Como una amistad llego muy, pero muy lejos…

Ásí comenzó la historia. Al final no pudo resistir la tentación de dejarse seducir por el novio de su amiga.

Hace unas semanas escribí un relato del reencuentro con mi exnovio y los cachos que le puse al actual, ahora quiero contarles como sucedieron las cosas hace ya varios años.

Nana era mi mejor amiga, siempre salíamos juntas y en una de esas farras ligados a dos muchachos espectaculares, iniciamos nuestros respectivos noviazgos, siempre saliendo los cuatro, pero el mío no funcionó. Ella por su parte si logro consolidar una relación con aquel muchacho, aquí como en la historia anterior, también lo llamare Gato, a partir de ahí salíamos los tres, para mi molestia yo de violinista pero ella decidía siempre meterme en el viaje.

Un día decidimos invitar a Gato a cenar y él llevaría a un amigo para mí, así que esta vez accedí sin protestar, ya seriamos dos en la orquesta. La cena seria en mi casa la cual ese día estaría sola pues mi madre y mi abuela se irían de viaje de negocios, preparamos una receta genial, perdices en pétalos de rosa (supuestamente afrodisiaco, adivinen, mi amiga quería coronar y en mi casa, pero bueno… mi casa es grande y yo no soy aguafiestas) y dos botellas de Champaña.

Lo siguiente era arreglarnos muy hermosas, por ello el día anterior nos habíamos ido de compras ella compro una falda hasta los tobillos pero con dos aberturas a los lados bastante pronunciadas, unas sandalias y una camisilla de manga corta, entallaba su figura de manera linda, ella no tenía un gran cuerpo pero se veía genial, compró de lencería un conjunto de Victoria’s Secret negro espectacular, de tanga y sostén de media copa.

Por mi parte yo no tenía interés en especial pero ella me animó, quizás conocería hay a mi príncipe azul… decidí comprarme una falda muy cortica de color negro ajustada una camisilla strapless que dejaba ver mi ombligo, en esa época yo practicaba mucho gimnasio y tenia unas medidas perfectas siempre a envidia de mucha gente, pero nunca me gusto exhibirme, así que mis 90 – 60 –90 eran poco vistos, siempre cubiertos por polos y sudaderas; yo también compre un juego de ropa interior de Victoria’s Secret, era un hilo dental y un strapless negro, el mío con liguero y su respectivo juego de medias, unos zapatos muy sexys y altos, yo le decía que estaba votando mucho dinero a la basura igual nadie importante me iba a ver… igual lo compre todo.

Llego el momento y tocaron la puerta, llagaron Gato y su amigo llamado Andrés, muy simpático por cierto pero, definitivamente, no era mi tipo, igual les di mi mejor sonrisa y los invite a seguir. Todo estaba lleno de velas y aromas de incienso y esencias que mi amiga preparo, era un ambiente que invitaba a la lujuria… ellos llegaron con una botella de Dubonet la cual bebimos de aperitivo antes de pasar a la mesa en mi sala equipada con grandes sillones cubiertos por cojines, la conversación al principio era acerca de nuestros estudios (estabamos en ultimo año del colegio), de que íbamos a estudiar en la universidad, en fin, temas sin importancia, pero a Andrés quien tomo confianza en minutos se le ocurrió “picar” un poco la conversación, preguntando sobre experiencias prohibidas, traiciones y cosas por el estilo. En eso Gato me lanzo una mirada de lujuria, yo estaba frente a él, preguntándome francamente:

– Y que paso con Alex, por que no siguieron juntos si hacían una pareja fantástica? – Dijo con una expresión de satisfacción e inspeccionando mis piernas ignorando por completo que al lado estaba la mujer que lo amaba.

Yo le respondí estoicamente:

– A ver Gato, simplemente no nos entendimos – dije mientras cruzaba mi pierna pues me di cuenta de sus intensiones y tenia ganas de jugar con él yo tenia muy claro que ea la pareja de mi amiga, pero… así es la vida yo quería jugar y él comenzó el juego.

Después de unos minutos de charla pasamos a cenar, al parecer la comida los extasío demasiado, tenían una cara de alegría grande, en la mesa yo me senté al lado de Andrés y Nana y Gato al otro lado. Claro él enfrente de mí, no sé en que momento él empezó a tocarme mis piernas con las suyas, y yo me quite un zapato y empece a acariciarlo también, mientras charlábamos alegremente al sabo

r de la champaña. Yo comencé a coquetear con Andrés y note que Gato estaba enojado, muy celoso y bebía más y más. La champaña se termino y bajé del minibar una botella de Whisky, la noche aun era joven y yo me estaba divirtiendo a costilla del novio de mi mejor amiga. Pusimos música y de desinhibida y loca empece a realizar un baile exótico muy sensual. Cada movimiento de mi cadera hacia que la falda subiera y permitiera ver el filo del liguero, y al contonear mis brazos lentamente mover mi camisilla tanto que parecía caer permitiendo ver mi busto firme.

Nana moría de la risa viéndome en esas, pero los chicos estaban más excitados de lo que hubiera podido imaginar, sobre todo a Gato se le marcaba un paquete espectacular en su pantalón. Me imagine lo que iba a disfrutar mi amiga… pues con Andrés yo no hubiera hecho nada, era como un hermano. En eso sonó el teléfono y era la madre de mi amiga, hubo una emergencia en su casa y la requería urgente en a casa (un conato de incendio). Me preocupe bastante pues nuestras familias eran muy unidas y me ofrecí a llevarla yo, pero había bebido mucho, Gato no estaba apto para manejar, el único era Andrés, por lo tanto la fiestica privada que ella tenia preparada quedó para otra ocasión.

Le dije a Nana que le daría posada a su novio y después de dejarla en su casa Andrés se iría directamente a la de él. La fiesta se había empañado y el destino era irse a dormir. Ella prometió llamar tan pronto tuviera noticias. Así que Gato y yo nos quedamos esperando su llamada en la sala. Mientras terminábamos la iniciada botella de whisky… él me puso su mano en la pierna y me dijo:

– Estas hermosa esta noche, la verdad es que siempre estas hermosa.

– Por favor, no seas adulador tu novia también estaba hermosa, le respondí.

– Pero, como puedes compararte con ella, al lado tuyo ella no tiene más que hacer, no sabes cuanto envidie a Alex por tenerte entre sus brazos.

– Tu bien sabes que los dos nunca tuvimos nada serio, él era muy mujeriego y yo no soy juguete de nadie, menos plato de segunda mesa, le aclaré por si algo se le ocurría.

– Sabes por que salgo con Nana, me dijo – solo por verte a ti, siempre me has gustado y la verdad es que…

Justo en ese momento sonó el teléfono era Nana diciéndonos que no fue nada grave, le pase a su novio y se despidieron como tórtolos. En realidad él me gustaba, pero yo respeto lo de mis amigas, en especial lo de Nana.

Le dije que me siguiera al segundo piso a una sala más privada y puse un poco de música, le indique donde iba a dormir y finalmente nos dispusimos a terminar la botella. Él no habló más, parecía apenado así que comencé a hablar de cosas sin importancias hasta verlo sonreír, se veía muy bien cuando estaba feliz. En un instante nos miramos de frente y nos confesamos, nos dijimos todo lo que sentíamos, nos besamos como si fuera la ultima vez, pero cada beso, trajo una caricia y cada caricia nos guío directo a la necesidad de tenernos y sentirnos.

Recordé a Nana, la forma en que ella lo quería pero no importo, lo tome de las manos y lo guié a la habitación que Nana había arreglado para ellos, tenia pétalos de rosa en cama, velas y aromas fantásticos. Le dije que se sentara en la cama, y subí el volumen al equipo donde sonaba una sensual y romántica tonada, comencé a contonear mis curvas mientras el se libraba de la ropa sólo dejando sus boxers, lentamente danzando me deshice de mis zapatos, comencé a girar lentamente desabrochando los botones laterales de mi falda, dejándola caer con suavidad sobre el tapete, comencé a acércame pero sin permitirle que me tocara soltando el único broche que sostenía la camisilla y la deje caer.

Todo el tiempo que duro el baile no deje de mirarlo a los ojos, sentí como me comía con su mirada al tenerme cerca me tumbo a su lado y empezó a recorrerme desde el cuello (un punto muy sensible para mí) hasta la punta del pie. Comenzó por retirar las medias y el liguero con su boca, podía sentir su respiración cerca de mi piel, sentía como mi excitación fue creciendo como espuma…

Luego retiro mi sostén y empezó a jugar con mi busto, mordía y lamía mis pezones como si fueran una frutilla, era un placer que me embargaba por todo el cuerpo sentía como su erecci

ón crecía con mis gemidos, sentí que su calentura se enardeció cuando arranco mis tangas de un jalón acercando su boca para disfrutar de los jugos que mi concha comenzaba a emanar, se encontró con un triángulo muy bien depilado, encantándole bastante por la expresión de su rostro, comenzó a buscar mi clítoris, al dar con el ese pequeño botón estaba endurecido el comenzó a chuparlo, succionarlo y lamerlo haciéndome vibrar hasta la ultima fibra de mi cuerpo, empece a llegar en un orgasmo gigante mientras el con su lengua inspeccionaba en el interior de mi vagina sin perder una gota de los Jugos por ella producidos.

De momento le quite su boxer suplicando por que me penetrara, me dijo que muchas noches se había masturbado pensando en mi y en mis caricias, soñando como seria que estuviéramos juntos. Se levanto y lentamente comenzó a penetrarme, primero lenta y pausadamente mientras se acomodaba al tamaño de mi vagina, luego empezó a tomar un ritmo enloquecedor, sentía como sus bolas chocaban contra mis glúteos mientras sentía que su pene me atravesaba por completo, sentía que me ahogaba en gemidos de placer… sentí que el mundo se estaba acabando con tanto gozo en ese instante.

Antes que él pudiera reaccionar hice que se tendiera en la cama y comencé a clavarme lentamente en su firme y grandioso pene, vi su cara de éxtasis al tenerme encima de él tomándome firmemente de la cintura y el busto mientras me cabalgaba frenéticamente, sentía sus gemidos sobre los míos y como palpitaba su verga dentro de mí… me dijo – nene voy a terminar – le dije que no se preocupara, que me diera toda su leche. A los pocos instantes terminamos juntos en una explosión que nos inundo completamente de sexo y pasión. Después le regale para su relajación una mamada espectacular que lo hizo explotar en mi boca degustando su leche hasta la ultima gota.

Ya eran las dos de la madrugada del sábado, yo iba a estar sola en mi casa hasta el próximo martes… estuvimos juntos todo el fin de semana, haciendo el amor y planes.

Nana nuca supo lo que paso, él le terminó con alguna excusa y comenzamos un noviazgo secreto que solo salió a la luz seis meses después ciando Nana ya estaba “enamorada” de otra persona pero nunca se entero de cuanto llevábamos juntos, ella penso que era lago reciente… Fue mejor así para no herirla.

Connie

Autor: Connie

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Escrito por Marqueze

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