ERIKA =UN DÓLAR =PUTA BARATA
Dominación, orgía. Gozaba sabiendo que para
su marido era una puta barata y tan solo valía un dólar
Hola, amigos de marqueze, les escribo estas
líneas
porque les quiero contar que soy lo que siempre he
querido ser gracias a mi esposo, si me preguntan el
motivo que me lleva a relatarlo ni yo lo sé, pienso
que lo hago para expresar mi felicidad.
Me llamo Erika, casada, tengo 28 años, incluso muchas
veces me han dicho que represento unos 20 ó 21 años,
poseo una bonita figura aunque soy un poco baja mido
1.60, sin hijos, mi mayor cualidad física es mi culo
y mis pechos, los cual llaman mucho la atención, en
especial cuando uso ropa ajustada, los que se ven
grandes, duro y parados.
Desde que me case, a los 25 años, mi esposo me dice
que soy una puta o putilla barata además de castigarme
fuertemente las nalgas mientras mantenemos
relaciones, cosa que me agrada mucho, mas cuando me
tiene a lo perrito y con cada fuerte penetración me
dice " te gusta putilla barata, verdad que es rico,
eres toda una ramera, mujerzuela, prostituta inmunda
uno de estos días te voy a prostituir de verdad"
además de recibir fuertes palmadas en cada una de mis
nalgas, las cuales me dejan tiritando de placer, dolor
y la sensación de sentirme una verdadera puta barata,
nunca le he dicho que me siento una puta, solo le he
dicho que me gusta como me deja.
A los pocos días de cumplir un año de casada, estaba
tan excitada que lo espere vestida como el me decía
para tener una aventura distinta a lo normal en la
cama, recuerdo que ese día me pinte con colores
fuertes, usé peluca, un vestido negro mini
transparente, sin brassier, una bragas negras
diminutas y delgadísimas y unos zapatos de tacos
negro punta aguja, cuando el llegó y me vio vestida
así, su cara de asombro fue maravillosa y excitante a
la vez, recuerdo perfectamente lo que me dijo ese día
"que por una puta como yo, no pagaría mas de un
dólar, que valía eso e incluso menos, que era una
mujerzuela de tercera clase, perra y barata", le
respondí que me pagara un dólar y viera realmente si
valía eso, me pagó el dólar y tuvimos sexo toda la
noche, hizo conmigo lo que quiso esa noche, incluso
dos cosas que nunca había realizado, acabar en mi boca
y penetrarme analmente con acabada incluida, para mi
fue exquisita esa noche, ese hombre esta mas que
sobreexcitado, su verga llegaba a dar miedo por la
dimensiones que presentaba al igual que su cara, la
cual me generaba temor y excitación cada vez que lo
miraba a los ojos, esa noche mas que estar vestida de
puta me sentí una verdadera puta, nunca haría lo que
hice ese día como Erika pero si lo volvería hacer
como puta, y lo he hecho varias veces y en cada
oportunidad mi esposo me paga un dólar, con el tiempo
cada vez que me encontraba vestida como puta me decía,
"Erika = Puta Barata = Un Dólar", incluso en la vida
normal a veces me llamaba como "Un Dólar".
Una de las cosas que me gusta hacerle cuando estoy
vestida de puta, es jugar con su verga, la cual es
chica (eso digo yo, puede ser que para otros eso sea
grande) mide aproximadamente unos 21 cms por 6 de
ancho, el juego consiste en poner su verga como un
tieso tronco y metérmela toda a la boca, al principio
me costo mucho pero con el tiempo aprendí a
llevármela toda a la boca y llegar a la raíz de su
tronco, es una proeza lo que hago con esa verga.
El primer día que me vestí de puta, estaba en lo mejor
con todo su tronco en mi boca cuando de pronto me
agarró del pelo fuertemente y mientras me decía "golfa
barataaaaaaaaaaaaaa" acaba, pensé que me iba a ahogar
con su leche, la cual era intensamente caliente y
abundante.
Después que me pagó el dólar, me empezó a desnudar
y
me hablaba de su mujer, me decía que me parecía a
ella, que era una puta mujer igual que yo, fácil y
barata, una vez que me dejó solo en bragas, cogió la
tanga por delante y tiro fuertemente de ella, hacia
arriba uuuuuuf fue tan preciso el tirón que toco mi
clítoris y me vine, debido a la gran excitación que
tenia del juego y por sentirme puta, aunque a nadie se
lo he dicho siempre desee saber que se siente ser una
puta, ese día supe que es ser una puta y decir que me
gusto es poco porque fue lo máximo, porque me sentía
fácil, vendida y que abusaba de mi sin poder quejarme.
Luego del tirón, me sacó la braga, me puse en la cama
me abrió de piernas, jugo un rato con mis pechos y
luego se fue a mi coño, hizo lo que quiso con el, me
lo besaba, pasaba su lengua, me mordió y me pegaba
cada vez que quiso en todo sus partes, fue tanto su
maltrato y mi excitación que tuvo las consecuencias
obvias, me vine otra vez, mientras tenia mi segundo
orgasmo, me abrió lo máximo de piernas, cogió una
regla que tenía a mano y me dio dos fuertes reglazos
en mi coño, mientras me decía "gózala perra barata,
maraca igual que la puta de mi esposa, gózala perra
inmunda, vales mucho menos que un dólar, puta
insignificante", una vez que había acabado, se desnudo
y me hizo mamar su verga la cual estaba como un
monstruo, grande, dura, gruesa, caliente, se la mame
hasta que acabo en mi boca, luego de su acabada y
haberlo dejado otra vez tiesa, me pone en la cama me
levanta las piernas y me la empieza a clavar,
uuuuuuuuuuuf ese hombre estaba con una fuerza
endemoniable, su verga me era desconocida estaba mucho
mas grande que antes y su cabeza, era un pistón que
mas que hacer su función de generarme placer, me hacía
desesperarme a tal punto que pronto tuve un nuevo
orgasmo otro y otro, al final tuve unos cuatro
orgasmos, quede súper cansada pero mi amante estaba
encendido y no me dio tregua, me puso a lo perrito y
me volvió a enterrar su vergajo nuevamente en mi coño,
ahí yo ya gritaba como loca y desesperada para que
acabará luego, él había empezado darme fuertes
palmadas en mi nalgas cada vez mas fuertes y secas, a
su vez no dejaba de decirme " lo puta que estaba y
otras cosas mas", cansado ya de hacérmelo por mi coño,
me dice "mira puta voy hacerte lo que siempre he
querido hacerle a la puta y perra de mi mujer, te lo
voy a poner por tu ano", yo cansada y agotada, no
tenia fuerza para nada menos para discutir con él y
decirle que no, cosa que además no iba a servir de
nada porque supuestamente yo era una puta cosa que en
ese instante no solo me sentí a sí sino que también lo
era, como había dicho antes nunca había tenido sexo
por mi ano, mientras mi esposo me daba por mi coño y
me daba fuertes nalgazos, había empezado a meterme
unos de sus dedos en mi culo, cosa que me había puesto
al limite de todo, a tal punto que mi cuerpo se
estremecía por completo con todo lo que vivía, saco su
verga de mi coño, me dio unos vergazos en mi culo y me
pone su inmensa cabeza en la entrada de mi ano, cuando
sentí la presión de su verga, le empecé a decir
que no pero eso lo motivo mas a entrar en mi culo,
cuando entro su cabeza sentí que me quemaba y me había
abierto como la boca de un gran cráter, hacia de todo
para que se saliera, lloraba, gritaba, me corría para
que se saliera, le suplicaba pero nada, luego de haber
entrado su cabeza me empieza a meter mas y mas su
terrible pero delicioso aparato, cuando ya me lo tenia
todo adentro me sentía tiesa, inmovilizada, pero lo
peor fue sentir que se me salía por la boca y que el
culo por dentro me ardía de dolor, al pasar los
minutos se fue calmando esa sensación de desagrado
pasando a convertirse en una deliciosa humillación y
sometimiento generándome olas de placer y orgasmo,
además de las típicas cosas de mi esposo de
maltratarme las nalgas y agarrarse de mi pelo con toda
sus fuerzas, hecho que me hacia girar mi cabeza hacia
atrás lo mas que podía y darme la cabalgada de mi
vida, al final cuando acabó, yo estaba casi
inconsciente mi cuerpo no respondía, solo sentía que
me ano era llenado con su leche el cual se sentía
salir como cuando uno abre una llave por primera y el
agua viene con aire, cuando terminó su acabada se
quedo quieto un rato con toda su verga dentro de mi,
de vez en cuando me la restregaba, provocándome
sensaciones indescriptiblemente deliciosa, empecé a
sentir latidos de su demoledor aparato indicio de que
ya empezaba a disminuir su excitación, cuando lo sacó,
caí sobre la cama y me empecé a quedar dormida,
mientras lo hacia, escuchaba a mi esposo diciéndome
algo como " realmente eres una puta, perra asquerosa,
es el mejor dólar que he pagado, ojalá la putera de mi
señora fuera tan barata como tu capaz que ahora este
puteando tanto o igual que tu, mujerzuelas baratas",
después de eso, no supe mas de mi hasta el otro día,
desperté tarde cerca de la una de la tarde con todo mi
cuerpo adolorido, si me tocaba me dolía mas aún, como
pude me pare e intente ir a bañarme, me miro a la
espejo y me leo en la frente "Erika = Puta Barata = Un
Dólar", no podía creer lo que mi esposo me había
puesto, miro al interior de la habitación, la veo toda
desordenada y con eso olor característico cuando uno
tiene sexo, diviso el dólar sobre mi diminuta tanga,
como llego sobre a ella no sé, puede ser que él lo
haya hecho, todo ese panorama me llevo a la conclusión
que realmente me había convertido en una puta esa
noche, hecha y derecha y el destino me daría la razón.
La segunda ocasión en que me convertí en una puta, fue
a los dos meses de la primera, en esas ocasión me
había disfrazado de colegiala, fue tan excitante,
diría, que fue mejor que la primera, después de eso,
empecé a ser Un Dólar o Puta Barata, como promedio
cada dos meses, a veces era a petición de él otras
veces por mi cuenta, generalmente cuando yo me
disfrazaba por mi cuenta era porque deseaba hacer
cosas que como Erika no haría nunca. Me he disfrazado
de todo de enfermera, bombero, profesora,
vedette, bencinera, conejita, pascuera, esclava, etc.
Todo iba bien así hasta que hace siete meses atrás,
todo cambio en 360° ó 100%, como eran cerca de las
20:00, siento unos pasos que vienen desde el jardín,
sin mirar entreabro la puerta y me dirijo a mi
dormitorio sabia que era él, le había preparado todo
una sorpresa, estaba vestida como una diosa del sexo,
me había colocado un corset que resaltaba mis pechos,
una medias ligas, una tanga fina que dejaba todo mi
culo al aire y mi coño lo tuve que depilar casi
completo porque era muy pequeño adelante, y una
zapatos taco aguja, en realidad parecía una diosa,
había colocado unas señales en las pared para cuando
entrara las siguieras y se guiara con ella. La primera
señal era: "silencio la reina (Erika = Un Dólar = Puta
Barata) está esperándolo siga las señales y no hable",
entró y empezó a seguir las señales haciendo 100% caso
de ellas, leyó la primera y pasó a la segunda que
decía: " desnúdese y pague el dólar que vale la
reina", la tercera señal era, "la reina no mira a sus
súbditos, debe vendarles los ojos con la venda que
esta en la mesa" y cuarto señal "la reina es toda
suya", a todo esto con el tiempo mi esposo empezó a
comprar artículos para juegos eróticos, como: cadenas,
esposas, látigos de varias puntas, consoladores, bolas
chinas y otras muchas cosas mas aparte de preparar un
pieza especial para nuestros juegos. Esa noche había
dejado un par de esposas, unas bolas chinas, unos
consoladores y unos látigos que tenían varias puntas
para hacer el juego más excitante. Después de vendarme
los ojos, me coloco sobre la cadena que esta puesta en
techo de la casa para colgarme, una vez que me tuvo
colgada me abrió de piernas y me dijo: Hola, con que
tu eres la Un Dólar o Puta Barata, tomó el látigo y me
lo empezó pasar en mi cuerpo como una pluma, partiendo
de mi coño hacia arriba, yo estaba nerviosa y excitada
por lo que hacia y lo que podía venir, llegó hasta mi
pera, se devolvió hacia mi pecho y luego siguió hacia
mi espada, cuando termino pasar el látigo entre mis
nalgas, se acomodo y me dijo: "con que te crees puta
verdad, ahora lo serás y dicen entren", siento una
serie de pasos, los cuales se detienen en la
habitación, y les dice: " esta es la puta de la cual
le he hablado, ahora la haremos una verdadera puta" me
quita la venda y veo a cinco hombres delante de mi,
todos conocidos, eran todos amigos de él, de hay en
adelante mi esposo me ha convertido en una puta y
cobra como es obvio "un dólar" a todos los que quieren
tenerme, para mi desgracia descubrió que cada vez que
me prostituia gozaba como loca, lo que ha llevado
nuestra situación a un nivel de conflicto, ya que no
gozó con él haciendo el amor porque ya con él no me
siento puta ni tampoco lo hacemos tan seguido como lo
hacíamos antes, aparte de descubrir que tiene una
amante mas joven que yo, no lo dejo porque me siento
segura con él, lo peor creo es que lo siento como mi
dueño y él único que me puede venderme o arrendarme,
no sé hasta donde seguirá todo esto, por ahora me
siento realizada como prostituta, ya que siempre quise
serlo y lo mejor es que ahora si soy : "Erika = Un
Dólar = Puta Barata".
Este relato es 100% real, si desean tenerme llamen a
mi esposo o dueño, si quieren que publique que paso,
con los cinco hombre y mi esposo ese día que me vestí
de reina del sexo o quieren hacerme algún comentario,
escríbanme al siguiente correo:
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