ANY... AYUDANDO A CAROLINA
Voyeur, dominación, trío, mujer - hombre -mujer. Podría controlar sus impulsos eróticos y desfogarse solo con su amado Fati??


Continuación del relato <Any... con una nueva amiga>
anysolita@hotmail.com

Después de tan terrible sesión de sexo salvaje con mi adorado veterano, a
las ocho de la noche me desperté y sentí que él estaba duchándose. Mientras
elongaba mis músculos en una dulce modorra razoné que debía detener los
desvíos que me estaba provocando mi estado de lujuria permanente. Me hice el
firme propósito de controlar mis impulsos eróticos y solo desatarlos con el
gran amor de mi vida.
El entró a la habitación secándose con un gran toallón. Me comentó
extrañado, pero gratamente sorprendido, que mi comportamiento sexual a su
regreso lo había copado. Le conté lo que me había pasado en mi primera
experiencia voyeur con Marcos y Carolina y lo sorprendida y abochornada que
me sentía por mis incontrolables reacciones sexuales posteriores. Me
tranquilizó su sonrisa y la notoria satisfacción, que se notaba claramente
que sentía, por mi comportamiento de salvaje lujuria sexual.
La parte que más lo entusiasmo fue enterarse que Caro nos había estado
observando y mi descripción de sus orgasmos de dos noches atrás frente al
televisor y los de un par de horas antes en el balcón de nuestra habitación.
Cuando le comenté que creía que Caro y Marcos podían hacer buena pareja se
mostró algo escéptico. Dijo tener sus dudas de que un tímido como Marcos
fuera capaz de conquistar y desflorar un monumento de mujer como Caro.
-. A vos te gustaría... ser el iniciador de esa virgen.... cabrón hijo de
puta!!!!! No te conformas con haberme emputecido con el sexo a mi?!!!!!.- le
dije con una sonrisa pícara y malévola.
-. Bueno... estaría dispuesto a hacer un sacrificio sólo si tu me lo pides.-
me contestó riendo.
-. Solo si estas dispuesto a admirar tus cojones embalsamados sobre el hogar
de nuestro living... porque te los corto y los llevo a embalsamar...
tremendo hijo de puta....jajajajaja
Me invitó a acompañarlo hasta Mar del Plata ya que debía llevar y dejar allí
a la delegación de empresarios que había traído desde Brasil. Ellos habían
quedado en el centro de Buenos Aires, para reuniones empresariales durante
la tarde, y lo estaban aguardando en un hotel para continuar viaje a esa
ciudad de la costa donde se haría un Congreso.
La escasez de tiempo para alistarme, y en parte mi cansancio, me hicieron
desistir de acompañarlo. Solo le pedí que volviera cuanto antes porque
sentía que lo necesitaba mas que nunca. Se terminó de vestir y partió con la
promesa de estar de vuelta al día siguiente a última hora.
Después de hacer un poco de fiaca entre las sabanas que acariciaban
suavemente mi cuerpo desnudo me levante y envolviéndome en la toalla me
largue hacia la planta baja en búsqueda de Caro. ¡¡¡ Necesitaba que me
contara como había sido su experiencia voyeur con nuestro espectáculo!!!
Al no encontrarla por el resto de la casa me dirigí a su habitación. Allí
estaba, completamente desnuda, dormía profundamente. Me quede un rato al
costado de su cama apreciando ese cuerpo escultural para una mina de 19 años
(que yo no envidio, porque tengo lo mío... aclaremos).
Suavemente tome sus manos y las pase por mis labios. El olor a sexo era
exquisito. No me cabía ninguna duda que se había propinado una... dos... o
quizás mas pajas en honor a ese hombre que deseaba pero que respetaba en
honor a su amiga.
Distraídamente comencé a vagabundear por la casa disfrutando de la sensación
de plenitud que sentía en ese momento. Me sentía el olor a sexo que había
quedado en mi cuerpo. Pase por el bar del living y me prepare un daikiry de
ananá con mucho hielo granizado. Tenía mucha sed y me lo tomé de tres o
cuatro sorbos.
Semidormida y con su desnudez apenas envuelta en un quimono muy cortito
apareció la tambaleante Caro. Prepare otras dos copas iguales y en absoluto
silencio (y cruzando sonrisas pícaras y cómplices) paladeamos el rhun con
fruta que parecía un néctar celestial.
-. Es absolutamente increíble las cosas que sentí mientras miraba el sexo
salvaje que hiciste con Fati... es un viejo increíble !!!!.- fue la frase
entusiasmada con que rompió el silencio Caro.
-. ¿Te gustaría poder hacerlo?.- le pregunte contagiada por su entusiasmo.
-. Muero por tener algo dentro mío... pero Fati es tu pareja y no sería
bueno para nosotras que algo de eso ocurriera.-
-. ¿Entonces? .- pregunte con una sonrisa
-. Marcos... me enloquece... pero no se como avanzar. Además, es muy serio y
formal, me da un poco de apuro y no se como empezar. Por otro lado esta el
problema del tamaño de su verga... me dejaste aterrada con lo que me
contaste.
-. Fati dice que no será fácil formar una pareja con Uds. Dice que ve muy
tímido y formal a Marcos.-
-. Si... es cierto.- contesto Caro con un dejo de tristeza.
-. Yo no creo que sea tan difícil.- comenté no muy convencida de lo que
decía, pero sumamente interesada en que mi amiga se entusiasmara con la
idea.
-. Vos... me ayudarías.- pregunto Caro con entusiasmo.
-. Siiiiiii... por supuesto.- afirme con determinación .- y el plan comienza
YA.!!!!
Con decisión tomé el teléfono y llame al celular de Marcos, que llevaba en
el auto a Fati hasta la capital. Le encargué que de regreso comprara un buen
delivery en el centro cercano porque nos habíamos declarado en huelga y no
pensábamos cocinar esa noche. Le recomendamos que comprara para tres porque
lo invitábamos a compartir la cena para que él tampoco tuviera que cocinar.
Terminado el encargue invite a Caro a una sesión de yacuzzi en mi baño. Así
como estábamos abandonamos nuestras escasas vestimentas en el piso del baño
y con dos copas más, recién preparadas, no metimos al agua tibia y agitada.
El efecto del agua en mi cuerpo fue como un masaje recuperador. Charlamos
con Caro de mil y una cosas. En su mayoría los temas de nuestra charla
estaban referidos a las mínimas instrucciones que le recomendaba seguir en
el momento de estar en el trance de su primer hombre. Le enseñe como
respirar para soportar mejor el dolor de la dilatación. Como moverse en
rotación para facilitar la penetración... en resumen, muchas cosas que yo
tuve que aprender... para pasarla bien y soportar el pedazote de mi adorado
Fati.
En un momento dado, mientras Caro hablaba entusiasmada de lo que le gustaría
hacer con Marcos, una realidad comenzó a gestarse en mi mente. La más
perfecta razón y excusa para dejar de lado y hacer desaparecer los
inmanejables desatinos que pasaban por mi mente en los últimos días... era
transformar a Caro en la pareja de Marcos!!!.
Mi amor por mi pareja y la lealtad a mi amiga me ayudarían sobremanera a
borrar de mi cabeza algunas locuras inaceptables para una mujer seria y
respetable, como debía ser yo desde que decidí tener una pareja estable.
Después de un par de horas y apenas llegábamos al living desde el yacuzzi,
envueltas en sendas salidas de baño, apareció Marcos con lo comprado para
devorar.
Yo no había comido nada en todo el día... así que tenía un hambre de loba.
Marcos había traído varias bandejas de bocaditos y canapés exquisitamente
preparados. Era una delicia solo mirar las bandejas recién abiertas.
Nos pusimos a preparar todo en la mesita baja del living mientras Marcos
fue hasta la casa de encargado (su casa ahora) a sacarse su traje y ponerse
algo más cómodo ya que, como recién terminábamos nuestro baño, no habíamos
prendido el aire acondicionado.
Cuando volvió, con Caro estallamos en una carcajada al unísono. Marcos se
había puesto unos bermudas estampados que había comprado en el Caribe. Las
dos aplaudíamos y nos reíamos a rabiar mientras él se ponía rojo de
vergüenza. Terminadas las cargadas reconocimos que esos violentos colores de
su pantalón en contraste con sus piernas y torso desnudos bronceados en
largas horas de varear los petisos al rayo del sol, le hacían una figura
estupenda.
En un momento dado, cuando las dos volvíamos de la cocina de buscar copas y
otras cosas necesarias... pescamos -in fraganti- a Marcos, comiéndose a
escondidas un canapé de langostino.
Siguiendo en el tren divertido que llevábamos lo sometimos a un juicio
sumarísimo y fue condenado, a partir de ese momento, a cumplir estrictas
ordenes respecto de lo que nosotras le indicábamos debía comer y en que
momento hacerlo.
En el primer descuido nuestro se nos apoderó de una aceituna y fueron
inútiles nuestros esfuerzos y forcejeos por sacársela de la boca.
Juzgado en forma sumaria de inmediato, atento a la reiteración y nuestra
indignación por que se tragó la aceituna con carozo y todo con tal de no
dejar que se la sacáramos de la boca por la fuerza... fue condenado a la
esclavitud. Le atamos las manos para que no pudiera reiterar la falta y a
partir de ese momento solo comería lo que le diéramos nosotras en la boca.
Ante la imposibilidad de atarle las manos en forma firme en los sillones
tapizados del living, con Caro trajimos una de las reposeras angostas de la
piscina, enderezamos en ángulo recto el respaldar para que el condenado
quedara bien sentado y le atamos, con los cordones de las cortinas,
concienzudamente un brazo a cada pata lateral de la reposera.
Marcos reía divertido como nunca antes lo había visto. Su adusto semblante
de todos los días y sus rasgos árabes se habían iluminado tanto como sus
ojos claros con una sonrisa cristalina que por momentos se transformaba en
carcajada.
La amas preparamos una ponchera de cóctel exquisito que Caro aprendió a
preparar en la escuela de coctelería. Degustábamos a modo de prueba a medida
que le íbamos dando el punto justo y transmitíamos a Marcos los sabores y
gustos que sentíamos. Como alegó que por su antepasado musulmán el no debía
tomar alcohol... de inmediato llenamos una copa y se la hicimos tomar por la
fuerza, todita, hasta el fondo.
¡¡¡Pasamos un momento hermoso!!!. Entretenido y muy divertido. Pero el
alcohol nos empezó a hacer efecto.
Al final resultó que estaba mejor atendido quien estaba atado que las que
teníamos el mando de la situación. Desde el sillón donde estaba yo
apoltronada comencé a observar el comportamiento de Caro en su rol de
regente de un reo castigado y condenado.
Al principio estaba autoritaria y muy exigente en que el reo comiera y
bebiera lo que se le daba. Poco a poco fue aceptando que él indicara que le
gustaría probar de las bandejas. La familiaridad en la que nos encontrábamos
y la comodidad hicieron que Caro no se preocupara mucho por mantener bien
ajustada su salida de baño. En dos oportunidades reprendió severamente a su
prisionero porque cuando se agacho un poco para darle de beber descubrió los
ojos de este mirando sus senos, esplendorosos y sueltos, por la abertura de
la bata.
Muy poco tiempo después una pizca de aderezo quedó en el labio inferior de
Marcos. Caro se acercó lentamente y con la punta de la lengua se lo saco
con delicadeza y mucho mimo. Se quedaron mirándose a los ojos por un
momento... ella le dio un casto beso en la mejilla y volvió a la mesa en
busca de más comida.
Pero... el proceso, había comenzado!!! . Lo sentía en mis entrañas y en mi
sexo que comenzó a palpitar y humedecerse.
Desde mi cómodo lugar comencé a ser privilegiada espectadora de la mas
erotizante y sensual ceremonia de encantamiento que recuerdo haber visto en
mi vida. Comenzaron a actuar como si yo no existiera. Caro va y viene de la
mesita que esta a los pies de Marcos, con comidas y bebidas para su
prisionero, con la mirada fija en sus ojos y con movimientos sensuales
acrecentados por la apertura de su bata -ya casi desatada- que por momentos
deja ver varias partes desnudas de su impresionante cuerpo.
En un momento me sirve una copa de helado a mí y prepara una para compartir
con su prisionero. Marcos sigue sentado en ángulo recto con las piernas
estiradas sobre la reposera. Caro se sienta sobre las rodillas de Marcos, y
comienza a darle, en la boca, cucharadas de crema helada.
Supongo que, por su desnudez debajo de la bata, su sexo ha quedado sobre una
de las rodillas de Marcos. No me equivoco!!!!.
El, sin sacar su penetrante mirada de los ojos de ella, devora
voluptuosamente el helado que ella le acerca. Miro sus pies desnudos al
final de la reposera y noto que uno de ellos se mueve imperceptiblemente
para un lado y para el otro. ¡¡ Esta frotando su rodilla en el sexo de
Caro!!
La mirada de Caro empieza a cambiar... sus ojos por momentos se entornan...
sus manos denotan un temblor creciente... su respiración se pone muy
agitada... comienza a hablarle mas pausadamente, quedando por momentos en
silencio , como perdida... sus mejillas se comienzan a encender... su
servicio de helado en boca se hace mas espaciado y su mano tiembla más
notoriamente... su respiración se hace mas profunda y su bata se ha abierto
casi totalmente en el frente...
Sus tetas desnudas, duras y paradas, coronadas por dos pezones del tamaño de
una aceituna dan un espectáculo sobrecogedor
En un momento dado deja el pote de helado a un costado y tirándose un poco
para atrás toma los tobillos de Marcos a sus espaldas, como intentando
detener el movimiento y con la mirada húmeda y casi perdida le pide, casi le
ruega, muy suavemente:
-. Deja esa pierna quieeeeeeta , porrr favorrrrrrr !!!!..... sssssssss....
Marcos... no la muevas mas por favorrrrrrrr.... no seass malo... sssssss...
que me estoy muriendooo... por favorrrrrr.
Al tratar de detener el movimiento de la pierna, que giraba sobre sí
misma, a sus espaldas... su salida de baño queda totalmente abierta. Desde
mi sillón puedo ver la rodilla algo peluda de Marcos frotando la vulva de
Caro. ¡¡¡ Esta brillosa y totalmente mojada!!!!
Caro esta tomada de los tobillos de Marcos, a sus espaldas, y presa de un
orgasmo que no puede contener comienza a frotar su sexo, hacia adelante y
atrás, en vaivén, sobre la pierna de su esclavo. Atado e imposibilitado de
moverse el árabe comienza a manejar, sin embargo, la situación. Jadeando y
quejándose quedadamente Caro paladea un orgasmo que la hace gritar en el
momento del clímax.
A esa altura yo ya no existo para ellos. Al caerse de sus hombros la salida
de baño, con los sacudones del orgasmo, Caro ha quedado totalmente desnuda
sobre las piernas de Marcos. Con una mirada dulce y cariñosa se acerca a su
boca abriendo la suya, con los labios temblorosos de la excitación, se la
ofrece con sensualidad. El comienza chupando los carnosos y sensuales labios
para luego penetrarla con la lengua con una desesperación inusitada.
Caro se va corriendo para adelante y queda sentada en el regazo de Marcos.
Como despertando de un sueño mira con asombro hacia abajo por sentir
nítidamente la erección a través de la tela de la bermuda. Con decisión
desprende el pantalón y mirando a los ojos a su prisionero, sin palabras, le
pide ayuda para sacar la bermuda. Atado de sus brazos como esta Marcos
levanta levemente su cuerpo para que ella deslice la prenda y la saque por
los pies.
Ella vuelve a sentarse sobre las rodillas de él mirando extasiada el falo
erecto... y con asombro me mira a mí. Impulsada por una fuerza desconocida
enderezo mi cuerpo para mirar esa verdadera maravilla desde mas cerca.
Sin exageraciones de ninguna índole Marcos tiene la verga más hermosa que
yo haya visto en mi vida. Algunas horas antes la había visto desde la
distancia pero ahora, desde cerca, me doy cuenta que es una obra de arte de
la naturaleza.
Una erección de, seguramente, mas de 23 centímetros con piel tersa, casi
aterciopelada, de pigmentación levemente más oscura que el resto de su
cuerpo. Surcada por gruesas venas hinchadas como a punto de reventar y un
engrosamiento a lo largo de la zona ventral como si estuviera ocupado por
una viga de sostén de semejante barra. El glande que se insinúa debajo de la
piel, que la cubre protegiéndola, es una especie de sombrero que ensancha
en casi un centímetro los casi seis de su diámetro parejo desde el tronco
hasta este escalón que se nota a simple vista.
Caro toma dulcemente esa obra de arte con ambas manos y provoca que alcance
la máxima erección. Con ternura y curiosidad comienza a desplazar la piel
hacia atrás y va apareciendo el bálano rosado que la piel al retirarse va
dejando untado con una crema transparente cual gladiador preparado para la
batalla untado por los aceites rituales.
Marcos reacciona de pronto y sale del éxtasis que lo tenía aislado para
asumir la realidad que lo rodea. Me mira con cara de terror como pidiéndome
disculpas. Esta rojo de la vergüenza pero imposibilitado de moverse ya que
tiene fuertemente atados ambos brazos a las patas de la reposera y Caro
sentada sobre sus piernas con sus 180 cm de escultural y atlético cuerpo.
Pongo mi mano en el hombro de Marco y mi mirada, en silencio, le dice que no
hay problemas... que estoy de acuerdo en que ellos se merecen lo que están
deseando. Me levanto del sillón y apago las luces de la sala dejando solo la
lámpara de pie que ilumina la zona donde estamos. Me vuelvo a sentar,
levemente acostada en el sillón, dispuesta a disfrutar del placer de mi
amiga y su próxima pareja.
El silencio de todos solo esta cortado por la respiración agitada de Marcos
y los jadeos de Caro que se mueve con su sexo resbalando en las
pantorrillas empapadas de flujo de su reciente orgasmo. Estira sus brazos y
toma a Marcos por la nuca. Al intentar atraerlo, como él esta atado... ella
se va resbalando lentamente hacia adelante. Cuando los erectos pezones
comienzan rozar el torso varonil, el vello que frota los pezones le provocan
sacudones eléctricos en el cuerpo que solo aumentan el roce y se
multiplican.
Caro llega a pegar su cuerpo al torso de Marcos. La presión de su pelvis a
plegado la verga de Marcos sobre el abdomen y los labios de la vulva,
abiertos hacia ambos lados se están frotando en el lomo de ese monumental
garrote, con creciente ritmo.
Ella separa sus tetas del cuerpo de él y mira hacia abajo... se muerde el
labio y me mira, con la vista húmeda de la lujuria que siente. En silencio
me invita a mirar. Me acerco... el espectáculo me sacude interiormente. Los
labios de la vulva están como abrazando por fuera el falo y se desplazan a
todo lo largo de ese pedazo como pintándolo de flujos que lo hacen mas
brillante e impresionante en la penumbra que nos rodea.
Intento volver a mi lugar y Caro me retiene tomándome del brazo. Con voz
ronca y entrecortada por los jadeos me dice en un susurro:
-. No te alejes... por favor... ayudameeeee... te necesito... por favor....
es demasiado grande... tengo miedo... ayudameeee.... como hagooooo?
Marcos es la imagen de la desprotección y el sufrimiento. Me mira suplicante
y mira en silencio los cordones de cortina con que lo hemos atado. Me esta
pidiendo que lo desate. Prefiero ayudar a mi amiga. Después me ocuparé de
desatarlo a él.
Me pongo de pie. Tiro mis sandalias para estar mas cómoda y poder ayudar a
mi amiga de la forma mas segura posible. Saco la traba del respaldar de la
reposera para que Marcos quede mas acostado y de paso sienta menos tensión
en las ataduras de sus brazos. Paso una de mis piernas por arriba de su
cuerpo (a horcajadas del cuerpo a la altura de su pecho pero dándole la
espalda) y me paro de frente a Caro para poder ayudarla. No lo toco a él ya
que estoy parada sobre su cuerpo como un puente. Le doy las primeras
instrucciones tratando de infundir tranquilidad y seguridad a mi amiga:
-. Mi vida... tomate de mis hombros y párate como yo, así podemos poner esta
cosa de manera que entre con el menor dolor posible..... si?
-. SSSSSSSSS..... siiiii....despacio por favorrrrrr.... pero no me dejes
arrepentirme... que me estoy volviendo locaaaaa.
-. Si, mi vida... no temas... yo te cuidare...
Caro se toma de mis hombros y prácticamente me abraza... su cuerpo es un
fuego. Es tal la lujuria que la domina que me saca a los tirones mi salida
de baño, sacándomela por completo. Se abraza a mi cuerpo desnudo frotando
sus durísimos pezones contra los míos provocando una descarga eléctrica en
mi interior.
Con la mano temblorosa, por la tremenda excitación que yo también siento,
tomo el sexo de Marcos y lo llevo a la vertical justo debajo de mi amiga. En
la palma de mi mano siento que esa monumental verga pulsa como si tuviera
una bomba en su interior.
Descubro totalmente el gigantesco glande que ya esta de un color casi morado
y comienzo a frotarlo suavemente entre los labios de la vulva de Caro.
-. Ayyyy por Diosssss..... Siiiiiiiii.... que divinoooooo.... sssssss.....
pero no me hagas desearrrr.... por favorrrrrr.... dejemos que.... entre
un.... poquito mas.... ssssss....
Mis manos resbalan en la crema que ha dejado ella en el ultimo orgasmo
mientras se masturbaba con el lomo de tan hermoso pedazo de carne. Lo tomo
con mas firmeza porque se me soltó y pegó en mi pelvis por mi cercanía... me
tiemblan las manos... tiemblo toda, yo también.
Caro se agacha un poco para que mis pasadas del glande por entre los labios
de su sexo terminen también frotando su clítoris. Al agacharse queda con su
boca a la altura de mis tetas y siento que se prende con desesperación a
chupar mis erectos pezones.
Por sobre mi hombro miro hacia atrás y veo la cara de Marcos, con los ojos
cerrados y una expresión mezcla de placer y desesperación por lo que estamos
haciendo con su sexo.
He asumido el papel de ayudante de mi amiga y hago esfuerzos por no dejarme
llevar por la lujuria que me causan sus caricias y su boca en mis tetas. En
la desesperación que siente me abraza y me dice al oído.
-. Quiero tenerlo adentro..... ssssss... aunque sea un poquito mas....
yaaaaa... porfavorrr.... no me hagas desearrrr massss.... necesito sentirlo
mas dentro mío... ayudaameeeeee.... por favorrrr.
-. Voy a acomodar bien la punta en la entrada de tu vagina- le digo con
decisión en su oído.- Vos aflojas la piernas y vas dejando que entre en la
medida que lo soportes..... eeeeeso.... ves.... así... despacio... Manéjalo
en la medida que puedas. Va a doler un poco... pero vale la pena... no es
así? .- le dije con una sonrisa cariñosa. Ella me mira agradecida con los
ojos húmedos de la lujuria que la embarga.
Yo flexiono un poco mi cintura para que mi cara quede apenas a una palma de
la zona de penetración. El olor de los sexos es sublime, embriagador,
erotizante. La parte interior de las piernas de Caro están totalmente
mojadas de sus flujos y la verga de Marcos embadurnada con una crema que
baja lentamente por la piel de ese falo que hacen pequeñas mis manos que lo
tienen alineado para la penetración.
Con la mano izquierda separo todo lo que puedo los labios vaginales de Caro
y moviendo con firmeza la mano derecha calzo esa hermosa tranca en la
entrada. Noto que la respiración agitada de Marcos se ha transformado en
bufidos casi guturales. Caro al sentir que esta iniciándose la penetración,
y sin dolor por el momento, se confía demasiado... quizás también impulsada
por la terrible calentura que la embarga afloja las piernas y la tremenda
cabeza se mete dentro de ella.
Pega un grito entrecortado por los jadeos, tensa un poco las piernas para no
bajar tan rápido y mitigar el dolor... pero ya es demasiado tarde... la
barrera de su virginidad ha caído para siempre. A escasos veinte centímetros
de mis ojos el flujo, con hilos de sangre de la ruptura del himen, comienza
a bañar lentamente el falo de Marcos.
-. Vamos, mi vida.... lo peor ya paso... respira cortito.... como te
enseñe.... eeeso ...así... mas.... gira tus caderas para ambos lados...
eso.... así... muy suaveee... bieeeen ....ves?
-. Me ardeeeee.... muchoooooo.- me dice Caro entre sollozos - pero me
guuuuusta... por favorrrrrrr.... es un fuego que me penetra desde
abajooooooo.... por Diooossss....que grande que la... tiene este hijo de
putaaaa....por favorrrr... como hagoooo?!!!!
-. Ya va bien... mi tesoro.... trata de que vaya entrando... todo lo que
pueda... mientras puedas... respira cortito.... si... así.... soplando.....
ves que va entrando?.
Vuelvo a mi lugar de trabajo y tomo con ambas manos la verga pringosa...
comienzo a moverla lateralmente para que se abra camino. Caro tiene el
glande y tres o cuatro centímetros dentro de su vagina. Se mueve...
grita.... jadea... putea por el dolor... pero me doy cuenta que no afloja...
empuja hacia abajo y la penetración sigue inexorable.
De pronto siento a mis espaldas el ronco sonido gutural del árabe que esta
al límite. Su falo entre mis manos empieza a palpitar más y más fuerte... y
por los bordes de la penetración... entre el rígido trépano y de los labios
vaginales... comienza a brotar una catarata de semen.
Es una locura la cantidad de semen que sale. La verga parece un taladro que
esta desalojando una cueva inundada de líquidos. Caro siente en sus
entrañas los chorros de semen y da rienda suelta a su orgasmo... a sus
gritos... a sus sacudidas desenfrenadas tratando de que entre más.
-. Aaaaaaggggggg!!..... ¡¡siento que me escupe dentro.... ssssss... que
hermosooooo.... me estoy volcandooooo... porfavorrr.... escucha el
ruido!!!.... Anyyy escuchaaaa.... massss.... si si si si siiiiii... entra
hijo de putaaaa....entra hasta el fondooooo.... por favorrrr.... que divino
es lo que sientoooooo...
De pronto... ¡¡¡ me siento morir!!!!. Estoy tan excitada que he perdido
hasta mi propio autocontrol. Marcos en la desesperación de su orgasmo
levanta la cabeza y se encuentra con mi sexo, que al estar agachada quedó a
la altura de su cara. Se esta comiendo literalmente mi vulva!!!!!!.
Un orgasmo gigante e interminable se descuelga dentro mío sin que lo pueda
contener. Es tal la forma en que me tiemblan las piernas que en la
desesperación me abrazo a Caro para no caer. Ella cree que la tomo para
empujarla hacia abajo y aumentar la penetración. Embotada en un delirio sin
limites me relata lo que esta sintiendo.
-. Siiiiii..... por favor.... empújame hasta el final.... ¡¡¡Mi
Diosssss!!!!... me siento rellena... estoy colgada de este palo que me
taladra las entrañas... ssssss... por favor Any... ayúdame para que entre de
una vez por todas.... ssssss.... siento que sigue entrando.... mi vida... me
estoy partiendo en dos..... sssss...siento algo raro dentro mío... es como
si me siguiera el orgasmo... ayuademeeeeee... me siento desfallecer...
Estas frases volcadas en mi oído entre jadeos y quejidos... sus manos que me
abrazaban para no seguir resbalando hacia abajo y Marcos que come con
desesperación mi sexo... es demasiado para mí.... siento que desde debajo de
mi estómago una lengua de fuego baja hacia mi vagina... entro en otro
orgasmo gigante y me tiro de panza sobre el pecho y el abdomen de Marcos...
mi cara esta a escasos centímetros de la penetración que hace un chapoteo
que me taladraba el cerebro. Si algún pedazo de verga hubiera estado a la
vista mi locura era tal que la hubiera empezado a chupar con desesperación.
Pero, justo en ese momento, Caro pega un grito de esos que dan fortaleza a
los luchadores de artes marciales y de un golpe termina de entrar los dos o
tres centímetros que faltaban.... hasta quedar ensartada hasta los pelos. No
veo mas que el clítoris de mi amiga frotando contra la pelambrera de
Marcos... tomo entre mis labios el clítoris inflamado de Caro y lo chupo
con desesperación. Mi boca chupa con desesperación ese clítoris empapado en
flujo y semen.
Mi orgasmo se completa con los sacudones y las contracciones involuntarias
de los músculos de mi vagina... la aparición de mas flujo mezclado con semen
por todos los bordes de la penetración y los gritos de triunfo de Caro y
Marcos me dan la pauta de que han compartido conmigo un orgasmo triple y
simultáneo.
Lentamente, como en cámara lenta, me veo a mi misma levantándome de arriba
del cuerpo de Marcos y desatando los cordones que mantenían sus brazos
sujetos a las patas de la reposera. Con una dulzura que me enternece él
abraza a Caro y comienza a besarla con ternura mientras ella aún se sacude
en unas contracciones espasmódicas que parecen electro shocks.
Sentada de nuevo en el sillón puedo ver como Caro, después de unos veinte
minutos de tener a Marcos dentro suyo, en silencio y quietud, va separando
su pubis para ir sacando el gigante de dentro suyo. Hay tanto semen y flujos
cubriendo el sexo que ya no se ven rastros de la sangre de la desfloración.
Caro se sienta mas atrás, casi sobre los tobillos de Marcos. Lenta y
pausadamente, mirando a los ojos a su semental, comienza a lamer
meticulosamente esa hermosa barra de carne que ahora estaba mas tranquila
aunque no totalmente flácida. Después de más de veinte minutos de faena la
herramienta queda limpia y reluciente, pero de nuevo con una erección de
miedo.
Caro se abraza a su otrora cautivo y se prende a su boca en un beso
interminable. Ahora ya sin mi ayuda toma la verga y posicionándola comienza
a sentarse de nuevo sobre ella. No puedo evitar mirar como de nuevo el
bálano al penetrar desaloja oleadas de flujo y semen de dentro del cuerpo
de mi amiga. Entra con una suavidad y continuidad que solo deja sentir el
ruido del chasquido húmedo de la penetración.
Ella lo tiene tomado por la nuca con sus manos y mientras se va ensartando
se miran fijamente a los ojos. Todo es muy suave y muy lento ahora. Ella se
muerde los labios del placer y sus ojos se ponen húmedos de lujuria... pero
se siguen mirando fijamente como hipnotizados.
Sus cuerpos están empapados en sudor y el pelo de ella se pega en su piel.
Tiemblan juntos como si se estuvieran electrocutando.
Cuando la cola de Caro llega ha hacer tope con los huevos del árabe un
suspiro profundo se escapa de su boca entreabierta. Ella comienza entonces
una suave y muy lenta danza del vientre ensartada en esa estaca que muy
pronto le inyectará semen caliente que pareciera llegar, por dentro, casi
hasta la garganta.
Totalmente agotada aunque insoportablemente caliente beso apasionadamente en
la boca a mi amiga y a su ex esclavo y, cargando un whisky triple, me dirijo
a mi habitación para buscar el sueño que me ayude a tranquilizarme.
Mientras en la cama me va llegando la paz me siento contenta de haber
ayudado a mi amiga . También de sentirme más tranquila de haber conseguido
un reaseguro de no cometer errores posteriores que mi fidelidad y amor a
Fati, me harían lamentar.

anysolita@hotmail.com

[Indice general] - [Sexo] - [linux] - [humor] - [hard] - [miscelanea] - [Novedades]

Para hacerme llegar tus comentarios, sugerencias o si deseas colaborar con esta página, por favor, envíame un E-mail a marqueze (arroba) marqueze.net Web: http://www.marqueze.net