Ahora con dos parejas

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Me situé detrás de Eva y empecé metiéndole un dedo en su ojete. Intenté ponerle dos dedos pero me suplicó que no la hiciera sufrir y que la enculara rápidamente. Situé la punta de mi polla en su agujero y empecé a apretar para hacerme camino en su culo, empecé a moverme culeándola e intentando acoplar mi movimiento con el del pobre Andrés que estaba debajo de los dos.

Hola de nuevo. Hoy voy a relataros una nueva vivencia que tuve con una nueva pareja que me presentaron Rosa y Andrés, mi primera pareja con los que hice mi primer fantástico trío. Ya os comenté que una vez entras en ese mundo liberal, al que como chico cuesta muchísimo acceder, parece más fácil conocer a gente y contactar con parejas que viven el sexo de una manera distinta y genial, sin ataduras y disfrutando de los placeres de las relaciones y fantasías que podemos vivir.

Pues bien, después de mis relaciones con Rosa y Andrés, y charlando de todo esto, me comentaron que habían tenido una relación de intercambio con una joven pareja que conocieron en un chat de Internet. Esa joven pareja, gozaba de ese intercambio y deseaba vivir más experiencias de este tipo, pero me contaron que les daba un poco de miedo encontrarse con gente poco fiable y… les hablaron de mí.

Cuando Rosa y Andrés me hablaron de ellos, me contaron que Toni, tenía 25 años y un cuerpo espectacular por el gimnasio que llevaba encima de sus músculos y me hablaron de Eva como una preciosidad de 24 añitos y con un cuerpo casi 10; Poco pecho pero bien puesto, una cinturilla de avispa y un buen trasero así como unos ojos azules increíblemente claros y una sonrisa tímida y cautivadora. Me contaron que aunque se lo hacían bien en cuanto al sexo, claro, eran más bien pasivos y se dejaban llevar aceptando cualquier propuesta que se les hacía. Andrés me confesó que era una chica muy dulce cuando la penetrabas pero que al mismo tiempo se volvía loca cuando llegaba a sus orgasmos.

Programamos una cita para conocernos los cinco y planeamos dos posibles opciones que iríamos concretando una vez estuviéramos juntos. Una opción era la de presentarme ante Eva y Toni para que yo quedara con ellos algún día y la otra era la de planear una pequeña orgía los cinco. Nos citamos para un sábado por la tarde para ir a cenar. Cuando llegué al local donde habíamos quedado, cerca de las Ramblas, vislumbré a Rosa y me dirigí hacia donde estaban sentados. Allí estaba Andrés, vestido con un traje elegante, como siempre, Rosa que llevaba una falda larga y una camisa blanca con un buen escote donde, según que movimiento, se le podía ver perfectamente el sujetador y lo que sujetaba, sus encantadores pechos.

Me presentaron a Toni y a Eva. De Toni no os hablaré mucho porque ya dije antes que el gimnasio había hecho de él un cuerpazo impactante que lucía orgulloso con su ajustada camiseta negra. De Eva os diré que tenía unos ojos alucinantes, azules y claros como nunca había visto. Iba con unos tejanos de cintura caída y ajustados de esos que al sentarse dejaba ver su tanguilla negro que asomaba, y llevaba una camiseta con tirantes azul que reflejaba perfectamente que no llevaba sujetador ya que se le marcaban perfectamente sus pequeños pechos.

Después de las pertinentes presentaciones y de conectar con ellos muy bien, hablamos un poco de todo hasta que llegó la hora de irnos a cenar, después de habernos tomado un par de rondas de cerveza. La cena transcurrió de una manera muy agradable y con el vino que íbamos bebiendo las charlas se animaban y evidentemente, acabamos hablando de aventuras, fantasías y sexo. Yo les confesé que a parte de ese trío que ya había realizado varias veces con Andrés y Rosa, eso de hacer una orgía era uno de mis sueños, (¡de quien no!).

Toni confesó que soñaba con ver gozar a Eva con dos hombres y Eva confesó que siempre le había picado el gusanillo de hacerlo con una chica, a lo que Rosa se negó en redondo a probarlo y lo dijo de una manera que hizo estallar la mesa en sonoras risas. Al terminar la cena, Andrés propuso terminar en su casa lo que todos deseábamos ya y nos fuimos con el coche de Toni hacia la casa de Andrés y Rosa. En el coche, Toni y Eva iban en los asientos de conductor y acompañante y en el asiento de atrás, Andrés y yo escoltábamos a Rosa. Andrés se dedicó a indicar el camino hacia su casa y Rosa y yo empezamos a jugar con nuestros sobeteos.

Ella me metió la mano descaradamente en mi paquete y le dijo a Eva: “…ya verás el aparato que se gasta Santi, Eva. Ni Toni ni Andrés tienen ese pedazo de carne tan gordo, ja, ja, ja”. Yo mientras, ya había metido una de mis manos en el escote de su camisa y le había apartado el sujetador para poder sobar sus tetas. Andrés le desabrochó el sujetador y se lo quitó mientras me decía: “… anda, tócaselas mejor así, tío… ¿a que están potentes las tetas de mi mujer?”.. Encantadoras, le dije yo.

Y llegamos por fin a casa de Andrés y Rosa y después de abrir una botella de champán, un brindis y la música que se encargó de poner Rosa, se empezó a crear un buen ambiente y Andrés propuso ir a buscar unas cartas para empezar de alguna manera a jugar a alguna cosilla que rompiera un poco el hielo de una situación en la que todos sabíamos que deseábamos pero no sabíamos cómo empezar.

Decidimos levantar una carta cada uno de nosotros y al que le tocara la más baja, debería desprenderse de una prenda de ropa. No quiero entrar en cómo se desarrolló el juego. Solo os diré que en un momento y por casualidad, estábamos los tres hombres con slips solamente y las dos chicas con sus respectivos tanguillas puestos.

Quiero comentaros lo lindos que encontré los pechos de Eva. Aunque vestida parecían pequeños, una vez libres de esa camiseta, se veían altaneros y de un tamaño apreciable. Además, sus pezones estaban erectos y tenía una aureola que era muy bonita porque era pequeñina pero de un color intenso. Eso unido a su moreno daba la razón a mis amigos cuando me decían que Eva poseía un cuerpo 10. En la siguiente ronda, le tocó a Rosa quitarse el tanga. Lo hizo pero luego se paseó por delante de Andrés para que le pegara un lametazo a su ya húmedo coñete. Toni y yo nos quejamos y automáticamente pasó por nuestras bocas ese delicioso manjar. En la otra ronda, Toni tuvo que despojarse de su slip y nos hizo una especie de striptease que dejó al aire su ya empalmado rabo. He de decir que de grosor era menor que el mío e incluso que el de Andrés.

El siguiente fue el propio Andrés el que sacó esa carta que le hizo desprenderse de su ropa. Él, como anteriormente había hecho Rosa, su mujer, se puso frente e ella y la incitó a que le hiciese un regalito en forma de chupada a lo que ella accedió, cogiendo la polla de Andrés, descapullándola y acoplando sus labios al glande que tenía delante. La fue introduciendo en su boca lentamente y con gestos eróticos y obscenos para que el resto de los que estábamos presentes, nos calentáramos al máximo, cosa que hicimos. Una vez que Rosa terminó Eva reclamó su parte de chupada a lo que Andrés accedió gustosamente.

En la próxima ronda solo quedábamos Eva y yo y Toni propuso que el que perdiera se debería quitar su ropa y hacerle una buena mamada al contrincante… Levanté mi carta y era un 9 de Oros con lo que Eva comentó que empezaba a sentir como debería pagar mi premio entre risitas… Cogió la carta del montón y… ¡zas!… Levantó un 11 de copas… Perdedor… ¡Yooooo! Cogí mi slip y lo bajé lo más sensualmente que supe hacerlo quedando mi aparato al aire en plena erección. Eva lo cogió al vuelo y se lo engulló como una posesa pero… Toni la detuvo y nos indicó que era yo el que debía pagarle a Eva con un buen trabajo. Me senté en el suelo e hice levantar a Eva hasta que la tuve delante de mí. Le cogí el tanga negro y se lo bajé lentamente, quedando ante mí un chochete depilado y con unos labios rosados que destacaban en la piel bronceada de Eva que me dijo:

Eva: No aguanto más Santi. Cómetelo ya que me muero de ganas de sentir tu lengua. Rápido. Yo: Voy a hacértelo pasar genial, chica. Pago bien mis deudas. Eva: Vamos que me gustará descubrirlo…mmmmm

Y empezó a gemir, solo puse mis labios en sus labios y empecé a hurgar con mi lengua por su cueva ya húmeda. Le levanté una pierna para abrir un poco su coño y seguí lamiendo con mi lengua toda la longitud de su coño desde su clítoris hasta su culo una y otra vez. Su pierna estaba en mi hombro y mi lengua entraba y salía de su agujero junto a uno de mis dedos que me ayudaban a darle placer a Eva…

“Mmmm Santi… que me corroooo” y empezaron a flaquearle las piernas mientras se juntaba cada vez más a mi boca y se derretía en mis labios con un orgasmo tremebundo… “aahhhhhh”

Todos aplaudieron al terminar y fue cuando de verdad empezó la fiesta.

Andrés cogió a Eva y Toni a Rosa en un intercambio de chicas que era lo que deseaban y lo que ya habían hecho la última vez que se vieron. Yo, con una tremenda erección, observé como Andrés estaba encima de Eva, bombeándola y con Eva completamente entregada situando sus piernas en su espalda. Eva gemía y le pedía que no parara y que empujara fuerte mientras sus pequeños pechos se movían rítmicamente con los bombeos de Andrés…”… Más, más,… vamos no pares, empuja fuerteeee que me gustaaaaa…”

Mientras esto sucedía, Rosa estaba cabalgando a Toni que estaba estirado en el suelo aguantando el envite que le estaba regalando aquella estupenda mujer, mientras le sobaba sus grandes tetas. Rosa apoyaba sus manos en el pecho de Toni y este le suplicaba que parase porque estaba a punto de correrse dentro de ella. Las palabras de los cuatro se mezclaban mientras yo me estaba regalando una soberana paja sin esmerarme demasiado porque no quería terminar corriéndome.

Toni: Rosa que me corrooo. Vete más despacito que no aguanto más. Rosa: Si no aguantas te relevo, pero no puedo parar ¡porque me gustaaa estooooo! Toni: Aaahhhh que no aguanto maaaasssssss…

Mientras se escuchaban estos gemidos unidos a los de Eva, yo acerqué mi polla a la boca de Rosa para que continuara con su boca la paja que me estaba haciendo y esa visión fue lo que hizo finalmente correrse a Toni dentro de ella con un gran gemido…”me corrooooooo”.

Rosa se bajó de Toni que estaba deshecho en el suelo y me pidió a mí que me tumbara porque quería seguir cabalgando, mientras Eva ya se había corrido junto a Andrés y estaban relajados en el suelo. Me tumbé y me situé de manera que Rosa se pudiera sentar encima de mi polla que estaba como nunca. Rosa se sentó lentamente y tanto ella como yo, notábamos como mi tranca iba abriéndose paso en su cueva mientras le decía a Eva…

Rosa: Tienes que probar esto Eva. Qué grosor, como me abre el coñoooo… que gustazo. Eva: Ahora vengo y me dejas probar esto Rosa. Rosa: Que pasadaaa, de verdad que es un gustazooooo estooooo gguuuaaauuuuu.Eva: No le dejes que termine que yo también quiero Rosa.

Rosa empezó a cabalgarme de una forma bestial y me costó un montón aguantar mi orgasmo. Me gusta tanto ver como se mueven unos pechos mientras me están poseyendo como lo hacía ella.

Rosa: Me corrooooo Santi ¡Me encanta tu pollaaaa! ¡aahhhhh!

Y se corrió, levantándose y dejando paso a Eva que sin dudarlo, se sentó encima de mí y se la clavó enterita y de una sola bajada exclamando:

Eva: Tenías razón tía… que pasadaaaaaaa…

Y me empezó a cabalgar como unos instantes antes estaba haciéndolo Rosa. Me incorporé como pude y una vez sentado y con Eva moviéndose encima de mi polla, empecé a degustar esos pechos que me tenían hipnotizado, descubriendo la dureza de esos pezones tan lindos y, por lo que vi, sensible que tenía Eva. Al morderle uno de esos pezones, se corrió como una loca encima de mí apretándome con sus manos mi nuca para mantenerme fuertemente pegado a su pezón.

Eva: más fuerte Santi.. Me estoy corriendooo como un locaaaaaaa.

Acabó conmigo debajo mientras Toni estaba en el suelo, Rosa encima de él y Andrés culeándola como podía. La escena era impactante y Eva me confesó que quería hacer eso mismo pero con Andrés y conmigo y que quería sentir como le clavaba mi polla en su culo. Esperamos a que Rosa y Toni se corrieran y entonces Eva le pidió a Andrés que se tumbara para ponerse encima de él. Lo hizo y cuando estaban acoplados, Eva me pidió que la enculara.

Eva: Ahora Santi… vamos… métemela por donde te he pedido antes. Yo: Voy enseguida aunque no duraré demasiado porque tu culo es una pasada de excitante Eva. Eva: Vamos que no puedo más… Quiero sentir esa pollaza tuya en mi culo… Toni, ahora vas a ver lo que siempre has deseado, dos tíos sólo para mí.

Y me situé detrás de Eva y empecé metiéndole un dedo en su ojete hasta que pude introducirlo fácilmente todo enterito. Intenté ponerle dos dedos pero me suplicó que no la hiciera sufrir y que la enculara rápidamente. Situé la punta de mi polla en su agujero y les pedí que pararan con los movimientos…

Se detuvieron hasta que le metí la puntita y empecé a apretar para hacerme camino en su culo… ¡Qué culooooo! ¡Qué culooooo!… le dije y empecé a moverme culeándola e intentando acoplar mi movimiento con el del pobre Andrés que estaba debajo de los dos. Fue fantástico amigos. Fue algo indescriptible.

Eva: Como me gusta estooo, mmmm, Toni me estás viendoooo .Andrés: Pues si a tu te gusta cielo, yo me estoy corriendooooo.  Eva: Aguanta Andrés… mmm esperaaaaa que quiero correrme contigoooo. Toni, ven acá que te quiero a ti tambieeeeennnn.. mmmmmm. Yo: ¡Que culooooo, esto es gloriaaaa!

Toni se acercó y Eva le empezó a hacer una magnífica mamada mientras Andrés y yo, la llevábamos hasta un orgasmo larguísimo. Vi como Rosa se masturbaba mirándonos y el primero que se corrió fue Andrés seguido de Toni que llenó la boca de su Eva de un lechazo inacabable y Mientras Eva seguía corriéndose, terminé con una fenomenal corrida en su culo… Bufffff, que gustazo.

Acabamos todos borrachos de sexo y de placer. Fue una pequeña orgía muy gratificante para los cinco y decidimos repetirla otro día. Acabamos como tontos riendo y alabando los atributos de cada uno… Que si las tetas de Rosa, que si le coñete y el culo de Eva, que si la manera de follar de Andrés, que si las comidas de Toni, que si mi polla y su tamaño… En fin… Todos contentos y felices por realizar una genial y pequeña orgía.

Nos fuimos a dormir a nuestras casas y Eva y Toni me dieron su teléfono para llamarnos y quedar cuando nos apeteciera. Andrés nos amenazó en que si no los avisábamos a ellos, en un descuido encularía a Toni o a mí en un próximo encuentro a lo que todos nos reímos. La noche fue perfecta para todos.

Espero que os haya gustado lectores. Me gustaría recibir comentarios. De que os ha parecido mi relato y de si habéis necesitado pajearos o hacer dedito leyendo mi historia.

Autor: Santi

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Escrito por Marqueze

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Un comentario

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  1. Coño, Santi… Tengo que decirte que me hice tremenda paja leyendo tu relato. Lo mejor es que me corrí justo cuando tu lo hiciste en el relato!!! Buen relato y buena paja!!!

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