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  • Sucedio en casa de asistencia en Monterrey México

    Él se apresuro y se recostó a mi lado dándome la espalda, por lo que me puso sus nalguitas cerca de mi pene, era mi primera vez que estaba con un gay por lo que no lo podía creer, no sabia que hacer, entonces rápido puse un dedo en su ano y empece a frotarlo circularmente sobre su truza, el empezó a gemir, yo le decía susurrando que no gritara que podrían escucharnos, le seguí frotando mi dedo, él se retorcía a mi lado, eso me prendía ami cada vez más.