MI JOVEN PROFESOR (II)
Gay. Su profesor le citaba a solas por fin en su oficina


Continuación del relato erótico “Mi joven profesor” publicado en “El Rincón de Marqueze.net” el día 14 de Marzo de 2002.

Yo quedé encantado de mi primera experiencia y
definitivamente tenía que buscar la manera de vivir más
experiencias con mi profesor. Llegó el día martes, era el
día que tenía clase con él junto con los jueves, pero este
martes era el primero después de nuestro encuentro sexual,
él me observó y su trato no era distinto conmigo de el de
los demás estudiantes, lo que me desilusionó un poco, la
clase con él no era distinta para nada de las anteriores,
así que me concentré en sólo aprobarle la materia ya que
estábamos a poco más de la mitad del semestre. Sucedieron
largos nueve días sin señal de otra aventura con este tipo
hasta un jueves por la noche en la misma universidad.
Robert (Mi profesor) anunció en clase en la mañana que
tenía que dar una clase extra porque íbamos retrasados con
respecto a las otras secciones, la clase iba a ser el
mismo jueves a las 6:00 PM. La clase en la tarde
transcurrió con normalidad, ya en el fin de la misma eran
las 8:00 PM y me encontraba yo conversando con unos amigos
fuera del aula de clases y se me acercó el profesor
diciéndome: -¿Joven, necesito hablarle le espero en mi
oficina?, yo le contesté: -¿Está bien, en un momento voy
profesor?, tragándome toda emoción, ilusión y pensamiento
morboso que pudiera mostrar. Mis amigos me preguntaban:
-¿ahora que hiciste Billy??, -¿no se? contesté tratando de
creerme mi respuesta, ellos me despidieron diciéndome que
les contara después. Respiré profundamente y me dirigí
hacia la oficina del profesor, entré en el edificio
observando que no se encontraba ni un alma en el mismo,
subí por las escaleras hasta el segundo piso y ubiqué la
oficina del profesor, cuando hallé la puerta con su nombre
escrito en ella el corazón me empezó a latir fuertemente
miré hacia los lados y no había nadie; eran las
precauciones que tomaba por si se daba el caso de que el
profesor me hiciera feliz de nuevo; toqué la puerta,
-¿Quien es?? se escucha, -¿Billy? contesté, -¿Esta bien,
pase adelante alumno?. Abrí la puerta, entré y lo observé
sentado detrás de su escritorio, -¿Cierre la puerta?, la
cerré, -¿Te estaba esperando?, -¿De que quería hablarme?
le dije, -¿Toma asiento? me dijo, me saqué la mochila y me
senté en un pequeño sofá que había allí, entonces empezó a
hablar sobre cosas de la materia que daba y yo lo
observaba disimulando mi desilusión y lo único que podía
decir era -¿aja, si prof? repetidamente, y entonces él
metió la mano en una gaveta y sacó el bóxer que llevaba yo
puesto aquella noche de pasión y me preguntó -?¿sabes de
quien es esto??, yo sonriendo le dije: -¿es mío?, -¿no es
mío, oh mi excitado alumno? me dijo guardándolo, se
levantó, -¿creías que se me había olvidado, sólo era
precavido? me dijo dirigiéndose hacia mi. Me levante y nos
besamos apasionadamente, nuestras lenguas luchaban una con
la otra, mientras él se deleitaba enredando los dedos de
su mano en mi cabello rizado y con la otra me sobaba la
verga por encima de mis jeans y yo lo abrazaba
fuertemente, estaba excitadísimo, mi pene presionaba
contra el slip que llevaba. Él empezó a desvestirme lo
cual no le fue tarea fácil debido a que como hacía frío en
la ciudad en esa época del año, yo me había venido vestido
con el slip, un bóxer-short, los jeans, una camiseta, una
franelilla, un sweater, los calcetines y unas botas; -¿Un
bombero sería más fácil de desvestir? me dijo riéndose.
Cuando terminó de desvestirme; quedando yo con solamente
los calcetines puestos; observaba mi pene erecto apuntando
directamente hacia él, se dirigió a mí y me cargó,
besándome me dirigió hacia el escritorio y me sentó, yo
respingué un poco debido al frío que sentí en las nalgas
al sentarme, mientras nos besábamos yo le iba quitando el
blazer y la camisa, él se quitó los zapatos, el pantalón y
el slip, mostrándome su jugoso pene petrificado y sus
gordos cojones. Él me recostó sobré el escritorio y yo
sentía nuevamente lo frío que estaba el mismo, pero le
transmití rápidamente el calor de mi cuerpo, él se sentó
sobre mi pecho quedando frente a mi su palo erguido y
recostándome sus bolas en el pecho, le masturbé un poco,
se acercó y abrí la boca para saborear su pene, él se
inclino un poco hacia delante y yo le tomaba de las nalgas
con mis manos e inicié una mamada soberbia, su pene
entraba y salía de mi boca repetidamente, yo podía sentir
con mi lengua sus venas que le transportaban sangre
alrededor del mismo, sentía sus latidos que sonaban
rápidamente dentro de mi boca, él gemía del placer que yo
le producía, yo le daba masajes a su pene con mi lengua
pasándola sobre su cabeza que me dejaban un sabor un poco
amargo muestra del néctar que iba a recibir, después de un
rato de placer él exclamó: -¿aaaaaahhh!!!!! No la sueltes
baby? y enseguida eyaculó dentro de mi boca; la primera
descarga que soltó pasó directamente hacia mi garganta
casi ahogándome, el segundo lo pude controlar para
saborearlo, le di mi instantánea aprobación y entonces me
di cuenta de que quería más del líquido de éste hombre y
sujeté fuertemente sus nalgas para acercarle aún más hacia
mí y chupé su verga recibiendo los posteriores chorros de
semen que soltaba, se lo mamé hasta que el orgasmo se le
apagó tragándome hasta la última gota del néctar de su
amor. Él se recostó completamente en mí, nuestros penes
estaban uno al lado del otro entre nuestros cuerpos, me
besaba tratando de con la lengua tomar de  mi boca lo que
quedó de su semen mientras yo lo acariciaba, así estuvimos
un rato hasta que le adelanté el cuerpo un poco para
rozarle su agujero con mi pene, lo que le encantó la idea
pues se levantó un poco para que yo lo penetrara, sujeté
mi pene con  ambas manos apuntando hacia arriba mientras
él se escupía la mano lubricando mi pene y su culo un
poco, fue clavándose poco a poco mi pene en él hasta
quedar completamente sentado en mi, entonces fue cuando
empezó a cabalgarme, yo le acariciaba el pecho, las
piernas, las nalgas; mientras él cabalgaba sobre mi su
pene me golpeaba suavemente lo que me excitaba más aún,
tuve que tomárselo con una mano y masturbarlo con la misma
suavidad, él detenía sus brincos para iniciar un
movimiento ondulatorio sobre mi, todo esto me producía un
gran placer, nuestros gemidos inundaron la sala, él
saltaba bruscamente sobre mi, hasta producir una gran
explosión volcánica que me recorría el cuerpo, lo sujeté
con fuerza y alcé mi pelvis para penetrarlo a fondo y mi
pene soltaba grandes chorros de semen caliente como magma,
él recibía todo mi néctar con ansias pues se movía con
lujuria y me apretaba el pene con las nalgas. Cuando se me
separó, un chorro de semen le bajó del culo hasta mí. El
se acercó a mí besándome con pasión y se recostó apoyando
su cabeza sobre mi pecho, estuvimos así un largo rato,
hasta que recuperó fuerzas para iniciarme una follada
increíble, se levantó bajándose del escritorio sus
movimientos, el ver su pene erecto y sus bellas nalgas me
volvieron a calentar, fue cuando me tomó de los tobillos
para darme vuelta y mostrarle mi hambriento hoyo, él se
lubricó el pene con su saliva y me lamió el culo un poco,
me tomó nuevamente de los tobillos para separarme las
piernas flexionándolas hacia mí, presionaba su pene contra
mi culito desvirgado anteriormente por él mismo, hasta que
logró entrar con su esfuerzo, yo recordé relajarme y lo
que primero fue dolor se convirtió en placer al iniciar el
movimiento, ciertamente él me masturbaba con su mano
izquierda haciéndome sentir una oleada de placer y lujuria
que se apoderaba de mi cuerpo; y con la derecha me tomaba
del tobillo para besármelo, yo le acariciaba con mis manos
hasta donde me alcanzaba; piernas y abdomen. El continuaba
follándome y masturbándome cuando le avise que me iba a
venir, y rápidamente se me separó para chapármelo, mamaba
con tanta fuerza que me provocó una segunda ¿erupción? en
mi pene volcánico, chorros y chorros de leche, él trataba
de tomársela toda pero la gravedad se lo dificultaba,
cuando se me apagó el orgasmo retiró su rostro de mis
genitales y continuó penetrándome, sus labios y barbilla
tenían parte del semen que le derramé y se acercó a mis
labios para que lo probara, lo besé con ansias
explorándole con mi lengua toda su boca buscando la leche
que yo mismo le deposité, le limpié también la barbilla
con la lengua, cuando me sujetó fuertemente y gimió con
las mismas fuerzas, su rostro símbolo del placer era un
poema, derramaba chorros de semen hasta lo más profundo de
mi culito, él gemía en cada descarga, yo mientras tanto
sentía como las embestidas de leche le salían de su pene y
entraba hasta lo más hondo de mí. El cayó sobre mí,
mientras yo le acariciaba y le besaba tiernamente. Después
de un tiempo al recuperar nuestra energía, él recogía todo
el desorden que habíamos producido mientras yo me colocaba
de nuevo todas mis ropas y calzado, él se vistió también.,
me pidió que le trajera el auto del estacionamiento
mientras él terminaba de recoger y alistarse. Yo  tomé mi
mochila y las llaves del auto, salí de la oficina, bajé
las escaleras y salí del edificio hacia el
estacionamiento, encontré fácilmente el auto debido a que
pocos habían en el estacionamiento, miré alrededor y no
había nadie, entré en el auto y lo llevé al edificio donde
Robert me esperaba, me cambié de asiento y él se subió y
me llevó a mi casa, me dejó a una distancia prudencial,
nos despedimos con un beso, le di las gracias por llevarme
y se despidió de mí.

Espero que les haya gustado. billyfitzp@tutopia.com
 

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