AMOR PROHIBIDO

En ese tiempo yo tenía 16 años estudiaba la secundaria y por las tardes ayudaba a una hermana de mi madre a atender su tienda de abarrotes que estaba a un costado de la casa de la abuela, siempre que salía de trabajar mi abuela mandaba conmigo algunos enseres o postres para mi madre y otra tía que se llama (Tina) que vivía a unas calles de mi casa. La tía Tina era una mujer de unos 25 años que era madre soltera y vivía sola con mi primo que era un bebé y ella a su vez cada vez que iba a trabajar me encargaba algunas cosas para la abuela por lo cual, continuamente la veía y nos llevabamos muy bien, siempre decía: eres muy independiente a tu edad mira, ya trabajas.

Un sábado por la noche al salir del trabajo, me robé de la tienda unas cervezas para ir a tomar con los amigos, eran botellitas de vidrio en paquete de 6 las puse en mi mochila. Y como de costumbre pasé a casa de la tía TINA a dejarle sus encargos cuando llegué a su casa le pedí permiso para ir al baño cosa que ella sin querer abrió mi mochila para sacar su encargo y me encontró las cervezas, en un principio me sermoneó y me dijo que a mi edad no estaba bien que hiciera eso y además le confesé que las había tomado de la tienda sin permiso, la tía Tina, muy consciente y siempre muy buena conmigo me llamó la atención, habló conmigo pero no me quitó las cervezas y tampoco le dijo a nadie acerca de eso. Ella era una mujer muy bella, blanca y se pintaba el cabello de rojo era muy moderna en su forma de vestir, de ojos claros y tenía un cuerpo muy hermoso entre los primos siempre decíamos que la tía Tina era una belleza.

Después de aquel día , le tuve mayor confianza a la tía Tina y más aún le tomé cierto cariño especial era como mi cómplice y siempre que me pedía un favor o necesitaba algo yo la ayudaba gustoso que además me recompensaba con algunas monedas. Un día le habló por teléfono a mi madre pidiéndole que fuera yo a ayudarle a pintar su casa, y así empezó nuestra bella aventura. Su casa era de dos pisos y como yo estudiaba solo podía ir unas horas por la tarde, desde el primer día todo fue fantástico ya que me dejaba tomar una o dos cervezas que ella compraba mientras pintábamos la casa, ella usaba unos pantaloncillos cortos y entallados con una camiseta igual de entallada que dejaban ver su figura bella y hermosa, entre tantas cosas que hablábamos, yo le preguntaba por que vivía sola y ella siempre dijo: Que el vivir solo era lo mejor ya que podrías gobernarte tu mismo y así poder decidir cualquier cosa. Así fuimos cultivando una amistad y una confianza muy gratificante para mi por que era mi confesora, mi cómplice , era una amiga a la cual le contaba todo, le decía que ya había fumado por primera vez yerba y me sermoneaba pero me daba consejos.

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Escrito por Marqueze

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