Cesar y yo

¡Comparte!

Hetero Infidelidad. Soy una mujer latina y apasionada y mi actual pareja es un hombre bastante maduro, que me quiere y respeta; él trata de cumplir lo mejor que puede sexualmente conmigo pero no con la frecuencia que yo quisiera y esta situación ha generado en mi mucha insatisfacción y fuertes deseos de estar con alguien que me haga disfrutar de una relación que despierte mi pasión y erotismo adormecidos.

Noto en la calle como en la oficina, que muchos hombres se fijan en mí sin poder ocultar sus deseos, con insinuantes miradas dirigidas a mis gruesos muslos, o a mis robustas nalgas o voluptuosas tetas y me hacen comentarios cargados de erotismo.

Pero sucedió una tarde en que mi esposo organizo en nuestra casa de campo una carne en brasas, a la que invito a unas 15 personas entre parejas y amigos. Todo fue dispuesto al aire libre y en torno al brasero donde seria asada la carne. Se bebía licor y oía alegre música. Algunas esposas, amigas o amigos, como mi pareja y yo, nos sentíamos bastante alegres y actuábamos muy desinhibidos; seguía la música y consumo de licor, todos disfrutábamos del paisaje y la soledad de la estancia, lo que nos daba mayor confianza. Algunos incluso bailaban sobre la grama y algunas amigas hacían figuras a lo que sus parejas de baile les celebraban y se esmeraban en acompañar.

Así seguía la tarde. Inesperadamente Alex, un amigo común, me saco a bailar. Estabamos muy alegres ya. Antonio (mi pareja) y algunos amigos celebraban nuestro baile mientras, Alex hacia figuras en torno a mí. Entre tanto Cesar, esposo de una compañera de trabajo que se divertía alegremente bailando incluso sola, nos veía mientras bebía y nos animaba con constantes ¡hurras!.. Y desde donde estaba y en voz alta me pidió que bailara con él y de manera inesperada Alex, ya sudoroso y cansado le dijo “Sígale dando compadre”…!

Cesar es un hombre tosco, de unos 58 años, alto de contextura fuerte, no bien parecido y de piel quemada por el sol, me tomo con firmeza para seguir bailando aquel ritmo tropical, y casi de inmediato animado por los tragos y excusándose de no hacerme sentir mal, me dijo: “Tu falda me confirma que tienes un riiico y excitante cuerpo, como envidio a Antonio”. Su comentario me causo sorpresa y risa, pero me halago y en ese momento quería oír mas y mas sobre mi. Seguimos bailando por breve tiempo y al final con gruesa voz me dijo: “gracias preciosa”, a lo que respondí: “mira que ahí esta tu esposa” y me dijo: “por ti hoy estoy dispuesto a correr todos los riesgos”

Antonio, haciendo gala de su destreza, asaba la carne que iban comiendo los invitados, yo iba constantemente a la cocina que quedaba un poco retirada del sitio de la reunión a traer aparejos o condimentos solicitados por Antonio. Todos seguían divirtiéndose y bebiendo sin percatarse en detalle de lo que sucediera y fue así como creo que Cesar aprovechando que su esposa bailaba, en uno de mis idas a la cocina distraída lavaba unos platos, cuando repentinamente sentí que alguien me tomaba por la cintura diciéndome: “Guapa bailemos nuevamente, quiero sentir tu cuerpo”, era Carlos, quise separarlo, pero no podía. De inmediato mientras con una de sus manos me atraía con firmeza a su cuerpo y sentía su fuerte erección, con la otra mano acariciaba mis robustas y redondas nalgas y de seguía lo hacia con mi entrepierna, tocando sobre mi diminuta pantaleta mi cuca; hummmm que rica sensación, me volteo y deposito un profundo beso sin que yo pudiera impedírselo o decirle nada. Pude soltarme y él me pedía perdón, pero me decía que le gustaba mucho, que no lo rechazara. Salimos hacia donde todos estaban sin que nadie se percatara de lo que sucedió. Este íntimo encuentro despertó mis deseos y me acrecentó una fuerte excitación, estimulada por mis pensamientos de estar con Cesar que no era un hombre bello pero logro despertar mi erotismo adormecido.

La noche entraba, cinco o seis invitados se habían retirado, pero los mas animados continuaban departiendo. Nos sentamos en torno a una fogata que se hizo mientras bebíamos y bailábamos animadamente. El efecto del licor hacia sus efectos en todos nosotros. Solo la luz de una pequeña lámpara, el reflejo de las luces de la casa y las llamas de la fogata alumbraban escasamente el sitio.

La esposa de Cesar fue necesario llevarla a una de las habitaciones y acostarla. Estaba bastante mareada. La llevamos entre Cesar y yo y una vez en la habitación, la acostamos y quedo profundamente dormida. Mientras los demás se divertían Cesar nuevamente me abrazo y me beso con pasión, no opuse resistencia, lo necesitaba, riiiico, sus grandes manos subieron mi suave falda mientras acariciaban mis muslos, con desespero y con la torpeza producida por el licor, saco mis tetas del sostén y empezó a chuparlas y besarlas, humm… que ricas decía. Con ansiedad solté su cinturón y abrí su cremallera para dejar libre aquel guebo que al tacto sentía largo, grueso y muy caliente.

Olvidamos que no estábamos solos, Cesar me pidió con voz cargada de erotismo: “Preciosa mámemelo por favor cariño siiii hazlo”. Baje y coloque entre mi boca su gruesa y brillante cabeza de la que salía su viscoso liquido, humm…. Que riiico.. Así papi, te gusta así?… Si preciosa sigue así… así… dale más seguido…. Asiii…mami. Lo metí todo lo que pude, era largo y grueso y su cabeza grande…. que lamia y hacia estremecer de placer a Cesar… Siiii… asiiii…Uffff… lame así… uffff.. rico mami..

Estuve así unos minutos, me levantó y me volteo e hizo que me agachara sobre un sillón que allí estaba. Subio mi falda a la cintura y bajo mis pantaletas y con avidez abrió mis nalgas tomo su guebo que lo paso por mi rajita varias veces abriéndola con su recrecida cabeza y colocándolo a la entrada de mi vagina, con fuerte embestida me penetro hasta lo mas profundo. Ayyyy!!! exclame ahogadamente entre mis dientes, su esposa dormía muy cerca de allí, afuera se oía la música. Cesar no se contenía y daba rienda suelta a sus impulsos, cada vez hacia mas rápido un fuerte y firme metí y saque. Dame así papi, asiii, rico… no pares, no pares amor… dame mas rápido! Asiii! Cesar me complacía mientras exclamaba que ricas nalgas tienes y las palmeaba. Quiero cogerte por ese culo divino preciosa siiiii? Dámelo, dámelo quiero metértelo todito por ese culazo perrita mía ahhhh, riiiico? A culo tan divino y rico tienes mi perra.. Tengo que cogérmelo.. Si papi también es tuyo amor. Plass.. Plass.. me daba palmadas que me excitaban mas y mas…

Seguía dándome fuerte, mientras yo levantaba mas mis nalgas… para sentirlo mas profundo dentro de mi cuca. Abre papi mis nalgas… ábrelas asiii y mételo todito asi…. asi…. hummm.. ufff.. que riiico… lo siento grandísimo papi dámelo todito… así que grande lo tienes… Riiicooo… Metí mi cara entre el cojín del sillón para ahogar mis gemidos de pasión….. era un volcán de deseos, quería mas y mas.

Cesar me agarraba fuerte por mis caderas mientras me embestía y penetraba con firmeza rítmicamente. Se oía el Chass Chass Chass continuo producido por el choque entre nuestros cuerpos sudorosos y el liquido que en cantidad salía de mi dilatada y recrecida cuca que devoraba aquel rígido y ardiente guebo que me penetraba sin descanso. Asi mami asi?… Uffff…. Que rica estas…. Si dame asi papito… dame… dame… duro. Sentí como se le ponía mas grande, durisimo y grueso y lo metió con fuerza hasta lo mas profundo que pudo. Su cuerpo se puso tenso. Sabia que ya se descargaría y yo también sentía como me salía muchísimo liquido que mojaba mis piernas y como mi cuca, mi vagina, se contraía y abría en incontrolados espasmos seguidos, en un volcanico orgasmo hummm… ayyyyyy.. ayyyyyyy….dámela todita papi…. Dámela… dámela… dame tu lechita papi…Ufff.. dámela yaaaaaa… mientras él exclamaba ahhhhh ahhhhhh asiiiiiii… asiiiii. Asiiii.. mi perra bella tómala toda…. yaaaaa… asiiii… yaaaa…ufffff… Y con fuerte empujones descargaba su caliente leche que lleno mi vagina de la que salía por entre mis piernas.

Nos quedamos quietos por unos segundos, él todavía con su guebo dentro de mi cuca, se lo sentía algo flácido y empezaba a salirse. Seguidamente Cesar cayo sobre mi desfallecido. Rápido nos limpiamos y arreglamos nuestra ropa y salimos temblorosos y sudados al patio donde Antonio ya dormía en su silla. Julio bailaba y metía mano bajo la falda de una de mis amigas que excitados no daban importancia a nuestra presencia. Apartados bajo un árbol, Alex con un matrimonio amigo, ebrios conversaban y Abel junto a su pareja se acariciaban y besaban acostados sobre la grama.

En medio de la embriaguez que aun teníamos dijimos que ya era momento de regresar a nuestras casas. Antonio y yo nos quedaríamos esa noche allí. Todos fueron saliendo y pedían que debía repetirse, a lo que Antonio respondía: ¡Claro amigos!, esta casa y lo que en ella hay es de ustedes, así que lo haremos y pronto. Antonio aun ebrio paso a nuestra habitación y se tiro sobre la cama, mientras finalmente Cesar y yo fuimos a la habitación donde su ebria esposa dormía para llevarla hasta al auto… Antes de entrar a la habitación, Cesar nuevamente me abrazo y nos besamos apasionadamente, su lengua recorría mi boca y sentía como su guebo se endurecía y crecía, había un profundo silencio, levanto mi falda y percatándose que no tenia puesta pantaleta metió sus dedos en mi vagina aun húmeda con su leche, me excite de inmediato hummm… riiico… papi cógeme rapidito por favor… ufff… hazlo rápido papi.. Yo también quiero cogerte mami y tirándome sobre el piso abrí mis piernas y expuse ante sus ojos ansiosos mi recrecida y excitada cuca y colocándose entre mis robustos muslos recibí su potente y grueso guebo que fácilmente se deslizo por entre mi húmeda vagina hasta los mas profundo. Pase mis piernas por su espalda y en rápido y firme metí saque me daba seguido… sus bolas golpeaban mis nalgas y sentía cosquilleo en mi culito… riiiiico… humm… Nuevamente el chass, chass se oia y hacia que pegáramos mas nuestros sexos y Cesar siguió con movimientos circulares sobre mi cuca, rozando mi gallito y excitándome mas y mas. Dame asi papito… dale… dale… no pares amor… asi dale asi…. tengo ganas de tu lechita….dame asi rápido dame seguido… ufff.. así papi…asiiiii. Te gusta así mi perra? Asíiii?…. Siii… dame así papito… Dame tu lechita yaaa… yaaa… dámela papi riiico… Si ya me voy…yaaa…tomala todita. hummm… hummm… hummm… yaaaaaa….. Que riiiico papi… Papi por favor no hagas ruido que se despiertan… Uffff que riica cuca tienes… te gusto mi leche…. Siiii ya me la diste papi… la tienes calientita… Ufffff… yaaa… ¡¡Que Orgasmo!!

Terminamos allí tirados sobre el piso, nos besamos tiernamente, olíamos a sexo y así pasamos a buscar a su esposa que dormía profundamente; no sin antes Cesar pedirme que quería coger mi culo en la próxima vez que estemos juntos y dándome una palmada por las nalgas me pidió una próxima cita que acepte. Cesar, un hombre nada bello había logrado despertar mis deseos y mi erotismo adormecidos con Antonio.

¡Valoralo! ¿Qué te ha parecido?

Un comentario

Dejar un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.