CÓMO CONOCÍ A LOLI EN EL CINE
Madura, trío. Una pareja de novios vá al cine y en la butaca de al lado se sienta una mujer madurita muy ardiente.
Mi amigo Juan quiere contar cómo nos conocimos. Este es su relato: ¿Has tenido alguna vez un orgasmo en el cine? Esto me ocurrió una vez que fui al cine con mi pareja hace algún tiempo. Pues nos sentamos como a mitad de sala, y ella se puso a mi izquierda. Es morena, con 1,63 de altura y de hombros anchos. No esta gorda ni tampoco esmirriada, o sea, una constitución fuerte pero no demasiado. Es bastante atractiva, sobre todo con ropitas sugerentes. Yo soy moreno también, un poco más alto que ella 1,72 y también un poco más ancho que ella, ya sabes, complexión fuerte y con un poquito de tripa (pero poquita). Ella iba vestida con una camiseta ajustada y una falda por las rodillas de esas que se abrochan delante y que resultan muy prácticas en estos casos, ya que es fácil abrirlas por delante sin desabrocharlas. Nada más sentarnos empezamos a besarnos ardientemente y, antes de apagar las luces, ella decidió ir al aseo, así que aproveché para pedirle que allí se quitara la braguita y la guardara en el bolso. En su ausencia empezaron los trailer con lo que bajaron las luces y, al apoyar el brazo en el reposabrazos de la butaca, me di cuenta de que a mi derecha había una mujer madurita de buen ver, con curvas y atractiva, a la que le desplacé el brazo que ella había ya apoyado. Le pedí perdón y me dijo que podíamos compartir ese lugar aunque nuestras manos se tocaran. Estuve de acuerdo pero retiré el brazo. Entonces llegó mi chica y empezó la película, ya con las luces apagadas del todo, y ella me llevó la mano entre sus muslos para que comprobara que me había hecho caso y ya no tenía braguitas. Yo empecé a acariciarla suavemente y, después de un ratito así e inconscientemente, volví a desplazar el brazo de mi vecina de la derecha, a lo que volví a retirar el brazo. Ante mi asombro ella me lo cogió y lo puso en el reposabrazos cogiéndome la mano. A todo esto yo seguía a lo mío y mi pareja estaba ya muy excitada, incluso se le escapaba algún gemido que quedaba anulado por el volumen de la película. Tenía el coño con poco vello, depilado pero no del todo. Lo suficiente para disfrutar a tope de las caricias que yo le estaba haciendo pero con el toque erótico que le da un vello cortito y bien cuidado. La mujer de mi derecha se había dado cuenta de lo que estábamos haciendo y empezó a acariciarme la mano que me tenía cogida y, cual fue mi sorpresa cuando me di cuenta de que con la otra mano se estaba masturbando suavemente. Se había desabotonado el pantalón y tenía la mano por debajo de sus bragas. Yo paré inconscientemente de masturbar a mi novia y ella me cogió la mano para reanudar el movimiento que yo había dejado de hacer, y así lo hice, seguí masturbando a mi novia mientras la otra mujer me llevó mi mano derecha debajo de sus braguitas para que siguiera lo que ella había iniciado. Y así lo hice. De repente me encontré con un coño en cada mano y a punto de estallar, pues yo deseaba una mano caritativa que masajease mi pene, duro como una piedra. Así llegaron las dos a un orgasmo casi simultáneo que a mí me supo a gloria. Acto seguido me llevé a la boca los dedos que habían estado haciendo la faena para saborear lo jugos de esos dos coños que por unos minutos pude tener entre mis manos. Proseguía la película y yo estaba muy acalorado. Mi novia por un momento estaba más tranquila, pero solo unos minutos. Mi vecina de la derecha, quería continuar la guerra, seguía con mi mano cogida y se la acercó al cuerpo, se había desabrochado la camisa y se podía palpar, que no ver por la oscuridad, sus enormes pechos en un sujetador que me pareció de encaje u que creo era negro y muy trasparente, como sedoso. Con mi mano derecha estuve un rato acariciando su teta derecha pues la izquierda me quedaba muy cerca y no podía maniobrar, y soltó algunos gemidos de placer. Pude notar como sus pezones crecían, al principio apenas se le notaban pero al minutos eran enormes, yo le daba pellizquitos y ella se movía de modo claro en la butaca, daba como saltitos y movía las piernas. Menos mal que la peli era de suspense y de vez en cuando salían escenas de sorpresa que cautivaban el interés de los asistentes, yo estaba muy atento a dar placer a esta hembra y a mi novia. Saqué el pecho del sujetador y ella hizo un movimiento que los liberó completamente, se desabrocho y sus dos pechos saltaron libres y felices, eran enormes y muy duros y suaves, veía como babeaba de satisfacción y se mordía el labio inferior. Con su mano izquierda me acariciaba la polla que yo tenía a reventar dentro de mis pantalones. Me bajó la cremallera e introdujo un dedito por mi slip, que hizo a un lado y sacó la verga que saltó a todo lo largo de 22 cm, como una bandera. Estaba muy mojado y expulsé líquido preseminal que mojó su mano y se lo llevó a la boca. Empezó a hacerme una paja, arriba y abajo. Mi novia ya echaba de menos mis caricias y notaba que me ponía nervioso y movía pero aunque la película era entretenida no parecía ser la razón, me miró y vio que estaba gozando y se me caía la baba y movía mis piernas dando saltitos. Llevó su mano a mi entre pierna y se encontró con otra mano que me tenía agarrado por mis mismas partes. Se asustó un poco y alejó la mano, pero luego pensó que no importaba lo que sucedía y que podíamos gozar los tres. Se fijó que a mi lado había una mujer sola y acarició su mano. Yo estaba teniendo un orgasmo muy bestia, ya se me notaban los gemidos, casi gritos, pero la peli hacía más ruido que yo en ese momento, menos mal. Me di cuenta de que las dos se acariciaban las manos lo que quería decir que estaban de acuerdo con la orgía. Puse mis dos manos en cada una de sus rodillas y fui acariciando acompasadamente sus chochitos, el de mi vecina más peludo y negro como luego vería, con un clítoris prominente, era una mujer de bandera, mayor, 36 años, me enteré de que era profesora de ESO de Cultura clásica, y que también escribe relatos eróticos contando que lo hace con alumnos, alumnas y profesoras, aunque no está cerrada a hacerlo con todo hombre y especialmente mujer, que es su actual fantasía. Está muy bien, tiene una curvas muy apetecibles y una ropa erótica intima que solo verla te pone a 100, no me extraña que sus alumnos hagan cola para follar con ella porque viste muy provocativa, con minifaldas y medias negras con costuras, zapatos altos de tacón fino y blusas muy escotadas que dejan ver parcialmente sus sujetadores de encaje negro semi transparentes. Bueno, este suceso en el cine está suponiendo que lo hagamos algunas veces los tres juntos, mi novia, Loli y yo. Pero estoy un poco asustado porque Loli es muy posesiva y dice que me quiere por completo y no me quiere compartir, se excita mucho con mi novia y hacen unos 69 que me ponen con toda mi verga erecta, pero dice que tengo que dejar a Carmen. Tengo un verdadero problema porque ella no piensa dejar de hacerlo con sus alumnos, profesores y demás gente que le apetezca. Pero yo estoy enganchado a su sexo y su forma erótica de vestir y desvestirse. Bueno está bien, Juan, no es necesario que cuentes todo, el caso es que Juan y yo nos conocimos en este cine, fue una sesión muy bien aprovechada y desde entonces nos vemos los tres, pero no sé si esto va a durar porque yo tengo mucha gente que quiere follar conmigo en el Instituto y ya casi tengo que anotar en mi agenda con quien tengo que follar cada día. Es cierto que tengo una enorme fantasía por escribirme con mujeres y probablemente poder hacer mis sueños realidad. Por favor si eres mujer y puedes entender que yo sea una apasionada por la lencería, sexo completo y en todas sus versiones, si además me puedes contar tus fantasías y relatos más eróticos e íntimos escríbeme a doloresxxx@hotmail.com. Un besito cariñoso.
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