LORENITA
Sado, hetero, fetichismo, felación. El principio de
su doma con su nuevo amo.
De un tiempo a esta parte, me he excitado sobremanera,
recopilando información, dibujos, relatos, ... sobre el tema del sadomasoquismo.
Y aunque pensé que lo más fácil sería ser sumisa,
me equivoqué.
Por mi manera de ser, me pegaba más el rol de ama, pero pronto me cansé,
yo buscaba un amo que supiese dominarme, que infundiera temor en mí,
respeto, pero no estaba dispuesta a dejarme domar tan fácilmente, a dejar
de sentir, de pensar, de hablar, ....
Ya que buscaba un amo de verdad, me dispuse a ello de inmediato, llamando a
los lugares precisos, buscando en internet, .... hasta que un día cansada
de buscar y sin obtener respuesta alguna, en un chat vi un nick que me sorprendió
por la manera de expresarse el hombre “AMO-...”, ya que parecía
tener experiencia que es lo que yo buscaba.
En seguida, le pedí un privado, y me puse a chatear con él. Le
comenté todo, y él se dedicaba a leer, supongo.
Hasta que comenzó una oleada, por su parte, de preguntas y algunas bastante
incómodas, pero las contesté como pude y, al fin, logré
que quedáramos en su casa, al día siguiente, para hablar, conocernos,
y que hiciese conmigo lo que tuviese que hacer. Le di mi número y quedó
en llamarme esa misma noche para decidir como debía ir vestida y que
tenía que tener preparado para la velada.
Durante el resto del día estuve impaciente por recibir esa llamada, cuando
sonó el móvil me dio un vuelco el corazón, ¿sería
él?, dudé en cogerlo, pero la curiosidad pudo más que cualquier
otra cosa.
-¿Si?
-Soy yo- le reconocí en seguida, aunque nunca antes le había oído-
sí ,mi amo- dije.
-Te quiero aquí a las 18:00 en punto, sino eres puntual olvídate
de todo ¿entendiste?
-Sí, mi amo a las 18:00 en punto.
-Muy bien, traerás un vestido negro corto, sandalias, sin ropa interior,
maquillada y pelo suelto, ¿alguna pregunta?
-No, mi amo he comprendido todo.
Y colgó.
Tenía un millón de preguntas que hacerle, pero no pude, así
que me quedaría con la duda, ¿debería depilarme entera,
o no?¿Y los piercings me los quito?
Bueno ya daba igual, en unas horas estaría allí con él
y todo quedaría resuelto.
A las 17:30 salí de mi casa, no estaba muy lejos, y con la RENFE llegué
en cuestión de minutos, perdonad que no revele ni el nombre, ni nada
a cerca de mi amo, pues no quisiera perjudicarle, ya que él es un hombre
casado.
Salí de la estación, busqué su calle, el portal y el telefonillo;
por un momento decidí si subir o no. No estaba segura.
Toqué el telefonillo, estaba excitadísima.
-¿Si?- reconocí su voz.
-Soy Lorena, mi amo- abrió la puerta y subí hasta el segundo piso,
la puerta estaba medio abierta, así que entré despacio- ¿Hay
alguien?¿Hola?
-Cierra, quítate la ropa y te pones ese collar- dijo mi amo, desde la
otra habitación.
-Sí, mi amo- estaba nerviosa, quería verle, pero aprovechó
que estaba de espaldas desnudándome y me tapó los ojos. Cogió
mi brazo, tenía manos grandes y fuertes, me llevó a alguna habitación
de la casa.
-Arrodíllate- ordenó, lo hice al instante, y sentí una palmada fuerte en la nalga, y otra, y otra, ... perdí la cuenta, pero el culo me ardía, no podía vérmelo, pero seguro que estaba bien rojo, oí el sonido de un flash, me estaba haciendo fotos, intenté taparme y él se enfureció:
-¡Estate quieta!, maldita perra- me cogió del
pelo y ató; pasando por mi cuello, mis muñecas, mi cintura y mis
tobillos unos grilletes de cuero con unas argollas de hierro, después
pasó una cadena muy larga y me hizo ponerme en una postura bastante incómoda,
así tenía mi culo y todo lo demás a su merced, me palmeó
el culo, pero esta vez con más delicadeza y cuando me tenía relajada,
comenzó una azotaína más fuerte y más dolorosa,
pero me di cuenta que eso no era una mano, sino una fusta de cuero, el olor
era inconfundible, ¿habéis olido alguna vez la carne quemada?,
pues yo desde aquel día no puedo olvidar ese olor.
Mientras golpeaba mi trasero, decía cosas sin sentido para mí,
pero luego me di cuenta de todo.
-Levántate- quitó la cadena y me puse de pie, con el culo dolorido-
siéntate en la cama , búscala a cuatro patas, puta- así
lo hice, me puse a cuatro patas y toque el suelo para guiarme, tarde un poco
en encontrarla y mi amo se impacientó.
-Rápido, sube a la cama como una perra que eres.
Subí rápido, me senté como pude, mientras me imaginaba
como sería mi amo, de pronto sentí algo duro que golpeaba mi mejilla,
pensé que sería su polla y comencé a lamerlo.
-¡Vaya puta que estás hecha! ¿Te gusta lamer, zorra?- no contesté tenía la boca llena de esa polla- date la vuelta y abre bien el culo.
Me di la vuelta rápidamente, esperando su polla en mi coño, que además estaba tremendamente excitado, sentí como me introducía algo duro y frío en el culo, previamente lo había aceitado, luego sentí lo mismo en mi clítoris - Relájate- dijo- que esto te va a gustar- entonces oí un “click” y comencé a sentir leves descargas en el clítoris y en el ano, alternativamente, sentía placer, pero al cabo de un rato el placer se volvió dolor absoluto, era insoportable, me dolía todo el cuerpo y las descargas cada vez eran más fuertes y yo sentía que me iba a morir.
-Por favor, mi amo pare, no lo resisto- supliqué.
-¡Vaya! No te castigaré más hoy, por que lo has hecho muy
bien para ser el primer día de tu doma, hasta te daré una recompensa,
agradécemelo puta- dijo.
-Le doy las gracias, mi amo, por ser tan comprensivo con esta esclava, gracias,
mi amo.
Se movía por la habitación y yo le seguía
con el oído, estaba como loca por que me quitara la venda para poder
verlo bien, le deseaba mucho.
-Bésame los pies- dijo frente a mí, sé que estaba ahí,
por que sentía su respiración, su voz grave y su olor.
Esa idea no me gustaba, pero no quería enfadarle, así que comencé
dando besitos suaves en sus pies, pero poco a poco fui subiendo hacía
sus piernas, rodillas y muslos, que por lo que toqué y besé debían
ser perfectas eran fuertes y bien torneadas, realmente eran dignas de ser adoradas,
él se dio cuenta, pero me dejó hacer.
Cuando se cansó cogió mi cabeza del pelo y la llevó hasta
su polla totalmente dura, la metió hasta la mitad y me ahogaba, era enorme,
grande, gorda y más dura que el acero, pero olía divinamente y
su textura era deliciosa, sabía a gloria.
La lamía lentamente, dando besitos en el glande y pasando la lengua una
y otra vez, hasta que cogió mi cabeza bruscamente y metió la polla
entera en mi boca, allí la dejó un buen rato sin moverse, mientras
yo me ahogaba y me daban arcadas.
-Chupa puta, que esto es lo único que vas a chupar a partir de ahora- comenzó a follarme la boca literalmente.
Me encantaba y estaba mojadísima, tenía un sabor maravilloso entre dulce y salado, no paraba de mamar aquella polla como si fuese un cachorrito intentando sacar toda la leche posible, cada vez me llevaba más rápido, se iba a correr, la sacó, me quitó la venda y dijo:
-Puta, mira a tu amo, abre bien la boca y bebe toda la leche, ¡vamos!- la volvió a meter y se corrió en el fondo de mi garganta, yo mientras seguía mamando poco a poco y muy lentamente, cuando acabó de correrse di un gran trago.
-Muy bien perra, lo has hecho muy bien- se tumbó e la
cama cansado y desde allí me miró con asco y dijo- Ven, hoy dormirás
aquí a mis pies y mañana cuando me despierta quiero ver mi polla
en tu boca, ¿entendiste?
-Sí, mi amo.
Este fue en principio de mi doma, la verdad es que me gusto
mucho, y continué viendo a mi nuevo amo, pero eso ya es otra historia.....
lahostiaputaes@yahoo.com
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