Hola mi nombre es Alberto y formo
parte de un grupo de parejas que
practicamos el intercambio. Todos
somos amigos hace mucho tiempo pero desde
hace un año practicamos
el intercambio, en principio solo éramos un par de
parejas pero poco a poco se fueron
apuntando más gente y ahora somos 5
parejas todos rondando los 33 a
35 años, Ana-Luis, Carlos y Belén, Luisa y
Marcos, mi cuñada Luz y
Federico y nosotros Alberto y Patricia. Os parecerá
extraño pero si mi cuñada
y su marido también participan en nuestras
jornadas, la verdad es que a mí
me da más morbo, pero bueno voy al grano y
os explico la ultima que fue verdaderamente
excitante.
Carlos tenia un piso vacío
con cinco habitaciones y desde que empezamos a
ser tanta gente ofreció
esta para nuestros encuentros. Lo habilitamos y
pusimos una cama de matrimonio
en cada habitación era el sitio perfecto para
nuestras juergas y si algún
día queríamos hacer una juerga conjunta nos
juntábamos todos en la más
grande, pero eso será otra historia.
Una tarde de sábado habíamos
quedado todos para disfrutar de una jornada de
amor libre como le denominábamos
nosotros. Procuramos hacerlo lo más morboso
posible y cuando llegamos a la
casa nos vamos separando hombres y mujeres,
nosotros nos juntamos en la cocina
y ellas en uno de los lavabos. Allí hay
unas pequeños percheros
donde colgamos la ropa. Ya desnudos todos, nuestro
rito es que solo sabremos con quien
nos toca al llegar a la habitación.
Primero empiezan ellas donde
coge una bola en una bolsa del uno al cinco y
se reparten por las habitaciones
ya numeradas con ese numero. Después uno de
nosotros también coge una
bola y se va hacia la habitación que corresponde
con el numero de la bola, si la
persona con la que coincidimos es nuestra
esposa se toca una campana y ella
pasa a la habitación siguiente y llega
otra chica, complicado pero morboso.
Pues bien yo ese día tenia
el número cinco y estaba impaciente de comprobar
con quien me tocaría aquella
tarde fui hacia la habitación mientras ya oía
algún que otro gemido en
las habitaciones. Abrí la puerta y era Ana, ella y
Luis son nuestros mejores amigos,
nunca me había tocado con ella por lo que
los dos nos alegramos, no dimos
muchos rodeos ya que estábamos desnudos, la
abrace y empecé a besarle
el cuello. Ana era una mujer normalita 1’70,
delgadita, morena y unos pechos
de adolescente, pequeños pero que tenían una
forma de perita muy bonita.
Fui besándola por todo el
cuello y empecé a bajar y chuparle sus pezones,
noté como se ponían
duros en mi boca fue impresionante, se le ponía la piel
de gallina, erizada. La tumbé
sobre la cama y deslicé mi lengua sobre su
vagina la note húmeda y
tocándole su clítoris su vagina se convulsionó y
noté como se había
corrido, le pregunte si estaba excitada y me dijo que sus
ganas de estar conmigo le estaban
traicionando.
Ella entró a la acción
y cogió mi polla y empezó a chuparmela su lengua
recorría de arriba a abajo
mi miembro su lengua rodeo poco a poco mis
testículos yo estaba a tope
y no espere mas cogí a Ana y la puse a cuatro
patas le abrí su vagina
y la penetre poco a poco un gemido salido de su boca
y susurrando me dijo me siendo
llena de ti, eso me puso a cien empecé a
moverme rítmicamente el
ruido de entrada de mi verga entrando en su vagina
llena de flujo me ponía
al borde del orgasmo, a su vez oía unos gemidos en
la habitación de al lado
reconocí a mi mujer y eso acelero mi ritmo, el culo
de Ana rebotaba en mi cuerpo, saque
mi miembro de su vagina y le di la
vuelta practicamos la típica
postura del misionero, se la clave en lo más
profundo y volví a penetrarla
rítmicamente ella gemía y su pequeños pechos
se movían de arriba a abajo.
Sus manos cogían mi culo y daba mas fuerza a
este para que la penetración
fuera mas profunda. Así estuvimos largo rato
hasta que ella se corrió
yo lo noté porque fue como una erupción de liquido
, acto seguido yo exploté
dentro de ella de forma brutal, tanto que mi semen
salía de su vagina manchando
todas las sabanas. Sentimos ambos tanto placer
que estuve un par de minutos encima
de ella intentando recuperar fuerzas.
Después de esto salimos todos
de la habitación, nos duchamos y comimos una
paella que hizo mi cuñado
Federico que es de origen Valenciano, le pregunte
a mi mujer que como le había
ido y ella dijo que muy bien le había tocado
con Marcos y que había gozado
mucho.
Eran ya las seis y después
de haber reposado, mi cuñada Luz propuso
continuar con la juerguita a nadie
le pareció mal y volvimos al "sorteo",
en este caso a mi me toco el tres,
oí cerrar la puerta a mi cuñado FEDE y
entonces salí yo de la cocina
y me dirigí hacia la habitación tres allí
estaba mi esposa ella me saludo
efusivamente con un beso pero toco la
campana y yo volví hacia
la cocina tuve que esperar el ultimo ya hasta que
se fueron colocando el resto ahora
tenia el cuatro y al abrir la puerta
encontré a mi cuñada
Luz, era una mujer resultona rubia con el pelo corto un
cuerpo bien hecho y unas tetas
grandes. Ya habíamos coincidido varias veces
y nos propusimos disfrutar de una
tarde-noche de sexo. Lo mejor de todo es
que ya estábamos desnudos
así que la cogí y la tumbe sobre la cama para
chuparle su coñito pero
ella se negó y me dijo que si no disfrutábamos los
dos no seguiría, así
que hicimos un 69. Mi cuñada tenia una habilidad
especial y cuando me chupaba la
polla se la tragaba hasta el fondo y notaba
sus labios tocar mis cojones, parecía
que le iba a salir por la nuca, eso
hacia que yo chupara su coño
con fuerza penetraba mi lengua dentro de su
agujero haciendo pequeños
circulitos, notaba como se convulsionaba y a su
vez ella succionaba mi polla con
fuerza. Yo estaba cansadillo por el polvo
anterior pero era hora de entrar
en acción. Mi cuñada no dejo que me
levantara y cogió ella la
iniciativa, me cogió la polla y la introdujo
lentamente en su coño, entro
fácil y empezó a montarme subía y bajaba con
tanta fuerza que mis cojones se
balanceaban arriba y abajo. Os comentare que
follando mi mujer y mi cuñada
se nota que son hermanas, hasta la forma de
gemir se asemeja.
Estuvimos largo rato cabalgando
juntos sus tetas se movían de forma que a mi
me excitaba aun más, agotada
del esfuerzo ella prefería estar mas pasiva así
que se dejo caer en la cama y con
sus piernas abiertas me ofrecía su coñito
abierto, no lo pensé dos
veces y la penetré, soltó un gemido tras otro
cuando yo entraba y salía
creo que se corrió porque su coño se inundo y mi
polla resbalaba dentro de ella.
Aprovechando que mi polla estaba bien
lubrificada la puse a cuatro patas
y le introduje poco a poco mi polla en su
culo. Fue complicado ya que su
agujerito ofrecía resistencia pero una vez
dentro fue fácil iniciar
el ritmo, su cara reflejaba una especie de dolor y
placer, yo notaba una presión
fuera de lo común en mi polla, pero es que su
culo se cerraba entorno a mi polla,
ya no pude aguantar mas y me corrí
dentro de ella una sensación
de placer recorrió todo mi cuerpo, retire mi
polla de su culo y observe como
expulsaba por su bonito culo el semen que le
quedaba dentro, yo se lo limpiaba
con un pañuelo y nos quedamos los dos
extasiados en la cama. Minutos
más tarde acabamos la fiesta masturbándonos
uno a otro.
La fiesta acabó tarde y después
de ducharnos y cenar alguna cosa, nos
despedimos y nos fuimos a casa
quedando para una próxima jornada.
[Indice general] - [Sexo] - [linux] - [humor] - [hard] - [miscelanea] - [Novedades]
![]()