Este relato está basado en hechos reales.
Mi
nombre es Carlos, soy de una provincia de Andalucía y esto que voy
a
contaros pasó hace unos meses.
Primero de todo os diré como soy.
Tengo 33 años, soy médico y trabajo en una
consulta privada.
Soy muy alto, mido 1,95, soy moreno de piel y tengo el
pelo liso y con melenita.
Desde muy joven llevo el pelo larguito porque con
él tengo mas éxito
con las chicas. Tengo ojos marrones claros y según dice
la gente pues
soy bastante atractivo. Además físicamente estoy bien, pues
voy
unas tres veces por semana al gimnasio, si bien no estoy muy musculado
si que
estoy bien definido y fuerte.
El caso es que mi enfermera desde que puse la
clínica, Laura, se había ido a
otra ciudad ya que habían
trasladado a su marido, que es policía. Y como
ella tenía conocidos
allí, pues empezaría a trabajar en otra clínica de un
primo
suyo. Así es que tuve que contratar urgentemente a otra. Llamé a
la
bolsa de contratación del S.A.S e informé de lo que estaba
buscando, así que
quedaron en que el lunes siguiente llegaría
una nueva enfermera para
trabajar conmigo.
Mi anterior enfermera era muy
guapa y estaba bastante bien, pero nunca había
tenido fantasías
sexuales con ella, primero por estar casada y luego porque
yo tenía
pareja. Pero mi pareja me dejó hará unos seis meses después
de
cinco años de relación. Los dos últimos viviendo juntos
así que el ajetreo
diario era frecuente. Vamos que desde que lo deje
con Alicia, tan sólo había
tenido un rollete de una noche, que
acabo durmiendo conmigo y claro pues
haciendo el amor, pero esa chica se esfumó
y desapareció. Vamos que tenía
bastantes ganas de sexo y estaba
últimamente reprimidillo y centrado en el
trabajo, pero en Laura no
me fijaba.
Entonces empezó a invadirme una sensación de intriga
y de curiosidad para
saber como sería mi nueva enfermera. La cité
el lunes a las 9 de la mañana y
le dije a la del S.A.S que me esperara
en la consulta que estaría abierta
por el portero de la clínica.
Esa
mañana al levantarme me empezó a recorrer el cuerpo una calentura
distinta
de lo normal aunque como otras mañanas me masturbe imaginando como
sería
la nueva enfermera e imaginando que ella se entregaba a mí desde el
comienzo.
Me arregle mas de lo normal, con unos boxer ajustaditos, un
pantalón
de vestir oscuro, una camisa azul con corbata de rayas y la
chaqueta. Estábamos
en febrero pero hacía muy buen tiempo y hasta calor. Me
monté
en el coche y mientras me dirigía a la clínica me encontré
con unas
obras que paralizaron el tráfico. Eran ya las 9 y diez y decidí
llamar a la
consulta para ver si alguien esperaba. Cogió el teléfono
Sofía, la nueva
enfermera. Su voz me resultó muy dulce y sensual
y volví a imaginarme como
sería. Me dijo que el primer paciente,
que estaba citado para las 9,30 había
llamado anulando su cita y que
ya no llegaría nadie hasta las 11. Le dije
que tardaría unos
15 minutos y que fuera rellenando un parte para el día
siguiente con
unas notas que había sobre mi mesa.
A las 9,25 llegué a la consulta.
Al abrir la puerta allí la vi a ella. Me
quedé realmente alucinado
pues era mucho más bella y joven de lo que había
imaginado. Era
morena, con pelo rizado hasta los hombros. Se había puesto la
bata blanca
y su figura era deslumbrante. Medía 1,73, ojos verdes, culito
respingón
y unos pechos muy firmes y redonditos. Usaba la 95. Vamos era un
autentico
bombón. Pensé que me había tocado la lotería. Me acerqué
a
saludarla y le dije que me alegraba de conocerla. Al ir a darle dos besos
en
la mejilla se me escapó la mirada por su escote y vi un precioso
canalillo
que dejaba a ambos lados sus impresionantes pechos. De repente mi
pene
empezó a ponerse contento de la grata sorpresa pero intenté
disimular sin
que se diera cuenta.
Empezamos a hablar de cuando había
acabado la carera, de su experiencia
laboral, etc. Me dijo que no tenía
experiencia salvo prácticas pero que
tenia muchas ganas de aprender.
Yo le dije que conmigo podría estar
tranquila que aprendería
sin presión y que sólo le pediría trabajo.
Viendo que
teníamos hora y media hasta que llegara el primer paciente le
dije que
podía sentarse y charlar un poco mientras. Entonces se sentó frente
a
mí en una silla y cruzó sus piernas dejando parte de sus muslos
al
descubierto, pues la bata no era muy larga que se diga. Entonces mi mirada
quedó
clavada en sus muslos y ella se dio cuenta. De nuevo mi pene se puso
en guardia.
Entonces noté como sus pezones habían quedado marcados en la
bata,
con lo que me dí cuenta que era probable que yo también le gustara.
Poco
a poco fui haciéndole preguntas hasta que le dije que con lo guapa y
joven
que era debía de tener muchos pretendientes. Ella se sonrojó y me
dijo
que no tantos, y desde luego no por falta de ganas. Me reveló que
salía poco
pues tenía que cuidar a su padre, que estaba enfermo
y como ella era
enfermera...Así descubrí que no tenía
novio, luego no había impedimento para
nada. Ella tenía 24 años.
Entonces me preguntó que si no era indiscreción le
gustaría
saber mi edad. Se la dije y dijo que aparentaba menos a lo cual le
dije que
muchas gracias. Entonces me preguntó si yo estaba casado y le dije
que
no, que había estado cinco años con una chica pero que eso acabo
hace
seis meses.
Entonces empezó una conversación:
Sofía:
Doctor, ya que tenemos tiempo me gustaría que me mirase un dolor que
tengo
Yo:
No me llames doctor, puedes llamarme Carlos
S: Vale
Yo: ¿Dónde
tienes el dolor?
S: En las costillas
Yo: ¿Algún golpe?
S:
No creo
Yo: vamos a ver (mientras se acercaba)
S: ¿Me quito la bata?
Yo:
Si, un poco, para que pueda ver si hay hemorragia o algo
Entonces ella desató
su bata y la echó hacia atrás dejando al descubierto
sus hombros
y claro está sus pechos aún guardados en un bonito sostén
que
aguantaba a duras penas esos maravillosos globos. Se ve que ella disfrutaba
con
verme mirarle los pechos pues se notaban sus pezones a través del
sostén.
Apoyé mis dedos bajo su seno derecho y apreté:
Yo: ¿Te
duele ahí?
S: Un poco
Yo: Podrías apartar un poco el sostén
a ver si tienes alguna rozadura
S: Espere (mientras se desabrochaba el sostén
y liberaba sus grandes tetas)
Yo: Espere un momento que voy a cerrar con llave
vaya a ser que alguien
entre y la vea así
S: De acuerdo
Entonces
cerré con llave por dentro y me volví a acercar a ella. Intente
controlar
la situación pero ella se percató del volumen de mi pene creciente
porque
se rió
Yo: ¿De que te ríes?
S: No, nada
Yo: Venga,
dímelo
S: es que, ¿parece que le gusta lo que ve no?
Yo: Vaya,
¿es por esto? (señalando a mi pene) ¿Y a quien no le gustaría?
S:
Muchas gracias hombre
Yo: Lástima que sólo sea profesionalmente
S:
Si usted quiere no tendría porque serlo. Realmente no me duele en ningún
sitio
doctor. Es que desde que lo he visto me he excitado muchísimo
Yo: ¿Hablas
en serio? Pero si soy yo el que no puede reprimirse contigo
chiquilla.
En
ese momento me abalancé hacía ella y la besé en la boca con
frenesí. Mis
manos fueron a parar a sus globos, masajeándolos
como si nunca antes hubiera
tenido unos para mí. Nuestras lenguas se
unían y jugaban en nuestras bocas.
Mis manos fueron a su espalda y empecé
a quitarle del todo la bata. Ella se
incorporó para que se la quitara
del todo. La bata cayó al suelo y ella
quedó ante mí sólo
con el tanga. Entonces ella empezó a aflojar el nudo de
la corbata y
consiguió quitarla. Mis manos ahora estaban en su perfecto
culo. Tenia
un culo precioso y durito. Ella me quitaba los botones de la
camisa. Empezó
a acariciar mi pecho y a tirarme del bello. Espere a que me
quitará
los pantalones. No tardó mucho. Me desabrochó el cinturón
y abrió mi
cremallera, metiendo su mano en el interior. Empezó
a sobar mi paquete por
encima de los bóxer. Yo estaba realmente empalmado
y no podía más. Así que
le aparté un poco el tanga
y busque su sexo. Estaba mojadita ya así que no
fue difícil encontrar
su clítoris, que estaba durito por la excitación. Ella
me baja
de un golpe los pantalones y los bóxer y agarró mi polla con una
mano.
Me la miró y dijo, vaya, esto si que no lo esperaba. Le dije que
estaba
así de tiesa y grande por ella. La verdad sea dicha mi polla es
bastante
bonita y grande. Mide 18cm erecta mas o menos y al estar operado
todo el glande
queda fuera. Ella dijo que tenía ganas de una polla como la
mía.
Mi excitación iba en aumento y empecé a mover mi dedo dentro de
ella.
Ella gemía y a la par movía su mano a lo largo de mi polla,
arriba y abajo
masturbándome pero lentamente. Le dije que la deseaba,
la agarré y la abracé
y la lleve sobre la mesa. Entonces saqué
un condón que tenía guardado en un
cajón de la mesa y
lo abrí. Ella lo cogió y se dispuso a ponérmelo,
jugueteando
con mis huevos y con la punta de mi capullo. Una vez puesto de
golpe me lo
quitó diciendo que quería gozar plenamente y que yo también
lo
hiciera. Le pregunté si tomaba la píldora y me dijo que si,
que no me
preocupara. Entonces le cogí sus piernas largas y las coloque
sobre mis
hombros. La tumbe en la mesa dejando al borde su conejito esperándome.
Me
agaché y empecé a buscarlo con mi lengua. Primero succioné
sus labios
mayores y pasaba mi lengua rápidamente a ambos lados. Luego
introduje un
poco la lengua y llegue hasta el clítoris. Estaba muy excitado
y seguí
lamiéndolo con dulzura y a besarlo como si fuese lo único
que existía en el
mundo. Lo chupaba y lo lamía cada vez más
rápido hasta que noté como se
venía en mi cara y como
gemía como una loba. Entonces me dijo que me sentara
yo y fue ella la
que con un lento movimiento se acercó hasta mi polla que
estaba ya que
reventaba. Cogió los huevos con una mano y con la otra
recorrió
mis 18 cm de arriba abajo. Entonces se pasó la lengua por los
labios
y acercó su boca a mi polla. Metió la cabeza del capullo entre sus
labios
y empezó a succionar. Yo estaba que me moría del gusto. Empezó
a
hacerme una mamada espectacular. Muy lenta y suave. Cuando ya no podía
mas
le dije que parase. Seguimos jugando con nuestras bocas hasta que me pidió
que
por favor se la metiera.
En ese momento le dije que se colocara encima mía
y así lo hizo. Colocó la
entrada de su cueva justo encima de
mi erecto pene. Me hizo sufrir pues
parecía que no iba a entrar nunca,
hasta que de un golpe seco se sentó
encima de mi polla y empezó
a cabalgarme. Era impresionante el placer de
verla cabalgar y bambolear sus
bellos globos al compás. Yo chupaba como podía
esos pechos y
pezones que al ritmo de la cabalgada se restregaban por mi
cara. El placer
era sublime:
Yo: Sigue, sigue, no pares cielo
S: ohhhhhh, siiiiiii, que
placer!!!!
Yo: Estas buenísima tía, estoy a mil!!!
S: Tú
sí que lo estas. Taládrame con ese pollon!!!
Ohhhhhhhhh!!!ahhhhhhhhh!!!!!!
Yo:
mmmmmmmmmmmm!!!!!!!!
Toma!!!toma!!!!
S: Que bien!!!!
Entonces se produjo
lo inevitable, el clímax fue apoteósico y grandes
chorros de
mi esperma salieron de mi roja polla mientras ella gemía y se
corría
también
Quedamos los dos rendidos, aun con mi polla en su interior mientras
ella me
dijo que nunca había disfrutado como hoy. Yo le dije que desde
que lo deje
con mi novia había soñado con un momento como este
y nos prometimos que esta
no seria la ultima vez que ocurriría.
Entonces
llamaron a la puerta e intentaron abrirla pero estaba carrada con
llave así
que preguntaron si había alguien. Yo conteste que si, que volviera
en
15 minutos pues había un paciente en esos momentos. Rápidamente
nos
vestimos, si bien antes de ello me limpio la polla perfectamente con su
boca
mientras yo le secaba el sudor de sus tetas. Nos volvimos a vestir y en
ese
momento ella salió y preguntó por el siguiente paciente en
la sala de
espera. La cara de extrañeza del nuevo paciente fue al ver
que no salía
ningún paciente anterior.....y al ver un tanga colgado
del ventilador que
había sido olvidado por Sofía con las prisas,
por lo que estuve todo el día
pidiéndole que mientras yo examinaba
a los pacientes ella se sentara
enfrente mía y me mostrara el fruto
de mi deseo.
Y bien, esta historia
es totalmente cierta como dije al principio, solo que
es cierta en la imaginación
de dos personas, yo y ella, ya que esto lo
imaginamos juntos en una sesión
de cibersexo que nunca olvidare. Si eres
chica y te gustaría probar
a inventarnos un relato juntos para luego
publicarlo no dudes en escribirme
a esta dirección: soyprohibido@hotmail.com
Tengo
el messenger, así que si tu también lo tienes seria un lugar intimo
y
cómodo para nuestros encuentros.
También me gustaría
oír vuestros comentarios sobre si os gusto o no el
relato, eso tanto
si eres chica como chico. Gracias a todos amigos
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