FANTASÍAS DE UNA NOCHE CALIENTE (I)
Orgía, zoo, todos contra una. Gozando con otros hombres...
y con su perro.
Hola amigos, voy a relatarles una historia loca que ocurrió gracias a nuestras fantasías, a la calentura del momento y al alcohol.
El caso es que somos un matrimonio muy abierto que disfrutamos mucho de nuestra sexualidad.
En nuestras fantasías mi esposo me decía siempre
que le gustaría verme cojida por varios hombres a la vez, a lo que yo
me resistía pero la curiosidad me picaba bastante.
No lo habíamos hecho nunca pero lo habíamos fantaseado siempre.
El fin de semana pasado, luego de una reunión de compromiso
de un familiar, nos dirigimos a un pub que está de moda en nuestra ciudad.
Yo iba vestida con una blusa de atar al cuello y totalmente abierta a la espalda,
por o que no llevaba corpiño, minifalda de cuero al tono que permitía
mostrar mis medias con liguero y zapatos de tacón.
Yo soy una mujer de 28 años, muy bonita y maquillada
parezco una modelo, mi cuerpo es armonioso, delgado y con buenas formas. Tengo
buenas tetas y muy lidas, cola parada y cintura estrecha. Soy rubia y con ojos
verdes. Cuando salimos todos se fijan en mí y mas ese día que
iba son mis tetas libres bajo la blusa de seda, cosa que se marcaba bien claro
cuando caminaba o me movía.
Mi esposo es un hombre de 170 cms y pesa 100 kilos, pero de gordo nada, todo
masa muscular, así que imaginen la impresión que causamos cuando
llegamos a algún lugar.
El caso es que llegamos al Pub cerca de la media noche y nos encontramos con dos amigos míos, en realidad compañeros de clase que hace tiempo que me tiran lances pero no se animan a encarar realmente por miedo a la reacción de mi esposo (debo decir que es cinturón negro de taekondo y campeón nacional de kick boxing).
El lugar estaba lleno de gente y estuvimos parados por un buen
rato tomando cerveza, por lo que yo me encontraba mareada y un poco alegre.
El grupo éramos mi esposo, dos compañeros de clase, Wilson y Darío
y un amigo de Darío.
Cuando conseguimos una mesa mi esposo se quedó de charla con dos compañeros
del gimnasio, por lo que yo me fui a la mesa con los chicos y seguimos bebiendo
cerveza. Comenzaron a tocar el tema sexual y wilson me dijo que yo era “bocona”
porque siempre decía que me animaba a estar con dos hombres y que no
me animaba a estar con él y Darío.
Yo le expliqué que el caso era que sin mi esposo yo no salía,
así que si me querían cojer tenían que aceptar que mi esposo
estuviese presente.
Wilson me dijo que dado el tamaño de mi esposo él se pondría
nervioso y no se animaba....
El caso es que cuando mi esposo llega a la mesa yo estaba bastante decidida
a coger con los chicos y se lo dije. El me preguntó si realmente me animaba,
que por él estaba todo bien.
Seguimos un rato en el Pub y luego nos fuimos a la casa de Darío, todos
menos Wilson.
Cuando llegamos, entre Darío y mi esposo me desnudaron y comenzaron a mandarme mano por todos lados, a la vez que ellos se desnudaban.
Tomé el pene de Darío en mis manos y comencé a masturbarlo buscando que estuviera en erección, sin lograrlo de principio. Se acerca el amigo de Darío ya desnudo y tomo su pene con mi boca y se lo comienzo a chupar logrando que se le pusiera dura y luego se lo chupo a Darío, logrando lo mismo. Mientras tanto mi esposo me chupaba la conchita y el culo preparándome para lo que tanto queríamos, yo tener tres pijas adentro y el verme de esa manera, gozando como una perra.
Al rato consigo que Darío tenga una erección
y me coje como un loco, pero no se puede acabar, pienso que estaba nervioso...
En un momento le pido que se acueste de espaldas y comienzo a cabalgar sobre
{el, me gustaba mucho sentir su pija en mi concha, ya que aunque es fina es
bastante larga.
Mi esposo se coloca detrás de mí y me coloca lubricante en el
culo para que pueda hacerme una penetración doble y de a poco me mete
su pija que es bastante mas gruesa que la de Darío provocándome
dolor que mezclado con el placer me tenían al borde del orgasmo.
Me la saca del culo y entre los dos me cojen la concha llenándola con
sus pijas. Al principio me dolió pero enseguida los tejidos se estiraron
y el placer fue muy grande
Pero en ese momento siento que a Darío comienza a ablandársele
el pene.
Me salgo de él y se lo chupo de nuevo buscando que se le parara nuevamente
pero se acaba llenándome la cara y las tetas de leche sin que me diera
cuenta.
Mientras tanto mi esposo me seguía cojiendo de lo mas rico, alternando
en la conchita y el culo.
Como a Darío se la murió inmediatamente después de acabarse,
voy en busca de su amigo pero no logro que se le ponga dura por lo que decidimos
con mi esposo que es hora de irnos.
Nos vamos y le digo “mi amor, esta noche o me cojen varios tipos o voy
a estar histérica varios días”. Por eso salimos con destino
a un local de baile donde hay varias pistas, una de las cuales es totalmente
oscura y las parejas que van allí saben que puede pasar cualquier cosa,
desde que les metan mano por todos lados hasta escuchar otros teniendo sexo
prácticamente.
Al rato de estar en la pista, la vista se adapta y algo se ve, pero muy poco.
Comenzamos a bailar y a refregarnos cuando siento unas manos
que se meten por mi espalda y toman mis tetas, provocando que me quede totalmente
excitada. Se lo digo a mi esposo y mira hacia atrás viendo a un muchacho
flaco que está con otros más. Me lo dice y me re caliento empujándolo
con el culo. El chico saca una mano de mis tetas y la coloca en mi concha que
estaba totalmente expuesta ya que no llevaba tanga. Retira su mano y al ratito
me vuelve a tocar y retira nuevamente su mano. Ahora siento su pija que entra
en mi concha de un solo golpe, me toma de las tetas y me las amasa con fuerza
a la vez que mueve su cadera como un animal, acabándose en pocos minutos
llenando mi concha de leche. Mi calentura era inmensa y le digo a mi esposo...”me
cojió, me acabo adentro, la leche me corre por las piernas... otro me
est{a por coger.... me la metió.... me está cojiendo otro tipo
y no se quien es pero que pija hermosa tiene... tocame el clítoris que
me acabo, si, mi amor, dame placer..... ahhhh... me estoy acabando, que puta
soy.....”
Mientras el tipo me llenaba nuevamente la concha con su leche y esta resbalaba
por mis piernas manchando mis medias.
Me la saca y otro me la mete, como la siento finita me la saco de la concha
y me la meto en el culo. Abro bien mis piernas y le tomo la pija a mi esposo
y le digo “cojeme la concha que tengo otra metida en el culo” Y
asi de pie dos machos me penetran violentamente hasta que ambos se acaban dentro
mío provocándome un orgasmo larguísimo y muy fuerte.
Luego me cojen tres tipos más, dos de ellos por el culo haciéndome
acabar una vez mas.
Me dolían las piernas y el culo, pero salimos caminando con normalidad. De mi concha y de mi culo salía todavía leche, cosa que me agradaba mucho.
Llegamos a casa y mi esposo me cojió de nuevo sin siquiera bañarnos y así nos dormimos, yo toda sucia de varias leches.
(II)
Me despierto a las dos de la tarde y mi esposo ya se había levantado y había salido, por lo que estaba sola en casa.
Comencé a recordar la noche anterior y me volvía
a excitar por lo que decidí masturbarme.
MI olor al estar sucia y el olor de las leches que tenía en mi cuerpo
me gustaba y me calentaba aún más
Comencé a acariciar mi clítoris primero suave y luego mas fuerte.
Tomé un tubo de desodorante y lentamente lo introduje en mi concha que
pedía ser llenada por algo mientras me seguía masturbando. Traté
de meter un dedo en mi culo pero me dolía mucho por lo que desistí.
Comencé a acabarme cuando veo en la puerta del dormitorio
a Blas, mi cachorro Doberman de 1 año.
No me importó que me estuviese mirando y oyendo, por lo que terminé
de pajearme llegando a un orgasmo que hizo que me hizo gritar y saltar en la
cama.
Me saco el tubo de desodorante y lo tiro a los pies de Blas que comenzó
a lamerlo.
Me levanto de la cama y voy a la cocina para darle alimento a Blas, en cuanto
me agacho para ponerle agua en su batea siento que me pega un lenguetazo en
la concha, provocándome escalofríos.
Lo reto y lo corro, pero insiste en lamer mis piernas sucias con la leche de
los desconocidos en la discoteca.
Nuevamente lo corro pero no me hace caso y me salta encima haciéndome
caer de rodillas. Entonces me pasa nuevamente la lengua por la concha y el culo,
haciendo que me caliente de nuevo y decido dejarlo hacer, total, que me lama
un poco no me iba a hacer nada.
Pero de repente siento que salta encima mío y con las patas delanteras
me sujeta de la cadera y me rasguña la espalda. Inmediatamente trata
de cojerme (piensa que soy su perra) y me da puntazos con la punta de su pija
en los labios de la concha. Yo estaba muy caliente y decido ir un poco mas lejos
y trato de ayudar con mi mano para que la pija de Blas entre en mi conchita
pero el se adelanta y de un golpe me la mete en el culo que lo tenía
muy lastimado por la sección en la disco. Trato de quitarlo pero no puedo,
mientras el perro me cojía muy rápido y en un momento el dolor
que estaba sintiendo se hace insoportable, es cuando mete todo su aparato en
mi culo, incluso un pedazo de carne grande como una naranja que me hace gritar
de dolor.
[Indice general] - [Sexo] - [linux] - [humor] - [hard] - [miscelanea] - [Novedades]
![]()