Comenzando a disfrutar mi vida

¡Comparte!

Orgía- Infidelidad. Cuando por trabajo se separaron no pensó ser infiel a su novio pero él si que lo fue. Se convirtió en una mujer extrovertida, sus gestos eran insinuantes cambiando de niña tierna a ser sexy y calentona en potencia.

Hola mi nombre es Lina, les escribo desde

Colombia, donde vivo hace ya dos años.

Me anime a escribir este relato porque necesito

desahogarme, pues esto que ustedes leerán a

continuación no lo sabe nadie.

Comienzo por describirme y contar mi situación, Soy

Rubia de estatura media, Piel blanca, unas piernas

largas, una cara muy linda y Juvenil a la vez tierna

(eso dice mi novio), una cintura delgada y unas caderas

bien torneadas, un culo bien parado y redondo, unos

senos de mediano tamaño pero firmes, es decir una

figura muy proporcionada, en la actualidad cuento con

23 años de edad.

Todo comenzó cuando me vine a vivir a Cali procedente

de la ciudad de Medellín donde tenia un novio llamado

Eduardo. El cual amaba con todo mi corazón, llevábamos

una relación maravillosa, no era muy atractivo pero

tenia una personalidad excelente; fue mi primer hombre

y mantuvimos relaciones sexuales frecuentemente y lo

disfrutaba mucho, pensaba que era lo mejor que podía

experimentar.

Cuando nos separamos sufrimos mucho pues la distancia

era enorme y nuestro amor estaba casi en la cima.

Hablábamos por teléfono y fantaseaba con él, hasta me

masturbaba escuchando su voz e imaginaba su lengua

metida entre mi húmeda vagina. A pesar de los enormes

deseos sexuales que mantenía ni se me paso por la

cabeza ser le infiel, pues la verdad tenia muchos

admiradores que me invitaban a salir, pero yo no

accedía.

Durante el primer año conocí mucha gente y sobre todo

hombres que querían comerme con su mirada, pero yo

seguía pensando en Eduardo. A pesar de que algunos de

esos chicos me parecían atractivos.

Para un comienzo de año Eduardo me llamo y me dijo que

vendría a visitarme. Esto me emociono demasiado pues lo

podría tener entre mis brazos y piernas otra vez.

Cuando lo vi me paso de todo por la mente, el corazón

se me quería salir, así que lo bese y abrace

desesperadamente, quería que ese momento no terminara.

Durante su estancia en mi casa no pudimos hacer mucho

pues mi madre vivía pendiente de nosotros, aunque a

veces nos acariciábamos mientras nos besábamos.

así pasaron 5 días hasta que llego la hora de partir

para Eduardo. Esa noche lo lleve hasta la terminal de

autobuses y mientras esperábamos, conversábamos cosas

triviales, hasta que él interrumpió el momento y me

pregunto

Has tenido relaciones sexuales con alguien en este

tiempo?

De inmediato le respondí que no

Y en ese momento me invadió una duda; no sabia si

devolverle la pregunta pues no me imaginaba lo que

podía causar en mí una respuesta afirmativa de él. Pero

no me podía quedar con la duda así que le pregunte y él

algo nervioso me respondió que sí, algunas semanas

atrás había tenido sexo con una de mis amigas con la

que también hablaba mucho por teléfono.

Esa respuesta me partió el corazón, me fui para mi casa

y toda la noche estuve encerrada en mi cuarto llorando

y lamentándome de todo lo que había perdido por pensar

solamente él. Así que a las 4 de la mañana decidí darle

una vuelta total a mí vida, y disfrutar de todo aquello

que había perdido, necesitaba desesperadamente cogerme

otro hombre.

Me convertí en una mujer extrovertida, todo lo que

hablaba le ponía sentido sexual, mis gestos eran muy

insinuantes. Los vecinos y amigos estaban sorprendidos

por ese cambio radical de niña tierna a una puta en

potencia.

Fue así como Rudiar un atlético joven que siempre me

molestaba se interesara más en mí. Comenzó a

perseguirme y yo le daba motivos para que se ilusionara.

Un día en la mañana mientras me bañaba sonó la puerta

yo me rodee una toalla muy corta que solo tapaba la

mitad de mis tetas y escasamente cubría mi rasurado

coño.

Salí a abrirla cuando me di cuenta que era Rudiar

que

buscaba a mi madre todas las mañanas cuando yo salía a

trabajar, pero esta vez ella no se encontraba en cambio

estaba yo, lo que fue una sorpresa para él.

Abrí la puerta él me quito la toalla con la mirada pues

me veía con unas ganas impresionantes, le dije en un

tono de regaño porque buscas a mí madre cuando yo no

estoy.

Él con una sonrisa maliciosa me dijo "eso es un secreto

entre ella y yo"

Secreto que después averigüe y que en otra ocasión les

contare.

Le pregunte si quería un café y el sin despegar la

mirada de mi coño dijo que si.

En ese momento pensé que era la ocasión perfecta, pues

el chico no estaba nada mal incluso mejor que mi novio

Eduardo.

Entonces me le acerque mirándolo a los ojos (él estaba

sentado), de caer la toalla enfrente de él y le puse

mis tetas en la cara, él se estremeció y me dijo:

Ooooohhhh Lina estas muy buena, por fin se me cumplirá

mi deseo, si supieras todas las pajas que me hice

pensando en ti.

Y comenzó a chupar mis pezones que estaban muy erectos,

y con la mano tocaba mí concha. Yo me estremecía de

placer pues él no cesaba de morder, chupar y besar mis

tetas de arriba abajo, mientras me introducía los dedos.

Entonces me levanto y llevo a la pieza donde se

encerraba con mi madre, me tendió en la cama y separo

mis piernas, paso lentamente su lengua por mi clítoris

y con sus manos amasaba mis tetas, me chupo la concha

como por 15 minutos mientras decía:

¡Es lo más delicioso que he probado en mi vida¡

entonces yo reaccione y le baje el pantalón donde traía

una verga muy dura, me la metí en la boca y la mamaba

sin parar mientras él me metía tres dedos en la concha,

estaba en la gloria hacia mucho tiempo no tenia sexo y

eso fue genial, sentí por lo menos tres orgasmos.

Nos separamos él me ubico en cuatro y me la empezó a

meter de solo sentir algo dentro de mí concha me vine,

el me bombeaba violentamente y eso me encantaba, Rudiar

se demoraba mucho tiempo para venirse no como Eduardo.

Entonces, Rudiar comenzó a meterme un dedo en el culo

de inmediato le dije que no pues mi culito era virgen.

Metió su lengua por mí culo, lo cual me encanto pues

nunca me lo habían hecho.

Me di vuelta y me metí su polla en mí boca y le pasaba

la lengua de arriba abajo y él chupaba los huevos. él

Dijo "espera" y me tendió de nuevo en la cama y me lo

metió todo en la concha ¡Era genial! hizo unas cuantos

movimientos cuando me di cuenta que estaba gimiendo

demasiado así que lo aparte y sentí algo caliente

en mis piernas era su leche derramada, era una cantidad

importante.

En ese momento pensé en Eduardo y sentí una

satisfacción enorme de haber cogido con otro Hombre.

Enseguida nos paramos y nos fuimos a la ducha donde nos

echamos otro polvo.

Después de esa experiencia maravillosa los vecinos me

miraban con una cara de malicia, creo que el idiota de

Rudiar les contó lo sucedido, cosa que a mí no me

importo.

Otro día me fui para una fiesta, llevaba un vestido

negro corto muy pegado al cuerpo el cual me quedaba

fabuloso. Cuando entre en la fiesta fui el centro de

las miradas pues resplandecía entre todas las mujeres

de la fiesta por mis hermosas piernas largas y ese

escote tan sensual.

La fiesta estuvo muy buena, yo consumí mucho licor al

punto de sentirme mareada pero muy alegre.

Salí a bailar y me movía muy sensualmente cuando sentí

alguien atrás de mí, di la vuelta y era un hombre negro

de casi 2 metros de estatura, la verdad nunca me

gustaron los negros pero esté fue diferente, pues tenia

un cuerpo fantástico, un culo bien parado y una verga

que resaltaba en su pantalón y el alcohol ayudo un poco.

Comencé a bailar todo el resto de la noche con él. Su

nombre era Juan jugaba fútbol en un equipo de la

ciudad. él no se cansaba de elogiar mi belleza y decía

que era el hombre mas afortunado de la fiesta.

Cuando estábamos sentados él me puso su mano sobre la

rodilla y comenzó lentamente a subirla hasta casi tocar

mí concha, yo estaba turbada pero comencé a sentir

cosquillitas en mí

vientre y me concha se comenzó a

mojar.

Cuando termino la fiesta él me dijo que si podría ir

con él hasta su casa, yo pensé en mí madre que se

enojaría si no llegara a casa temprano. Pero ya era muy

tarde e igualmente me iba a regañar.

Así que decidí acompañarlo a su casa, en el taxi él me

abrazaba y me besaba el cuello y al bajarnos del taxi

nos dimos un beso apasionado, él movía su lengua dentro

de mí boca como nunca lo había sentido.

Cuando entramos en la casa sentí ruidos raros, pero no

me importo.

Me acostó en su cama y comenzó a pasarme sus manos por

todo mi cuerpo, me quito los zapatos y lamió mis pies.

Yo estaba que me reventaba, subió mí vestido y me

voltio que dando mi culo al aire solo con unas bragas

de hilo dental; comenzó a besar mis nalgas mientras

decía "que culo tan lindo nunca había visto uno así".

Cuando voltee vi como se quitaba la ropa y como quedaba

descubierta aquella gran verga negra. Cuando la vi, mi

concha comenzó a sentir unos espasmos, no podía esperar

a que me la metiera.

Entonces me quito todo el vestido y quede en bragas,

cuando comenzó a chuparme las tetas, sentí unas risas

trate de cubrirme cuando derrepente Juan dijo:

Salgan ya muchachos!

Me sorprendí al ver otros dos negros. Juan dijo:

¡Te presento a mis amigos y compañeros de cuarto!

Yo sentía el rostro ardiendo estaba muy apenada, con un

tono de enojo les dije:

¡Siempre hacen lo mismo ustedes!

Uno de ellos dijo la verdad siempre traemos mujeres

negras pero veo que Juan hizo una gran casería, pues

trajo una rubia preciosa.

¡ y con las ganas que tenemos de cogernos una blanca,

ya que nunca lo hemos hecho!

Mientras se hacían una paja todos y me miraban con

muchas ganas.

En ese momento sentí ganas de salir de ese lugar, pero

algo me dijo:

¡Quédate que esto puede ser genial!

En ese momento pensé en Eduardo y el odio que le tenia

a los negros (que cara haría Eduardo cuando supiera que

me le entregue a 3 negros al mismo tiempo y que me

convertiría en su esclava por unas horas).

Esa idea me puso muy cachonda y me relaje y volví a

descubrirme. Ellos me tomaron, Juan comenzó a chuparme

las tetas, otro corría mí tanga e introducía sus dedos

en mí concha y el otro puso su verga en mí boca, estaba

tan excitada que tuve mi primer orgasmo inmediatamente.

No podía creer lo que estaba haciendo cogiendo tres

tipos al mismo tiempo, nunca lo habría imaginado.

Juan acercó su verga a la entrada de mí concha y

comenzó a introducirla lentamente, no era muy gruesa

pero si larga, los otros dos me ponían sus vergas en mí

cara para que las mamará. Juan la metió toda y comenzó

a moverse, yo gemía de placer, no podía creer que a mi

concha le entrara toda esa verga tan larga, ellos

cambian de posición para que todos me pudieran clavar,

al tiempo sentía orgasmos a cada momento.

Entonces uno de ellos me coloco en 4 y comenzó a

meterme el dedo en el culo a lo cual del placer que

sentía no me opuse. De pronto mire al costado y vi un

espejo que refleja la figura de tres negros poseyendo a

una rubia, de verdad que era una imagen sugestiva.

Uno de los amigos de Juan puso la verga en la entrada

de mi culito virgen, mientras que el otro por debajo me

lamía la concha y Juan solo nos admiraba. Entonces

sentí un empujón en mí ano y trate de quitarme, pero él

sujeto y dijo: "lo vas a disfrutar mucho", trate de

relajarme, al comienzo fue horrible pero después fue

maravilloso, los tres pasaron por el agujero de mí ano

y me encanto.

En un momento nos separamos, uno de los amigos de Juan

se acostó y me dijo que me sentara en su verga así lo

hice, entonces llamo a Juan y le dijo:

¡ Meteselo en el culo !

esta posición solo lo había visto en las películas y

nunca pensé que algún día la haría.

Quedamos como un sándwich, con dos negros arriba y

abajo y una rubia en la mitad, tuve por lo menos dos

orgasmos mientras me atravesaban la cancha y el culo,

el tercero separo mis labios de su amigo y me puso su

verga en la boca.

El pr

imero en venirse fue el que estaba debajo, después

sentí leche en mí intestino Juan también se había

venido y por ultimo sentí leche caliente en mí boca.

Estaba tan excitada que me la trague toda algo que

nunca hago.

Quedamos tendidos los 4 en la enorme cama y nos

dormimos inmediatamente. A la tarde siguiente nos

duchamos, les mamé las vergas a los tres y recibí su

leche al tiempo quedando toda bañada. Me arregle y me

fui a casa.

Hasta acá les cuento mí historia por favor escríbanme y

me dicen como les pareció mí relato, perdonen por la

redacción, escribí este relato como me salió del

corazón.

lina222 (arroba) uol.com.co

¡Valoralo! ¿Qué te ha parecido?

Escrito por Marqueze

¿Te gustan nuestros relatos? No olvides compartir y seguir disfrutando :P

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.