MECHE Y SU AMIGA (II)
Trío, mujer- hombre -mujer. Las sesiones de sexo con las chicas tendrá que alternarlas muy gustosamente con otra bella dama.


Nos fuimos a la recamara de mis padres, era donde estaba la cama mas grande, tomados de la mano, Geno nos seguía como autómata poniéndose la mano en su burrito, al llegar se sentó en el taburete que previamente arrimo lo mas posible a la cama, Meche se subió y se acostó boca arriba abriendo las piernas flexionadas invitándome con eso a que se la enterrara.
¿Te cabrá toda, hija?, le dije acariciándole una pierna.
Si, nada mas metemela despacio.
Si no puedes recibirme me lo dices.
Si, no te preocupes ya no soy virgen.
Es que se ve muy chiquito.
Pero si me cave, ya veras.
Geno oía nuestra comedia con la boca arriba y ansiosa de ver en vivo y en directo una penetración, me acomode encima de Meche y amarrándome la verga se la pase a lo largo de la raja que ya se encontraba mas que lubricada, ella comenzó a respirar hondo como si de verdad dudara de que la pudiera penetrar, Geno tragaba en seco y se mantenía en un lugar estratégico para no perderse de nada, le puse el capullo en la entrada e hice presión con mis caderas para que mi herramienta fuera desapareciendo poco a poco en aquel caliente cuerpo, Meche emitía un ligero ¡Uuuuhhh!, como si tuviera dificultad para recibirme, por fin llegue hasta el tope, me quede pegado a ella juntando nuestros pelos, mis huevos descansando en su culito, ahí me quede y levante el torso para ver la cara de Meche, ella abrió los ojos y con una mirada de lujuria me dijo.
¡Ay, cabroooon!, que dura la tienes, así quédate para acostumbrarme.
¿No duele?, pregunto Geno.
¡Nombre!, se siente rico, me llena toda, esta durísima, muy rica.
¿Esta rica, Mundo?
¡Uy, si!, esta bien cerrada, me aprieta muy rico, esta bien buena.
Me comencé a retirar hasta dejar únicamente el capullo dentro, volví a enterrársela hasta el fondo arrancándole un Uuuhhooo, así, entiérramela mas, dale, quiero verga Mundo, cójeme, iniciamos entonces un mete saca delicioso, ella elevaba su cadera para encontrar mi envestida, después meneaba la cadera hacia los lados para que le rozara las paredes de su vagina, se movía muy rico la cabrona, así estuvimos durante unos tres o cuatro minutos, entonces Meche comenzó a acelerar los movimientos y yo le capte la necesidad que tenia, acelere las arremetidas a su burrito y pronto le arranque un orgasmo, mientras lo gozaba le di unas metidas mas cadenciosas mientras contorsionaba mi cuello para morderle los pezones y mamarle las chichis, cuando sentí que de alguna manera dejo caer su cadera volví a atacar con metidas rápidas y constantes, ya no podía controlarme, mi necesidad de acrecentar mas mis sensaciones me dominaron, me apoye en mis bazos y acelere las embestidas, Meche me tomo por las nalgas y me jalaba con fuerza como queriendo meterse mas verga, sentí que ya estaba a punto de llegar y trate de detener mas la venida para llegar juntos, no pude pero afortunadamente ella también termino, me vacié en potentes chisguetes de mecos dentro de su burrito hasta que ya no pude mas y enterrándosela hasta adentro me quede quieto encima de ella, Meche me besaba tiernamente y me sobaba la espalda mientras me decía.
¡Ay, papá!, como me llenaste, como tienes leche, que rico estuvo, ¿te gusto?
Mucho, estas bien buena, pinche Meche.
Me salí de adentro de aquel estuche para caballero y me senté sobre mis talones dejándola ahí con las piernas abiertas exponiendo su sexo que expulsaba un hilillo blanco que se perdía rumbo al culito, agitado y sudoroso me dirigí a Geno que estaba aun anonadada por lo que había presenciado.
¿Qué te pareció?
¡Uf!, no se como decirlo, ¡gracias por dejarme verlos!
Pásame el vaso, le dijo Meche incorporándose lentamente, tengo la garganta seca.
Toma, ahora les voy a cumplir mi parte, ¿listos?
Me recargue en el tocador frente a la cama, Meche se vino hacia donde yo estaba y se recargo en mi, la abrace y nos dispusimos a ver a Geno que se había acomodado en la cama abierta de piernas, comenzó por sobarse de arriba abajo con la mano extendida su burrito, a continuación se paso el dedo corazón por la raja y abrió hacia un lado y otro sus labios, metió la otra mano bajo de ella tratando de acariciarse ella misma el culo, se dio vuelta sobre si misma y nos mostró su hermoso trasero, su mano seguía dando círculos en su panocha y con la otra mano se acariciaba la raja trasera, bajo un dedo y se lo metió en el culo acelerando la caricia en su burro, se dejo caer hasta quedar en posición fetal y comenzó a mover su cadera como si se estuviera cogiendo a alguien invisible, nuevamente se tendió boca arriba y ahora si utilizo las dos manos para masturbarse, con una se abría los labios y se metía un dedo mientras la otra mano daba masaje a su clítoris, el movimiento del dedo sobre su piquito se intensifico increíblemente, entonces fue cuando, gimiendo fuerte se apoyo en su nuca y talones arqueando el cuerpo sin dejar de dedearse, lanzo un prolongado lamento y comenzó a lanzar sus jugos que se le escapaban entre su mano, me cae que parecía que se estaba meando, se dejo caer, puso los brazos a su lado y estrujo fuertemente la sabana mientras juntaba las piernas y las restregaba una con otra con fuerza, finalmente se calmo y se quedo laxa sobre la cama.
¡Guau!, la mejor masturbada de mi vida, ¿les gusto?
Y de que forma dijo Meche, hasta me dieron ganas de hacerme una yo y eso que me vine ahorita rico.
Ándale, le dijo Geno, veras que rico, ándale, quiero verte, ¿tu no, Mundo?
Si, date dedo Meche, quiero verlo
Quítate pues.
Para que les cuento paso por paso lo que hizo Meche, basta solo con decirles que igual que su amiga nos dio un espectáculo de lo mas cachondo, Geno ahora era la que se encontraba recargada en mi, le tenia la verga acomodada en la raja trasera, y mientras Meche gozaba como loca en la cama, ella se restregaba para sentir mi herramienta en su trasero, mientras yo le acariciaba desde atrás las chichitas, cuando termino Meche oímos que decía desde la cama.
¡Uuuhhhmmmm!, que rico
Que bárbara, que espectáculo, le dijo Geno.
Si, Meche, te viste linda, le dije yo.
Nos pusimos a terminar las bebidas y estando sentados los tres en la cama, Geno tomo aire hinchando sus pulmones como cuando se quiere uno dar valor y me pidió.
Mundo, ¿me mamas?
Claro, chiquilla, acuéstate.
Se tendió en la cama y yo me puse a darle una buena mamada, ya sentía mi verga de nuevo a reventar y trate de acelerar la mamada para pedirle a Meche que me la mamara, ese era mi plan, pero me fallo pues aun no se venia cuando tomándome la cabeza (la de pensar) entre sus manos me retiro y viéndome a la cara me dijo agitadamente.
¡Métemela!, ándale, antes que me arrepienta.
¿Segura?
Si, rómpeme, solo te pido que lo hagas con cuidado, quiero sentirte dentro de mi, ¡Cójeme!.
Me incorporé hasta quedar en posición, tome la verga con una mano y se la restregué dos o tres veces a lo largo de su rajita hasta que se la puse justo en la entrada, me acomode recargándome en los codos viéndole la cara, Geno tenia los ojos muy abiertos viéndome fijamente y respirando agitada, presione un poco y le aloje sin ningún problema mas allá de la cabeza, aunque se sentía muy mojada, la vagina se resistía un poco en recibirme por lo cerrada que se encontraba, al sentir como le entraba me sonrió, me retire un poco y volví a embestir metiendole un poco mas, volví a repetir la operación y así fui metiendosela poco a poco hasta que cuando topé dio un ligero brinco y se me quedo viendo muy seria, me volví a retirar y le bombee un poco mas, al ver la cara de felicidad que ponía la chica estuve a punto de perder la tranquilidad y precipitar todo pero me domine, en la ultima envestida me deslice lentamente hasta topar de nuevo, al sentirlo la Geno lanzo un ligero ¡ouch!.
¡Dolió?
Un poco, como que topaste.
Relájate, suéltate que no pasa nada.
Me retire solo un poco y me metí traspasando su membrana de un solo empujón.
¡Auch!, volviste a topar, no le des hasta allá.
Ya no chiquita, ya veras que ya no.
Me agache a besarla y mientras lo hacia la penetre muy despacio hasta el fondo, ya no era mas virgen la chiquilla.
Ya, hasta ahí, no vayas a topar de nuevo me dolió mas.
¿pero ya pasó?
Ya, pero no lo hagas de nuevo.
Ya no chiquita, ya estas lista.
¿Ya entro toda?
¿Cómo la sientes?
¡Rica!, gorda y dura, pero, ¿ya no duele?
Ahora, suéltate, solo siéntelo.
¡Aaaaahhh!, ¡Meche, ya no duele!, que ricooooo, síguele, Mundo.
Comencé a metersela hasta el fondo retirándome casi totalmente, entonces le comencé a dar una cogida de miedo, me movía sobre ella enterrándole mi inflamada verga hasta el fondo, Geno cerraba sus ojos y movía la cabeza de un lado a otro suspirando y gimiendo, se mordía el labio inferior y arqueaba la cabeza hacia atrás, acelere el paso tratando de restregar mis pelos contra su clítoris, de repente comenzó a temblar incontrolablemente obteniendo su primer orgasmo con un pené dentro, se la metí hasta el fondo y abrazándola la voltee de tal manera que ella quedara encima de mi aun ensartada.
¡Uyyy!, mamacita, que rico, decía retorciéndose y moviéndose encima de mi.
¿Gozaste, chiquita?, le dije besándola tiernamente.
¡Como nunca!, ji, ji, ji, es lo mas rico que he sentido, papito, dame mas, dame mas verga, me dijo levantándose y poniéndose en cuatro, metemela ahora así.
Me puse detrás de ella y se la apunte a la entrada de su burrito que aun se encontraba mojado incluso con algo de sangre, se la metí hasta el fondo arrancándole una expresión, - ¡Uy, Meche!, así se siente mas, entra mas, me la comencé a coger agarrándome de las caderas viéndole su culito como se cerraba y se abría de acuerdo a las embestidas que le propinaba, de pronto sentí como se masturbaba mientras gemía y suspiraba pidiendo que se la metiera mas, que me viniera, que quería la leche adentro, ya no pude aguantar mas y metiendole la verga hasta el fondo me comencé a vaciar dentro de ella.
¡Uuuuuhhh!, que rico me llenas, como se siente tu leche, Mundo.
En eso ella se comenzó a venir haciéndome sentir muy rico pues sentía como se contraía su vagina alrededor de mi verga, así nos quedamos un momento hasta que ella se acostó estirada en la cama, yo me salí y me senté sobre mis talones con la verga brillosa y ya perdiendo algo de dureza.
¡Woooau!, que palote, eso merece un brindis, dijo Meche, voy por unas bebidas.
Ahora si soy toda tuya, Mundo, cuando quieras cogerme nada mas pídemelo, me dijo Geno mientras estaba en mis brazos besándonos y acariciándonos lentamente.
Gracias, ¿ya no duele?
Solo un poco, me arde pero que tiene, al rato pasa, ¿no?
Aquí tienen, interrumpió Meche, salud.
Salud, contestamos tomándonos de un jalón la mitad de la bebida.
Fuimos a bañarnos los tres juntos, nos enjabonamos unos a otros en un momento muy cachondo, ya secos, nos volvimos a ir a la sala a seguir platicando y cambiando impresiones, estábamos los tres encuerados en los sillones, era una visión muy caliente y ya mi verga comenzaba a responder de nuevo parándoseme pero ya no hicimos nada durante esa noche, cuando terminamos las bebidas nos fuimos a dormir los tres juntos y descansamos de lo ajetreado del día.
A la mañana siguiente fui yo el que me desperté mas temprano, me levante y las pude ver a las dos en su espléndida desnudez, Meche se encontraba en posición fetal mostrando su magnifico trasero, Geno se encontraba boca abajo abrazando una almohada con una pierna flexionada enseñando su pequeño agujerito trasero, las admire un poco y fui a bañarme, cuando salí ya venían ellas con las toallas en sus manos dispuestas a darse una ducha, cuando salieron yo ya me encontraba vestido, se vistieron con unas minifaldas muy lindas y me prepararon un desayuno muy abundante y rico, cuando termine me fui con los amigos avisándoles que volvería a la hora de comida.
Como a las dos de la tarde regrese, ya tenían preparada la comida, comimos y nos sentamos en la sala para que se nos bajara la comida, como me encontraba muy lleno le pedí un tequila a Meche pero fue Geno la que se ofreció a traérmelo, cuando lo hizo se quedo parada a mi lado y yo aproveche para acariciarle las piernas, la caricia la subí hasta sus nalgas y fue ahí cuando me percate de que no traía nada debajo de la falda
Pinche, Geno, no traes calzones, le dije tocándole la raja, y estas bien mojada, mujer.
Para que quiere que me ponga calzones, así me siento rica.
¿Y tu, Meche?, ¿traes calzones?
No, tampoco yo.
Pinches viejas calientes, ¿qué pretenden?
Jugar.
Mira nada mas como esta mojada Geno, si vieras Meche.
A ver, ¿puedo tocar?
Si quieres, ya sabes que me puedes hacer lo que quieras, le dijo Geno a Meche.
Siéntate aquí pues, le dijo Meche, dame tu chocho.
Primero bésame las chichis, dijo abriéndose la blusa.
Se fue a gatas con las chichitas colgando hasta ponerlas a la altura de la boca de Meche que ya se había acostado en la alfombra y abierto su blusa, se dieron un 69 pero de chichis, y mientras se besaban y se mamaban mutuamente estiraban un brazo para acariciar el burro de la otra, cuando ya estuvieron bien calientes Geno se volvió a mover a gatas sobre su amiga, le subió la falda y se puso a besar el burrito chorreante de la amiga mientras ella recibía los dedos, lengua y boca de Meche. Así estuvieron hasta que se comenzaron a retorcer como preludio de la inmediata venida, se cimbraron en un mundo de gemidos, sus cuerpos temblaron y se propusieron sus respectivos orgasmos, se desplomaron boca arriba sin fuerzas ronroneando de placer restregándoos las piernas ellas mismas una con otra apretándolas muy fuerte, sin duda prolongando su placer, Meche se dio vuelta y trato de incorporarse pero al verla Geno la tomo por las caderas y aprovechando la posición le comenzó a pasar la lengua por la raja trasera.
¡Geno!
Déjate, quiero probarte por ahí.
¡Ay!, amiga, que sensación, no pares, dale, cómeme toda.
Geno le mamo durante un rato el culito de la amiga por primera vez mientras Meche se retorcía de placer y le pedía que no parara mientras se masturbaba, cuando se vino se volteo rápidamente y acostó a su amiga en la alfombra, le levanto las piernas y se puso a mamarle ahora ella el culo a su amiga pagándole el placer experimentado con anterioridad, ahora Geno era la que chillaba de placer, Meche levanto la cara y le pidió que se masturbara para ella, Geno comenzó a darse dedo como solo ella lo hacia mientras recibía tremendas lamidas de culo, Geno se vino mas rápido y nuevamente se quedaron agotadas pasándose las manos lánguidamente una a otra.
¡Ay, pinche Meche, que mamadota!
Y tu, ¡que venidota!, mendiga.
Que rico estuvo, ¿no?
Si, tienes un chochito rico.
¿Te gusto, Mundo?
¡Puta, madre!, que si me gustó, las dos están bien buenas.
¡UY!, mira como está Mundo, Meche.
Si, se antoja, ¿no?
Aja.
Mundo, ¿me rompes?
¡¿Qué?!, dijo Geno, ¿romperte?
Si, quiero que me rompa.
Pero si ya no eres virgen, güey, ja, ja, ja.
De “ahí” no, pero del culo ¿qué tal?
¿Quieres que te la meta por ahí?
Si, quiero sentir ese vergón en el culo, ¿tu que dices; Mundo?
Yo encantado, ¿lo aguantaras?
Yo creo que si.
Eso tengo que verlo, dijo Geno retorciéndose las manos.
Ándale, Mundo, Antes de que me arrepienta.
Ponle primero mucha saliva, le dije ofreciéndole la verga.
Después de darme una mamada dejando ahí mucha saliva, se empino ofreciéndome su culito prieto, se lo mame poniéndole mucha saliva, metiéndole los dedos primero uno, luego dos y por fin tres hasta dejar su culo abierto como en otras ocasiones pues eso de romperla era solo una finta para que cayera Geno recuerden que ya me la había cogido antes por ahí, antes de apuntársela, Geno me pidió que ella también quería ponerme saliva en la verga, se la metió a la boca y me la mamo un poco, se la apunte y poco a poco se la fui metiendo hasta que se la tuve toda dentro de sus intestinos, Meche pujaba un poco pero me pedía mas, finalmente se la tuve toda adentro y Geno dijo.
¡Que bárbara, Meche!, ya te entro toda, ¿no te duele?
No, siento rico, la tiene bien dura y caliente, me siento muy llena, dale Mundo, chingame por el culo.
Para que les describo como fue la cogida, únicamente les diré que me la cogí deliciosamente viendo como desaparecía mi verga en aquel agujero, Geno no perdía detalle y se lamía los labios resecos respirando muy fuerte enseguida de mi, así la cabalgue un tiempo hasta que ya no pude y me vacié dentro de Meche, cuando levante la cabeza en el momento máximo, me pareció ver una sombra en la ventana pero no le di importancia, una vez que termine se la saque y me fui al baño a lavármela, cuando regrese las encontré a las dos platicando a las dos, Geno tenia la cara encendida y me veía con deseo, al verlas a las dos así, encueradas, se me volvió a parar un poco, al llegar Geno me comenzó a mamar con devoción poniéndomela a mil, mientras lo hacia, Meche se tiro de nuevo a mamarle el culo dilatándoselo con los dedos, entonces Geno levanto la cabeza y me pidió.
Métemela a mi también, a ver si no me duele.
No duele, le dijo Meche, solo aflójalo.
Cuantos dedos me metiste, Meche
Tres, ¿te dolieron?
No, sentí rico.
Pues vas a sentir mejor este palo, ya veras.
Me apunte y se la metí un poco, cuando lo hice frunció el culo y no me dejo entrar mas,
afloja, chiquita,
- no puedo, es involuntario, mejor sácala,
- si puedes, le dije, ¿te ayudo?,
- si, ¡plas!, le plante una nalgada, con la sorpresa aflojo y le metí otro cacho,
- ¡Ay!, dolió,
- ¿qué?,
- La nalgada, carbón.
¡Plas!, le plante otra y se la metí hasta el fondo.
¿Te digo que duele, güey!
¿Y la verga?, ¿no te duele tenerla adentro?
No, carbón, ya no la metas
Ya te entró toda, Pendeja, le dijo Meche.
¿Ya?, dijo pasando una mano para atrás tocándome el tronco que apenas salía de su agujero.
El culito de Geno estaba mas apretado y como mientras me la cogía se masturbaba, y como sabia hacerlo mas bien que su amiga, rápidamente me vine en unos potentes chorros que le deposité en su recto, cuando se la saque, se le quedo el culo abierto chorreando de mecos, Meche se puso de inmediato tras su amiga y le metió la lengua sintiendo como se le iba cerrando el agujero alrededor de su lengua, cuando Geno cerro el culo, Meche la lamió con cariño y le pregunto.
¿Qué tal?
Rico, solo que me quedo ardiendo y como con gana de ir al baño.
Ahorita se te pasa.
Mientras dame una bebida, pues.
Nos sentamos a descansar, yo me fui de nuevo a lavarme el pito, así nos quedamos, sentados en la sala platicando y descansando, ellas ya no quisieron mas pues decían que se habían quedado doloridas, que mejor lo hiciéramos otro día, yo agradecí el gesto pues estaba hecho polvo, yo creo que solo me saldría otro pero dos, estaba muy carbón, y ese otro me lo pidieron pero en esta forma.
Oye, Mundo, dijo Geno, ¿y tu no te masturbas?
No, ¿para que?, mejor me reservo para una mujer, y era cierto.
Pero si sabes como, ¿verdad?
Claro, si me he masturbado algunas veces.
¿Nos enseñas como?
¡Si!, dijo Meche, jálatela delante de nosotros, ándale sácate la leche tu y nos la avientas.
Pónganse cómodas pues, pero en el suelo, no vaya a ser que manchemos el sillón.
Imagínense lo cachondo del asunto, frente a mi sentadas en el suelo en posición de loto (o sea con sus burritos abiertos) se pusieron dispuestas a ver como me hacia una puñeta, me levante y comencé a masajear lentamente mi verga, quería hacérmela muy lentamente, las chicas no me quitaban los ojos de encima y yo tampoco, poco a poco fui acelerando el paso y por ende mis sensaciones, mi capullo aparecía y desaparecía rápidamente bajo mi mano y así me fui acercando al final de mi eyaculación, cuando la sentí inminente, con pequeños pasos me acerque a ella y le apunte a Geno quien fue la que recibió mi primer chisguete que fue a parar a sus pechitos, el segundo se lo avente a Meche que le cayo en su panza, finalmente seguí escurriéndomela frente a ellas que se esmeraban en recoger lo que podían de los mecos que yo mismo me sacaba, solté mi verga y las dos al mismo tiempo se incorporaron para besármela y darle chuponcitos alternándosela hasta que dejo de salirme leche, cuando en eso estábamos me pareció ver de nuevo la sombra en la ventana solo fugazmente.
Ese día la Geno se fue a su casa pues ya era hora de que llegara su patrona, Meche y yo nos quedamos solos de nuevo y esa noche dormimos como todos los días que pasamos juntos en la misma cama, en la noche cogimos normalito comentando lo caliente que era Geno, al siguiente día me levante e hice mi vida normal pero en la tarde mientras me encontraba viendo la televisión se presento de nuevo la Geno, resulta de que su patrona se había ido por otros dos días con su hermana, en eso sonó el teléfono y fui yo el que contesto y me lleve una gran sorpresa ciando me dijeron a través del aparato.
¿Mundo?
Si, ¿quién habla?
No digas nada pero soy Leticia, la patrona de Geno, ¿puedes venir a mi casa?
Si, como no.
No digas a donde vienes, dile a la muchacha que vas con un amigo.
Ok.
¿Quién era?, quiso saber Meche.
Era Carlos, ya llego y quiere verme, ahorita vengo.
Ok, que te vaya bien.
Me fui rápidamente a la casa de Leticia con una sensación en el estomago de temor, que chingados quería la señora si nunca me hablaba, bueno fuera lo que fuera ya lo sabría pronto, cuando llegue a la casa, me abrió la puerta casi sin necesidad de tocar, se veía que me estaba esperando, cuando entre fue la primera vez que la vi de cercas, era una señora de edad indefinida, seria y elegante, se me quedo viendo muy seria y me invito a pasar, me ofreció un refresco mientras me indicaba que tomara asiento en la sala, mientras la señora caminaba a la cocina le di un recorton, la tal Leticia tenia un cuerpo bien bueno, macizo, buenas piernas, caderas amplias y unos pechos de muy buen tamaño, era una señora muy bonita de cara tenia el pelo ondulado hasta los hombros de color castaño y tenia una estatura yo calculo de unos 1.75, en una palabra, estaba muy buena la güey, regreso a donde yo estaba y se sentó frente a mi con un baso de refresco en su mano.
A sus ordenes, le dije por decir algo pues me intranquilizaba el silencio.
Así que tu eres Mundo.
Aja.
Ya te había visto por el barrio en algunas ocasiones.
Yo también, señora.
No me digas señora, me llamo Leticia y me dicen Lety.
Bien, ¿para que soy bueno?
Primero que nada, una pregunta, ¿no te cansas de tener sexo con ellas?
¡En la madre!, se me aflojo el estomago, ¡ella era la sombra!, pensé rápidamente.
E este, yo.
Ten mucho cuidado, muchachito, no vaya ser que embaraces a alguna entonces si, menudo problema te hechas en la espalda.
Si, lo tomare en cuenta.
Por otro lado, ¿qué pensarían tus padres si supieran lo que haces en su ausencia?
No quiero ni pensarlo, pero . . .
Si, ya se, me vas a salir que lo hacen con cuidado, tanto que ya ves, me di cuenta.
Hijole.
Hijole, nada de hijole, ten mas cuidado, es un consejo.
Gracias, Lety, ¿confío en tu discreción?
Yo creo que mejor es hacer un trato.
Tu dirás.
Ya sabes como es mi vida, ¿no?
No.
Bueno, si no te lo ha dicho Geno, yo no soy casada, pero tengo pareja, eso si viene cuando tiene oportunidad y eso no es muy seguido, ¿vas entendiendo?
Mas o menos.
El trato que te digo es muy simple, yo me hago de la vista gorda mientras tienes sexo con las muchachitas, pero hazlo con cuidado, insistió, y tu de vez en cuando acudes a mi llamado, ¿te parece?
¿Para que?, sea mas explicita.
Para que ha de ser, para tener compañía, para sentirme mujer, o ¿quieres que lo diga mas claro?
No, no es necesario.
¿Entonces?, ¿trato hecho?
Trato hecho.
¿Podemos comenzar hoy?
¿Hoy?
Si, ya, no te preocupes, la Geno me pidió permiso para ir con Meche aprovechando que el niño lo tiene mi hermana.
Bueno.
Bien, ponte cómodo, voy a ducharme, enseguida salgo.
¡Caaaaabron!, pensé, que suerte tengo, quien me iba a decir que tendría una mujerona como esa en mis brazos, me senté saboreando mi bebida imaginándome como seria la Lety sin ropa, de seguro estaría mas buena de lo que me imaginaba, pensando en eso se me empezó a parar un poco, en eso apareció Lety. en la sala, venia vestida con una bata de satín de color rojo tipo oriental con la botonadura del lado derecho por lo que se le podía apreciar un par de pechos levantados con los pezones fácilmente apreciables y mas abajo el hueco de su ombligo y aun mas abajo un colchoncito que formaban sus pelitos, la bata era hasta la rodilla y realmente se veía despampanante la mujer, se planto delante de mi y me ofreció sus brazos, me levante y le plante un beso en la boca que respondió de las mil maravillas, mientras la besaba le recorría el cuerpo que por la textura de la tela se sentía muy rico, que caderas, señores, que nalgas, que piernas, no me lo podía creer, se separo un poco de mi y sin decir nada me saco la camiseta dejando mi torso desnudo, se agacho y me lamió y mordió las tetillas mientras desabrochaba mi shorts y lo bajaba, lo saque de una patada y me quede solo con calzón, volvió a abrazarme y yo quise desabrochar su bata pero me paro y me dijo, - espera un poco, se fue deslizando hacia abajo, tomo el elástico del calzón y lo fue bajando, cuando vio mi verga, no dijo nada solo oí un pequeño gemido, la tomo con su blanca y cuidada mano y lo acaricio con cuidado, le paso la lengua po0r todo el tronco y lo recargo en su mejilla restregándosela, se le quedo viendo y se la metió a la boca, ¡madre mía!, que sensación, ¡y como se veía mamando!, ¡linda!, me abandone y me dedique a sentir las sensaciones que me proporcionaba con su boca aterciopelada y caliente, se veía que lo gozaba intensamente y mientras lo hacia me acariciaba las nalgas y los huevos, así duró un buen rato pero me soltó antes de que me fuera a vaciar, se levanto y me miro a los ojos sin decir nada y me volvió a besar sin soltar mi verga.
Me aparto con cariño y se acostó en el sofá, sonriéndome, yo me senté a su lado y me agache a besarla en el cuello, fui bajando hasta llegar a la orilla de la bata, entonces desabroche el primer botón apartando la bata para descubrir sus pechos, me quede un rato admirándolos, como lo había apreciado, sus senos estaban bien parados y firmes, de un color claro impresionante coronados por unos pezones de color rosa preciosos, tenia la piel blanquísima, comencé por lamer la base, rodee las pequeñas montañas haciendo espiral alrededor besando lamiendo hasta llegar al pezón que succione y mordisqueé provocando que se retorciera bajo mi caricia, cuando jugué lo suficiente con ellos procedí a desabrochar otro botón, ahora quedo frente a mi su vientre plano y en medio de el su profundo ombligo en el cual me entretuve otro rato haciéndole caricias con la punta de la lengua, cuando quise desabrochar el botón que se encontraba en su cadera, me detuvo con una sonrisa, no dijo nada pero yo agarre la onda y me fui ahora a sus pies, tenia unos pies tan bonitos que me dedique a chupar cada uno de los dedos, pase la lengua por el carrillo entre ellos haciendo que curvara la planta del pie como seña de que le estaba provocando un bello cosquilleo, mordisqué las yemas y subí besando toda la pierna, repetí las caricias en la otra hasta llegar a la orilla de la bata, desabroche el ultimo botón y le aparte la bata descubriendo sus muslos, les di el mismo tratamiento besándolos por fuera y por dentro tratando de ver entre ellos como seria el burrito pero solo veía sombra, cuando le hube besado todas las piernas ella misma se desabrocho el botón de la cadera pero no se descubrió del todo, solo me mostró la cadera asta la ingle tapándose pudorosamente el coño, le bese e hice presión con la lengua en la zona hasta que se revolvió volteándose ahora boca abajo con las piernas cerradas, con cuidado la despoje de la bata viéndola ahora si totalmente desnuda por el lado de atrás.
Nunca me había tocado ver un cuerpo tan lindo, blanco, liso, sin marca alguna, de una textura indescriptible, armonioso y ardiente, le bese con cuidado desde la nuca hasta los talones finalizando en una buena sesión de besos en su precioso trasero, ¡que nalgas!, perfectas, grandes, redondas y prolongadas, las palpé, las bese y lamí hasta que quise, le lamí la raja pero no la separo así que no le pude llegar al culo, ni siquiera se lo pude ver, nuevamente, sin decir nada se volteo y ahora si le pude ver el burrito, me quede anonadado ante aquella preciosidad tiernamente le abrí las piernas y le pase las manos por su sexo precioso, procedí a mamarselo haciendo que se retorciera, le metí la lengua muy adentro saboreando su cuerpo y sus jugos, la hormona nos tenia a mil pero era un momento mágico, acaricie su clítoris primero lentamente para después acelerar la venida que fue copiosa y satisfactoria de acuerdo a los gemidos que emitía la Lety, cuando estuvo laxa, me fui a besarla en la boca y casi me deja sin lengua, haciendo presión en mi costado me indico que me subiera a ella, así lo hice y me apunte para penetrarla, lo hice muy lentamente arrancándole un suspiro, comencé el mete y saca lento para que sintiera el roce de mi capullo inflamado a lo largo de todo su canal, me tomo de las nalgas y ella fue la que marco el ritmo, y este fue como yo pensaba lento, cuando mi verga se deslizaba hacia dentro ella movía sus caderas buscando sensaciones en las paredes de su vagina, fue delicioso, con ese mismo ritmo continué hasta que sentí como se venia, cerro sus ojos y echando la cabeza hacia atrás con la boca abierta lo gozo al máximo, yo seguí moviéndome hasta arrancarle otros dos uno seguido casi de inmediato del otro, dejo de moverse y yo me metí hasta adentro parando los embates, viendo su cara angelical, me tomo por la cintura indicándome como siempre sin decir nada que me saliera, se la saque y se volteo de lado dándole la cara al respaldo del asiento, levanto la pierna hasta apoyarla en el respaldo y ya no necesite mas indicaciones, me acomode tras ella y la penetre desde atrás, otra vez se lo hice lento pero ahora acariciándole sus pechos y piernas mientras lo hacia, se vino de nuevo y con un ligero movimiento de sus nalgas me indico que la sacara, nuevamente.
De nuevo se puso boca arriba y de nuevo la penetre, ahora me marco un ritmo mas vigoroso y yo desbocado por el ansia de vaciar mi semilla en aquel hermoso cuerpo obedecí de inmediato, la cogida fue intensa hasta que los dos trabados nos quedamos arqueados únicamente unidos por nuestros sexos, yo eyaculando intensamente y ella brindándome su venida intensa que nos dejo agotados, aun sin salirme me dedique a besarla tiernamente hasta que finalmente me salí y ella se incorporo sentándose a mi lado recargándose en mi hombro, ninguno de los dos hablamos, nada mas recuperábamos nuestras respectivas respiraciones, Lety se separo y agachándose se metió mi verga morcillona en la boca iniciando una tierna mamada a lo que mi pito reacciono de inmediato poniéndose erecto de nuevo, cuando lo vio así volvió a acomodarse pero ahora en cuatro arriba del sofá, una vez mas adivine lo que quería y le bese las nalgas y lamí ahora si su velado culo de color rosa que se le veía precioso, trate de meterle la lengua pero lo fruncía y apretaba, paso la mano hacia atrás y me tomo de la barbilla y me levanto, me acomode tras ella y me arrime, aun con su mano atrás me tomo la verga y la guió hacia su burrito, se la ensarte y me la cogí lentamente, ahora el espectáculo era magnifico, sus nalgas abiertas, su culo frunciéndose y su cadera oscilando de un lado a otro mientras emitía gemidos y pujiditos, nuevamente paso la mano hacia atrás y me tomo de la base de la verga, se hizo hacia delante y se la saco pero de inmediato se la apunto hacia su culo y me soltó proyectando su trasero hacia atrás, la cabeza me dio vueltas de deseo y pasión, le hice un poco de presión, ella aflojo el esfínter y la penetre sin problema alguno, ¡hijo de su pinche madre!, que culote me iba a coger, inicie la culiada desplazando mi pito por aquel reducido canal que me apretaba deliciosamente, lo tenia muy caliente y muy cerrado por lo que me proporcionaba un placer indescriptible, después de un buen numero de metidas me vine dentro de ella como un caballo, así me quede mientras ella también temblaba gozando su orgasmo, ¡que pinche palote me había echado!, se la saque y le puse un beso en el abierto culo, se lo merecía, nos sentamos de nuevo y ahora si se rompió el silencio.
Sabes, hijo, ¿qué ya tenia ganas de un polvo así?
¿Cómo?
Así, rico, lento, gozado al máximo, sin prisas ni aceleramientos.
A mi me gusto mucho, eres linda, Lety.
Gracias, me dijo dándome un beso, eso es lo malo de ser “la otra”, me dijo con lagrimas en los ojos, cuando mi pareja me lo hace siempre lo hacemos de forma desenfrenada, con demasiada pasión diría yo.
Pero es bueno, ¿no?, yo no sabia que decir.
Si, pero ya tenia ganas de un palo con cariño, con calma, y viéndote con las chicas se me ocurrió que contigo podía ser.
Pues ya esta.
Eso quiero decirte, yo no tengo ningún inconveniente de que sigas con las chicas, solo de vez en cuando vienes para pasarnos una tierna velada, ¿si?
Cuando tu lo quieras, solo dímelo, y no es que me sienta muy galán sino que tu eres la que te tienes que . . ya me entiendes.
Si, ya se, no te preocupes, yo te llamo.
Ok, me pase la tarde muy bien, quisiera que no se terminara.
¿Duermes, conmigo?
¿Quieres?
Si, ándale, avísale a la muchacha que te quedas a dormir con, ¿quién?
Carlos, le dije.
Ándale, ahí esta el teléfono.
Fue una de las noches mas mágicas que he pasado en compañía de una mujer, los días siguientes alternaba las sesiones de sexo con las chicas y con mi dama querida, después llego mi familia y pude descansar un poco de las muchachas, de mi dama, siempre me las arreglaba para estar con ella lo mas posible, pero un buen día se fue a vivir a otra ciudad y se termino el encanto pero aun guardo un hermoso recuerdo de ella.
Espero les haya gustado, para que manden sus opiniones mi correo es siufongo@yahoo.es.

Saludos a todos.

Mundo.

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