A LA CARTA DE UN AMIGO
Confesiones. Nuestro protagonista anima a un amigo a explorar su sexualidad, sin temores y cuenta sus experiencias sin pudor.


Desearía que publicaseis esta carta que me escribió un amigo y que
después
de convencerlo y consentírmelo le gustaría que fuese dedicada a todos los
que sienten como él. La dirección de correo es la suya, por si alguna
persona tiene respuestas a su pregunta y quiere contactar.

Mi querido amigo.
Después de haber leído tu carta, no puedo perder tiempo en
contestarte, pero no solo es para ti, sino también para tu amigo del que
me hablas, por eso espero que se la entregues a él para que la lea y le
aconsejo que no tenga la menor duda en disfrutar de lo que seguro, si se
lanza, le encantará.

Como sabes, tengo ya los 40 años y mis relaciones sexuales con las
mujeres son excelentes. Como tu dices no se me va una chica sin mirarla y ni se me
ocurre mirar a un tío. Lo mismo que a ti pero el caso contrario.

Lo que no sabes es que desde joven, algunas veces cuando estoy
solo tengo fantasías sexuales pensando en el cuerpo del hombre, sobre todo
en su miembro viril, los deseo de una forma incontrolable. Yo no entiendo
cómo, cuando voy por la calle ni se me ocurre mirar a los tíos y
después cuando veo por ejemplo una película porno, me masturbo deseando
ser el poseído. Esto es una cosa que en verdad me gustaría que alguien me
lo pudiera explicar. He llegado a fabricarme unos consoladores de cera a
los que les doy las formas que quiero y luego los congelo para que duren
tieso, posteriormente conecto la cámara de vídeo pues me encanta ver como
se dilata mi culo. Primero me introduzco un buen rato el más pequeño, del
tamaño de un pene normal, y después cuando veo que entra y sale
perfectamente, cojo otro buen rato el más grande, con el que termino la
faena. Es increíble la dilatación que mi culo alcanza, a veces me da
miedo.
Seguro que estarás pensando que porqué, a mi edad, no me acuesto con un
buen macho y hago realidad mis fantasías. Pues otra cosa que no sabes es
que ya me han dado por el culo. La primera vez fue chateando con un chaval
de un pueblo cercano a Huelva, me dio su teléfono, hablamos, me dio
confianza, y quedamos en una casa que tiene de su abuela. Al principio
llegué temblando de miedo, casi eché a correr pero el muchacho estaba muy
caliente, me abrazó y empezó a acariciarme. No sé cómo, pero enseguida
estabamos desnudos en la cama, me indicó que hiciéramos el 69, yo arriba y
el debajo, tomé por primera vez con mis propias manos el miembro
masculino, lo masajeé y me lo comí deleitándome con el momento. Él me
chupó el pene y cuando me comió el culo yo me tragué su polla hasta la
garganta y le pedí que me follase, después de lubricarme el trasero, de un
puntazo introdujo su polla entera, yo de un salto me zafé por el dolor que
me causó, pero mi deseo era superior y enseguida le ofrecí de nuevo mi
agujero dejándole que me follara como él quisiera, sabia que todo era
cuestión de relajar mi esfínter anal y así fue cómo me encontré levantando
mi trasero y apretándome contra la polla del muchacho para que entrase
hasta los huevos. Yo terminé corriéndome en la boca del chico tomando
conciencia de lo dilatado que me había dejado mi culo pues al correrme
noté todo lo que mi esfínter se tuvo que contraer. No te puedes imaginar
lo que disfrutamos.
Cuando me marchaba para mi casa, la valoración que le di a esta primera
vez fue buena pero pensé que un polvo con una mujer es muchisimo mejor que con
un hombre.
Al cabo del tiempo, sentí deseos de probar otra vez, pero el chaval del
chats se tuvo que ir a estudiar a Sevilla y ya no tuve oportunidad de
quedar otra vez con él. De vez en cuando lo llamo pero el teléfono suena
sin respuesta.
Después de un año de aquella primera vez y continuar con mis fantasías y
juegos de consolador, sucedió la segunda experiencia. Esta segunda vez
disfruté mas que en la anterior, mientras duró el momento, y es que cuando
termina no me parece que fuese tan bueno, es decir, cuando hago sexo con
una mujer y eyaculo, me quedo satisfecho y bien y desearía que sucediese
de nuevo pero en el caso que nos ocupa no es así, me encanta y quiero mas
mientras lo estoy haciendo, pero cuando termina, no me parece que halla
sido tan bueno como con las mujeres.
Todo empezó con un juego como el que realizan los adolescentes.
Estaba cansado y aburrido de mis amistades y comencé a salir por sitios
diferentes para conocer gente nueva. Me integré en una reunión bastante
competente en la que está una chavala con la que en la actualidad me
acuesto, y la verdad folla como ninguna. También conocí a un tío que para
mantener su anonimato lo llamaré XXX.
Una noche me quedé sólo con este amigo tomando copas en un chiringuito de
la playa. Eramos dos tíos normales un poco pasados por la bebida que
reíamos y hablábamos de mujeres, cuando vimos a dos chavalas que se
marchaban solas por la orilla de la playa. La impresión que nos causó fue
que eran dos tortillera y con el cachondeo y la luz de la buena Luna que
teníamos, decidimos seguirlas para espiarlas. Efectivamente las dos
mujeres caminaron unos trescientos metros, parándose de vez en cuando para
besarse hasta que en uno de esos morreos cayeron al suelo y continuaron
con sus pasiones. Nosotros prudentemente nos acercamos a pocos metros de
ellas y estabamos masturbándonos cuando de pronto se levantaron y se
dirigieron hacia donde estabamos, cuando llegaron junto a nosotros, una de
ellas, de sopetón, le dijo a XXX que cogiese mi polla y me masturbara.
Comenzó un revuelo de sexo entre los cuatro, yo le comía las tetas a una,
mi amigo que no se lo había pensado dos veces agarraba mi pene
masturbándolo mientras que la otra chica le besaba en la boca. Después de
un buen rato, la chica que llevaba la voz cantante me ordenó que
masturbara a XXX y no sé si por las copas o por lo caliente que estaba,
agarré la polla de mi amigo. De pronto me vi como en mis sueños, yo era
una puta cachonda con un buen nabo largo y grueso en mi mano que lo
acariciaba y apretaba. Las dos chicas observaban mi cara de pasión y como
subían y bajaban mis dedos por toda la largura del pene, acerqué mi boca
para dejar caer saliva en su capullo para que resbalara bien mi mano y se
me hizo la boca agua, no pude resistirlo, mi boca se fue detrás de la
saliva y enfundé la polla en mi boca. Estaba como loco, succioné la polla
como para dejarla seca, la lamí saboreando su gusto y una de las veces que
me la metí hasta la garganta, exploto y me llenó la boca de semen. Mi
amigo, en agradecimiento a mi mamada, me agarró mi pene y dirigiéndola
primero a la boca de una de las chicas y luego a la otra, consiguió que
eyaculara yo también.
Pasados unos días de mi anterior relato, sonó el teléfono de casa y al
descolgar oí la voz de XXX que me decía que me preparase, que estaba con
un amigo del norte que había venido a Huelva y que en una hora estarían en
mi casa.
Cuando colgué le teléfono, mi corazón saltaba por la impresión. Sabia qué
significaba las palabras de mi amigo por lo que corrí y me metí en la
ducha para estar aseado. En la ducha, mi mente voló como acostumbraba y
enseguida mi pene saludaba a las gotas de agua que caían sobre él. Pasé el
mango de la ducha por mi ano que se dilato con el agua caliente a presión
y luego pensé que si la cosa salía bien, mejor seria estuviese limpio por
dentro, por lo que me hice un edema, cosa que me encanta, sentir como me
lleno del liquido caliente para luego expulsarlo. Después de ducharme,
ordené un poco el salón, preparé un aperitivo para acompañar a las copas y
por último, para que estuviese más cerca de nosotros, metí en uno de los
cajones de la mesa del televisor una caja de preservativos y un bote de
vaselina líquida. Puntualmente, llegaron los dos amigos, nos saludamos y
pasamos al salón donde estuvimos casi todo el tiempo oyendo al vasco
contar un poco su vida y anécdotas de su tierra. Javier era un hombre
hecho y derecho, de 35 años y constitución robusta, pero lo que más me
llamaba la atención era su mirada siempre insinuante que parecía ponerse
de acuerdo con su boca sensual.
Después de habernos bebido tres copas y metido en el cuerpo una ralla de
cocaína, la tarde se calentó. A instancia de XXX puse una película porno
en el vídeo que nos estaba poniendo a los tres tan cachondos que Javier
se levanto y comenzó a hacernos un estrictis. Cuando se quedó
completamente en cueros con su polla semierecta, se agachó y a gatas se
fue acercando a mi amigo que estaba de pié. De rodillas junto a él, lo
abrazó y besó su paquete, después me miró y hizo un tanto de lo mismo
conmigo, pero a mi no me dejó, se deshizo de mi pantalón, agarrando mi
pene, comenzó a regalarme una estupenda mamada. Sus labios aprisionaban mi
capullo como para ahogarlo, de vez en cuando sus dientes lo mordían como
queriendo desgarrarlo, su lengua recorría todo el tronco con fuerza como
para desollarlo y continuaba absorbiendo mis huevos engorandolos en su
boca. Después de un rato de jugar con mi pene, me levantó las piernas y
literalmente hizo lo mismo con mi ano. Estaba con mi cuerpo totalmente
tenso por el placer, con los ojos cerrados y mi boca abierta jadeaba de
gusto. De pronto sentí una cosa en mis labios, abrí los ojos y era la
polla de XXX. Miré a mi amigo con ojos concupiscentes y agarré su miembro
con mi boca, al contrario de lo que me hacia Javier yo lo chupaba con
suavidad y ternura, hasta que sentí el dedo del vasco abriendose paso por
mi ano. Lo tuve que parar pues el puñetero vasco era muy brusco, le dije
que cogiese la vaselina liquida y que me la echase en mi trasero. Con la
vaselina su dedo, digo sus dedos, abrieron mi lindo culo y cuando el vasco
vio que entraban y salían perfectamente le dijo a mi amigo que ya estaba
listo. Entonces XXX sacó su pija de mi boca y fue a colocarse frente a mi,
mientras que Javier pasó a ocupar el sitio del otro. Agarré la polla de mi
amigo y comencé a rozarla por mi culo y poco a poco la fui introduciendo,
después me la sacaba para luego metérmela un poco más y así poco a poco
hasta que sentí sus cojones en la puerta de mi caverna.
Que bien me folló XXX, me la metía y sacaba su polla suavemente para que
sintiese como entraba y salía y la siguiente vez me embestía tan fuerte
que hacia que la polla de Javier topase con mi garganta. Que rico empalado
por delante y por detrás. Mi amigo explotó casi enseguida, me lleno mi
agujero de leche pero no pudo apenas derramarse pues cuando la sacó,
enseguida Javier con su pollon me entaponó de nuevo el culo . La polla de
Javier era mucho más grande y sobre todo mas gorda pero entró
perfectamente por el semen del otro machote. El vasco era un animal
follando, precia que quería destrozarme, pero a mí me enloquecía su
bravura y le pedía más. Me metía su tranca hasta el fondo besándome a la
vez e introduciéndome su lengua todo lo que podía. El animal, pues eso
parecía follando, me penetro en varias posturas durante un buen rato hasta
que la sacó y me la metió en la boca para terminar corriéndose dentro de
ella y me obligó a que me tragara su semen.
Ya un poco más relajados, les relaté mis fantasías morbosas y cómo me
masturbaba con mis consoladores. Cuando les mostré a mis acompañantes mis
juguetes, no se pudieron creer que en mi culo entrase semejante objeto por
lo que les tuve que hacer una demostración. Llené mi interior de
lubricante, me introduje el pequeño tres o cuatro veces, pero como vi que
mi culo ya estaba dilatado por la follada anterior, pasé a introducirme el
gordo. Al principio costó, pero poco a poco mi esfínter fue cediendo hasta
que conseguí que entrase y saliese perfectamente. Mis acompañantes se
habían puesto de nuevo a tono. Javier me ordenó le chupase su polla cosa
que hice con absoluta obediencia placentera y XXX optó por tomar el
consolador e introducírmelo a su antojo mientras me regalaba una estupenda
mamada con la que me corrí. Después Javier me cogió y me sentó encima de
su polla y levantando un poco mi trasero le dije a XXX que la metiese
también. Los dos se volvieron locos, saltaban queriéndome partir en dos y
yo les pedía mas y más hasta que llegó mi máximo placer cuando sentí la
explosión de semen de las dos pollas dentro de mí.
Te vuelvo a repetir que no entiendo cómo se me cae la baba con las
mujeres, todas tienen algo bonito y nunca miro a los hombres aun habiendo sentido
el placer descrito con ellos.
Con esto ya sabes todo lo referente a sexo de mí, creo que, conociéndome,
estarás sorprendido con estas confesiones y confío que siga siendo
completamente anónimo para todos los demás.
Espero que mi experiencia le sirva a tu amigo y no dejo de aconsejarle
que se lance, que como dice el refrán "No dejes para mañana lo que puedes
hacer hoy. Si hoy disfrutas de tu acción, mañana volverás a repetirla".
Yo, si se presenta una nueva ocasión, desde luego que me dé absoluta
discreción y seguridad, la aprovecharé.

Davidsi42@hotmail.com

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