Como conoci a Fede: mi primera vez

Mi nombre es Sebastián , tengo 27 años y soy de Buenos Aires.  Esta es la historia de cómo conocí a Fede.

Tenía 20 años y había cortado con mi novia de esa época y estaba un poco perdido. Un día, decidí entrar a un chat gay, cosa que venía pensando hace un tiempo. Sabía que me gustaban los hombres. Segundos después de entrar, alguien me dice “hola, como va?”, era Fede.

Rápidamente la conversación derivó a que estaba por comprarse un auto y como yo recién había cambiado el mío, discutimos que auto le convenía comprar. Después nos pasamos nuestros emails y nos despedimos.

Hablamos por msn durante más de un mes todos los días  y ganamos confianza, al punto que hablábamos cosas que ni les contábamos a nuestros amigos. Un día me propone que nos encontremos a tomar algo así me mostraba su auto nuevo. Me pasó su teléfono, una foto para que lo reconociera y quedamos en encontrarnos esa noche en un mc donalds de Av del Libertador. Dudé, un poco por miedo y otro poco porque no me parecía muy fachero en la foto, pero como era copado se merecía la oportunidad.

Una vez ahí, pare el auto en el estacionamiento que estaba bastante vacío. Se acercó y me sonrió, agradecí haber ido, era mucho mas lindo personalmente. Nos saludamos, y nos fuimos a un bar a tomar algo.

Yo mido 175 mts, soy rubio, de buen cuerpo gracias al tenis y natación, pero de contextura mas bien chica, un lindo chico dicen. El tenía 28 años, era un poco más alto que yo, flaco pero con muy buenos brazos, que fue lo que primero me llamó la atención.

Al rato de llegar al bar y con un par de cervezas de por medio, sentí como si estuviera hablando con mi mejor amigo, se lo dije y el me contestó que sentía lo mismo. Como era tarde, le dije que me iba a casa y se ofreció a acompañarme ya que no tenía nada que hacer al día siguiente.

Dejamos mi auto en la cochera (que quedaba a dos cuadras de mi departamento) y volvimos en su auto hasta la puerta, donde sin mediar palabra, me miró, sonrió y me dio un beso.  Yo no me negué, estaba jugado ya y me gustaba mucho. Lo invité a subir a tomar otra cerveza. Subimos en el ascensor, y me dio otro beso mientras me tocaba con ambas manos el culo. Eso ya me puso a 1000.

Entramos, tomamos unas cervezas más y yo ya no sabía muy bien lo que hacía, pero todo me gustaba. Decido acostarme en el sofá (boca abajo, siempre duermo así) y el se tira encima mío, apoyándome su pija en el culo, mientras me miraba y sonreía. Intenté moverme porque a pesar de las cervezas sentí que iba demasiado lejos. Se sentó en el sofá, me miró y me preguntó: “Che Sebas, te molesta eso?”Tuve que admitir que no, por lo que me dijo “bueno, somos amigos, disfrutemos”

Me relajé y el volvió encima mío, pero esta vez, me bajó los jeans y el boxer quedando desnudo de la cintura para abajo, Se acomodó detrás de mío y bajó con su lengua hasta mi agujero, dándome un placer que nunca había sentido antes. Estuvo lo suficiente ahí, para que yo no pudiera más de la calentura y era yo quien movía el culo para que su lengua entrara mejor. De pronto se sacó la ropa, se puso un forro que tenía en el bolsillo y me miró, volvió a sonreír y me dijo: “Sebas si hay algo que no te gusta avisame” Me dio un beso y puso la punta de su pija en mi cola. La puso suave pero firme, me dolía porque era grande pero se notaba que sabía lo que hacía.

Mientras me besaba entraba y salía despacio de mi culo, yo no podía hacer mucho mas que agarrarme fuerte de sus brazos y pedir por favor que siguiera. Jamas había disfrutado tanto en mi vida, creí que estaba en el cielo.

Se movia muy bien, entraba y cuando estaba a punto de sacarla la volvia a meter hasta el fondo. Me encantó sentir sus bolas contra mi cola. Yo no podía mas y se lo dije. Acabé sin tocarme y el  seguía dentro mío, me abrazó fuerte y acabo mientras gemia como loco. Me agarró de la mano y me dijo, “Dale, vamos a dormir”, fuimos juntos a la cama, me abrazó desde atrás y me quedé profundamente dormido con la mano de Fede en mi cola.

Fuimos amigos durante un tiempo hasta que me fui a vivir al exterior un tiempo, y perdí el contacto. Tengo un buen recuerdo de él. Siempre fui de tener relaciones largas y no conocí muchos pibes pero es el día de hoy que a veces, cuando subo en el ascensor a casa, que me acuerdo de las manos de Fede sobre mi cola y la sonrisa en su cara.

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2 Comentarios

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  1. hola hermano… muuuuy buen relato el tuyo… me gusto mucho… espero que sigas escribiendo, abrazos desde jujuy…
    me gustaria poder comunicarme con vos,

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