Nos recostamos en la cama a mirar películas
pornográficas unos minutos, eso fue suficiente para que volviéramos
a hablar de sexo y calentarnos.
Comencé a practicarle sexo oral a Maria, mientras Nazareno me penetraba
a mi, que estaba en cuatro patitas. El me acariciaba la espalda al tiempo que
me daba con todo, bien duro. Sentía lo caliente que estaba por lo erecto
que tenia el pene, que me entraba y salía a una gran velocidad.
La vaginita de Maria eliminaba una gran cantidad de jugos, los cuales yo lamía
con pasión. Le besaba los labios, el clítoris, toda la vulva y
los muslos. Son preciosos. Al cabo de unos diez o quince minutos cambiamos la
posición con mi amiga. Ahora yo disfrutaba de sus generosos lengueteos
y ella del bruto bombeo de nuestro compañero de cama. Eso lo hicimos
un rato bastante largo, hasta que optamos por cambiar de posición. Nazareno
se acostó boca arriba y yo me subí encima de él pero dándole
la espalda. Esto siempre me había resultado incomodo con Eduardo, pero
en esta ocasión me dio mucho placer, además de estar mas cómoda.
Debía reconocer que Nazareno, en algunos aspectos, era mas versátil
que mi novio.
Mientras Maria se besaba conmigo, Nazareno nos decía cosas sucias. Hacia
alusión a lo putas que estábamos siendo. Esto, especialmente,
me calentaba muchísimo. Me gustaba sentirme una ramera y que me lo hicieran
notar. A Maria parecía que le pasaba lo mismo. Era hermoso escuchar el
enjambre de gemidos de placer que había en esa habitación. Los
tres estábamos disfrutando a full, estábamos en un momento único,
cada uno gozando de los otros dos.
Volvimos a cambiar los roles con mi amiga. Yo deseaba volver a chuparle la pija
a Nazareno, quería que me acabara en mi humanidad una vez mas, pero no
fue así. De repente nuestro chico comenzó a contorsionarse y se
mando todo adentro de su novia. Acabo con muchas ganas y provocando que me quedara
con las ganas de ver sus líquidos. De todas formas fue espectacular.
Yo sabia que ella tomaba pastillas, por lo cual me quede tranquila.
Al finalizar ese episodio nos retiramos a dormir. Eran mas o menos las cinco
de la madrugada.
Dormimos hasta las 12 PM. Yo tenia miedo por lo que iría a pasar con
mi novio cuando le contara todo lo sucedido. No paraba de preguntarme si le
diría toda la verdad. Pero finalmente me dije a mi misma que lo haría
pase lo que pase. Por otro lado me calentaba mucho que supiese mi comportamiento
esa noche. Sabia que le iba a gustar saberlo.
De hecho, estuve muy tentada de llamarlo por el teléfono del hotel. Pero
no lo hice.
Desayunamos rápido y nos volvimos a encamar.
Mientras Maria se daba una ducha, yo aproveche para agarrarmelo a Nazareno para
mi solita.
Le tire la goma como media hora. Quería su semen otra vez. Creo que eso
era lo mas novedoso que había descubierto. Me encantaba practicarle sexo
oral. Finalmente me di el gusto. Me acabo una buena descarga de semen bien viscoso,
espeso y blanco en la boca y la cara. No fue tanto como las veces anteriores,
pero lo disfrute un montón, al igual que el. Pese a que había
terminado continué chupandosela, me encantaba hacerlo cuando tenia el
pito con gusto a su liquido seminal y todo brilloso. Tanto se la chupe que se
le volvió a parar. Y como!!!!!!
En ese instante apareció Maria, que me acompaño en la mamada.
Le chupamos el aparato
un montón mas. Entonces, justo antes de volver a eyacular nos pidió
que ambas nos pusiéramos en cuatro. Nos aviso que nos iba a hacer la
cola. Yo sentí una gran emoción, y envidia, al ver que se lo hacia
primero a mi amiga. A ella se la metió con facilidad. Y se la metió
casi toda.
La cogió unos pocos minutos y se la saco para encargarse de mi colita.
Al principio le costo, a pesar de que con mi novio ya lo había hecho
varias veces. Luego me la introdujo en la vagina para lubricarla bien, ya que
suelo mojarme muchísimo en esa zona. Entonces si pudo penetrarme con
toda su verga con mayor facilidad por el culo. Me parece que le gusto mucho,
mas que hacérselo a su novia, ya que me cogió casi media hora.
Podría decirse que literalmente me rompió el orto, ya que mas
tarde, ya en mi casa, no podía parar de llorar por el dolor. Pero en
el momento lo goce muchísimo, sin ninguna dolencia. En los primeros embates
lo hice en forma tímida, pero cuando advirtió que entraba toda
y muy libremente me dio con todo. Hasta se animo a pegarme un chirlito en las
nalgas. Y yo le retribuí con un gritito de histérica, debido a
la excitación. Mas tarde le volvió a hacer el orto a Maria. Luego
volvió a mi. Diez minutos después de bombearme con toda la potencia
que tenia, me lanzo todo adentro. Como festeje eso. Me lance una serie de orgasmos
corridos que me dejaron muerta. Cuando me retiro el pene me tire en la cama
y me dormí ya exhausta.
Dormí hasta que la alarma del final del turno (a las 2 menos 10) me despertó.
Nos cambiamos y nos fuimos. Lamenté enormemente que hubiese terminado
esa jornada tan placentera de sexo de a tres. Además, sentía la
convicción de que esa era solamente la primera vez. Deseaba con todo
mi corazón que se repitiera.
Pensé en Eduardo, que seguramente recién estaría levantándose
y que se estaría preguntando que había sido de mi.
Pues allí iba, dispuesto a contárselo todo. TODO.
ESTA HISTORIA CONTINUARA
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