EL PLÁTANO
Hetero, polvazo. Un regalo muy sabroso por su segundo aniversario de casados


Después de leer un montón de historias en la página web de Marqueze he decidido contar una de mis pequeñas "aventuras". Mi nombre es Catalina, aunque todo el mundo me conoce por Cata, tengo 32 años y estoy felizmente casada hace tres.
El pasado mes de mayo celebrábamos nuestro aniversario de boda y decidí darle una pequeña sorpresa a mi marido, así que le avisé al trabajo y le pedí que no se retrasase el viernes por la noche pues prepararía una cena especial para celebrar nuestro segundo año de casados.
Antes de su llegada me preparé convenientemente: me puse un precioso juego de lencería que me había comprado en secreto y un bonito vestido rojo, y preparé una magnífica cena para dos...pero decidí no comprar ningún dulce ni tarta especial para el postre.
Cuando llegó Carlos (así se llama mi marido) le dije que se fuese duchando mientras terminaba de preparar la cena, ya lo tenía todo bien preparado, pero lo quería bien aseado esa noche. Después de la ducha nos pusimos a cenar y disimuladamente fui llenando nuestras copas con vino al principio y con cava al final, así que para el postre ya estábamos los dos más que alegres.
Mi marido es muy goloso y esperaba una tarta o unos pasteles para el postre, así que se quedo algo desilusionado cuando le dije que no había podido comprar nada de eso y de postre sólo había fruta, le saqué unas naranjas y yo me saqué un par de plátanos...
Mientras que el se comía tranquilamente sus naranjas yo comencé a comerme unos de los plátanos de la forma más lasciva que podía, chupando la punta como si de una buena polla se tratase, de repente el levanta la mirada y los ojos casi se le salen de las órbitas, seguro que se empalmó en menos de dos segundos, aunque por ahora no dijo nada. Yo me levanto voy a la nevera y saco un spray de nata montada, pongo nata en la punta del plátano y sigo lamiendo, yo misma me voy excitando pues noto mi coño húmedo mientras sigo chupando ese plátano. Mi marido ya no aguanta más y me pide ir a la habitación para terminar la fiesta... pero él no sabe que esto acaba de comenzar.

Le digo: - Carlos las cosas hoy se harán a mi manera, así que déjate llevar y haz todo lo que yo te pida.

Allí mismo en la cocina le saco la polla, bien dura ya, le pongo nata en la punta y comienzo a comerme la nata, cada vez que ésta se acaba pongo un poco más y sigo lamiendo, sé que podría hacer que se corra fácilmente, pero prefiero hacerle disfrutar y sigo con el jueguecito un buen rato. ¡Pero cómo soy algo malvada no termino la faena y no hago que se corra!
Así que cojo un par de plátanos más y le digo: -Sígueme. Nos vamos a la habitación (me encantan los espejos del armario) y le pido que se desnude y que se sienta delante de los espejos. Y comienzo mis jueguecitos:
Abro otro plátano, en esta ocasión de buen tamaño, y comienzo a chuparlo, después le pongo un preservativo al plátano y voy subiéndome el vestido para que Carlos vea mis medias negras con liguero y mi pequeño tanga prácticamente transparente, con el plátano voy jugando por todo mi cuerpo y sin quitarme el tanga empiezo a frotarlo sobre mi coño, muevo hacia un lado el tanga y me meto el plátano, una y otra vez... yo disfruto casi tanto como mi marido, pues me veo reflejada en el espejo como una puta zorra ante un cliente y eso me excita muchísimo.
Finalmente me quito el vestido para que mi marido vea mi culo remarcado por la pequeña tira del tanga, le muestro mi culo y con las dos manos me lo abro para que vea el ano y la raja del coño, sé que esto le excita todavía más, así que le digo que ahora es su momento que se acerque y me clave su polla en el coño y disfrute de mi sexo absolutamente mojado y excitado, mi marido no pierde el tiempo y comienza a joderme como una perra, pero es tal su excitación que se corre bastante rápido.
Le doy unos minutos para que se recupere y comienzo a comerle la polla de nuevo, como parece que le está constando entrar en faena de nuevo, empiezo a decirle "guarradas" pues sé perfectamente que esto aumenta su excitación, al final su verga vuelve a estar tiesa y dura como a mi me gusta, así que le pido que me la vuelva a meter como antes (en posición de perrito), mientras que el me va jodiendo yo comienzo a tocarme el clítoris con una de mis manos (un poco de ayuda nunca viene mal, segura que las mujeres que lean esto me entenderán) y le pido que con sus dedos y un poco de saliva comience a jugar con la entrada de mi ano, así mi excitación va en aumento y consigo correrme y disfrutar de un buen orgasmo.
Pero quiero más, así que le pido que no saque su polla y que coja el plátano con el preservativo y me lo comience a meter por el culo, él sabe como hacerlo y poco a poco va introduciendo el plátano en mi ano, mi mente disfruta pensando en que estoy siendo penetrada por dos hombres a la vez y consigo tener otro orgasmo, cuando casi no puedo seguir veo que mi marido está a punto de correrse y le pido que saque su polla y se corra en mi cara (no es de esas cosas que a mi me guste, pero sé que él disfruta muchísimo, y hoy es su fiesta de aniversario), así que me coloca la polla en la boca y acaba corriéndose por toda mi cara, mientras yo me saco suavemente el plátano que seguía en mi ano y le digo:
-Sabía que la fruta te gustaría como postre.

Por la noche continuamos con nuestras cosillas, y puedo decirles que él se corrió alguna vez más en mi cara, en mi coño y en mi ano... pero no quiero alargar más esta historia.

Si algún lector o lectora quiere enviarme alguna idea o sugerencia para su próximo cumpleaños, que está al caer, puede hacerlo: catamirg@hotmail.com

[Indice general] - [Sexo] - [linux] - [humor] - [hard] - [miscelanea] - [Novedades]

Para hacerme llegar tus comentarios, sugerencias o si deseas colaborar con esta página, por favor, envíame un E-mail a marqueze (arroba) marqueze.net Web: http://www.marqueze.net