Como sali del armario (II).

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Después de aquella tarde con mi sobrina Marta cada vez que se arrimaba a mi yo salía corriendo, y además era incapaz de hablar dos palabras seguidas con ella. Estaba avergonzada, hasta hacia muy poco tiempo yo le aconsejaba sobre chicos y me hacia la liberal porque era la única manera de seguir siendo su confidente y amiga; además sabias que al final terminaría haciendo lo que yo le aconsejaba, se le notaba que era lo que quería hacer. La primera vez que estuvo con un chico me lo anunció, yo la animé a que tomara precauciones y disfrutara, luego fue un desastre le hizo mucho daño, la puso pringando y no fue capaz de romper su virginidad. También me contó sus coqueterías con una profe y yo me reí diciéndole "Hija no perdonas a nadie ni a ellos ni a ellas", y no le di demasiada importancia, me equivoqué. En fin así continuamos la vida, Manolo con sus cosas, Marta con sus bromas, yo cortadísima viendo como mi sobrina se me subía, ya no era esa niña que siempre me confiaba sus secretos,..Y notaba como me acosaba periódicamente y yo pasándolo fatal, asustada por las consecuencias, deseando que aquello se terminara,…,pero cuando pasaban unos días sin que ocurriera nada (un comentario, un roce, un lo que sea, ….) los echaba de menos. Un día a mediados de Octubre Manolo decidió que fuéramos al Rincón de la Victoria (Málaga) a la plantación de Aguacates que tenemos allí, Marta enseguida se apunto y mi suegra ¡cómo no! También. Así que iba Manolo conduciendo, mi suegra delante, Marta y yo detrás. Salimos a las 10 a.m. desayunamos en SotoGrande en "Quico" al medio día estábamos en la plantación, allí estaban el administrador con su mujer y el comprador, como se iba a hablar de dinero Conchi ( la mujer del administrador) Marta y yo nos fuimos a dar una vuelta. Después de cerca de tres horas andando sonó el móvil, ya habían terminado el trato así que a volver para comer, eran las 16:30 cuando comimos, apenas pude refrescarme un poco la cara, a pesar de estar en muy buena forma también estaba muy cansada. La comida, allí mismo en una nave, fue una barbaridad, yo apenas comí, sin embargo como los tres litros de agua potable que había se acabaron enseguida, todos bebimos mas de la cuenta. Solo hacíamos contar chistes e incluso el corredor me gasto un par de bromas que a mí me hicieron gracia y hasta la presencia de Marta no me azoraba, terminamos sobre las 19:30, y nos despedimos porque nos iba a coger la noche. Yo estaba preocupada, Manolo estaba demasiado alegre para conducir, así que en el "El Rincón de la Victoria", se tomo dos cafés, mi suegra una manzanilla, se había pasado el día sentada en la nave dormitando y luego comió que creía que le iba a dar algo, Marta y yo mucha agua.

Ya estaba de vuelta, Manolo iba estupendamente había hecho un buen negocio iba excitado y con la ventanilla bajada, mi suegra a su lado con un chaquetón, yo detrás de mi suegra, me había desabrochado el pantalón porque no podía mas tenia gases, estaba piripi (no podía ni cerrar los ojos) de tanto vino. Al rato ya era de noche y ahora no podía tener los ojos abiertos Marta que se dio cuenta me echo sobre su regazo y dijo – Tío voy a coger las mantas de detrás que con la ventanilla abierta la tía y yo estamos heladas – él contesta -vale yo no quiero cerrarla que he bebido demasiado- y así me quede calentita dormitando mientras Marta me rascaba suavemente mi nuca, escuchaba los ronquidos de mi suegra y mi marido escuchaba el fútbol por la radio(demasiado alta). Iba tan a gusto que no quería llegar a casa, las manos de Marta me acariciaban mi cadera, mi espalda, yo era feliz, de pronto me desabrocho el suje por la espalda y se me encendió la luz roja pero ni me moví, la deje hacer, ni quería ni tenia fuerzas.

-¿Vais bien?, Dijo Manolo – ¡Shisssss! Que la tía duerme- mientras me desabrochaba la camisa, otra vez mi corazón iba a mil, su mano izquierda empezó a acariciarme mis pechos mientras la derecha seguía en mi nuca, y yo imbecil de mí empecé a disimular dando como ronquiditos. Al rato bajo su mano hasta mis países bajos, ¡pero eso sí que no! Apreté mis piernas y no la

deje, sin embargo su mano continuaba hasta donde podía insistentemente, ya tenia los pantalones por las rodillas, su mano dio la vuelta y empezó a pasármela por el culete, la cadera que por cierto empujo y me puso un pelin mas para arriba, y naturalmente volvió a mis países bajos con mas libertad, apreté de nuevo mis piernas, ¡pero no! Que estaba haciendo, ¡se me estaban abriendo! Su mano estaba tocando la base de mi clítoris, que es mi punto más débil, cerré fuerte los ojos y me dije ¡Dios mío solo quedara media hora para llegar, y ya esta! Era falso quedaban dos horas y su mano ya acariciaba mis labios descaradamente para colmo su otra mano comenzó con mi pezón, de pronto saco su mano de mi coño (uf! Que trabajo me cuesta decirlo) y la acerco a mi nariz, ¡qué vergüenza olía demasiado fuerte! Después escuche como se chupo los dedos ¡temblé! De nuevo lo bajo y yo seguía intentando cerrar mis piernas pero su mano llegaba como si se abrieran, sus dedos iban por mis labios de arriba abajo y hurgaban por cada rincón, a veces tocaban hasta mi ojete y eso para mí era tan nuevo, tan placentero, que con la otra mano en mi pezón ya no pude mas y me termine. Estaba relajada y feliz, me importaba tres pitos el mundo, cuando noto como Marta se abre la falda y se la baja, noto mi cara sobre su barriguita y mi nuca esta sobre su coño, se vuelve a levantar un pelín y se baja las braguitas abre las piernas, se coloca de tal forma que su clítoris queda contra mi cabeza, sus manos acarician mi nuca y presiona mi cabeza contra su cosita, que por cierto huele diferente pero tan fuerte como la MIA, aunque esta vez me encanta su olor, yo la dejo hacer hasta que alargo mi brazo colocando el codo sobre su pecho apretándolo y mis dedos en su clítoris, por cierto es enorme mucho mas grande que el mío, y le doy durante un ratito, sus uñas se clavan en mi cachete, noto en mi mejilla las convulsiones de su bajo vientre, se esta corriendo, ahora mando yo estoy eufórica y sigo dándole de pronto suena un quejido y se pone a toser para disimular ¡ya esta! Voy a sacar la mano, pero me la agarra y claramente me indica que siga, y yo sigo incluso más rápido que antes, otra vez le viene los espasmos en mi mejilla (¡eso me encantaba!) Quejido y más tos, claro esta vez no paro sino que le doy más rápido aun y de pronto otra vez los espasmos pero aun más fuertes, mucho más largos hinchó sus pechos una barbaridad, note mucha humedad en mi cabeza y soltó un quejido tan fuerte que me dije ¡se acabo! Nos han cogido, luego una tos horrorosa Manolo dice -¿Qué té pasa Marta?- Marta contesta – Tío mi garganta la tengo muy irritada con el frío que he pasado en el coche -¡Vaya! Pero note apures que estamos llegando – dijo Manolo. Aparecieron las luces de SotoGrande, y sonó en mi oído una voz que decía -Tía que ya llegamos- y luego en voz bajita – ¡anda que vestirte tía te vistes tu solita, jijiji…! Mientras me apretó mi cabeza contra su cosita, cabeza que yo tenia medio vuelta, así q lo que apoyó sobre su chichi, totalmente mojado fue mi boca, eso también me gusto una barbaridad. Cuando me incorporé tenia mi boca, mis pelos chorreando y era de Marta, así que me arreglé como pude embriagada con el olor a sexo que sentía. Este relato que tiene un 80% de verdad y otro 20% de idealización de un recuerdo, se lo dedico a mi argentinita Laura, se rompió mi correo no sé porque y no he podido contestarle. Si alguien me quiere comentar mi nuevo correo es

Autor: Esther45

esther0045 ( arroba ) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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