A REFUGIO

Esto ocurrió hace una semana más o menos, me llamo Samantha, pero mis amigas y amigos me dicen Samy; estudio la universidad y vivo muy cerca del campus (a 3 cuadras para ser exactos); este relato empieza el lunes del a semana pasada, cuando se soltó una tormenta justo al final de las clases.

Mi amiga Laura y yo salimos corriendo de la biblioteca hacia la calle e intentamos ir lo más rápido para llegar por lo menos un poco secas a mi casa, pero no se pudo, quedamos hechas una sopa. Ya en mi casa decidimos desvestirnos y como no nos guardamos secretos no se nos ocurrió ponernos batas ni nada, estábamos completamente desnudas, nos sentamos frente al televisor con unas cervezas y unos trozos de pizza y comenzamos a ver unos videos que Santa Porno me había regalado, yo tengo una linda colección de juguetes sexuales y usualmente los guardo en el cajón que esta al principio de mi armario, es decir, casi debajo de la tele.

A Laura le gusta ver ese cajón por la variedad que contiene, incluso pide permiso para usarlos y le gusta mucho; yo acababa de comprar un consolador nuevo, de suave goma azul grueso y eléctrico, con diferentes velocidades que me hacia gemir de placer, a Laura le pareció novedoso y decidió usarlo, se metió a mi habitación y desde ahí gritaba como loca; pasados unos minutos sonó el timbre de mi puerta, así que me puse una camisa larga de mi hermano (que vive conmigo) y salí a abrir, gran sorpresa me llevé al ver que eran mi hermano junto con el hermano de Laura, nuestros hermanos son los chicos más populares y guapos de nuestro curso, así que me dio algo de vergüenza estar con solo una prenda encima pero aún así les dejé pasar y corrí a mi habitación a vestirme, olvidándome de que Laura estaba ahí dándose placer.

Abrí la puerta de par en para y quedó a la vista Laura abierta de piernas dándose duro con el gigantesco pene eléctrico en 4 velocidad, su hermano se quedó boquiabierto mientras el mío se quedó sonrojado, pero ellos son muy liberales así que nada dijeron y decidieron ponerse cómodos y quitarse las camisas, los pantalones y quedarse en slip, ya que ahora si no teníamos mucho que ocultarnos. Mi hermano Mario, un muchacho alto de tez blanca, ojos azules y pelo rizado y castaño, traía loca a Laura, mientras que a mi me gustaba José, el hermano de Laura, es alto, moreno de pelo lacio negro y ojos verdes.

Laura rápido se puso una camiseta de mi hermano y salió del cuarto, la película seguía corriendo y los muchachos se fueron por cerveza y pizza, nos sentamos todos a seguir viendo el filme y al cabo de 10 minutos los muchachos estaban calientísimos, sus bultos eran perceptibles incluso para un ojo no preparado y yo con mi hermano tenemos mucha libertad de cuerpos, podemos andar desnudos por la casa sin que nos moleste la desnudez del otro, así que haciéndole un favor le puse la mano sobre el bulto y empecé a masajearlo, laura hizo lo mismo con José y ellos parecían agradecidos.

Después de un poco de movimiento ellos se fueron juntos al baño para liberarse, peor como también mi amiga y yo estábamos prendidas decidimos espiarlos. Nos acercamos al baño y con cuidado medio abrimos la puerta, – Samy, Mario la tiene enorme, mira como le palpita!, descarada tú todos los días se la ves y nunca me invitas!- me dijo laura en un rápido susurro y le contesté entre risas- Mira que José también la tiene espectacular!- los muchachos se dieron cuenta de que eran espiados y salieron del baño, de juego o por coraje Mario agarró a Laura de la cintura y la besó, como por debajo de las camisas no teníamos nada le metió la mano y a juzgar por los gemido de Laura, dio con su botón instantáneamente.

José no se quedó atrás y lo mismo hizo conmigo, pero a mi me tumbó sobre el sofá y me empezó a besar y desabotonar la camisa, como la película seguía su curso, imitábamos a los actores en cada posición, José encima de mí dándome por la concha como un salvaje. ¡Si José, más duro ahhhh! Y Mario agarrando de los cabello a laura la tenia a cuatro patas y le daba de nalgadas. ¡Móntame M

ario móntame! Y después la película cambió, en lo que a una chava le daba por atrás uno, el otro llegó a darle por delante, esa chava fui yo ¡Ahgggg que placerr!

Mientras laura me acariciaba, José se puso detrás de Mario y lentamente le metió la verga por su culo, eso nos impactó a laura y a mí pero ellos al parecer tenían práctica así que en lo que el culo de mi hermanito era perforado Mario sacó del cajón unos consoladores manuales y nos empezó a dar a laura y a mí , nos lamía y nos mordía el clítoris en lo que no dejaba de darnos con las vergas de plástico, José le jalaba la verga a Mario y le masajeaba lo huevos, ambos gemían y gritaban, entonces Mario, mi propio hermano, me levantó de golpe del sofá y me abrió las piernas y me metió su verga caliente tan fuerte rápido y sin aviso que la sentí como una estocada, laura se fue por detrás de José y le metió un consolador por el culo, un consolador doble, así que ella se le montó en la espalda de su hermano, ahí estábamos los cuatro dándonos hasta por debajo de la lengua.

La película había terminado y nosotros seguíamos revueltos, los muchachos agarraron las cervezas y nos las vertieron adentro de nuestras vaginas y empezaron a mamarnos ¡Ahhhh dame más Mario! ¡Ohhh José! ¡ ¡Métemela José! ¡Mario dame por culo! Seguimos y seguimos hasta cansarnos, al final nos dimos cuenta que estuvimos 4 horas cogiendo como locos, y ahora hacemos eso casi todos los días después de clase y de los entrenamientos de ellos.

Espero que le haya gustado, cuando tenga más tiempo les enviaré otra de nuestras muchas aventuras, si le ha gustado escríbanme.

Autor: Samy la secretitos laceiba_eternity104 (arroba) yahoo.es

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Escrito por Marqueze

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