AMANTES, HERMANOS

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Hacía un montón que no veía a mi hermana, hasta que tuve la oportunidad en un viaje de trabajo. Desde que se casó se fue a vivir con su marido en Milán donde él trabaja en una empresa de automoción como responsable del departamento de compras.

Cuando les dije que iba a estar unos días ya que tenía unas reuniones allí mismo no me dejó ir a un hotel, y eso que estaba pagado por la empresa. Llegué al aeropuerto de Malpensa a eso de las 18 hrs y me estaba esperando, lo recuerdo perfectamente cuando le vi me llevé una grata alegría, estaba mejor que nunca. Una falda entallada hasta las rodillas pero con una abertura al lado donde enseñaba el muslo cuando se movía y una camiseta de firma donde se le notaban sus abultados pechos. Nos abrazamos y nos dimos un par de besos en la cara, tengo que decir que cuando se me arrimó noté esos pechos aplastarse en mi tórax y sus labios carnosos más que besar acariciaba, me gustó pero enseguida deseché la idea de verla como mujer, al fin y al cabo era mi hermana.

Fuimos hablando hacia el aparcamiento de cómo estaba todo su familia y demás -bueno Pedro se va unos días fuera, es una pena que coincidiera así, y tu sobrina esta hecha una mujercita que se las disputan- eso es que sale a la madre le dije.- anda… anda no seas tan pelota jajajaja. Nos metimos en el coche y no pude dejar de ver su muslo desnudo que salían por la raja de la falda y que se movía cada vez que tocaba el embrague o el freno, casi no le sacaba la vista estaba como hipnotizado mientras hablábamos.

El piso en la entrada era ya la salita y comedor constaban de tres habitaciones dos de ellas tenían comunicación con un patio interior como una especie de balcón donde tenia la lavadora y algunos cachivaches, el del matrimonio más amplio daba a la calle y un cuarto de baño.

Me enseñó la casa, -mira esta habitación es de la niña aquí donde tiene el ordenador y su vida, se te mete aquí se encierra y hala ya no hay más niña jajaja, – es normal le dije ya tiene sus añitos y quiere algo de intimidad,- si la verdad ya tiene 18 años y no es por que yo lo diga, pero esta preciosa, no es cariño de madre solamente jajaja. Estás sudando, si quieres ponte cómodo y date una ducha, yo voy a darme otra para sacar el calor, no soporto la ropa que se me pegue al cuerpo, cuando venga tu cuñado y tu sobrina, que la fue a recoger que estaba pasando unos días en casa de una amiga en las afueras, salimos a que conozcas un poco esto y vamos a cenar, no hace falta que os preocupéis por mi, mañana lunes ya tengo la primera reunión, voy a estar 4 días, -pues mira, tu cuñado mañana a primera hora tiene que coger el avión así que lo voy a llevar, ya tiene la maleta preparada y todo.

Puse la ropa que iba a cambiar encima de la cama y me fui a la ducha, no se si por el calor o el viaje o lo que fuese que estaba medio empalmado, cuando me estaba metiendo en la bañera se abrió la puerta, fue tan de repente que no me dio tiempo a ocultarme, allí estaba ella con unas braguitas en la mano y un vestido de andar por casa suelto que se notaba que no llevaba sujetador y un poco por encima de las rodillas, los ojos de mi hermana fueron a parar a mi miembro que empezaba tomar su máximo tamaño,- huuy perdona, perdona, se retiró de golpe -no sabia que estabas aquí, -yo también iba a ducharme me dio un poco de reparo- tranquila no pasa nada mujer

Me empalmé completamente y me entró ganas de hacerme una paja pero me aguanté, le metí agua fría y me bajó mi calentura. Cuando estaba colocando la ropa llegó a mi habitación, -¿te ayudo a colocar la ropa? Después me voy a duchar, -mira, arrima esta ropa para un lado y colocas la tuya en el armario, estaba viendo su figura. sus caderas resaltaban al ceñirse su corto vestido, al subir sus brazos para retirar algo de armario su vestido subió un poco y vi sus bonitas y bien torneadas piernas.

Quedé viéndola por un momento con deseo, la maleta la tenia encima de la cama, se puso al otro lad

o para ayudarme, al levantar la vista y como estaba inclinada pude ver los pechos preciosos de mi hermana desnudos colgando, tenia una vista perfecta a través del escote de su vestido, esa vista me impactó, mis ojos parecían salirse de su órbita, joder que es tu hermana dije para mí pero ni con esas, en ese momento era una hembra muy apetecible y esa vista me cautivaba, el suave vaivén de sus senos al moverse, seguimos sacando alguna cosa de la maleta mientras mi cuello sin querer se me alargaba para ver mejor. en uno de estos movimientos y al bajarse un poco más le miré más abajo del vientre, pude observar unas braguitas blancas, quiso decirme sin palabras que se había dado cuenta de ello, me miró y se miró sus pechos para dar a entender y como para saber a donde estaba mirando y se sonrío, los colores me vinieron a la cara aparté la vista de ella rápidamente.- que no te de vergüenza hombre, a mi no me da somos hermanos y no pasa nada por que me veas, no dije nada, pero se recreó aún más con ello y trató de enseñar todo lo que pudo.

Terminamos de colocar todo y se fue a la ducha, yo estaba muy caliente. Por mi cabeza pasaba imágenes que si yo entraba en el cuarto de baño que podía pasar, saqué la polla fuera y me la empecé a menear pensando en ello, sigilosamente me fui llegando hasta la puerta del baño meneándola, no quería entrar sin embargo quería estar cerca de ella mientras me pajeaba, arrimé una oreja a la puerta se escuchaba el caer del agua, mi mano se movía por mi polla dándome placer, allí mismo me bajé los pantalones para seguir, unos quejidos entrecortados se confundían con el sonido del agua al caer, le di con más rapidez hasta que sin darme cuenta y sin poderlo remediar salió disparada mi leche contra la puerta del baño, la limpié con el pañuelo y me volví para mi habitación, pensando que era una tontería lo que había hecho.

Al poco rato llegó mi cuñado con mi sobrina, no me había engañado, era una adolescente preciosa, melena, ojos claros y un cuerpazo lleno de curvas. Nos saludamos todos ella me dio un beso y un abrazo en el que pude notar sus pechos grandes y al mismo tiempo duros contra mi tórax.- ya era hora, dijo mi hermana, venga que tenemos que salir a cenar y que conozca esto un poco, me hermana se había puesto unos pantalones ajustados y una blusita entallada que la quedaba de miedo, se sabia de quien mi sobrina había heredado su cuerpo.

Cuando íbamos por la calle camino del restaurante mi, mi sobrina se agarró a mi brazo y lo trajo hacia su cuerpo, sin malicia iba muy contenta hacia un montón de tiempo que no nos veíamos, mi brazo estaba completamente en contacto con su cuerpo notaba sus pecho duro que aplastaba mi brazo notaba todos sus matices., dureza, turgencia, su cuerpo desprendiendo calor y su perfume, un perfume dulce a mujer.

Mi hermana estuvo toda la noche con gestos y movimientos provocativos y miradas muy insinuantes hacía mí cuando yo la veía estaba jugando un poco conmigo se pasaba un dedo por un pezón que ya los tenia completamente duros haciéndose la distraída, trataba de hacer todo eso cuando nadie se fijaba pero eso me estaba poniendo malo me entraba ganas de abalanzarme sobre ella y follarla toda, se bebió bastante esa noche cenamos con cava y terminó por subírsenos un poco la a cabeza. Cuando salimos mi cuñado iba delante y mi sobrina y yo detrás, no podía dejar de ver el culito de mi hermana y los contoneos provocativos de sus caderas, cada vez me estaba poniendo peor.

Antes de irnos para la cama me puse a ver la televisión, mi cuñado estuvo un poco de tiempo pero como tenia que levantarse temprano se fue para la cama, al poco rato llegó mi hermana vestida con una batita corta y se puso delante a ver la televisión y charlar, al doblar las piernas quedaron sus nalgas preciosas al descubierto delante mío, ella siguió viendo la tele como si nada y charlando conmigo, yo hacia que no me fijaba pero no podía dejar de verle para sus piernas, pude ver en varias ocasiones como retiraba poco a poco la bata, debajo apareció un camisón rosa muy cortito, al estar sentada apenas le cubría nada mostrando sus precioso muslos por completo, solo el cruce de sus piernas impedía que le pudiera ver su braguita o lo que tuviera- ¿y que tal todo por allí?, me dijo,- de momento todo bien-¿Qué tal tu sobrina? Se moría de ganas por verte, eres su tío querido- la verdad que siempre nos

llevamos muy bien, y como creció, si la veo en otro sitio ni cuenta me daría que es mi sobrina- la verdad que esta preciosa dijo ella, andan los jovencitos detrás de ella como locos jajaja, ahora se metió en su cuarto y conectada al ordenador- bueno es normal a esa edad les gusta estar por Internet y conocer gente y todo eso, pero tú también estas muy guapa, sonrió – gracias.

Continuamos charlando al cabo de un rato, descruzó las piernas y vi perfectamente su pubis marrón claro y bien cuidado completamente desnudo delate mío, me empalmé de golpe, me estaba provocando y yo poniéndome como una moto, fue separando poco a poco sus piernas hasta que pude ver la raja del conejito, estuvo así tiempo con las piernas abiertas y recostada en el sofá, ya no podía retirar mi vista de su conejito y no me importaba que se diera cuenta estaba completamente hipnotizado, me dejó ver todo lo que quise, al cabo de un rato se levantó – me voy hacer un te me dijo¿ quieres algo para ti? – no gracias, al levantarse separó por completo sus piernas y su coño quedó completamente a mi vista, pubis cortito dejaba ver sus labios sonrosados y brillantes y sus pliegues vaginales. Me tuve que contener para no abalanzarme como un loco y violarla ahí mismo.

Aproveché que no estaba y desabroché la bragueta, saqué la cabeza de la polla, me la toqué y la meneé un poco, la tenía completamente dura y estaba mojada por el líquido preseminal, estaba tan caliente que también quería jugar a lo mismo y deseaba que me la viera, cuando la escuché llegar, me saqué la camisa por fuera y la oculté, pero claro era imposible no ver el bulto que hacía, perecía una tienda de campaña, cuando volvió y cerró un poco la puerta, al ser de cristalitos se podía ver perfectamente lo que pasaba dentro, pero no lo de fuera, ya que estaba el pasillo a oscuras.- la voy a cerrar un poco no vaya ser que despertemos a alguien con la televisión dijo, pasó delante de mí y pude observar mejor sus preciosos muslos morenos y bien torneados como quedaban al descubierto por el vaivén de su delgado camisón un leve perfume a hembra pareció llegarme lo que me hizo inspirar con toda la fuerza de mis pulmones para saborearlo, no solo me fijé en sus muslos sino en sus pechos, unos pechos separados y levantados donde el camisón resbalaba con gracia resaltando aún más sus dos montañitas, .-vaya no están echando nada dijo, bajó el sonido del televisor y puso un cd se puso delante, me preguntó cosas y hablamos algo, ella no hacía más que sonreír con tanta gracia que parecía deliciosa y deseable.

Había puesto el bolero de Rabel y empezaba a sonar los primeros acordes, sus piernas se fueron abriendo nuevamente casi al compás de la música para mostrar su feminidad, al cabo de un rato se dio cuenta de mi bulto y quedó con la vista clavada en el, no le importó que yo me diera cuenta, es más lo hizo con tal descaro para que yo lo notara se sonrió aún más con la vista en el, y después en mis ojos para verme mi reacción siguió con una sonrisa de pícara, hablábamos de cosas sin importancia, tengo que admitir que yo casi no podía ni articular palabra las palabra no fluían parecía que mi vocabulario solo quedaban un par de palabras y le contestaba sin enlazar más de una palabra seguida a lo que ella se sonreía por que sabia que mi cabeza estaba pensando en ella y su coño, yo hacia que no me enteraba y miraba al televisor pero notaba su vista en mi sexo, así que como distraídamente fui retirando la camisa hasta que quedó completamente al descubierto, tiesa y mirando hacia arriba, me encantó la sensación de libertad de mi miembro y que mi hermana me la estuviera viendo fue algo indescriptible.

Esos pechos abundantes y preciosos se notaban por debajo del camisón, con los dedos se los pellizcó un poco y dos pezones duros emergieron de la tela. Su cortito camisón ya lo tenía a la altura de su pubis por lo que le veía las piernas y hasta la barriguita, con sus piernas abiertas viéndose sus rosados y brillantes labios vaginales yo estaba muy caliente y ella igual, desabroché el pantalón y saqué la artillería al completo mostrando hasta los huevos. Sus largos dedos empezaron a recorrer muy despacito su pubis jugueteando con sus pelillos yo estaba loco y deseaba que se los metiera dentro de una vez, la música seguía sonando

esa música sensual que poco a poco va creciendo en intensidad así como mis ganas y sus movimientos, un dedo llegó hasta su rajita y lo pasó de arriba a bajo sin pararse, cuando llegó al nacimiento de su rajita y donde empieza el pubis con un dedo lo apretó hacia dentro jugueteando y con unos pequeños movimientos pero rápidos lo aprisionó varias veces con su dedo emitió un pequeño suspiro, uuff y abrió aún más sus piernas, yo agarré mi polla y le pegué tres meneos lo cual se me puso más dura y roja aún.

Los dos seguimos con el juego durante un tiempo, no nos decíamos nada y sin embargo poco a poco estábamos haciendo algo que ni en sueño lo hubiéramos pensado, o por lo menos por mi parte, poco a poco nos estábamos abriendo más sin darnos vergüenza y es que no hay nada que desinhiba más que el sexo. Sin darme cuenta mi mano estaba jugando con mi polla y pajeandome como si no hubiera nada delante, ni mi hermana si no a un coño y unas tetas, sus dedos se fueron sumergiendo poco a poco en su sexo, su dedo índice bajaba y subía por su rajita y terminaba perdiéndose dentro con movimientos rápidos lo metía una y otra vez, sus ojos los cerraba y solo los abria para ver mi polla y mi mano como bajaba y subía por todo mi mástil, con la mano libre levantó su camisón hasta el cuello para enseñar sus redondos y lindos pechos, los tenía morenitos se notaba que le gustaba tomar el sol sin nada y tenia cuerpo como para ello, todo su cuerpo quedó al desnudo tumbado en el sofá, tenía aún una figura preciosa y lo que me ponía más cachondo aún era su calentura y que no le importaban enseñármelo, su mano sujetaba una teta la estrujaba entre sus dedos pellizcaba el pezón, la levantaba mientras su lengua la buscaba con deleite, de su boca salida un hilillo de baba que le mojaba el pecho, tanto que la poco rato el hilillo ya iba por su cuerpo hacia abajo como de un pequeño riachuelo se tratase.

Sus manos se hicieron más nerviosas buscaba el placer sin importarle que la estuviera viendo, sus ojos entreabiertos dejaban salir un pequeño brillo de placer y deseo que la hacia aún, si cabe, más deseable, como llegamos a esa situación ni yo mismo puedo decirlo, pero fue pasando tan rápido que ni cuenta nos dimos hasta estar uno delante del otro tocándonos sin importar nada, yo seguía masturbándome mientras veía su cuerpo como vibraba a su mismo contacto.

La lengua la movía en todas direcciones por la comisura de los labios mojándolos por completo, su dedo índice entraba y salía cada vez con mayor rapidez de su coñito, la respiración se volvió más agitada levantó una pierna apoyando el pie encima del sofá mientras la otra quedaba en el suelo completamente abierta de piernas, un precioso triangulo dibujaba desde sus caderas hasta el final donde estaba el chocho, acabando en algo redondeado en medio de sus muslos, esos muslos guardianes de su tesoro se abrían una preciosidad deseable para cualquier hombre un delicado y riquísimo coño al descubierto abriéndose entre sus labios sonrosados y carnosos, un bultito arriba con un agujerito en el medio sobresalía de su raja y donde le daba mayor movimiento moviéndolo para todos lados y apretándolo en ocasiones lo pellizcaba hasta hacer salir de su boca exclamaciones de puro placer – aaah aahhhh, ooooh…

Sus susurros eran muy bajos apenas se escuchaban, pero yo los sentía y me penetraban en el cerebro como si los gritara a los cuatro vientos, sus dedos y sus muslos estaban mojados dejó de tocarse el coño para meter el índice en un principio y después tres dedos más en su boca los chupaba y lamía saboreando su néctar, los bajó y fue metiendo dos dedos en el coño y después casi toda la mano mientras con la otra se tocaba su bultito, yo seguía pajeandome pero trataba de no correrme quería seguir disfrutando, en más de una ocasión tuve que parar para no reventar y que saliese mi semen disparado hacia ella, sus caderas empezaron a moverse al mismo tiempo que las notas del bolero iba cogiendo mayor ritmo y sensualidad, sus ojos se cerraron por completo levantó las caderas mientras su mano la metía lo más al fondo que pudo y la movió con mayor rapidez.- aaaaaah, yaaaa, yaaaa, aaaaah, uuuuuuf, emitió un oooooooooooh muy largo, vi como se mordía el labio para no gritar, se estaba corriendo, bajó las ca

dera y quedó pajeándose ya muy despacio, mientras su lengua recorría sus labios.

No aguante más, me levanté y me dirigí hacia ella, sus ojos quedaron abiertos como platos y llenos de deseo, me miraban a los míos pidiéndome placer, me veía como avanzaba hacia ella con la polla tiesa, estábamos fuera nuestro y ni pensábamos que había más personas en la casa, al llegar a ella sin decir ni una palabra la agarré con fuerza y de golpe por sus piernas atrayéndolas hacía mí levantándolas separándolas todo lo que pude – Ho, Ho, no, nooooooo, ¿que haces? decía ¿Qué me vas hacer? Pero sus manos se aferraban a las mías y su cuerpo se dejaba ir a mi voluntad, sus caderas quedaron en el aire solo apoyada por su espalda en el sofá estaba completamente abierta mostrando el pubis y una rajita que se mostraba muy rica al final se le veía el agujerito del culo, tenia todo el sexo a mi disposición, estaba completamente acostada, sus piernas por encima de su cuerpo y del sofá que no le dejaba hacer ni un simple movimiento, mis brazos sujetaban sus muslos – nooo, nooo cielo estamos locos decía susurrando, vas a follar a tu hermanita, sujeté sus muslo con los míos para que siguiera en esa misma posición, dejé caer por completo mi pantalón y mi polla tocó su vientre tibio, mis manos se fueron a sus pechos, pude notar como aún los tenía duros, se los apreté con ganas mientras mi boca se fundió en la suya como un loco mi lengua recorrió su dulzura – métemela no aguanto más métemela por favor.

Mis manos se fueron para sus caderas, seguí levantándolas todo lo que pude mientras me movía para meterla dentro de su coño muy mojado, la humedad le llegaba por todos lados, un liquido transparente y muy suave la rodeaba, rozaba su rajita de arriba abajo con la cabeza de la polla mientras ella se mordía los labios de placer para evitar gritar, en un momento entro de golpe- aaaaaah, aaaaaah, siiiiiii, siiiii cariño hazme tuya, oooooooh, susurraba muy bajito mientras me mordía la oreja, se la clavé hasta el fondo, me empecé a mover embistiendo cada vez con más fuerza y rapidez, todo su cuerpo se movía con cada una de mis embestidas, la cadencia de las notas musicales cada vez más rápidas, la desnudé por completo sin parar de follarla, que locura si alguien nos llega a ver, pero en ese momento no éramos dueños de nosotros mismos- mi vida mi vida que rico aaah que rico, uuf, uuf, sigue así, así, sus pechos se movían para todos lados – me voy me, uuuuf me meeeee voy, no pares, no pareees, dame máaas, máaaas, ya, yaaaa, sentí sus uñas en mis nalgas clavarse con fuerza mientras tenia más de un orgasmo, parecía que no paraba de correrse, sus piernas como de una tenaza se tratara rodearon mi cuerpo apretándome más hacia el suyo, una oleada de placer inundó mi cuerpo, el bolero llegó a su punto álgido al igual que yo, mi polla se hinchó saliendo el esperma caliente almacenado en mi interior, clavé toda mi polla en su interior llenándola de leche – la noto, la noto dentro, el esperma se esparcía por el interior de su vagina, dámela toda, toda, hasta la última gota, aaaaah, aaaah que calentita y rica, aaaaah, aaaah, nos convulsionamos nos apretamos quedamos durante unos segundo quietos con los cuerpos sudorosos, escuchando los últimos acordes besándonos y comiéndonos a besos, bajó las piernas, le di un buen morreo y me retiré, de su coñito salía un pequeño reguero de semen, no puede evitar bajar y besárselo así como estaba lleno de semen, mojando mis labios de mi semen y sus líquidos.

Me senté a su lado le di mi boca y me la limpió con su lengua,- menuda le que hemos hecho, somos hermanos dije- ¿después de haber sido tuya te arrepientes? me dijo ella un poco sorprendida, le abracé su cuerpo desnudo -no mujer no es eso, solo que estoy un poco confundido, le di un beso en la boca, pero me encantó cielo.

Autor: Kike kgatopardo (arroba) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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