Aventura de una noche

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Estaba a punto de venirme, él se hincó colocando mis piernas alrededor de su cuello. Que manera de coger, que rico mete su verga en mi, ya no puedo más, voy a estallar, hizo que me viniera, él se salió de mi y empezó a jalársela tan rápido y acabó en un grito viniéndose sobre mis tetas que se las junté para que mojara las dos, se vino delicioso.

Me gustaría platicarte lo que me ocurrió cuando estaba mi pareja de viaje y yo me quedé sola 2 días en casa, él vino a trabajar y bueno, con tantos viajes de trabajo que tiene que hacer creo que tenía tarde o temprano de ocurrir algo así en nuestra relación.

Nosotros somos una pareja normal por decirlo así; desde hace 5 años con una separación en nuestra relación.

El tiene 25 años y yo 23, él de repente tiene locas ideas, pero creo que soy yo quien más desenfrenada ha sido durante este tiempo, que al mismo tiempo que sostengo una relación con él, lo he hecho con otros chicos, algunas veces le he hecho participe de ellas solo contándole. A él le gusta tener una mujer como yo que es caliente por naturaleza. Entre nuestras locuras hemos hecho tríos, pero esta vez fue diferente.

En la ciudad donde vivimos actualmente no hay tantos clubs, así que es un poco difícil contactar chicos, para que participen de nuestras aventuras sexuales. En uno de los pocos clubs de la ciudad le echamos el ojo a un muchacho que no tenía la facha de ser tan depravado, ups que horror, cuando lo vimos ya de cerca resultó ser el novio de mi mejor amiga.

A mi no me terminaba de convencer así que todo quedó ahí, solo en plática, entre mi pareja y yo, imagínate si se enterara mi mejor amiga de esto, moriría de la pena. Pero pues no perdimos tiempo, platicamos con él y le propusimos que participara de nuestro trío…él aceptó, mi galán y yo siempre estamos de acuerdo con quien vamos a estar, pero esta vez mi pareja tuvo que irse de viaje de imprevisto y yo no lo pude acompañar, creí que nuestro trío terminaría… Pero al día siguiente él me llamó. Si el novio de mi amiga, que es muy amable, me dijo que podía estar con él sin importar si estaba mi novio o no, al fin que no tenía nada que hacer y que mi mejor amiga para rematar también estaba de viaje.

Mientras, mi pareja estaba de viaje algunos días. El novio de mi amiga llamó por la noche, un poco tarde, diciéndome que tenía problemas que quería platicar. Ahí me di cuenta que no le era indiferente, que solo era un pretexto, fue a mi casa, platicamos y platicamos por horas, a las tantas horas casi me besa; yo no dije nada.

Se ponía un poco complicado el asunto. A mi ya no me parecía tan indiferente, y yo también empecé a coquetearle un poco. Al día siguiente me invitó a tomar unas copas a un bar, yo estaba un poco cansada pero al final terminé aceptando y aquí empezó todo. El brindaba conmigo y me veía con un toque de malícia, un poco pícaro que a mi me estaba poniendo nerviosa. Marcy, mi amiga, creo que ni se imaginaba lo que estaba pasando a su alrededor con nosotros, ella estaba lejos, al igual que mi novio.

Así pasaron un par de horas y circularon por nuestra mesa tres botellas de vino blanco, yo ya me sentía un poco mareada, regularmente no paso de cuatro copas pero esta vez el vino era buenísimo y la compañía mejor, empezaba a sentir cierto cosquilleo por todo el cuerpo; fui al baño y ya me sentía un poco pasada de copas, así que se me ocurrió refrescarme un poco poniéndome agua helada en el cuello, cuando sonó la puerta del baño y abrí.

Era el novio de mi amiga, a quien llamaré Gabriel, que me estaba apurando para irnos, yo salí de inmediato, pero cuando estuve cerca de él bastó para que me besara; mi primera reacción fue separarme, pero enseguida lo volvió a intentar y ya fue demasiado para mis fuerzas así que le correspondí, me dijo que lo esperara en mi casa, que solo iba a dejar a su primo que estaba en el bar y regresaba.

Ya en mi casa solo me dio tiempo de ponerme un poco cómoda: me puse algo corto, pensando de qué manera lo podía excitar más; esta vez era diferente, en un club conoces a las personas casi desnudas y esto no era así, yo ya traía un toque de más malicia; la verdad él es mucho mayor que yo, tiene 33 años y yo tengo 23. Me sentía tan excitada, era como una fantasía para mi estar con un hombre más experto…

Tocó el timbre y allí estaba él, sentí cosquillas en todo el cuerpo, por lo visto él no deseba parder tiempo, me llevó a la habitación y me tumbó en la cama, se puso sobre mi dejando caer todo su peso, yo sentía su verga y cada vez estaba más caliente, me sentía incluso impaciente por que me penetrara, seguíamos besándonos y cachondeándonos, me quitó la camisetita dejando al descubierto mis tetas, se las quería comer todas, iba de una a otra rápidamente parando mis pezones de inmediato y calentándome cada vez más.

Yo le agarraba las nalgas apretándolo contra mi, poco a poco fui desvistiéndolo él seguía recorriendo mi cuerpo, ya me había dejado desnuda, comenzó a acariciarme entre las piernas yo se las fui abriendo cada vez más; estaba tan caliente que quería estallar, me tocaba tan rico, sus dedos eran muy ágiles, hacían que me mojara más, y yo gemía de placer, quería su verga, lo quería a él dentro de mi…

Me puso boca abajo alzándome las nalgas para comenzar a chuparme, sentía su lengua por todas partes, haciéndome que yo me moviera junto con su lengua, que rico me chupó, yo seguía deseando su verga así que me senté en la orilla de la cama y lo puse frente a mi para comerme entera su verga, él se puso tan caliente, le gustaba como lo hacía, éel empujaba mi cabeza para que cada vez me la comiera más, estaba toda en mi boca, le agarraba los testiculos y las nalgas, estaba a punto de venirse en mi boca pero se contuvo.

Me empujó otra vez a la cama yo le abrí las piernas para que viera lo que tenía entre ellas, no lo pensó más y se dejó caer sobre mi para penetrarme de un jalón, yo lo sentí tan adentro, sus testiculos pegaban en mi con su entrar y salir, empecé a gemir más fuerte, él lo hacía cada vez más rápido, sentía su verga dura, grande como entraba y se clavaba más fuerte cuando regresaba, qué placer, que caliente estaba, nos comíamos a besos, yo empujaba mi cadera contra él, estaba a punto de venirme, él se hincó colocando mis piernas alrededor de su cuello…

¡Que manera de coger!, que rico mete su verga en mí, ya no puedo más, me quiero venir, voy a estallar, no pares le decía, hasta que hizo que me viniera, él se salió de mi y empezó a jalársela tan rápido y fuerte que acabó en un grito viniéndose sobre mis tetas que se las junté para que mojara las dos, se vino delicioso… Me besó otra vez mientras se vestía, me dio un beso más de despedida.

Al día siguiente recordé mi noche de copas y en lo que había terminado, sólo pensaba cómo se lo confesaría a mi pareja; no sabía qué tal le caería la noticia, para mi era como una puesta de cuernos, era la primera vez que lo hacía con otro sin él. Cuando regresó quise platicarle de inmediato lo que había sucedido, él me escuchó detenidamente y muy comprensivo, solo me dijo ¿por que no me esperaste?

Ese día hicimos el amor como locos por horas, y me decía “cuéntame la historia otra vez”…

Comprendi que podía ser una mujer muy infiel y que mi novio gozaría cada vez que yo lo hiciera cornudo…aún más que compartiendo mi cama en un trío…ser infiel es lo que más le gustaba a él…

Autora: marianita_79

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Escrito por Marqueze

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