MI PRIMERA EXPERIENCIA (II)
Filial, hetero, primera vez, lluvia dorada, primo y prima. Experimentando con su prima millones de sensaciones nuevas para él.


Continuación del relato erótico "Mi primera experiencia" publicado en "El Rincón de Marqueze.net" el día 17 de Mayo de 2002.


A la mañana siguiente me levanté de muy buen humor y creo que Rosita también pues cuando acudí a la cocina ya estaban todos desayunando en un ambiente festivo de risas y juegos, además el desayuno era abundante y suculento, cuando llegué me comenzaron a bromear mis hermanos y Rosita por lo tarde que me había levantado.

Cuando terminamos de desayunar, Rosita organizó de nuevo a toda la familia para que se realizaran las labores de rutina y además para la elaboración de un pastel que debería de estar listo para después de mediodía.

¿Por que después de mediodía? pregunté, ¿por qué no en la tarde?
Por que a las cuatro comienza la posada del catecismo y debe de estar antes, dijo mi hermana Laura, ¿Tu no vas a ir?
No, a mi me aburre esa onda, le dije, vayan ustedes solos.
¿A que hora se termina? preguntó Rosita.
Como a las ocho de la noche, y queremos por esta vez quedarnos hasta el final no que en otros años va mi mamá por nosotros muy temprano, claro si no tienes inconveniente Rosy.
Claro que no tengo ningún inconveniente, además así me da tiempo de ir al cine, si voy a la primera función entro a las cuatro y salgo justo a las ocho y me paso a por ustedes ¿les parece?
¡Siiiiiiii! gritaron a coro.
Bueno, dijo Rosita, pues asunto arreglado, manos a la obra.
Espera, dijo Laura, ¿y tu que vas a hacer Mundo? ¿te vas a quedar en casa?
¡Nombre! dije al instante, yo me salgo con mis amigos toda la tarde y regreso hasta la noche.

Cada quien se levantó y recogió sus trastos y quedó la mesa lista como si nada hubiera ocurrido, Rosita se puso a lavar los platos, mis hermanos se dedicaron a limpiar sus recamaras, recoger el tiradero, en fin, y yo, a traer las provisiones que se necesitaban para elaborar el pastel, para hacer la comida y los demás mandados que siempre se le cargan a los chicos de mi edad.

Por el camino pensaba que se nos había escapado una oportunidad de oro para que siguiéramos con mi entrenamiento pero tampoco era cosa de decirle a Rosita que no fuera al cine, también para ella era una oportunidad de hacerlo ya que no tenía que cuidar a mis hermanos, resignado y pensando que ya habrá tiempo de seguir aprendiendo de la prima realicé todas las labores que me encomendaron y regresé a la casa.

Por el camino me compré unas revistas juveniles de deportes y me dispuse a leerlas para pasar el tiempo mientras que comenzara la programación en la televisión, pues a esa hora había puras caricaturas y ya no se me daban, mis hermanos si que estaban entretenidos en ellas y Rosita y Laura ocupadas elaborando el dichoso pastel.

Después de la comida, nos pusimos todos a jugar cartas para que se nos bajara la comida y poder bañarnos y prepararnos unos para salir con los amigos, otros para ir al cine y los demás para asistir a la fiesta.

A ver, dijo mi prima, ¿cómo nos vamos a organizar?
Como tu dispongas, le dije, no hay problema.
Me refiero que solo hay un juego de llaves y nos tenemos que coordinar para no tener problemas, ¿les parece?
Si, dijo Laura, ¿como le piensas hacer?
Si les parece este será el plan: Ahorita se meten a bañar para que estén listos antes de las cuatro, yo los acompaño a la fiesta y de ahí me voy al cine en tanto que Mundo cierra la casa y se va con los amigos, al salir del cine yo paso por ustedes, ahí me esperan, nos regresamos a la casa y para ese entonces ya habrá regresado Mundo, o se dará una vuelta para abrirnos que importa que después se vuelva a salir otro rato, ¿les parece?
Si, no creo que haya ningún problema.
Entonces comiencen a bañarse por que si no, no estaremos a tiempo, ¿vale?
Ok, dijeron y comenzaron a bañarse uno a uno, primero las mujeres para que mientras se arreglaban le daría tiempo a mi hermano menor a bañarse y estar a la par de listo.

Como a las 3:45 se metió Rosita a bañar y comenzó a cundir la desesperación en mis hermanos, pues temían que ésta se tardara mucho y no alcanzaran a llegar a tiempo, la mas desesperada fue Laura que de pronto se levantó y se dirigió al baño a tocar la puerta.

¿Quién es? ¿qué quieres? contestó de entre el ruido de la ducha Rosita.
Soy yo Rosy, ¿te falta mucho?
Algo, ¿por qué?
Es que ya es muy tarde y no vamos a alcanzar buen lugar.
Dile a Mundo que me haga el favor de llevarlos y que regrese para que cierre bien la casa a ver si quiere, ¿no?.
Bueno, entonces allá te esperamos en la noche, que te diviertas prima.
Igualmente, pórtense bien y cuida a tus hermanos.

Laura llegó a la sala y me trasmitió las indicaciones de Rosita y yo acepté de muy buena gana llevándolos a la reunión, de regreso, pensaba, ¡perfecto! a ver si tengo oportunidad de que antes que se vaya Rosy al cine me deje ver algo de su cuerpo y animado con eso apuré el paso hacia la casa, no fuera a ser que Rosy se saliera de inmediato y no pudiera verle las nalgas aunque fuera con calzón.

Cuando entré a la casa, lo primero que vi fue a Rosita acostada boca abajo en el sofá de la sala viendo entretenidamente la televisión, traía puesto únicamente una camisa larga de lana y a leguas se podía apreciar que no traía nada abajo, tenía las piernas elevadas valanceandolas distraídamente y se encontraba aun con el pelo húmedo.

¿Qué pasó Rosita? ¿No se te hace tarde para ir al cine?
Como eres güey, me dijo, ¿qué no captaste que todo era un pretexto para que no sospecharan nada? ándale ve a
bañarte para seguir jugando, no te la vayas a jalar porque quiero toda la leche para mi, ¿ok?.

Como un rayo me metí abañar pensando que como estaba pendejo, afortunadamente a Rosita se le había ocurrido lo del cine y así tendríamos cuatro largas horas para seguir con las cuestiones de sexo sin temor a nada y lo que era mejor a plena luz del día, tan solo de pensarlo me trasmitió señales a la verga que se me puso bien parada lista para entrar en combate, ¿qué me ira a enseñar ahora la prima?, lo que sea, me contesté a mi mismo y si es lo mismo de ayer que tiene, se que me la voy a pasar chingón.

Cuando salí del baño me enredé la toalla en la cintura y me presenté ante Rosita, ésta se levantó y viéndome el bulto que formaba una pequeña carpa en la delantera me dijo.

¡Vaya que si vienes preparado!
¿No te importa que me presente así? le dije tímidamente.
¡Claro que no chiquito, es mas, quítate la toalla para verte encuerado
Sin necesidad de que me lo repitiera y sin ningún pudor, solté la toalla y quedé en cueros con la verga en ristre delante de Rosita.
Ven, acércate, me dijo agarrándome por la reata y levantándose del sofá para abrazarme.

Se pegó a mi dándome un beso en la boca mientras yo metía las manos por debajo de la camisa para acariciarle la espalda y las nalgas, olía a puro jabón, limpia y perfumada, bajó su cara y comenzó a besarme el cuello y bajando mas me mordió levemente las tetillas dándome descargas de placer que parecían toques eléctricos a lo largo de la columna, yo aproveché y cogiendo la camisa por lo bajo se la levanté y se la saqué por encima de la cabeza, me pegué a ella sintiendo su cuerpo que vibraba de pasión mientras ya descaradamente le acariciaba yo chichis, nalga, culo y burrito, separándose de mi me dijo.

Bueno, ayer te mamé y me mamaste, ¿te gustó?
¡Claro! Y quisiera repetirlo.
Y lo vamos a repetir solo que ahora al mismo tiempo, ¿te gustaría?
¡SI, como no! Nada mas me dices como
Vamos entonces a hacer un 69, ok?
¿un 69?
Si, si ves el número escrito veras que la cabeza de cada uno está justo en la cola del otro, es lo que vamos a hacer, acuéstate boca arriba, o diré, ¿verga arriba? Y se soltó riendo.

Me acosté sobre la alfombra y a continuación ella se agachó y se puso en cuatro encima de mi poniendo su burrito en mi cara, con una mano tomó un almohadón del sofá y me lo tendió diciéndome:

Póntelo debajo de la cabeza para que le llegues al burro con mas comodidad.

Me lo puse y entonces el burro quedó al alcance de mi boca, podía también ver de una manera muy clara el fruncido agujero del culo y las nalgas abiertas, ¡que panorama tan bonito el que me estaba brindando! Comencé a sacar la lengua y recorrer el burro incluso podía subir fácilmente y lamer aquel culo que tanto me gustaba, al mismo tiempo, comencé a sentir los labios de Rosita que aprisionaban mi verga iniciando una mamada de campeonato igual que la del día anterior solo con la variante de que ahora me acariciaba los huevos y otro de sus dedos recorría la parte de la raja trasera que quedaba libre tratando incluso de penetrarme el culo, de principio me sorprendí pero luego sentí una sensación agradable a causa de la calentura, por un momento se retiró el dedo y se suspendió la mamada pero enseguida me di cuenta por que, se volvió a meter la verga en la boca lo mas que pudo y de nuevo se posó el dedo en la entrada de mi culo solo que ahora se encontraba ensalivado y lo pudo meter sin dificultad, me sentía raro pero mas caliente que nunca y yo también aproveché para meterle un dedo en el burro y otro en el culo a la vez que le mamaba la panocha que cada vez se sentía mas mojada, así estuve durante un rato alternando masajes a las nalgas, piquetes en el culo y burro e incluso le jalaba las chichis que tenia colgando encima de mi estomago, al mismo tiempo sentía que me succionaban el pito, me masajeaban los huevos y me metían y sacaban el dedo en el culo hasta que no soporté mas y solté los primeros chisguetes furiosamente, cuando yo creía que seria todo, metió mas el dedo y lo sacó de golpe causando que aventara mas leche en la boca de mi prima, no obstante la venida que me di, no dejé de mamar el burro, cuando dejó mi prima de mamar, se sentó en mi cara y dirigió ella los lugares que quería que le mamara haciéndose para atrás o para adelante según el caso, de repente se quedó quieta y comenzó a gemir y a llenarme la cara de jugos que se me resbalaban por las mejillas, se tendió hacia delante sobre mi y me dejó ver toda su vulva mojada y abierta así como el culo que se fruncía a intervalos cortos hasta calmarse.

Se bajó quedando a mi lado boca arriba mirándome a la cara.

Que tal? Te gustó?
¡Que bárbara! Que a toda madre se siente.
Ahorita vengo voy a tomar agua, tu no quieres nada?
Tráeme por favor un refresco.

Se levantó y pude admirar de nuevo su cuerpo mover esas lindas nalgas, al regresar pude ver de frente a mis anchas sus pechos que se le balanceaban de un lado a otro y que su burrito tenia un ligero movimiento de un lado a otro, me incorporé y me senté en la alfombra con las piernas cruzadas y por lo tanto abiertas, mi verga un poco morcillona se me recargaba sobre el muslo, me tendió el refresco y se sentó de la misma forma frente a mi, ya se imaginaran que espectáculo me estaba brindando, toda su panochita abierta y expuesta a mi vista, en un momento dado se puso el vaso de agua en la panocha para sentir el frío de éste, se lo pasaba de arriba abajo y según me dijo le gustaba sentir frío después de haberse venido, yo por mi parte, de solo verla ahí delante de mi totalmente encuerada se me estaba poniendo dura de nuevo, eso no paso desapercibido por ella que mantenía fija la vista sobre mi verga.

Como tienes energía, primo, apenas te acabas de venir y ya estas de nuevo empalmado.
Es que nada mas de verte así me pongo caliente de a madre.
Te gusto la mamada esta vez?
Si, pero lo que me sorprendí fue que me picaras el culo, tengo miedo de volverme puto pues sentí una sensación bien padre.
¡Que puto ni que una madre!, es muy normal que algunas mujeres cuando están cogiendo le acarician el culo al hombre, eso les da un chingo de calentura, a poco no?
Bueno, si tu lo dices pues entonces será.
¿Ya estas listo para lo que sigue? Porque yo casi lo estoy, me dijo sobándose ella misma la panocha poniendo tres dedos encima de ella y moviéndola rápidamente en círculos.
¡Orale! ¿qué sigue?
Sigue lo mejor pero para eso vamos a una cama porque el piso está bien duro, ven, sígueme.

Nos encaminamos a la recamara de mis papas y luego se subió con las piernas abiertas como el día anterior.

Fíjate bien, primero me vas a dar una mamadita sin ninguna prisa, cuando yo te diga, me apuntas la punta de la verga en la entrada del burro y presionas un poco hacia adentro, hazlo muy lento para ir sintiendo como me la vas metiendo, cuando llegues al tope te quedas quieto un rato, después te retiras hasta casi salir y la vuelves a meter, así le sigues, si sientes rico aumentas la velocidad de las metidas, lo demás sale solito, ok?.

Yo no le contesté, estaba ansioso de besarle aquel burrito que se me ofrecía y me tiré a matar, chupaba, lamía, metía lengua y mordía como loco, como desesperado y la muy cabrona nada mas se remolineaba bajo mi boca y gemía y me animaba a seguir, así, así, asiiii, que rico, sigue, me matas, que rico, ¡Ahora! ¡Métemela! Palabra mágica, al instante estaba yo apoyado en un codo mientras mi otra mano guiaba la verga hacia la entrada del paraíso, le restregué la cabezona por toda la raja arrancándole gemidos y súplicas en el sentido de que se la metiera ya, la quiero toda adentro me decía, entonces se la dejé ir poco a poco, no hay sensación mas placentera en la vida, llegué al tope y me quedé quieto dentro de ella sintiendo como me la apretaba con la vagina, era como tener un guante a la medida en tamaño y calor, comencé a retraerme y a volver a meterme hasta el tope, ella cerraba los ojos y meneaba su cadera llegando al encuentro de mis embestidas, después de unas cuantas bombeadas sentí que me venia y así se lo hice saber, vente, dame tu leche, lléname toda chiquito, y ¡zas! Le solté tres grandes chisguetes dentro de su burro, al tercer chisguete le metí la verga muy al fondo entonces ella me abrazo fuerte y me dijo, no te salgas, y me comenzó a pasar el dedo por la raja trasera haciéndome cosquillas en el culo, con ese masaje se me comenzó a parar, entonces comencé a moverme de nuevo, como ya me había venido, aguanté un poco mas y cuando me estaba moviendo sentí que mi verga recibía en todo su alrededor una especie de calor mientras ella temblaba y balbuceaba, mas, mas, dale mas, fui bajando el ritmo cuando sentí que se venia de nuevo hasta parar, ella entonces de manera ágil se volteo y se puso a gatas invitándome de nuevo a que se la metiera, apunte la verga a su mojado burrito y envestí hasta el fondo hasta que mis pelos se estrellaron en sus nalgas, aaaahhhh, así dale duro, entonces comencé a moverme apoyando mis manos en su grupa abriéndole las nalgas, me agaché sobre sus espaldas y le agarré las chichis masajeandoselas y pellizcando sus parados pezones provocándole otra venida, me enderecé y seguí cogiéndomela, le pasé un dedo por el culo y entonces se me ocurrió metérselo, gimió al sentir el dedo invasor y yo sincronicé los movimientos de tal manera que se lo metía y sacaba el dedo al mismo tiempo que mi verga, ¡mete dos!, se los metí pero de inmediato sentí mi venida de nueva cuenta coincidiendo con una mas abundante por parte de ella, se acostó en la cama y yo tras ella todavía enchufado sintiendo como era estrujada mi verga.

¡Que rico chiquito! Que rico
Es lo mas bonito que he sentido, como estas linda Rosita.
Gracias mi amor, nunca había cogido así de rico.
Nunca pensé que mi primera vez fuera tan placentera.
Te mereces otro premio, ¿aun tienes leche? Me preguntó.
Yo creo que al rato, le dije, me cansé de a madre, ¿cuál regalo me vas a dar?
Ahorita lo vas a ver, ¿qué horas son?
Las 6
Vamos a dormir una hora para reponernos, pon el despertador.

Nos dormimos abrazados como dos amantes, a la hora nos levantamos y nos fuimos a bañar juntos.

Enjabóname tu, quiero que me bañes me pidió.

Comencé a pasar mis manos llenas de jabón por todo su cuerpo, se sentía muy bien, a continuación me bañó ella poniendo especial atención a mis huevos, verga y culo hasta lograr que se me parara de nuevo.

Bueno, ahora tu premio, pásame aquel tubito de ahí.
¿Este? Y se lo pasé alcanzando a leer "gel lubricante"
¡Ese mero! A ver acércate y me comenzó a embadurnar la verga.

Se poso de nuevo hincada y vació lubricante en dos de sus dedos y poniéndose en cuatro empezó a embadurnarse el culo por fuera y por dentro, digo por dentro porque se metió los dedos dentro del ojete fruncido abriéndolos un poco como para dilatar el culito, los metía y los volvía a sacar, se le comenzó a ver el agujerito algo flojo y ya no tan fruncido, entonces me dijo.

Métemelo en el culo pero despacio hasta el tope.

¡Caaaaaabron! Nunca en mis fantasías mas calientes había imaginado eso, me puse detrás de ella y se la comencé a meter poco a poco, se sentía mas apretado y mas caliente, ella nada mas hacia mmmmffff, mmmmffff, cuando llegué a tope me dijo, así quédate para acostumbrarme, me quede sintiendo el apretón, ella se comenzó a frotar el burro y a agarrar de vez en cuando mis huevos, muévete lento primito, comencé entonces un mete saca lento acelerando cada vez mas, sentía muy rico, un placer diferente pero igual de intenso, yo creo que por lo apretado y por ver esas nalgas que se comían toda mi verga fue que me vine de inmediato, una venida no muy intensa como las anteriores pero igual de placentera, espera todavía me falta no te salgas, y se restregaba su panochita con vigor, hhhuuuggg, que ricoooo, ¡sácalo despacio! Me retire lentamente y ella cayó hecha un ovillo en el piso del baño, yo me encaminé para afuera de la ducha con las piernas temblando pero me detuvo y me dijo.

¿A dónde vas?
Aquí nada mas a mear, me entraron ganas, ¿por qué?
¡No! Méame las nalgas, quiero sentir tus chorros calientes, y se empinó de nuevo. Con el culo abierto aun por la cogida.

Como mi verga se encontraba semiparada, el chorro de orines salió con un poco de presión, lo dirigí a sus nalgas y le solté una miada intensa, cuando terminé le pregunté.

¿Qué sentiste?
Calientito, ¿quieres sentir tu?
A ver
Acuéstate en el suelo, se puso en cuclillas encima mío y comenzó a miarme, yo miraba con curiosidad como salían sus orines de su panocha y lo caliente de sus miados sobre mi pecho.

Nos volvimos a bañar y nos salimos a vestir.

Cuantas cosas he aprendido y experimentado en estos dos días Rosy te quiero un chingo.
Yo también he aprendido cosas, no creas que todo lo había hecho ya solo que esta es la oportunidad de experimentar, sobre todo que contigo no hay pedo.
¡Ah cabrón! ¿qué cosas no habías hecho por ejemplo?
La metida por el culo, meter mis dedos en el culo de un hombre, tragarme los mecos pues siempre los escupía, las miadas, y aun tenemos 5 días por delante para seguir experimentarlo, ¿verdad?
Como chingados no
Bueno, vamos por tus hermanos que ya mero dan las ocho.

Regresamos a la casa y nos fuimos a dormir, mis hermanos felices por la fiesta y nosotros por la tremenda cogida que nos habíamos dado.

Los cinco días restantes cogimos como conejos, no desaprovechábamos ninguna oportunidad para hacerlo, después de eso me la volví a coger en otras circunstancias hasta que se casó.


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