Adoro la sumisión 1

dominio sumision

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Con 18 años recién cumplidos empezó esta historia, una historia que me ha llevado hasta el día de hoy y mi pasión por mi propio sexo.

A esa edad me empezó a gustar jugar al futbol, ahora con más madures me dio cuenta de cómo se fue creando la historia, en el equipo éramos 10 chicas, todas de casi  la misma edad, menos una que tenía 23 años, se llamaba Sara. Yo era morena bastante guapilla, musculosa de piernas y no mucho pecho pero muy bien formada, la mayoría de las chicas del equipo, no eran tan agraciadas y algunas tenían las facciones duras, muy masculinas.

A los meses de jugar empezamos a conocernos y quedábamos a tomar alguna coca cola después del entrenamiento, la verdad es que yo no tenía muchas amigas y tampoco estaba puesta en nada de sexo, era joven e inexperta, las conversaciones a veces se ponían muy picantes y con el tiempo fueron subiendo de tono, así  fue como me entere que Sara era novia de Julia que tenía 18 años, 5 menos que ella, aunque me fui dando cuenta que no eran las únicas chicas que tenían novias, si eran las únicas del equipo que estaban juntas y no les cortaba hablar de esas cosas, ni descubrirlas.

Cuando nos duchábamos la curiosidad por lo que escuchaba me hacía mirar los cuerpos de ellas, lo hacía disimuladamente y pensaban que les gustaría de ellas mismas.

La curiosidad me llevo a ver en internet algún video del tema, reconozco que entonces no sabía nada del tema, al ver ciertos videos, en los que aparecían mujeres espectaculares con cuerpos que nada tenían que ver con el mío y como hacían el amor, me di cuenta de que aquello me hacía excitarme muchísimo más de lo que creía.

De aquello pase a querer visionar a diario videos y películas con los que me masturbaba y lo fui manteniendo en secreto, cada día que pasaba estaba más excitada y deseando que me ocurriera algo con una mujer.

Cumplí 19 años y todavía no había tenido sexo, ni siquiera con un chico, aunque si me salían chicos que querían salir y yo buscaba como darles larga sin que se notara nada.

Ya había pasado de ver videos de chicas a videos lésbicos pero con temáticas más fuertes, cada vez el nivel de excitación era mayor y mis miradas a las mujeres igual.

En las reuniones con Sara y Julia, intentaba que hablaran de su relación y disimuladamente les preguntaba por la misma, Sara se dio cuenta de mi interés y yo sabía que al ser yo tan femenina le gustaba, pero me hice la tonta, empezaron a hablarme de una Pub donde quedaban solo chicas, que las había de todas las edades, pero que había que ser mayor de edad para entrar, yo intente sonsacarles información de lo que hacían y demás, y a cada palabra de Sara me ponía más Caliente, al levantarse Julia para pedir un Coca cola, Sara se me acerco y me pregunto que si quería conocer el Pub, yo que lo estaba deseando no quise ocultarme más y le dije que sí.

Le dije que si podía ir con las dos y ella me dijo que no quería decirle a Julia que me iba a llevar allí, que no dijera nada si quería que me acercara otro día, yo le dije que lo mantendría en secreto, entonces ella me dijo que sabía que la miraba en la duchas y que imaginaba la de veces que me masturbaba pensando en su coño, yo me quede muy cortada, sin saber que contestar y ella se acercó a la barra a decirle a Julia que iba a entrar un momento al servicio. De repente se acercó a mí me agarro de la mano y me dijo que entráramos a orinar un momento.

Entramos en el servicio, ella hecho el pestillo y se sentó en el servicio, se bajó las bragas y empezó a orinar, yo de pie no sabía lo que hacer, Sara era mayor que yo muy alta morena, con la cara muy masculina y el pelo muy corto, con un pechos gordos grandes y un poco caídos, pero su coño depilado era enorme, lo mire súper excitada, mientras ella terminaba de orinar, cuando termino me dijo a qué esperas, yo le conteste que quería y ella me dijo, no seas tonta puta, lame que lo estás deseando, comete mi coño y se mi perra.

Yo me quede asustada, pero ella me agarro de la mano y me acerco, vamos de rodillas y lame, cuando la escuche entre el deseo el miedo y la excitación, me arrodille y metí mi boca y mis labios sin saber cómo en su coño mojado entre su sexo y el orín. Me agarro la cabeza y restregaba su sexo como si mis labios fueran una toalla, yo estaba tan caliente y tan deseosa que le metía la lengua con deseo, a su vez ella me decía, vamos perra come el coño, anda que no tenías ganas, te voy a tener de puta para los ratos y lo mismo se lo digo a julia y me lo coméis las dos.

Yo le dije a Sara, por favor quiero que te vayas en mi boca, claro que si perra te voy a llenar la boca, si por favor quiero que me hagas lo que quieras, tranquila que vas a tener sexo cuando te lleve al pub, ella empezó a gemir y soltó un chorro tremendo de jugo en mi boca.

Cuando termino de gemir, me dijo que gustazo perra, sécame con la lengua y límpiame los botines, la lamí y cuando con papel fui a darle a los botines, me dijo que haces perra tú debes de utilizar esa carita tan bonita en darme vicio, besa mis botines y límpialos bien con tu lengua, si te portas hoy bien te dejare que tengas mi coño otros días y sobre todo te presentare a alguna conocida en el pub, vas a tener donde elegir y si quieres podrás tener una buena ama que te someta bien perrita.

Sigue el capitulo dos.

¡Valoralo! ¿Qué te ha parecido?

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