AMOR DE PERRO
Zoo, gay. El perro de la casa se vuelve amante del amo
Hola amigos aficionados a la lectura de historias sexuales, soy Rodrigo y he escrito algunos relatos que me ha abierto las puertas para nuevas amistades virtuales y otras no tan virtuales. También soy un asiduo aficionado a leer aquellos buenos relatos que lo hacen a uno volar su imaginación y en algunos casos desear ponerlos en práctica. Prácticamente he leído de todo en las diferentes web de relatos y en especial en la www.marqueze.net, los invito a visitarla.
Después de esta pequeña introducción paso a describir con detalle una fantasía que acabo de hacer realidad y es que mi perro, un semental de gran danés cruzado con doberman me ha hecho suyo. El relato lo titulo:
Soy bisexual y uno de mis amantes es el perro de mi casa
Como les comente al inicio, me gusta leer todo tipo de relatos, incluyendo desviaciones del sexo como es hacerlo con animales. De los animales que más me fascina ver es a la raza equina (caballos y burros, especialmente) ya que poseen una verga tan inmensa que me dan envidia, envidia no por tener un miembro de esos como mi órgano sexual, sino por tener un órgano de esos haciéndome el amor y sentir como juega en mi intestino. Lastima que por ahora solo me conformo viéndolos como mueven semejante verga y como la exhiben orgullosamente. Por eso me gusta ir a los circos cuando tengo oportunidad y me quedo admirando a todos los animales para ver y saborear esas admirables especies.
Volviendo a mi relato, como brevemente les describo arriba, poseo un enorme perro que es un cruce de gran danes con doberman, es alto, delgado pero musculoso y es de un color café claro. Siempre me ha llamado la atención los relatos de zoofilia que aparecen en algunas web en las que se relatan casos en que mujeres hacen sexo con perros y caballos, por lo que siempre he tenido la curiosidad de saber que se siente ser cojido por un perro, ya que en lo personal soy bisexual y así como me gusta hacerle el amor a una mujer, me encanta que un hombre me haga el amor a mí.
Mi curiosidad me ha llevado a acariciar la pija (organo sexual del perro) de mi perro cada vez que lo baño y fantaseo con él a cada rato. Déjenme decirles que no dejo que nadie bañe a mi Nick (nombre de mi perro) y él como todo un lindo cachorro cada vez que le acaricio su pija, abre más las patas y siento como su caño se va engordando.
Recuerdo que fue un sábado como a las 3 de la tarde que yo recién llegaba a la casa después de haber estado tomándome un par de cervezas con unos compañeros de trabajo y para mi sorpresa solo me fue a recibir mi querido Nick, ya que mi esposa e hijos habían salido de compras y me habían dejado un mensaje que regresarían bastante tarde. Saque una cerveza de la refrigeradora y como ya me sentía bastante mareado, me quise duchar y pensando que no había nadie en casa, me fui para el patio y ahí me quede desnudo y con la cerveza en la mano comencé a echarme agua con una manguera. Para mi sorpresa, de repente apareció Nick moviendo la cola y me surgió el morbo y dejando la cerveza de lado, me abrí las nalgas y se las ofrecí a Nick para que jugará con mi hoyito. Nick como todo un perro inteligente, comprendió el mensaje y comenzó a darme lenguetazos en la raya, la lengua de mi Nick la sentía caliente y algo carrasposa, estuvo jugando con mi raya como por 15 minutos y yo ya estaba a mil y como el estaba culeando en seco (en el aire) le agarre la pija y comencé a sobarla y de repente vi como iba saliendo del capullo una pija puntiagua, roja, ligosa y de un considerable largo y grosor. Por cierto asco no me atreví a meterme esa pija a mi boca, aunque ganas no me faltaban. De repente se me vino a la mente los relatos leídos y me dije para mis adentros que tenía una gran oportunidad en mis manos para hacer de Nick mi hombre de la casa.
Me fui a mi cuarto y tome unos calcetines gruesos, se los puse en las patas delanteras a Nick y le dije dándole un beso en su trompa, "ahora tu serás mi amo y yo tu perra" y acto seguido me puse en cuatro patas como toda una perra y a una altura que Nick no tuviera problemas para penetrarme. Mi perro ya también caliente, encaramo sus patas delanteras sobre mi espalda y comenzó a culiar tratando de meter su pija en mi culo y no lo lograba, tome mis nalgas con ambas manos y me abrí el culo lo mas que pude y así comenzó Nick a realizar estocadas cada vez más certeras, hasta que de pronto sentí como la pija de mi amado perro entraba y salía con espasmosa rapidez de mi culo y me sentía en las nubes. Yo esperaba con ansiedad lo que había leído en los relatos sobre como al final del sexo a los perros se les hace una pelota en la pija que es lo que hace que se prensen con las perras. Realmente no tuve que esperar mucho tiempo para sentir como un chorro caliente de semen de mi querido animal inundaba mi intestino y sentí una gran sensación en mi culo cuando de repente adentro de mí creció una pelota que me sentía que mi intestino se iba a romper, sentí un dolor inmenso que curiosamente se transformaba en un placer que hacía que de mi verga saliera líquidos seminales en abundancia y eran tantos que mas parecía que estaba orinando ya que no eran espesos. Fue fabuloso ver como mi perro se bajaba de mi espalda y se daba vuelta para ponerse en posición de descanso, yo aproveche para ponerme mas cómodo en mi posición y con mi mano me masturbe y créanme que sentí una sensación mucho más deliciosa que cuando un hombre me ha penetrado. Cuando termine mi faena con la mano, Nick también se estaba desprendiendo de mi culo, ya que la pelota había desaparecido y como si nada hubiese pasado, mi amado perro pasó su lengua por mi culo y su pija se fue a descansar. Hasta ese día comprendí porque después de hacerle el amor a las perras, los perros se quedan tan pacíficos.
Desde entonces y como sabiendo el secreto, cada vez que me levanto temprano y no hay nadie que me vea, me bajo los pantalones y Nick me pasa su hermosa lengua por mi culo y siempre que estoy en la casa, solo pasa conmigo como cuidando a su dama.
Para terminar, déjenme contarles que
siempre que podemos, mi perro y yo tenemos sexo, por lo que no dejo que ninguna
perra se le acerque, ya que soy muy celoso y él me entiende.
Próximamente les contaré la experiencia que tuve con mi hermano
cuando estuvo de visita en mi casa.
Besos virtuales a todas las vergas que lean
este relato y si desean escribirme para intercambiar experiencias o simplemente
satisfacer alguna curiosidad, les dejo mi correo electrónico.
Siempre suyo(a): Rodrigo
Correo: vamero@hotmail.com o vamero2000@yahoo.com
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