BUFFY: UNA MALA NOCHE (I)
Parodias, hetero, voyerismo, autosatisfacción. Buffy,
la cazavampiros se encuentra con un extraordinario espectáculo digno
de una buena masturbación.
No había sido un día para
recordar. Uno más de esos en que las clases pasan sin pena ni gloria
y a lo largo del día no había ocurrido nada digno de mencionar.
Un soberbio y asquerosamente aburrido día normal. Pero la noche que estaba
en curso había empezado con trazas similares. Tan aburrida o más,
si cabe, que el día.
Buffy estaba desesperadamente aburrida. Primero Giles, su mentor, estaba en
la cama con un gripazo de esos que te hacen tiritar de terror. Su madre había
ido a cuidarle mientras le duraba la fiebre alta. Bueno, al menos su casa quedaba
descartado como lugar de animación. Hoy no discutiría con ella.
Segundo punto. Llevaba más de dos horas de patrulla, ocho minutos para
cumplir las tres primeras, y no había visto ni un solo vampiro. Ni uno.
¿Dónde demonios se habían metido? ¿Era el día
del recogimiento o qué?
Tercero. Todos sus amigos tenían algún plan para esa noche o alguna
cita... Y ella aun se sentía herida por la transformación de Ángel,
su ex novio, en chico malo justamente cuando mejor se lo estaba pasando. A decir
verdad podía repetir mil veces más si no fuera por aquel final.
Un "coitus interruptus" necesario... No la había gustado tener
tan cerca aquellos colmillos cuando se transformó. Cambiar el placer
por el miedo tan bruscamente...
Y cuarto. Sin el desahogo físico de cazar y pelear con vampiros, se siente
tensa como una cuerda de piano. Le gustaría poder relajarse pero cada
vez que lo intenta vuelve Ángel y aquel momento a su memoria.
Bueno... Pues intentando olvidar ese incidente decidió probar suerte
en el parque. A ver si por casualidad les había dado por reunirse algunos
allí. Además creía haber visto el auto de Cordelia, su
despampanante amiga, aparcado a la puerta.
Apenas si había penetrado unos cientos de metros dentro de la zona más
boscosa creyó oír extraños ruidos. Parecían ahogados
quejidos o lamentos... No lo captó bien a la primera pero si que situó
su procedencia. Cautelosamente avanzó con un sigilo felino entre la protección
de los árboles. Nadie sería capaz ni de verla ni de oirla. Poco
a poco reconoció esos sonidos y de quien eran esas voces. Sin lugar a
dudas esa voz era la de Cordelia, y eso la inquietaba. ¿Qué podía
estar haciendo ella a estas horas en el parque?
Cuando por fin apartando unos arbustos logró ver en un pequeño
y apartado claro del bosque algo que la sorprendió y que la dejó
paralizada.
A unos cuatro o cinco metros, Xander estaba terminando de desnudarse delante
de una Cordelia que parecía saltar de alegría. Por como miraba,
Buffy entendió la razón de aquella alegría y no era para
menos.
De Xander ya conocía o había intuido que poseía un cuerpazo
de atleta pero aquel rabo que le colgaba era la guinda que coronaba la tarta.
Seguramente superara los veinte centímetros, aunque desde donde estaba
ella era difícil calcular tanto detalle por muy claramente que lo viera;
pero lo que si estaba muy claro era el grosor de aquel trozo de carne que empezaba
a levantarse delante de una Cordelia que se había arrodillado para estar
a ala altura de lo que parecía interesarla. Seguro que era como su muñeca
sino más.
Cordelia pasaba las manos como si estuviera acariciando una joya y no supiera
por donde asirla. Acariciaba la piel debajo del capullo y del tronco logrando
que cada vez que sus uñas se acercaban a la cabeza lograba hacer saltar
de alegría a aquel pollón.
Cordelia, por favor...
Gimió suplicante Xander, sintiendo como aumentaba a cada caricia y que
empezaba a dolerle la excitación.
Déjame sentirlo un poco más antes de empezar a jugar.
Le pide paseando la lengua desde la base hasta la boca de la polla, logrando
que Xander se estremeciera, cerrara los ojos y apretara los dientes para no
gritar. Murmura con todo su cuerpo en tensión algo así como: "¡¡
Oh, Dios mío!!" o algo por el estilo.
Cordelia no parece tener prisa, pero quizás porno hacerle más
difícil el aguantar a Xander decide quitarse el top que lleva dejando
al descubierto sus enormes y redondas tetas, duras y carnosas, con los pezones
erectos que parecen balas a punto de ser disparadas.
Desliza el rabo de su "víctima" entre ellas con calculada maldad
logrando que tenga que morderse el labio y apretar los puños para no
explotar en ese momento. Pero cuando ella comienza a chuparle los huevos, él
ya no puede contenerse y con un giro de muñeca aparta a un lado su polla
para no dar en Cordelia estalla disparando un potente chorro de semen que "¡¡Oh,
casualidad!!" alcanza la cara de Buffy que por un momento siente asco y
se aparta hacia atrás para evitar más posibles bombardeos.
Te has corrido.- Se queja con voz caprichosa Cordelia.
No he podido aguantar más. No me lo has puesto fácil.- responde
Xander jadeante y más relajado aunque su polla seguía igual de
tiesa.
No me has dejado probarlo.
No te preocupes. Aun hay mucha reserva. Tú continua y prueba a sacarlo.
Y dicho esto menea el rabo delante de los ojos de aquella pija. Cordelia mira
primero ese miembro nudoso que parece latir y luego a la cara de su amigo intentando
aparentar enfado. Resopla con descaro y de nuevo se dedica a la tarea de chuparlo
con la misma elegancia y la misma eficiencia.
Buffy se limpia la cara con un pañuelo y según lo está
guardando al meter su mano en el bolsillo siente como le brota un temblor desde
su entrepierna que le sube por la columna y la hace dar un respingo. Intenta
no hacerlo caso y vuelve a continuar mirando el espectáculo, aunque sin
darse cuenta y de manera inconsciente, se lleva los dedos pegajosos que ha guardado
el pañuelo a la boca y los chupa con deleite para devolverlos a el bolsillo
de nuevo y rozar su braguita y ...
Mientras, la lengua de Cordelia parece enroscarse en torno a ese tronco de carne
palpitante como si ella deseara que fuera como una serpiente. Se desliza humedeciendo
cada rincón de la piel y calentando al carne del interior. Xander boquea
como un pez fuera del agua. Toda su fuerza parece concentrada en aquella área
y aunque lucha por controlarse y le parece doler aquella brutal erección...No
le importa. Le encanta. Nunca se había sentido así.
Buffy no puede evitar notar las bragas bajo el pantalón. Sólo
de ver el espectáculo reconoce, muy a su pesar, que está cachonda
y que está perdiendo el control de si misma. Ha descubierto que su mano
izquierda está pellizcando su pezón derecho sobre la ropa.
La chupadora deja que su lengua llegue hasta el ombligo donde hace parada para
explorar mientras sus tetas acogen estrechamente al portentoso rabo que parece
saltar al ritmo del corazón de Xander.
Las manos de éste se acercan al rostro de Cordelia que recibe aquellos
dedos con su boca como si se tratase de otras pequeñas sucursales del
rabo que ya conoce de abajo. Las manos de ella masajean los huevos y alrededores
logrando que aquel cuerpo de hombre se tense mostrando el dibujo de toda sus
musculatura.
Dios, Cordelia, estás hecha un verdadera zorra.
Elogia atrapado y sin salida por ella. Sintiéndose como un globo de chicle
a punto de explotar. Ella sonríe maliciosamente dejando escapar un hilo
de saliva al abandonar los dedos de él.
Y esto es sólo el principio...
Amenaza antes de intentar tragarse entero y de un golpe la polla. Pega sus labios
contra la piel dejando que roce mientras lo absorbe dentro de su boca y luego
se retira lentamente.
Si sigues así no tardaré en correrme otra vez.
Si vas a hacerlo hazlo ya. Pero en mi boca.
Insiste ella besando la boca del capullo antes de intentar introducir su lengua
en aquella hendidura. Xander ahoga un grito y se tensa aun más. Está
cubierto de sudor, con los ojos hinchados y tiembla de arriba abajo.
El disparo sorprendió a Cordelia por la cantidad, que casi la ahoga a
pesar de no tener la polla dentro. Pero con un ansia sobrenatural lo traga todo
y usando la lengua y los dedos recoge todo aquello que intenta escaparse.
Buffy cree despertar de un sueño o tal vez de una pesadilla. Tiene su
izquierda dentro de la braguita que está totalmente empapada de jugos.
Ha abierto el pantalón sin que se diera cuenta y se estaba masturbando.
¡¡ Y no se había dado cuenta!!
Cuando extrae la mano de aquella caliente, húmeda y regocijante hendidura
de su cuerpo puedo ver parte de los pegajosos jugos en sus dedos. Su coño
le suplica más, que vuelve de nuevo a él. Pero ella se siente
asustada. No sabe como pero no controla su cuerpo. Actúa por su cuenta
sin que ella lo piense.
Nuevos gemidos de Cordelia la hacen estremecer y aunque logra evitar mirar a
ver que pasa por miedo a que le vuelva a suceder lo mismo. A que sus instintos
tomen el control de sus cuerpo. Se coloca el pantalón, recoge sus armas
y con el mayor sigilo y velocidad posible se aleja de allí como si temiera
encontrarse con el mismo Satanás.
Una vez que ha salido del parque y se encuentra a suficiente distancia como
para no oír a sus amigos "retozar" se detiene a tomar aire.
Jadea apoyándose en sus rodillas, casi ahogada, sin aire y cubierta por
un sudor frío. El de un extraño miedo que la ha poseído.
El perder el control sobre la realidad. Toma aire en profundidad, expira sin
prisa y cierra los ojos.
Iré a ver a Willow. Seguro que está en el Instituto cuidando de
Oz y aburrida con sus pócimas y conjuros. Se alegrará de verme,
pasaremos un buen rato charlando.
Piensa en voz alta y sin darse tiempo a reflexionar por miedo a acabar volviendo
al parque se encamina a paso ligero en dirección a su Instituto en busca
de la compañía de su amiga.
Estoy segura de que ella logrará entender lo que me ha pasado y entre
las dos lograremos encontrar un remedio.
Y sin decirlo, pero muy presente en sus pensamientos, se cruza el fantasma de
aquella última noche con Ángel, cuando se transformó....
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