UNA NOCHE INOLVIDABLE
Hetero, polvazo. Siempre había soñado con un tipo de mujer inalcanzable, lo que no sabía que una noche tendría a su diosa entre sus brazos


Buenos días, amigos de Marqueze.net, soy un lector cotidiano de estos
relatos desde hace muchos años, un tanto egoísta por solo leer y no compartir
mis experiencias con tantos otros lectores que enriquecen este rincón
con sus aportes, así que decidí colaborar contando algo que viví hace
algunos años. Quizás este razonamiento anime a mas amigos a abrir sus
recuerdos y vivencias para que las disfrutemos juntos.

Por supuesto, lo que voy a contar es absolutamente real, aquí nadie puede
llegar a conocerme a través de mi relato, salvo la persona que compartió
esa noche conmigo, y que supongo que en el caso de que llegue a encontrar
este relato alguna vez en la red (me consta que es aficionada lectora de
este tipo de material) se excitara enormemente y lo recordara como lo que
fue, una noche inolvidable. Actualmente vive en un prospero país europeo
y hablamos frecuentemente por teléfono.

Vivo en Buenos Aires, Argentina, tengo 33 años, soy comerciante, y esto
ocurrió hace unos 5 años en esta misma ciudad.
Soy un tipo de contextura tirando a grande, 1.80 de altura, 85kg,
deportista, de buen cuerpo, tengo el cabello largo hasta los hombros,
no soy muy lindo, ni muy feo, normal, agradable, y en el sexo, salvo
una característica que tuve siempre que es mi capacidad de demorar mis
orgasmos tanto como quiero, hasta ese momento había tenido experiencias
buenas,
pero normales, nada inolvidable, hasta esta.

Todo comenzó cuando una de las vendedoras del comercio donde trabajo,
de nacionalidad chilena, recibió en su hogar a una compatriota de ella,
amiga, que vino a Buenos Aires a probar mejor suerte laboral (algo
inconcebible en la actualidad, creo que no hay peor lugar para buscar
empleo que la Argentina)
Les cuento un poco acerca de esta invitada, a la que llamare Andy, es la
típica mujer de los sueños húmedos de un "tipo normal" como yo, la mujer
que siempre vamos a admirar y desear, pero que jamás vamos a poseer. 26
años, estatura media, 1.65, ojos almendrados, sensual boca de labios
carnosos,
piel dorada, mirada de gata, unos pechos increíbles, por lo firmes y por
sus formas, grandes, parados, con un par de apetecibles pezones oscuros,
un par de obras de arte que desafiaban todas las leyes sobre la gravedad.
Una cintura pequeña, un culo y unas piernas perfectos, torneadas, firmes,
ideales, como les decía, imaginen esa mujer ideal y humana que uno puede
desear, esa seria su descripción, o para resumirla en una palabra:
"Inalcanzable"

Andy estuvo sus primeras semanas en Argentina como una turista, conociendo
la ciudad, haciendo compras, y llegaba cada noche a la casa donde la
hospedaba mi empleada haciendo comentarios acerca del comportamiento de los
"porteños" (habitantes de Buenos Aires), por lo zafados y descarados que
son a la hora de mirar y dirigirse a una mujer hermosa, a lo que mi
compañera retruco: "No creas que todos son así, hay excepciones", "pues
no te creo", dijo Andy, "por lo que he visto, todos son iguales, y a cada
paso es peor", "quieres conocer a alguien distinto? Pues ese es mi jefe,
el dueño del comercio donde trabajo", incluso entablaron una pequeña
apuesta por este tema.
El sábado de esa misma semana, Andy se presento en mi comercio a visitar
a su amiga, luego de un rato la hizo pasar a mi oficina en la trastienda,
la salude cortésmente y seguí atentamente con mi trabajo, sin dar demasiada
importancia a los intentos de Andy por conversar conmigo.
Como casi todas las mujeres, si les sobra se queja, y si les falta peor
aun, así que se fue desconcertada por la poca atención que le preste.

Días después tome conocimiento de los entretelones de esta visita, y no pude
menos que reírme, y ya las veces siguientes que se presento Andy en mi
trabajo la recibí con mas atención que antes, aunque no demasiada, lo que
provoco una especie de "desafío" para Andy, que se propuso tenerme a toda
costa, y repito, no es que sea un hombre irresistible, pero hay veces en
que las ganas pasan por "ganar" una pulseada. Igualmente, esto que empezó
como un "juego de seducción", siguió como una amistad, mi vendedora chilena
dejó de trabajar en mi comercio pero Andy siguió viniendo de visita
regularmente, incluso empezamos a salir los fines de semana al cine, a cenar
y a pasear en mi auto, horas y horas, escuchando música, conversando de todo
tipo de cosas, lo pasábamos muy bien. Hacia rato que estábamos listos para
dar el siguiente gran paso, pero yo lo evitaba porque a pesar de que ella
era
un verdadero "bocado de rey", veía en sus ojos que por primera vez sentía
que no era solo un "buen pedazo de carne" para un hombre, y estaba teniendo un tipo de afecto más profundo, pero no era la mujer que yo soñaba para mí
en otros aspectos, así que no quise abusar de sus sentimientos. (Si, amiga
lectora, este tipo de hombre también existe, no todo esta perdido en el
mundo)

Unos meses después decidió marcharse de mi país para probar suerte en
España, y cuando me lo dijo nos miramos a los ojos y no hizo falta decir
mas nada, solo el día y la hora de concretar nuestro ansiado encuentro
largamente postergado.

Aquella noche vino a buscarme al trabajo, nos fuimos en mi auto a cenar,
cena durante la cual me volvió loco con su pie desnudo debajo de la mesa,
con el cual masajeaba mi miembro mientras cenábamos, lo cual iba anticipando
lo que vendría minutos después.
Nos dirigimos a un hotel que yo había elegido para la ocasión, me quite
los zapatos, me recosté sobre la cama y ella empezó a desnudarse lentamente,
dándome la espalda.
Si bien era muy atractiva y llamativa vestida, pues sin ropas era una diosa
en la tierra, la miraba y la miraba y no podía creer que una mujer así,
que solo veíamos en fotos de revistas sensuales, estuviera allí,
desnudándose, ansiosa, para mí.
Ya solo con su ropa interior se dio vuelta y pude apreciar aun más sus
pechos perfectos, enormes, compactos, y su silueta en conjunto, me miro
con deseo, subió a la cama y gateando sensualmente fue acercándose a mí.
Nos besamos profundamente y mientras yo liberaba sus pechos de su prisión,
ella se encargaba de mis jeans, luego de mis bóxer, para por fin con una
clase y una dulzura enormes, realizarme la mejor fellatio de mi vida, mi
pene entraba y salía completo y a fondo en su boca, además de lamerlo desde
la base hasta la punta "chupaba" y movía su lengua como poseída cuando lo
tenia todo dentro de su boca. Luego de un largo rato durante el cual solo
me dedique a gozar y gozar, me acerco mas al borde de la cama y volteo
mis piernas hacia arriba, con lo cual, y por primera vez en mi vida, con
toda dedicación, comenzó a lamer mi ano, lo cual me enloqueció de placer,
nunca me lo habían hecho y me encantó. Me calentó tanto que me arrepentí
luego de no haberle pedido que me metiese sus dedos.
Luego de un rato volvió a meterse mi pene en su boca y siguió mamando con
pasión, al poco tiempo sentí que un orgasmo me nacía desde los dedos de los
pies y me iba a partir al medio, y suavemente toque su hombre anunciándole
que me venia, y a diferencia de mis amantes anteriores, no solo no se
retiro, sino que chupo aun con mas fuerza hasta que obtuvo mi ultima gota
de semen. Era mi turno de retribuirle tanto placer (y de recuperarme para
poder seguir lo que prometía ser una noche única), así que cambiamos de
posición, se tendió boca arriba, la bese profundamente y fui bajando por
sus pechos, los cuales me detuve a besar y lamer largos minutos, eran
enormes y consistentes, no alcanzaban mis manos para tomarlos, los bese
y chupe con dedicación, para luego bajar despacito con mi lengua, juguetear
con su ombligo y llegar, haciéndola desear, al centro de su placer, que
era un verdadero charco de excitación. Su sabor me cautivo y explore cada
milímetro de su intimidad con salvaje ternura, en un momento tomo uno de
mis dedos que en esos momentos entraba y salía de su coño, lo chupo con
fruición, y lo dirigió a su entrepierna, pero más abajo, indicándome lo
que estaba necesitando, así que continúe dedicado a su clítoris y el largo
de su raja con mi lengua, y a su ano con un par de mis dedos lubricados
con sus propios jugos y su saliva.
Cuando no aguanto mas subí sobre ella y la penetre profundamente sin
dificultad debido a mi trabajo previo y a su calentura, y fue sublime,
bombee con constancia un largo tiempo durante el cual ella se venia y
se venia, y me pedía que le mordiese sus pechos durante sus orgasmos.
Cuando estaba por venirme, me retire de ella y otra vez se encargo de
chupar con tanta fuerza que creí que me iba a dar vuelta hacia fuera como
una media a través de mi miembro.
Tome el teléfono de la habitación para pedir unas bebidas, y al darme vuelta
allí estaba ella, tendida horizontalmente en la cama, con sus piernas
entreabiertas, sus ojos cerrados, una de sus manos en sus pechos y la
otra realizando movimientos circulares sobre su clítoris, masturbándose
para mi, lo cual hizo que instantáneamente vuelva a tener una erección.
Volví a recostarme y ella se paro delante de mí, lamí su sexo, fue sentándose
sobre mi pene otra vez, y comenzó a moverse con cara de satisfacción y
fuerza, se vino 2 veces mas y yo esta vez, dentro de ella. A pesar de todas
mis corridas esa noche, no vi una sola gota de mi semen, todo termino dentro
de algunos de sus agujeros.
Nos tomamos las bebidas y unos sandwiches que habíamos pedido y se recostó
boca abajo, la sola contemplación de esta escultura femenina de formas
perfectas y alma ardiente me puso como un toro otra vez, así que tome de
mi bolso un pote de vaselina que había llevado para la ocasión, hundí mi
dedo índice en el, hasta el nudillo en el, imaginando la escena que tendría
lugar instantes después, y me acerque a ella por detrás, lamiendo sus
piernas desde sus dedos, subiendo a lo largo de sus muslos hasta llegar a
sus nalgas, que bese y lamí hasta que arqueo su cola hacia atrás, y tuve su
sonrosado ano a mi disposición, el que comencé a untar con movimientos
circulares y a penetrarlo suavemente primero con un dedo y luego con dos,
mientras ella se acomodaba en 4 para recibirme por detrás.
Nos costo debido a que si bien mi pene es de dimensiones normales en el
largo, es bastante grueso y ancho y si bien gozaba y se masturbaba el
clítoris cuando la penetraba en un momento me dijo que no la aguantaba
mas en su culo, se dio vuelta y nuevamente culmino su trabajo con su boca,
donde descargue aun mas de mi leche. Nos abrazamos temblando y nos pusimos
a mirar una de las señales porno del televisor de la habitación, donde un
par de voluptuosas mujeres (increíblemente, la que tenia en mi cama lo era
aun mas) eran analmente penetradas por 2 penes monstruosos, uno era el de un
famoso actor, mientras de fondo se escuchaban los alaridos de
una mujer en la habitación contigua. Esto volvió a ponerla a mil y le dio
valor para volver a intentarlo, y esta vez si, en la misma posición, en
4 patas, pero esta vez mirando ambos hacia el TV, se la volví a dar por
detrás, cada vez con mas fuerza, mientras ella gozaba, gritaba y se venia
viendo como otras mujeres disfrutaban también de enormes pollas en sus
culos. Esta vez me vine con todo dentro de su culo. Vuelvo a repetir que
lo que tenia delante de mí era una diosa increíble y el hecho de tenerla
así, en 4, con sus nalgas abiertas y empujando contra mi verga, su espalda
arqueada de placer, eran suficientes para volver loco a cualquier hombre.
Y vuelvo a decir que no soy ningún superdotado ni maratonista sexual, que
en una buena noche llegaba a correrme 3 veces como máximo (recuerden que
soy larga duración), en la noche que les hablo, que comenzó a las
23:30 y termino a las 7:30 de la mañana siguiente, me corrí 8 veces, y en
el caso de ella es imposible de contarlos.
Nos duchamos en una jaula de vidrio puesta en el centro de la habitación
como un teletransportador, pero cuando nos vestíamos sabiendo que quizás
nunca mas volveríamos a vernos, las ropas volaron por el aire, los cabellos
volvieron a despeinarse y nuestros cuerpos a humedecerse hasta el ultimo
minuto disponible ya que debía irme a abrir mi comercio otra vez en esa
nueva mañana. Cuando bajábamos las escaleras desde la habitación al auto,
ella iba delante y yo detrás, tomándome de las paredes, ya que sentía mis
piernas tan flojas como dos flanes por el intenso esfuerzo. Recordé que
en un momento nos quedamos dormidos los 2 y le pregunte cuando nos íbamos,
"cuanto tiempo dormimos?", "demasiado para mi gusto", me dijo, que resulto
ser menos de media hora. Que hembra insaciable!

Nos despedimos con un beso y con ganas de repetirlo, cosa que no pudo ser
porque al día siguiente tomo su avión y partió hacia Europa, donde hoy esta
felizmente casada y tiene un par de niñas.
La verdad, debe haberse casado con un Superman, no conozco otra persona que
pueda sostener este ritmo infernal noche tras noche con ella.
O quizás esto fue tan intenso porque justamente sabíamos que el deseo
era grande, mutuo, e iba a ser quizás la única oportunidad de estar juntos.

Honestamente le dije que había sido la noche mas increíble y la amante
mas fogosa que conocí, una verdadera experta, a lo que me explico que
tuvo la suerte de tener un excelente maestro.

Si les sirve como conclusión, amigos lectores de Marqueze: no hace falta ser...
para ligar una mujer de ensueño, puede llegar
inesperadamente y de la manera mas increíble.

Yo lo viví.

Espero haber podido transmitirles la increíble experiencia que viví, y que
marcó para siempre mi forma de ver el sexo luego de ella.


xxxap@hotmail.com

[Indice general] - [Sexo] - [linux] - [humor] - [hard] - [miscelanea] - [Novedades]

Para hacerme llegar tus comentarios, sugerencias o si deseas colaborar con esta página, por favor, envíame un E-mail a marqueze (arroba) marqueze.net Web: http://www.marqueze.net