UNA MADURITA EN LA PLAYA (II)
Maduras. Su tía se dio cuenta de la excitación
que le produjo el beso de buenas noches que le dio en los labios, aunque aquella
situación le dejó muy caliente al día siguiente podría
saciar su calentura porque tenía una cita con su amada Anne
Continuación del relato "Una madurita en la playa" publicado el 16/11/01.
Después de nuestra experiencia en la
playa, la relación que había empezado
con Anne fue transformándose en una relación lasciva y de sexo
a tope.
La noche del día de nuestro primer encuentro sexual resulto ser un fiasco,
ya que mis padres habían recibido la visita de unos tíos míos
y tuve que
quedarme con ellos toda la noche, así que no pude acabar lo que había
empezado por la tarde. A mis tíos hacia mucho tiempo que no les veía,
creo
que la última vez fue cuando yo tenia 14 años y ahora tengo 19.
El tiempo
parecía no haber pasado para mi tía Alicia, en cambio mi tío
Klaus había
envejecido bastante desde la última vez que lo vi. Mi tía aún
conservaba la
belleza que siempre le había caracterizado, ojos verdes, una melena rubia
y
un cuerpo de infarto que hacía mis delicias.
Alicia se había casado con Klaus cuando yo era pequeño, en un
viaje a
Alemania, donde se conocieron. Desde entonces siempre habían vivido allí
en
Hannover. Mi tía nada más verme me dio un gran abrazo donde pude
notar sus
abultados pechos y su exquisito cuerpo de una joven, no obstante ella tenía
unos 40 años.
Cuando hube saludado a mis familiares me fije en la vestimenta de mi tía,
llevaba un vestido de verano muy escotado, que permitía apreciar sus
curvas.
Siempre me había sentido atraído por mi tía, pero nunca
había pensado lo que
unos días después paso.
Yo estaba cansado después del sexo salvaje que había tenido con
Anne y tenía
que recuperar fuerzas para tener más con ella, así que me quité
la ropa y me
quede en ropa interior ya que hacía mucho calor en mi habitación.
Mi habitación esta enfrente de uno de los lavabos, así que mientras
yo me
cambiaba pude ver a mi tía Alicia ir hacía el lavabo. Se sentó
en el lavabo
y se bajó sus braguitas negras para orinar, cuando acabó cogió
papel
higiénico y se limpió su coñito delante del espejo. Yo
pude ver todo esto
sin que lo notara, con los dedos se acariciaba su coñito y con el papel
se
limpiaba los restos de orina, su cara tenía una expresión de placer
ya que
al parecer disfrutaba tocándose sus partes intimas. Nada más ver
esto mi
polla empezó a ponerse muy dura ya que mi tía me excitaba de una
manera
bestial, pronto tenía un bulto enorme en mis calzoncillos.
Antes de que se diera la vuelta para irse, yo me metí en la cama haciéndome
el dormido. Pude observar que me tía se detuvo en la puerta de mi habitación
y decidió entrar para darme un beso de buenas noches como hacía
cuando era
pequeño.
Cuando se acerco a mi cama sentí sus labios sobre los míos dándome
un tierno
beso, mi polla se puso más dura porque eso me excitaba mucho. Mi tía
creo
que se dio cuenta del asunto y con la mano izquierda se deslizo hacia mi
paquete para levantar la tela del calzoncillo para poder ver el tesoro que
allí se escondía. Sus dedos sobre mi polla hicieron que un pequeño
suspiro
saliera de mi boca, ella lo escucho y sonrió. Sin quitar sus manos de
mi
paquete acerco su boca hacía mi glande para darle también su beso
de buenas
noches, como yo me había corrido con la mamada de Anne aún quedaban
restos
de semen en mi glande. Cuando me dio el beso se mancho con un poco de semen
en sus labios, quitó la mano y la boca de mi polla y se levantó.
Pude ver
que con la lengua intentaba saber que era ese líquido que tenia en los
labios, cuando lo adivinó dijo para sí misma aunque yo pude oírla:
- Umm,
semen, de mi sobrino, vaya, vaya, vaya quién lo iba a decir, mi sobrino
es
todo un hombre y tiene un semen sabroso, tendré que conseguir más
para mi
sola.
Esto lo decía mientras se iba para el salón, en cuanto de fue,
me hice una
gran paja pensando en que tenía otra madurita para que me enseñara
los
placeres de la vida.
A la mañana siguiente me levanté pronto porque quería ir
a ver a Anne a su
casa, bajé hacia el comedor con tan solo unos pantalones de verano, los
cuales hacían que mi polla se notara en exceso, pero como iba dormido
no me
di cuenta de ese detalle. Al llegar al comedor no vi nadie cosa que me
extraño, pero en la cocina parecía haber alguien ya que se escuchaba
el
sonido del televisor y platos. Decidí ir a la cocina a ver quien había
y tan
solo vi a mi tía Alicia, que estaba lavando los platos de espaldas a
mí y no
se había dado cuenta de mi presencia. Iba vestida con unos pequeños
y
ajustados pantalones vaqueros cortados a la altura de sus fenomenales
nalgas, en la parte superior llevaba puesto tan solo un bikini de color
rojo. Después de recrearme la vista decidí saludar a mi querida
tía:
- Hola, buenas días tía, ¿No hay nadie más en la
casa?
- Hola, sobrinito, pues la verdad es que no hay nadie más se han ido
a
comprar comida para el resto de la semana.
- Ahhh, ¿cómo es que no has ido con ellos?
- Porque tenia que deshacer las maletas y estaba cansada.
- Pues yo creo que me voy a poner el bañador y voy a ir a la playa un
rato.
- Yo también quiero ir, pero iré esta tarde mejor, tendré
que ir sola porque
tus padres y tu tío no les gusta la playa mucho.
- Como quieras, si quieres te acompaño esta tarde, lo digo para que no
vayas
sola.
- Ohh, eres muy amable, entonces me acompañas esta tarde.
- Si, bueno me voy a cambiarme.
- Adeu, guapo.
- Tú si que eres guapa.
- ¿ De verdad lo crees? Ya tengo mis años.
- Claro que lo creo y algunas mujeres son como el vino mejoran con los años.
- Ohhh, que majo que eres- me dijo mientras me daba un beso casi en los
labios.
Después de esta conversación con mi tía mi cabeza comenzó
a pensar algún
plan para poder follarme a semejante hembra, pero por el momento tenía
que
ir a ver a Anne que me estaba esperando.
Fui a verla a su casa ya que me había dicho que tenía una sorpresa
para mí,
al llegar a la casa de Anne me abrió su marido, yo me quedé parado
sin saber
que decir.
- Hola tú debes de ser del servicio técnico del jacuzzi.
- Ahh, si claro me llamo la Sra. Anne LaBeaux para que viniera hoy mismo sin
falta.
- Si, es mi esposa, pero en realidad no se que le pasa al jacuzzi porque yo
nunca lo uso, solo lo usa mi esposa.
- Bueno pues usted dirá.
- Venga por aquí por favor joven
Su marido me condujo a través del jardín y de la piscina hasta
una pequeña
caseta de madera que al parecer albergaba el jacuzzi. Al llegar a la caseta
el hombre me indicó donde estaba el jacuzzi y se fue con la excusa de
que
tenia que atender unos asuntos.
Yo no sabia que hacer lo único que podía hacer era esperar a que
apareciera
Anne por allí para salvarme de semejante lío. Al poco tiempo de
estar allí
apareció Anne por una puerta interior, ataviada con tan solo un tanga
semitransparente que dejaba intuir su depilado coño. En cuanto la vi
así mi
virilidad se levantó de golpe, ella se acercó y me dio un lascivo
beso en la
boca, donde nuestras lenguas se encontraban y jugaban a un juego de sobras
conocido. Después de saludarme, Anne me explicó que había
tenido que
inventar esa excusa para poder verme en su casa ya que su marido nunca salía
de casa si no era con ella para cenar a algún restaurante de noche. Mientras
me explicaba todo esto cerro la puerta de la caseta y hecho el cerrojo, a
continuación empezó quitarme la camisa, arrancando los botones
con los
dientes mientras que con las manos me acariciaba el torso, su lengua fue
bajando por todo el tronco hasta llegar a la zona inferior. En un acto
propio de una tigresa me bajó los pantalones dejando al descubierto mi
polla
erguida coronada por un glande rojo. Con lengua lamía la punta sonrojada
de
mi polla, mientras que con las manos masajeaba mis testículos. La intensidad
de la mamada iba creciendo con el tiempo, Anne chupaba la polla como ninguna
mujer provocándome olas de placer. Cuando hube tenido suficiente la tumbe
en la repisa del jacuzzi, le abrí las piernas y comencé a chuparle
ese
coñito que tenia tan rico.
Introducía mi lengua por su vagina, entreteniéndome en chupar
clítoris que
ahora se encontraba erecto. Con un dedo también la penetraba, provocándole
un placer intenso y unos gemidos que su marido podría haber oído
pero que
hacía el momento más excitante. Cuando me cansé de chuparle
el coño aunque
eso cueste de creer, la tumbé en el fondo del jacuzzi que ahora estaba
apagado y me dispuse a meterle mi erecta polla por su coñito. Al principio
costaba de que entrara porque mi polla es muy gorda y la de su marido no
llenaba su coño. Entre gemidos me decía:
- Ohhh¡¡ cabrón me vas a empalar, ohh¡¡¡
siii, ya entra, joderrrr que polla
vamos follame ya....
Cuando entre en su cueva sentí que mi polla se amoldaba perfectamente
a su
coño que era suave y calentíto, rápidamente empecé
las envestidas, sacando y
entrando mi falo.
Mientras se la metía chupaba sus tetas que se movían por mis envestidas,
que
tetas más grandes tenia, pensé que podría acabar con una
cubana en sus tetas
y así se lo hice saber. Ella contestó afirmativamente entre gritos,
me dijo
que acabara donde yo quisiera que era mi recompensa por el rato de placer
que le estaba dando.
Al poco decirle eso sentí la necesidad de correrme, así que saque
mi polla
de su coño y se la puse entre las tetas. Ella movía sus tetas
haciéndome la
paja más cachonda que había sentido nunca. Al cabo de poco mi
polla empezó a
soltar leche llenándole todas las tetas y la cara de leche, ella entre
gemidos me pedía más, así que cogí mi polla que
aún estaba erecta y se la
metí nuevamente por el coño para que Anne se corriera a gusto.
Tardo poco la
muy zorra en correrse entre gritos y contorsiones, yo disfrutaba de la
visión de ver a una mujer madurita fuera de sí.
Cuando acabamos nos metimos en el jacuzzi y lo conectamos, las burbujas
hicieron que nos relajáramos, pero de pronto su marido pica a la puerta
preguntando si el jacuzzi ya funcionaba. Nos tuvimos que salir corriendo del
jacuzzi, yo me tuve que vestir y Anne se tuvo que ir por la puerta trasera
no si antes darme un morreo y quedar en que me llamaría. Abrí
la puerta y le
explique que ya había arreglado el jacuzzi, que el único problema
era que
necesitaba un poco de uso, ya que lo tenia abandonado como a su mujer pensé
yo.
En la próxima entrega le contaré lo que paso con mi tía
la salida.
Espero que les guste, si tienen algun comentario
que hacerme háganlo en la
siguiente dirección companys21@hotmail.com,
por cierto desearía que personas
con experiencias con mujeres maduritas, me enviasen sus historias. Os
saluda, Cthulhu
[Indice general] - [Sexo] - [linux] - [humor] - [hard] - [miscelanea] - [Novedades] -
![]()