Belkis

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Belkis es mi prima, la que siempre me atendía en mis deseos sexuales y aun hoy me permite explorar nuevas situaciones de sexo

La verdad siempre he tenido muchas personas a las cuales agradecer mis experiencias sexuales, pero si alguien me ha ayudado a aprender muchas de ellas es a mi prima Belkis, si bien es cierto Jackeline me abrió mi deseo interminable por la mujer y me enseñó muchas cosas, mi prima Belkis ha sido además de la segunda mujer con la tuve sexo, el conejillo de indias de todos mis deseos y pensamientos sexuales, con ella si fue con quien aprendí a chupar su culo, siempre que tenía alguna duda de posee la buscaba a ella, le manifestaba mi intención y ella cumplía mis cometidos parecía ser una esclava de mis deseos. Con ella mis relaciones empezaron al poco tiempo de haber tenido mi primer gran orgasmo con la mucama, aún cuando Jacke no se había ido de casa, ya estaba yo teniendo sexo con Belkis, quiere decir en pocas palabras que fue el gran reemplazo de ella, y cosa que hizo y ha hecho muy bien, incluso creo que la ha superado. Belkis siempre ha sido 3 años menor que yo, quiere decir que para ese entonces tendría ella algunos 11 años de edad, al principio nuestros juegos eran consistentes en sexo oral y pasarle mi verga por la parte superior de su vagina. En alguna ocasión que visité su casa, nos entramos a su habitación para divertirnos con algunos juegos de vídeo, siempre eran la excusa; luego de un rato estaba yo chupando su conchita rosadita y que me parecía mucho más deliciosa, consecuencia de algunas conversaciones que había tenido con Jacke y a la excitación que tenía en el momento empecé Al cabo de un par de años, nos congratuló con su grata visita, era época decembrina; un día, como siempre era costumbre entró ella a mi cuarto para jugar cosa que la familia jamás vio con malos ojos, pues la verdad siempre nos habíamos criado cerca, como hermanos y jamás (al parecer de ellos) llegaríamos a intentar tener sexo entre nosotros, cosa en la que estaban tan convencidos como errados. Ella entró a mi habitación, había llegado un poco gordita, me parecía que estaba linda, comenzamos a jugar play, pero luego se vino lo de siempre, como en las últimas ocasiones apagamos las luces de mi cuarto, sólo quedaba encendido el televisor, y a medida que entramos en calor nos despojamos de nuestras vestimentas, para eso fecha tenía yo algún tiempo sin poseer a mujer alguna, pues ya Jacke no vivía con nosotros y no había estado con mujer alguna; nuestra intensid Al cabo de dos (2) semanas de estar Belkis en casa y de no tocarnos siquiera, un día cualquiera por cuestiones de compromisos de cada persona quedamos ella y yo solos en la casa, en compañía de la nueva mucama que para nada era de mi agrado, pues la verdad era una nana ya entrada en edad, como estabamos aburridos fuimos a mi cuarto y nos pusimos a jugar, pero yo estaba desesperado por tener una mujer y ese día si comencé a molestar a Belkis, al principio ella se resistió indicando que recordara como nos había dolido en aquella última ocasión, pero la tranquilice manifestándole que eso era circunstancial y que se lo quería demostrar; a ella le gustaba el sexo, así que empezó por chuparme el palo, pues eso no le había causado dolor alguno en ninguna ocasión, hacíamos el 69 metiéndole yo mis dedos en su concha mientras también le daba lenguazo s hasta su culo, volvimos Estabamos en pelotas completamente, comencé a chuparle nuevamente las tetas, cosa que a ella le encantaba, mientras mis manos bajaban para acariciar su coño, noté como iba dilatando indicando que estaba excitada y bien lubricada, le solicité que se colocará en posición para meterle mi verga, en esta ocasión no tuve que rogar mucho, pero si se la iba metiendo de a poco, al principio se quejaba, quería aveces que la sacara, pero luego de tenerla toda adentro y comenzar a singarla me pedía que le empujará más, la realidad es una adicta al sexo y como le gusta singar, debo reconocer que a mi también me ardía un poco y era obvio en vista a la estrechez que mostraban sus paredes vaginales pero singar de nuevo era algo hermoso y no podía sacársela; cuando sentí estar a punto de venirme le saqué mi verga, pero ya ella no quiso pajearme, decía que l e daba asco beber su prop Terminamos totalmente exhaustos, a ella le había encantado, a partir de esa fecha me prometió probar t

odo lo que yo le solicitare y hasta el sol de hoy no me ha fallado, sin embargo tenemos poco más de un año que no nos vemos, aunque estoy planeando visitarle pues recordar su concha me dan muchas ganas de coger, ya son más de algunas cincuenta penetraciones que he tenido con ella, algunas de experimento otras con la simple intención de calmar mi insaciable deseo de sexo e incluso el de ella, pues creo le encanta mucho más que a mi.

Autor: Butil

freorja ( arroba ) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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