DE VISITA
Zoofilia, primera vez. Una chica cuenta a un amigo cómo su perro penetró por primera vez a la esposa de aquel.
¿Hola?... Sí, soy yo... sabía que todavía estarías en la oficina, pero no he podido resistir la tentación de llamarte para decirte lo que ha pasado esta tarde.
Tú ya sabías que mi novio y yo iríamos a tomar café a tu casa ¿verdad? ¿no te lo había dicho tu linda mujercita?.
Así es, ya que por fin he conseguido un delicioso perrito que me ha dejado un "querido" amigo. El perrito se llama Rolf... jijiji... y no es tan perrito como te estoy contando, pues lo cierto es que casi me llega a la cintura.
Habíamos quedado los tres a tomar un café en tu casa porque el otro día le conté a tu mujer algunos sueños que había tenido con relación a relaciones sexuales con perros y se quedó bastante intrigada con el tema.
Ella no esperaba que apareciéramos con el perrazo, pero tampoco ha dicho nada cuando me ha visto entrar con él. Tampoco ha dicho nada al ver a mi novio (ya deberías saber a estas alturas lo que siente por él) y le ha dado dos besos a la entrada... muy, pero que muy cariñosos.
Doy por hecho que estás al corriente de mis fantasías porque estoy segura de que tu mujer no tiene secretos contigo y te ha contado todas mis confesiones. No me importa, y a la vez me excita que un amigo esté al corriente de esto.
El caso es que el café transcurrió muy tranquilo, hasta que llegó un momento en que fue tu propia mujer la que sacó el tema de mis sueños zoofilicos. Se la veía muy intrigada con el tema y con muchas ganas de saber.
Así que le volví a relatar alguno de mis sueños, pero esta vez con mi novio como oyente atento... y para nada escandalizado.
Tu mujer no hacía más que preguntarme detalles y detalles... y llegado un momento no se me ocurre otra cosa que decirle: "ven, ya verás cómo es cierto lo que te he contado"... y acto seguido me arrodillo y empiezo a acariciar a Rolf.
Ella se arrodilla presurosa a mi lado y mi novio no se mueve de su silla. ¿Te imaginas la escena?
Las dos estamos de rodillas y le cojo la mano a tu mujer y se la acerco al pene del perro. Al principio esta un poco cohibida y no para de mirar a mi novio, pero él le dice con su voz ronca que siga y que no se preocupe por nada.
Así que las dos nos agachamos un poco más para ver cómo aumenta de tamaño el pene de Rolf en la mano de tu mujer. Le indico que empiece a mover su mano como si estuviera masturbándote a ti. A ella le hace gracia esta comparación y empieza a mover la mano. Es pura curiosidad lo que tiene, pero esta clarísimo que la excitación le puede.
A continuación me empezó a preguntar por cómo sabía el pene del perro en mis sueños y empecé a relatarle las delicias que soñaba sin que ella en ningún momento dejara de masturbar a Rolf.
El afortunado perro permanecía quieto y no paraba de menear felizmente su cola.
Llegado este momento le pregunto a ella: "y ¿por qué no lo pruebas y me cuentas?"
Y ella vuelve a lanzar otra mirada a mi novio, y ante su beneplácito se termina de agachar y empieza a pasar muy despacito la lengua por el pene descapullado de Rolf.
Al principio tiene miedo, pero en seguida se libera de sus temores y se acaba metiendo el larguísimo pene del perro en la boca. Yo estoy sorprendida porque mientras tiene su pene en la boca no para de mover la mano masturbando al perro.
Estuvo un buen rato lamiendo y chupandolo, hasta que se lo retiró de la boca para pasármelo a mí. Me dijo que era una sensación agradable y que lo chupara yo también.
Te puedes imaginar que para ese momento yo ya estaba súper excitada y por supuesto me metí el pene del perro en la boca inmediatamente. Mientras lo estaba chupando oí que le pregunta a mi novio si le molestaba, y él le respondía que no había problema, que era sólo un "nuevo" juego.
Ella entonces le dijo que estaba muy excitada, y que si no le importaría que llegáramos un poquito más lejos. Ya conoces a mi novio, y ya supondrás que éste, sin inmutarte ni un momento, le respondió: "adelante, no te preocupes, yo estoy aquí y si vosotras estáis disfrutando, yo estoy disfrutando".
Dicho eso le lanzó un sensual beso y se bajó la faldita que llevaba, quedándose en bragas, y me preguntó: "Mamen, estoy mojadísima y me gustaría que me dijeses si alguna vez lo has hecho con un perro".
Yo le respondí la verdad, que no lo había hecho nunca, pero que lo había soñado muchas veces. Entonces ella me preguntó si creía que habría algún problema si dejaba que el perro la montara. Yo le respondí que no debería preocuparse por el tema y además le confirmo que el perro esta controlado clínicamente y no tiene absolutamente enfermedad.
Ella se queda tranquila y me dice que entonces esta deseando ser penetrada por Rolf. Le pregunto si esta suficientemente mojada y ella se quita las hermosas braguitas blancas y se abre la vagina para comprobarlo. Le pido permiso para comprobarlo yo y le paso mis dedos por su vagina. Esta efectivamente lubricada pero no obstante en ese momento actúo de forma egoísta y le pido que me deje ayudarla a que se lubrique un poco más. Le pido que se ponga a cuatro patas y que entonces en esa posición empiezo a chuparle su sexo "para lubricarte" le digo.
Realmente estoy disfrutando un montón y me estoy excitando con la lamida de conejo a tu mujer. Ella parece disfrutar un montón y no para de mirar a mi novio. Cuando creo que ya esta suficientemente "mojada" como para permitir que Rolf la penetre sin hacerle daño se lo digo y le vuelvo a preguntar si esta dispuesta. Ella vuelve a mirar a mi novio, el cual asiente con la cabeza, y entonces me responde con voz trémula que sí.
Le puse un cojín enorme, de esos que tienes en uno de los sofás, sobre los hombros para evitar que Rolf le hiciera daño con sus patas y lo cojo y lo pongo encima de tu ansiosa esposa. El perro ya se esta empezando a mover incluso sin haber introducido su pene en su vagina. Se ve clarísimamente que esta súper cachondo. Muy delicadamente paro como puedo a Rolf y le cojo su largo pene para introducirlo muy despacio en su acogedora vagina.
Tu mujer esta excitadísima y a la vez muerta de miedo. Así que mientras le voy introduciendo el pene de Rolf la voy acariciando para relajarla. Una vez que tiene todo el pene dentro dejo a Rolf suelto y empieza a moverse de forma frenética penetrándola y penetrándola. El ritmo es increíble.
Me pongo delante de tu mujer y veo cómo cierra los ojos y se entrega al placer. Por su cara veo clarisimamente que esta gozando muchísimo. Miro a mi novio y veo que él también.
Rolf sigue acelerándose y de repente se corre dentro de ella. Tu mujer no se lo esperaba y abre rápidamente los ojos cuando siente la sacudida de semen dentro de sí. Rolf aun después de eyacular en su interior sigue moviéndose un poco y al rato de baja y se va tranquilamente a tumbarse en un rincón.
Tu mujer se queda a cuatro patas, con un pequeño reguero de semen saliendo de su vagina... jadeando a duras penas mientras trata de recuperarse del frenético encuentro. Yo le pregunté cómo se encontraba y me respondió que muy bien. Le pregunté que cómo se había sentido y me respondió que había sido maravilloso. Dicho esto se levantó, le dio un beso en la boca a mi novio y se fue al baño a limpiarse.
Todavía sigue allí, mientras yo te cuento esto por teléfono... y no, no sé dónde está mi novio... y ahora que lo dices también hace unos minutos que dejé de ver a Rolf... ¿por qué?¿de verdad quieres saber lo que esta pasando?
Relato de Arme ( arme_sensual@hotmail.com ) modificado por Peli ( yopeli@teleline.es )
Los cuales agradecerían cualquier idea, comentario, etc que queráis hacerles.
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