DE SEXO EN CINES DE PANAMÁ A SEXO CON UNA MASAJISTA
Hetero, polvazo, sodomización. Un encuentro con un monumento de mujer, una lujuriosa masajista con la que gozaría de los placeres del sexo.


Hola...como les he relatado con anterioridad, me considero bisexual y esta
es una aventura que creo les gustará. La otra noche tuve que ir al super y
por lo cercano me fui al Rey de Vía España...era algo tarde y siempre a esa
hora se ven mujeres increíbles comprando algo. Esa noche no era la
excepción. Caminando entre los pasillos me encontré con una mujer negra,
esbelta, de senos grandes y bien formados, piernas perfectamente
contorneadas y que acababan en unos pies de pantorrillas gruesas y
hermosamente asentados en unos tacones altos y transparentes que, junto con
el vestido corto y ceñido al cuerpo, la hacían verse increíblemente sensual
y provocativa; sus labios eran gruesos pero bien delineados y su cabello
estaba peinado con trenzas bien arregladas. No puede evitar la tentación de
pasarle al lado para poder lujuriarla de cerca. Di la vuelta al pasillo y
cuando la fui a buscar de vuelta ya se encontraba en la caja, con una
compañera, para pagar. Me apresuré y fui a buscar las pocas cosas que debía
comprar; me hice en la fila y pude verla mientras caminaba rumbo a la
salida...miré fijamente su hermoso culo y se me paró la verga de tan solo
ver ese glorioso trasero bambolearse, pero de manera firme, de un lado para
otro causado por lo alto de los tacones.
Pagué y me fui lo más pronto que pude al auto y comencé mi búsqueda...avancé
lento por la Vía España pero no la vi...enfilé hacia la Vía Venetto y subí
por ella, pero ahí tampoco estaba. Pensé que debía haber tomado un taxi por
lo que desistí de mi búsqueda y bajé por la calle del Hotel Continental para
tomar nuevamente la Vía España y doblar por el Citibank para dirigirme a
casa. Llegando a la esquina del Hotel Marriot tuve la grata sorpresa de ver
a la hermosa negra caminando con la amiga por lo que detuve el auto justo en
esa esquina para ver hacia donde se dirigía; dobló por la calle de
Credomatic, por lo que deduje que iba a Calle 50 a tomar un Bus. Esperé a
que estuvieran a media cuadra y entonces bajé el vidrio del auto y me
acerqué para tratar de iniciar una conversación. Le dije que había quedado
prendado de su hermosura desde el Supermercado y que la estaba buscando,
ella sonrió y me dijo que me creía, una vez le enseñé uno de los paquetes del
supermercado. Ofrecí llevarla, pero me dijo que vivía lejos y que mejor se
iba en bus, pero que si quería me daba su celular. Lo anoté en mi celular y
de inmediato le llamé para que ella tuviera el mío y quedamos de vernos al
día siguiente. Esa noche creo que soñé con ella. Al día siguiente, como a
eso de las 10:00 a.m. la llamé y quedamos de vernos en el Restaurante
Waikiki a las 11:45 y en esa conversación me confesó que trabajaba como
masajista en un salón privado en la Vía Argentina y yo le dije que no
importaba (y en verdad no me importaba, muy por el contrario, sería más
sencillo llevarme tremendo culo a la cama); pero esa mañana salieron
compromisos y se me hizo imposible llegar a la cita y además no pude
llamarla en todo el día.
Al día siguiente surgió una cita con mi abogado en la Vía Argentina a las
3:00 p.m. y decidí llegar a las 2:00 p.m. para poder darme una vuelta por el
salón de masajes y pedir disculpas a mi hermosa negrita. Así lo hice.
Al llegar al salón, comenzaron a salir toda clase de mujeres hermosas y de
último la vi a ella salir corriendo de los cuartos...traía sus sensuales
tacones altos, un short minúsculo que dejaba ver las nalgas en toda su
plenitud y por el frente quedaba tan ajustado que se veía una chucha que
como dirían en Venezuela: Tiene un Morrocoy (tipo de tortuga) echado entre
las piernas; tenía, además, una blusita que dejaba poco a la imaginación.
Cuando ella alzó la vista y me vio, sonrió y se me acercó de inmediato y me
tomó de la mano y nos fuimos a sentar a unos sillones que nos daban
privacidad en la conversación. Ahí mientras hablábamos, comenzó una sobadera
entre los dos, que parecía que nos deseáramos desde hace meses. Me pidió que
no me atendiera ahí y yo le dije que en realidad solo había ido a
disculparme por no haber llegado, ella rió y me dijo que ella pensó que yo
no había llamado más por estar enojado ya que ella tampoco llegó a la cita.
Reímos un poco y mis manos pasaron de sus muslos a sus senos y ella se me
acercó y me dio un beso en la boca y me dijo que nos viéramos esa tarde sin
falta a las 6:00 p.m. Así quedamos, y mientras nos levantábamos, ella pasó
su mano deliberadamente sobre mi verga, que ya estaba dura como el hierro.
Me fui con la cabeza caliente y con mayores deseos de tener a esa negra en
la cama.
A las 5:00 p.m. acabó mi reunión y decidí llamarla para ver como estaba, ella
me dijo que estaba por salir para ir a ver a una hermana al hospital y yo le
dije que estaba muy cerca y que si quería la llevaba. Ella aceptó de buen
agrado, así que la esperé en el estacionamiento del local. Ella salió con un
pantalón pescador apretadísimo al cuerpo y con sus respectivos tacones
transparentes y una blusa algo holgada, pero que aun así dejaba imaginar sus
prominentes pechos. El Cabello lo traía suelto y es de un Negro Azabache y
le da hasta la cintura, es totalmente lacio algo digno de verse.
En el carro conversamos de todo y me dijo que si podía, que la esperara ya
que ella solo vería a la hermana 5 minutos y de ahí a portarnos mal. En
efecto, solo se tomó 5 minutos pero me agradó que al bajarse dejó la cartera
en el auto; síntoma de que en realidad había confianza de su parte. Creo que
hubo química entre los dos desde un principio.
Enfilamos hacia el push (Motel) más cercano y en el camino sosteníamos
conversaciones muy calientes. Ella es de Puerto Armuelles, así que comprobé
la teoría que las mujeres de allá son calientes.
Cuando llegamos al push subimos las escaleras e introduje los 10 dólares por
la ranura, pero estaban limpiando el cuarto, así que mientras esperábamos
empezamos a besarnos, intercambiando lenguas, con loca pasión yo estaba un
escalón más alto, por lo que mientras mordía sus labios, deslizaba mi mano
por debajo del pescador, para sentir una diminuta tanga y sentir lo terso de
su piel y lo firme de su culo. Ella, por su lado, sobaba mi verga por encima
del pantalón. Así estuvimos hasta que abrieron la puerta.
Ella entró en el cuarto y se fue a sentar de inmediato en la cama y se quitó
los zapatos y se desnudó, quedó solo con un pequeño hilo dental, que dejaba
ver en su nalga izquierda un hermoso tatuaje en forma de rosa. Cuando se dio
la vuelta, pude descubrir, fascinado sus hermosas tetas coronadas con unos
pezones como me encantan eran duros, largos como una falange y de un grosor
considerable. Yo para ese momento ya estaba en calzoncillos y me tiré a la
cama y ahí comenzamos, una vez más, a besarnos apasionadamente, mientras
tocábamos con un notable deseo todo nuestro cuerpo. Ella me separó y me dijo
que se iba a dar una ducha. Me pareció una eternidad, pero solo duró unos
minutos al salir yo le dije que me iba a duchar igual y me dijo que
excelente, pero que antes pusiera el canal pornográfico y que le subiera el
volumen que eso la ponía muy arrecha; así lo hice y me fui a duchar.
Al salir, ella tenía una botellita de aceite y me dijo que iba a darme un
masaje inolvidable y así fue.
Me senté a su lado y comenzamos a besarnos, yo empecé a besarle el cuello y
la escuchaba emitir pequeños gemidos. Bajé a sus pechos y se los besé
suavemente y los recorrí con la punta de mil lengua para luego meterme su
pezón, que ya había crecido mucho más, y lo empecé a mamar, ella gemía y
empezó a salirle leche la cual yo tragaba, luego ella
tomó la iniciativa y me pidió que me pusiera boca abajo y al borde de la
parte inferior de la cama para iniciar su masaje.
Una vez boca abajo, ella derramó sobre mi espalda el aceite y comenzó un
masaje normal por mis hombros y mi espalda, bajando hasta cadera. Luego,
sentada sobre mi, me acariciaba con su larga cabellera, lo cual se sentía
relajante. Yo estaba por cortar su masaje, cuando de pronto sentí algo nuevo
e inusual, ella comenzó a darme un masaje firme con su barbilla por toda mi
espalda; en su segunda pasada lo combinó con sus labios y su lengua, era una
sensación indescriptible, me arrechaba de una manera increíble; usaba su
mejilla, labios y lengua casi al mismo tiempo y de vez en cuando me
masajeaba toda la espalda con sus tetas, luego, consciente de lo que hacía,
se fue deslizando hacia mis pies, pero procurando que yo sintiera toda su
chucha sobarme el cuerpo. Se quedó sentada sobre mis pies y desde ahí me
untó aceite en las nalgas y reinició su masaje, primero el normal, luego su
cabello y lo que esperaba, inició a sobarme el culo con su barbilla, bajando
hacia mis muslos, metía su cara entre mis piernas e inició una que otra
lamida en la raja del culo, yo estaba volando de calentura y ella lo notó,
por lo que incrementó sus lenguetazos y se fue abriendo camino hasta que
quedó mamándome el mero ojo del culo, que sensación!!!.luego salió de ahí y
mamaba mis nalgas con sus labios y las lamía y de vez en cuando deslizaba la
lengua por todo lo largo de la raja del culo. Yo estaba que si me tocaban la
verga, me corría de una vez. Ahí estuvo buen rato. Luego bajó hasta mis pies
y comenzó a masajearlos con ambas manos, luego empezó por mordisquearme los
talones y a lamerme la planta de los pies, y por último me mamaba y lamía
todos los dedos; su lengua se metía por entre mis dedos, provocándome una
excitación única; como si fuera poco, tomó mis pies y se metía la punta del
mismo, como si fuera una verga, se lo tragaba hasta que mi dedo gordo le
tocaba la garganta y luego lo iba sacando al tiempo que lo lamía y al quedar
fuera me chupaba el dedo gordo, luego tomaba su pezón y lo ponía entre mis
dedos y me decía que se los pellizcara, todo eso era demasiado para mi. Me
quise voltear, pero ella no me dejó, me suplicó que me quedara boca abajo ya
que hacerme todo eso, dice que la ponía muy arrecha y que culearíamos como
nunca habían culeado dos personas. Luego se fue a mi cabeza y me untó aceite
en ella e inició un masaje en mi cien, luego puso mi cabeza entre sus tetas
y empezó a golpearme las orejas con ellas..me metía los pezones en las
orejas y luego abrió su chucha y se sentó en mi cabeza y empezó a pajearse
(masturbarse) con ella; movía las caderas a una velocidad increíble. Luego
me dijo que me volteara y se tiró encima mío y se tragó de una toda mi
verga. Yo comencé a mamarle la chucha y ella pegó un grito inmenso y se tiró
a la cama. Me dijo que iba a buscar los condones y yo le dije que no me la
iba a culear aun, que ahora era mi turno y la tiré en la cama y le dije que
se pusiera boca abajo. Inicié por su cuello y nuca, la besaba y la lamía
toda y le respiraba muy cerca de su piel, ella gemía y se retorcía, buscó mi
boca y nos dimos lengua. Continué bajando por su espalda y me detuve en sus
costados, los lamía, le respiraba y ella aumentaba sus gemidos. Bajé hasta
su culo y me deleité lamiendo sus nalgas, luego separé sus piernas y
lentamente le epero teniendo el cuidado de no tocarla ahí. Le pasaba por
encima de su tremenda vagina y solo me detenía para respirarle aire caliente
encima, ella se quejaba y gemía y me decía que no le hiciera esas cosas, que
la estaba matando, luego separé sus nalgas y le di la mamada de culo de su
vida, tenía el culo riquísimo y se notaba que le gustaba que le dieran por el
culo, eso me puso más arrecho aún. Luego la puse boca arriba e inicié una
mamada de campeonato, le lamía los labios exteriores, se los besaba, los
chupaba, luego me iba a los labios internos e iniciaba los lametones, luego
la penetraba con mi lengua, abría mi boca todo lo que podía y me metía toda
su chucha en la boca para mamársela completa y por último me metí a besarle
y lamerle el clítoris con buena velocidad producto de mi práctica. Ella solo
atinaba a gemir y a decirme que eso la mataba y que ella no aguantaba que le
hicieran lo que ella hacía, se sentó dando alaridos al momento de su primera
corrida. Movía sus caderas y se sobaba el clítoris y mirándome con cara de
puta arrecha me dijo: "Cáchame, cáchame duro que quiero sentir tu
pinga, cáchame y hazme lo que quieras." Tomó un condón y me lo puso
rápidamente en la verga y me acosté en la cama, ella se paró y fue bajando
hasta que se enterró toda la verga, y una vez en ella se subió un poco y con
sus manos se abrió la micha y se sentó del todo, luego hizo lo mismo con el
culo, se abrió las nalgas para quedar en total contacto con mi piel mientras
sentía la pinga dentro. Así inició un movimiento hacia delante y hacia atrás
y lo aceleraba cada vez más, al mismo tiempo se apretaba duro los pezones y
hacía que le salieran chorros de leche que me caían en el pecho y la cara y
me decía: "Esa leche es para ti papito, mira como gozo tu verga y te regalo
toda mi leche", yo por mi parte estaba haciendo esfuerzos por no vemirme.
Ella comenzó a gritar y a correrse nuevamente mientras me decía que se
estaba viniendo rico, y que me la estaba culeando sabroso. Luego de su
corrida, apoyó los pies en la cama y empezó a saltar encima de mi verga, yo
le dije que así me iba a sacar la leche, ella se detuvo y se echo, sin
sacarse la verga, hacia atrás para permitirme a mi ser el que la embistiera
a mi voluntad sin cambiar la posición, así cachamos unas cuantas embestidas y
sentí deseos de venirme, se lo dije y ella empezó a mover las caderas y
comencé a venirme como un loco, quedamos uno encima del otro, nos besamos
apasionadamente y ella trató de pararme la verga sin sacarla, pero yo
necesitaba un descanso, ella lo notó y se lo sacó, me quitó el condón y se fue
al baño. Yo quedé tirado en la cama. Empecé a besar los muslos, muy cerca de
su chucha, pero teniendo el cuidado de no tocarla ahí. Le pasaba por encima
de su tremenda vagina y solo me detenía para respirarle aire caliente
encima, ella se quejaba y gemía y me decía que no le hiciera esas cosas, que
la estaba matando, luego separé sus nalgas y le di la mamada de culo de su
vida, tenía el culo riquísimo y se notaba que le gustaba que le dieran por el
culo, eso me puso más arrecho aún. Luego la puse boca arriba e inicié una
mamada de campeonato, le lamía los labios exteriores, se los besaba, los
chupaba, luego me iba a los labios internos e iniciaba los lametones, luego
la penetraba con mi lengua, abría mi boca todo lo que podía y me metía toda
su chucha en la boca para mamársela completa y por último me metí a besarle
y lamerle el clítoris con buena velocidad producto de mi práctica. Ella solo
atinaba a gemir y a decirme que eso la mataba y que ella no aguantaba que le
hicieran lo que ella hacía, se sentó dando alaridos al momento de su primera
corrida. Movía sus caderas y se sobaba el clítoris y mirándome con cara de
puta arrecha me dijo: "Cáchame, cáchame duro que quiero sentir tu
pinga, cáchame y hazme lo que quieras." Tomó un condón y me lo puso
rápidamente en la verga y me acosté en la cama, ella se paró y fue bajando
hasta que se enterró toda la verga, y una vez en ella se subió un poco y con
sus manos se abrió la micha y se sentó del todo, luego hizo lo mismo con el
culo, se abrió las nalgas para quedar en total contacto con mi piel mientras
sentía la pinga dentro. Así inició un movimiento hacia delante y hacia atrás
y lo aceleraba cada vez más, al mismo tiempo se apretaba duro los pezones y
hacía que le salieran chorros de leche que me caían en el pecho y la cara y
me decía: "Esa leche es para ti papito, mira como gozo tu verga y te regalo
toda mi leche", yo por mi parte estaba haciendo esfuerzos por no venirme.
Ella comenzó a gritar y a correrse nuevamente mientras me decía que se
estaba viniendo rico, y que me la estaba culeando sabroso. Luego de su
corrida, apoyó los pies en la cama y empezó a saltar encima de mi verga, yo
le dije que así me iba a sacar la leche, ella se detuvo y se echo, sin
sacarse la verga, hacia atrás para permitirme a mi ser el que la embistiera
a mi voluntad sin cambiar la posición, así cachamos unas cuantas embestidas y
sentí deseos de venirme, se lo dije y ella empezó a mover las caderas y
comencé a venirme como un loco, quedamos uno encima del otro, nos besamos
apasionadamente y ella trató de pararme la verga sin sacarla, pero yo
necesitaba un descanso, ella lo notó y se lo sacó, me quitó el condón y se fue
al baño. Yo quedé tirado en la cama. Ella regresó y me preguntó que si me
había gustado el masaje y yo le dije que sí. Ella se paró para ver quien la
había llamado, ya que en medio del polvo su celular había sonado. Viéndola
así desnuda de pie, me arreché nuevamente y me paré y empecé a besarla por
la espalda y ella se dio la vuelta y me correspondió. Nos tiramos en la cama
y empezamos una nueva arrochadera. Ella me tocó la verga y al verla a punto
se sentó y abriéndose la chucha inició a masturbarse y me dijo: "Ven y
cáchame de nuevo papi, ahora cáchame de frente, quiero verte mientras me
culeas" Eso me puso más arrecho aun y me fui encima de ella, me puse el
condón y le separé las piernas, y se la metí de un solo golpe, ella empezó a
gemir y movía sus caderas como poseída, yo la embestía con furia. Ella, entre
una arremetida de sus caderas y otra, me pedía que le golpeara el clítoris
con la verga y al hacerlo daba unos gritos de gozo que pocas veces he
escuchado. Me gritaba:"Papi, amo la verga, me encanta la pinga y una buena
culeada me saca de mi, dame verga, cáchame duro..hazme lo que quieras." Y
mientras decía esto me pedía que le apretara duro las tetas, yo la seguía
embistiendo y le apretaba las tetas y ella me miraba a los ojos y me decía:
"Apriétalas más duro, muérdelas, arráncamelas, maltrátame, que quiero ser tu
puta". Yo en mi excitación me di cuenta de lo que le gustaba, así que
dándole verga le apretaba la teta con todas mis fuerzas, a la vez que la
tomaba del pelo y se lo tiraba hacia atrás con todas mis fuerzas, ella
respondió positivamente y me decía: "Así papi, soy tuya, sigue así que estoy
gozándo.". Yo quería hacerla gozar, porque mío era su gozo también. En la
misma posición, me incorporé y le tomé los pies y se los besaba, al tiempo
que le daba fuertes nalgadas mientras continuaba arremetiendo su chucha con
mi verga, eso la puso a temblar y se separó de improvisto. Se sentó en la
cama y mirándome con una cara de arrecha, me dijo que le diera por el
culo, que quería mi verga en su culo, y mientras decía esto, se puso en cuatro
patas y yo le dije que se viniera al borde de la cama para darle por el culo
bien dado. Ella tomó el pote de aceite y se embadurnó el culo y empezó a
darme un espectáculo de penetración con dos de sus dedos, los metía y sacaba
al tiempo que movía lujuriosamente sus caderas, yo no pude estar mucho
tiempo viendo ese espectáculo y participé con uno de mis dedos, le metí un
dedo en el culo mientras ella aun tenía dos de los suyos en su oquedad. Era
una sensación agradable. Luego mientras la cogía con mi dedo, le azotaba el
culo con fuertes palmadas, hasta que ella me suplicó que se lo metiera. Ella
guió la verga hasta que le entró la cabeza, luego entre mis empujones y sus
movimientos se la metió toda. Empecé a culearla y a nalgearla, ella gozaba y
movía las nalgas como loca, así estuvimos un rato, luego a mi se me ocurrió
subirme a la cama y seguir dándole por el culo pero con sus piernas juntas y
yo parado con mis pies a sus lados, de ese modo la verga se la metía
completa, aproveché la posición para tomarla por el pelo y agarrarle una teta
y sodomizarla. Comencé en esa posición a embestirla con fuerza y ella
suplicaba por pinga y me pedía que le retorciera el pezón y gozaba con
gemidos cuando le tiraba del pelo, la tipa es el polvo soñado de cualquier
hombre. Culeamos así hasta que le dije que me iba a correr y me suplicó que
no me corriera, que quería que yo acabara de otra forma. Me detuve y ella se
paró y me quitó el condón. Se puso en cuclillas en el suelo y me dijo: "Mira
como me hago la paja y me meto el dedo en el culo que te acabas de comer y
hazte la paja parado frente a mí, viéndome venirme, golpéame la cara con tu
verga, y vente encima de mí, lléname la cara y las tetas de leche.". Al tiempo
que decía esto se pajeaba y en su cara se veía la lujuria. Yo empecé a
pajearme y a sobarle la cara con la pinga, ella sacaba la lengua y yo se la
golpeaba con la verga, luego cuando me iba a venir se lo dije mientras la
tomaba del pelo y se lo tiraba hacia atrás con todas mis fuerzas y empecé a
botar chorros de leche que le cayeron en la cara y tetas, yo le profería
insultos en ese momento y ella se empezó a masturbar con mucho más fuerza
consiguiendo así un orgasmo casi al tiempo del mío. Se restregó toda la
leche por la cara y el cuerpo y se paró y nos fundimos en un beso largo en
el que mezclábamos saliva, semen y lenguas. Ella me miró y me dijo que la
pasó estupendo y que le encantaba que nos gustaran las mismas cosas. Nos
acostamos en la cama y hablamos de todo un poco, ella buscó la manera de
preguntar si le podía pagar su tarifa que eran $50.00 y que cada vez que
quisiera en adelante solo serían $20.00. Yo le pagué gustoso y le dije que
estaban muy bien pagados y de hecho le di $30.00 adicionales. Me dijo que
además, si solo quería masaje, serían $10.00. Pero veo muy duro recibir un
masaje de semejante monumento sin acabar en la cama, más sabiendo lo sádica y
lujuriosa que es. De hecho creo que con ella voy a poder, con el tiempo,
darle rienda suelta a un par de deseos que tengo con vibradores y otros y
además realizar un trío con otro hombre y un trío con una mujer. Conocí a un
Centroamericano por este medio que debe venir pronto y seguro que con él
será el relato del trío y él también es bisexual.
Espero les haya gustado mi relato, que es 100% verídico y me sucedió hace
muy poco tiempo. Pueden escribirme
puerjos@hotmail.com

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