Aura y Cinthya.

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“Aún no sé como pasó, que fue lo que me animo a hacer lo que hice, tal vez el cambio de nivel de secundaria a nivel preparatoriano o tal vez la ruptura con mi novio al que más he querido, y el vacío que este dejó no solo en mi vida si es que me entienden…jijijiji….”

Bueno comenzando de lleno, les diré que soy una chica de 18 años que estudia la preparatoria en el plantel 9 de la UNAM en el DF, soy muy normal, pero lo que más me caracteriza son mis prominentes encantos superiores que a cualquiera le parece que estoy amamantando a un regimiento, tengo un color moreno bien definido y hasta eso tengo bastante pegue. Pues bien cómo les decía había cortado con mi novio y su partida me dejó un tremendo hueco emocional y pepal (o sea de pepa) aunque sí lo quería, como no querer ese tremendo… sentido de humor y.. Otras cosas. Cuando entré en la preparatoria ya sabía cosas sobre el sexo, pero no todas las que llegaría a conocer. Me tocó el turno vespertino un turno muy lindo debido a la oscuridad q se hacía en el campo y una sección de la escuela que quedaba virtualmente y excitantemente sola. El primer día de clases, pensé que sería un año más pero estaba equivocada. Al segundo día conocí a una blanca y tímida chica llamada Aura, era como un bebé en medio de lobos y creí que era bastante insulsa y tonta, por lo cual creí yo, que estaba lista para que yo le hiciera la vida de cuadritos. Pasaron las semanas y el grupo de mis amigas decidieron entablar amistad con la insulsa chica a mi me pareció que lo hacían para tener alguien con quien entretenerse, cual sería mi sorpresa que el grupo de mis amigas se fue desintegrando por cambios de turno o de salón y al final me quedé sola con esta singular chava, al cabo de más semanas nos hicimos muy amigas, nos conocíamos muy bien, demasiado diría yo, y era algo que me asustaba pero extrañamente me calentaba, no voy a decir que nunca me había fijada en una mujer pues es falso, debido a que en cada oportunidad les veía que los pechos a las pacientes de mi madre, que es doctora con su consultorio en mi casa, cuando se cambiaban y necesitaban ser oscultadas, o a la muchacha que hacía el aseo: Marce, con quien Aura y yo vivimos algunas otras experiencias (pero eso será en otro relato).

Bueno en lo que iba, me empezaba a excitar la sola presencia de Aura y creo que a ella también le excitaba mi compañía. Nuestra amistad se fortaleció cuando por primera vez ella se quedó en mi casa, fue muy mágico, pero las otras visitas fueron más reveladoras. En las siguientes veces, hablábamos sobre ropa, moda, actores, la escuela, maestros, maestras, hombres y sobre sexo. Ella me pregunto que si era virgen a lo que yo contesté que no, al preguntarle yo a ella, ella respondió que no sabía, pues había tenido relaciones con otra mujer ella esperó que mi reacción fuera de rechazo más sin embargo mi reacción fue de curiosidad, la cuestioné de cómo había sido y que había sentido, ella empezó su relato, contándome que había sido con una amiga muy mayor que ella y así siguió, a cada palabra, mi chocha se expandía y contraía, mi interior parecía que vomitaba mis primeros jugos, que parecían mejor dicho, mis jugos de una brutal venida, ella se dio cuenta y hacía su relato más pausado, usaba jadeos y las palabras obscenas de su amiga, lo hacía con una sola intención: excitarme y lo estaba logrando la muy perra. Al finalizar su relato intercambiamos opiniones y recibió mi apoyo y comprensión, los días pasaron y nuestra amistad era más fuerte que nunca.

Cierto día, un wey de la prepa llamado Abraham, organizó una fiesta en la que lo que más abundaba era el alcohol, los cigarrillos, las drogas y algunas parejas saciando sus deseos sexuales, y todo esto sin la presencia de sus padres, Aura y yo pertenecíamos al grupo de amigos de este tipo el cual a nuestro parecer era un gran amigo bastante extrovertido y muy sagaz en esto del sexo. La fiesta continúo, las bebidas aumentaron y nuestra embriaguez también. La plática se tornó a lo sexual y el anfitrión hizo una pregunta a todas las damas, la cual me dejó una gran duda y curiosidad, él cuestionó que si en nuestra vagina cabría una caguama (es un envase de v

idrio de cerveza de litro, muy gruesa de la base) todas nos quedamos pasmadas, pero yo no solo pasmada, sino excitada y muy jariosa. Todos los presentes nos quedamos a dormir, éramos unos 7, 3 hombres, 3 mujeres y el anfitrión. Platicando Aura y yo en la recamara que nos tocó nos cuestionamos sobre la masturbación y pensamos si sería posible que entrara una caguama en nuestro interior, a lo que el anfitrión que oyó nuestra plática contestó, con la pedes encima que por qué no lo intentábamos juntas, ambas lo sacamos de nuestro cuarto, prestado opero nuestro y lo llevamos al suyo. El cuarto en el que nos quedamos era del anfitrión y tenía varias revistas porno, y en una de ellas, habían 2 mujeres que se metían una caguama, nuestra excitación subió tanto que Aura me propuso intentarlo, después de 2 seg. le dije que sí, y que lo único que deseaba era hacerle el amor sin tregua ni pausa, me le abalancé y ella comenzó a besarme con tal pasión que mi vagina estaba tan abierta hasta para que un elefante me penetrara sin compasión. En la habitación habían unas caguamas las cuales decidimos usar. Empezamos a desnudarnos lentamente, descubriendo nuestras formas, acariciando cada parte y besándonos todo el cuerpo, de repente ella bajo a mi entrada delantera la cual tengo bien depilada y comenzó a hacerme el cunnilingus más delicioso de toda mi existencia, era el cielo la gloria y todo lo demás, empecé a convulsionar debido al orgasmo que esta cabrona me estaba provocando. Después de venirme como una gran puta, decidí agradecerle y le empecé a comer y lamer el culo, esa combinación entre lo prohibido y lo sucio me puso más caliente que nunca, decidí introducirle un dedo, lo cual ella agradeció, agarrándome una de mis grandes tetas, le seguí con otro dedo, y luego un tercero, Aura estaba loca del placer y mientras me tocaba una teta con una mano, con la otra se hacía una auto exploración en el coño. Estaba tan dilatada del ano que creí que le cabría una caguama, y pues decidí comprobarlo, así que le introduje la parte más delgada para proseguir con la base, increíblemente su cavidad trasera la recibió con glotonería y de repente, me dijo: – Hay cabrona eres una hija de la chingada me has hecho ponerme como una vil perra en celo- terminado de decir esto la tímida niña que yo creía, se convirtió en una bomba sexual de sadomasoquismo. Con la caguama metida entre las nalgas, me tumbó en la cama y comenzó a morderme las tetas con tal voracidad que aún conservo el dolor, me metió un dedo en mi coño, para después darse camino y meter su mano entera y después una caguama así como le había propuesto, esta pendeja me estaba haciendo delirar del placer y no solo delirar sino vaciarme como manguera, literalmente estaba vomitando excitación. Después de eso y ambas con las caguamas entre las piernas, ella por detrás y yo por delante, empezó a

NOTA: Todos los nombres son ficticios y Aura y yo tenemos más aventuras que hemos vivido aventuras más calientes que esta. La saga sexual continuará…

Autor: Carolina_sx

carolina_sx ( arroba ) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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