En puerto Vallarta.

Hetero-polvazo. Las vacaciones más excitantes de su vida.


Cuango viaje a Puerto Vallarta, jamas imagine que ahi viviria la experiencia sexual mas excitante de mi vida.

Siempre habia estado en busca de una mujer hermosa, atrevida, espontanea y con una pequeña dosis de morbo, pero cuando conci a Sandra esta supero todas mis expectativas.

La vi por primera vez recostada en la playa tomando un poco de sol, lucia un diminuto bikini blanco que hacia resaltar su esbelta figura. Sandra era una mujer de 27 años, con cara angelical tenia unos enormes ojos claros, su cabello era rubio y lo llevaba casi a la altura de la cintura, tenia unas piernas largas y una cintura tan pequeña que remarcaba sus redondas nalgas , sus senos eran firmes con unos pezones respingones que se hacian notar por debajo de aquel bikini.

Para mi deleite estaba recostada enfrente de mi, cuando separaba un poco sus piernas podia ver como la tela de su bikini se metia entre los labios de su vagina, a cada rato veia como ella metia sus dedos por entre sus piernas para sacarse el bikini de su rajita, pero lo hacia muy despacio tomandose todo el tiempo del mundo y despues pasaba sus dedos por su nariz. Yo me moria de ganas por oler aquellos dedos que estaba impregnados de su olor a hembra, pero por lo pronto me tenia que limitar a ver, y desear.

Esa misma noche me tope con Sandra en el elevador, ella me veia y se sonreia, sabia que era yo el que la habia estado observando toda la tarde mientras se asoleaba . Aproveche una de sus sonrisas para presentarme e invitarle a tomar unas copas en el bar del hotel, pero esta sugirio que mejor me invitaba a dar una vuelta por la ciudad, a lo que yo accedi de inmediato.

Cuando llegamos al estacionamiento me dijo que nos iriamos con unos amigos de ella. El auto era pequeño y Sandra se tuvo que sentar en mis piernas para poder caber todos en el auto. Aproveche la cercania para tomarla por la cintura y pegarla un poco mas a mi. Podia sentir las nalgas de sandra en mi entrepierna por lo que me percate de que esta no llevaba ropa interior, sentia como Sandra se acomodaba poco a poco para terminar sentada sobre mi rodilla, yo estaba sorprendido y me sentia cada vez mas excitado de empezar a sentir su vagina mojada, Sandra restregaba su clitoris contra mi rodilla, yo tenia una ereccion enorme, pero no podia hacer otra cosa que tratar de disimular para que los demas no se dieran cuenta de lo que estaba pasando. Ella movia sus caderas despacito en forma de pequeños circulos, su vagina tenia empapada mi rodilla y yo estaba a punto de explotar cuando de pronto se detuvo el auto. Como si nada ella se levanto y se bajo, yo me tuve que quitar la sudadera y amarrarla a mi cintura para disimular mi ereccion. Esa noche volvimos al hotel sin que pasara otra cosa.

Al dia siguiente la invite a salir, pero le aclare que esta vez tendria que ser a solas. Cuando pase por ella, salio vestida muy elegante, con un vestido corto de color negro entallado a su cuerpo, se subio al taxi y de inmediato me empezo a besar apasionadamente, entre besos le pude decir al chofer que nos llevara a un buen restaurant. Ella me besaba la cara, el cuello y de reojo voltebaba a ver a chofer que nos espiaba por el retrovisor, no tarde en darme cuenta de que le excitaba saber que alguien nos veia. Se acerco a mi oido y me susurro de manera que el chofer pudiese escuchar que le acariciara su vagina, yo no lo pense dos veces y meti mis manos por entre sus piernas, por primera vez pude sentir con mis dedos aquella vagina depilada y mojada, Sandra abrio las piernas y yo baje sus panties para dejar al descubierto todo su sexo, el taxi se impregnaba de su olor y el chofer no dejaba de mirar por el retrovisor. Yo le acaricie su clitoris, y meti mi dedo en su vagina que estaba mojada y caliente. El chofer bajo una de sus manos a sus pantalones y de seguro se masturbaba ante tal espectaculo. Yo estaba de nuevo a punto de explotar pero de nueva cuenta ella me ignoro y se dedico a recibir placer.

Al llegar al restaurant Sandra volvio las miradas de los hombres que ahi se encontraban, era de verdad una mujer hermosa. Nos sentamos y estabamos esperando que nos tomasen la orden, cuando senti que por debajo de la mesa me queria pasar algo, cual fue mi sorpresa al darme cuenta de que lo que me pasaba era su prenda intima impregnada de sus jugos. Yo no supe que hacer y la tuve que esconder en la bolsa de mi saco. Ella no dejaba de sonreirme, disfrutaba ponerme en aprietos. Una vez que me di cuenta de su juego, decidi hacer algo para mi propio deleite. Le pedi que separa un poco sus piernas para que los ahi presentes pudiesen ver su rajita afeitada y de seguro humeda. Ella se excitaba ante las miradas de los hombres que hasta sudaban de verla asi. Antes de irnos Sandra tomo una servilleta de tela se la paso por la vagina y al salir se la regalo a uno de los meseros que se la comia con los ojos desde que entramos. El mesero cogio la servilleta y se la pego en la cara como si la servilleta fuera la vagina de mi acaompañante.

Ya en el hotel y despues de tanta excitacion desvesti a Sandra despacito, la queria tener totalmente desnuda en mis brazos. Por primera vez pude ver sus senos desnudos con unos pezones rosados que estaba duros, su estomago plano y su sexo depilado, tenerla asi era como un sueño, ella me recosto en la cama y comenzo a besarme despacito, rocorrio todo mi cuerpo concentrandose en mis pezones, los que mordisquiaba despacito, fue bajando hasta llegar a mi pene el que empezo a recorrer con su lengua, coloco sus manos en mis pelotas, las que masajeba despacito mientras metia mi pene en su boca, lo succionaba y lo llenaba todo de saliva para deslizarlo mas facilmente, sentia como poco a poco bajaba su lengua hasta llegar a mi ano, ahi recorrio mi ano despacito , con sus manos separo mis cachetes y metio su lengua poco a poco, yo estaba retorciendome de placer, pero cuando estaba a punto de correrme ella se detenia y volvia a empezar, a veces metia mi pene en su boca mientras bajaba su dedo a mi culo y despues de mojarlo un poco lo metia despacito en mi ano. Era la primera vez que me metian algo por ahi, estaba nervioso pero debo de admitir que la sensacion era deliciosa, era una sensacion de abandono, de estar en sus manos a su merced, para lo que ella quisiera. Sandra chupo mi pene como nunca nadie lo habia hecho y cuando estaba a punto de correrme me pidio que depositara todo mi semen en unas pantaletas que estaban sobre la cama, yo no entendi porque me lo pidio pero lo hize y cuando termine vi como Sandra cogio las panties y se la puso y antes de vestirse me dijo que queria traerme con ella todo el tiempose vistio y se salio.

Continua que aun hay mas!

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