todavía estaba dentro de mí.
Pasaron unos minutos eternos para mí, y finalmente Roco sacó su verga de mi cuerpo, de inmediato sentí su lengua cómo me la pasaba por los muslos y finalmente sentí lo áspero de ella contra mi abierto culo. Tras lo cual el condenado animal se desapareció en la parte trasera del patio, Lily me ayudó a levantar y como pudimos llegamos a la ducha, hay ella personalmente me pasó sus manos una y otra vez por sobre mi esfínter, luego tomó la cánula que ella usa para lavarse y me la introdujo por mi culo abriendo el agua, a los pocos segundo mi cuerpo expulsó lo que Roco había depositado dentro de mí, sentí los dedos de Lily hurgando dentro de mi ano, y les diré que eso me agradó, porque era ella, de haber sido otra persona jamás lo hubiera permitido. Luego que nos duchamos, nos acostamos en la cama, yo estaba explotado y la escuché a ella preguntarme si yo quería continuar. Le respondí que con gusto pero que me dejase descansar un momento, y me debí quedar dormido. Cuando desperté siento nuevamente que me están culeando, pero al volver mi rostro a mi espalda, sorprendido me encuentro con el cuerpo de Lily , que usaba una especie de arnés en esos momentos con una verga de goma de color negro, ella me lo metía y sacaba una y otra vez, la sensación fue diferente, más agradable, quizás menos amenazante para mí, los dos estábamos en nuestra cama, y no en medio de un patio que cualquiera podía vernos, ella me lo hacía con suavidad y así yo lo disfrutaba, a medida que me daba por el culo, Lily me confesó que hacía tiempo tenía unas ganas enormes de hacer eso conmigo, y que hacía ya más de seis meses que ella jugaba con Roco de la manera que él lo hizo ese día conmigo. La verdad es que luego que ella terminó, yo estaba igual de cansado y no le hice nada hasta el día siguiente.
En cuanto a Roco les diré, decidimos por mi seguridad regalárselo a la tía que se lo había regalado a ella, Lily y yo cada día que podemos hacemos el amor de muy distintas maneras, y yo no me opongo cuando ella quiere darme por el culo, hay ocasiones en que se lo pido...
Datos del autor/a:
Nick: Narrador.
E-mail: narrador@hotmail.com
[Indice general] - [Sexo] - [linux] - [humor] - [hard] - [miscelanea] - [Novedades] -
![]()