Conchi, mi madre

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Mi madre se puso en encima de mí, Elsa cogió mi pene lo puso en la puerta de la vagina de mi madre y la metió hasta golpear mis testículos en su culo, aquí tienes tu premio hijo. Elsa le chupaba las tetas, directora prepárese porque después va usted, lo estoy deseando. Mami, si cariño, déjame encima de ti un rato, vale. Se tendió encima de mí y se dio la vuelta yo empecé a moverme.

Vivo en Sevilla, antes de venir a la capital vivía en un pueblo llamado El Rubio, mi madre se llama Conchi y trabaja como profesora de universidad, este verano le dieron plaza en la universidad de Sevilla y nos trasladamos a la ciudad.

La máxima ilusión de mi vida era estar en un centro de día para discapacitados físicos, pero en El Rubio no había, así que cuando mi madre me dijo que nos íbamos a Sevilla me volví loco de alegría, porque pensaba que allí podría. Así fue, mi madre buscó vivienda en la capital y nos marchamos, ella lo primero que hizo al llegar a Sevilla, fue presentarse en la Universidad, yo la acompañé, es impresionante, muy grande y bonita, anduvimos por un pasillo buscando el despacho del director, lo encontramos, llamamos a la puerta, y una voz masculina dijo adelante. Mi madre abrió y pasamos los dos.

Hola ¿cómo está? Bien, contestó mi madre, he recibido esta notificación del ministerio de educación diciéndome que me presentara aquí antes de tal fecha, le entregó la notificación, la estuvo leyendo el señor, pues muy bien, así que este curso estará con nosotros, eso parece. Pero tengo un problema, ¿un problema?, Cuál es, este caballerete, ¿su hijo? Exacto mi hijo, y cuál es el problema, que no tiene donde estar mientras su madre trabaja, se queda mirándome.

¿Cómo te llamas? Antonio, ¿te gustaría estar en un centro de personas como tú, mientras tu madre trabaja?, yo le respondí que si. El hombre cogió el teléfono e hizo una llamada, mantuvo una conversación con una persona, escribió una dirección en un papel y se lo dio a mi madre. Mañana vaya a este sitio y véanlo, de 8 a 2 pueden ir. Muchas gracias señor es usted muy amable, y a usted ya se le avisará cuando empieza a trabajar, deje un número de teléfono en secretaría. ¡Ah! mañana cuando vayan al centro de ocupación cuando hable con la directora dígale que va de parte de Edu.

Dejamos el número del móvil de mi madre y salimos de la universidad, bueno esto va muy bien, yo tengo trabajo y tú tienes donde estudiar, solo falta que encuentres chicas guapas, mamá… que eso es normal hijo, ¿a ti que te gusta los chicos o las chicas? Eso no es importante, lo importante es estar con alguien que te haga feliz sea del sexo que sea y por supuesto intenta tu hacerla feliz a ella ¿enterado?, Si. Pues vamos casa, oye cari pon la mesa mientras hago la comida, vale profe, se queda mirando Ummmm, que bien suena eso.

Vas a ser la profe más guapa de toda la universidad, y tú vas a ser el tío más macizo de todo el centro. Comimos y nos sentamos a ver la tele, después de un par de horas viendo la tele, bueno viendo la tele yo, pasaron unas horas. Mami despierta que son las 5 de tarde, oh cariño yo me creí que era por la mañana, ya, ya, se levantó del sofá y pude contemplar su espléndido trasero y su espalda eran fabulosa, mejor que las de las chicas de mi edad, espérame que voy a refrescarme un poco.

Fue al aseo y se preparó, regresó al salón donde estaba yo y me guiñó un ojo, lista para irme de juerga con mi hombre, me monté en mi carro y a la calle, hacía una buena tarde y la ciudad estaba preciosa, después de caminar un rato nos sentamos en un bar a tomar un cafecito, todos los hombres la miraban. Mamá todos los tíos te miran. Déjalos que sufran cariño. ¿Qué sufran? Si, cuando no se tiene lo que se desea se sufre y ellos me desean. Pero no me pueden tener por eso he dicho que sufren, que retorcida soy verdad cariño. El camarero llegó ¿qué desean? Dos cafés descafeinados, vale, hijo te puedo confesar una cosa, si claro mamá, soy bi ¿Sabes lo que es?, si bisexual, ajá, ¿sabes lo que es bisexual?, si, una persona que le atraen las personas de lo dos sexos, exacto. ¿Y por qué me cuentas esto ahora? Comenzaremos hoy una nueva vida aquí en esta ciudad tan bonita como es Sevilla y no quiero cerrarme a nada, como tampoco quiero que lo hagas tú, ¿me entiendes? si, ¿te importa? No, ¿terminaste el café?, camarero por favor cóbreme dos café y nos dirigimos a casa, ya en casa nos preparamos el baño diario.

Me desnudo y me meto en la ducha, abro el grifo y dejo que corra el agua por mi piel, mi madre me pregunta si quiero ayuda, yo le digo que la llamaré si la necesito, a decir verdad, me excita bastante que me vea desnudo, lo peor es que mi verga se me pone erecta y me da vergüenza, pero a ella no parece importarle al contrario creo que se siente orgullosa de provocar en mi esa reacción. Terminé de ducharme y la llamé para que me sujetase la silla, vino, yo me fui para mi habitación y ella para la cocina, me puse el pijama, salí y me dirigir a la cocina allí me esperaba mi madre con su bata de dormir puesta semitransparente, se veían sus senos, mientras comíamos yo no podía apartar la vista de aquellos preciosos pechos y con mi pene como una piedra se me vino la imagen de mi pene entre sus pechos masturbándome en su canalillo…

Acabamos de comer y yo me fui al ordenador mientras que ella se iba al salón y no me podía quitar aquella imagen de la cabeza, la de mi vega entre los hermosos pechos de mi madre me tuve que masturbar pensando en ellos y conseguí un orgasmo que tembló todo mi cuerpo eché toda mi leche en mi mano y la extendí sobre la sábana de mi cama imaginando que era su cuerpo y besé apasionadamente la almohada, luego me quedé dormido plácidamente.

A la mañana siguiente desperté muy temprano y oí a mi madre tarareando una canción, vino a mi habitación para ver si estaba despierto, hola guapo ¿te levantas ya? Si mami, cuando me destapo salió un olor a esperma reseco, ella respiro hondo como si le encantarse ese olor ¡oh cariño! y me besó en boca, me ayudó a ponerme los pantalones y los calcetines, me sentó en la cama para ponerme la camiseta, quedé enfrente de sus pechos grandes y hermosos. Oye mami, si hijo, me gustaría tener dos meses ahora, ¿para qué? Para poder mamar en tus pechos ¡ah si! ¿Te gustan mis pechos? ¡Si! se sonrió y no dijo nada me acabó de vestir y me senté en mi carro y nos fuimos para el comedor, me preparó el desayuno y nos fuimos hacia el centro de día.

Llegamos a él nos y entramos. El centro era bien hermoso, enorme, a lo lejos vimos a una limpiadora y nos dirigimos a ella, señorita por favor me podía indicar el despacho del director, si, pero de la directora, ¡Ah! ¡Perdón me he equivocado! Siga este pasillo y lo verá, hay una puerta con cartel que dice dirección pues ahí es, vale señora muchas gracias, llegamos al despacho, mi madre llamo, adelante, entramos. Hola nos saludó la mujer, mi madre le devolvió el saludo con la voz entrecortada, usted es la profesora, si vengo de parte de Edu, si ya, tú serás Antonio, si, él me dijo que querías matricularte ahora, porque tu madre va a trabajar en su universidad, pues si tienes cara de pillo, jajaja te a calado, y muy guapo como tu madre, gracias. Miré sus pezones y los tenía duros como rocas se les notaban por encima de la blusa… La directora se levantó para ir a un fichero, nos dio la espalda, y mi madre me riñó.

La directora volvió a su sitio con unos papeles en la mano, mire esta es la matrícula fírmela y ya está, tenemos una plaza libre y es de usted caballero y no os he dicho como me llamo, soy Elsa, pues ya está todo arreglado, ¡ah! tenga mi tarjeta personal y me guiñó un ojo. Ya nos podemos ir, si, se dieron la mano y al separarlas se hicieron una leve y suave caricia. Ya en el coche, mamá creo que has ligado, ¿por?, anda mamá no te hagas la despistada, ¿por qué me ha dado una tarjeta personal, ya he ligado?, y la forma de darte la mano, pues tengo una mala noticia para ti. ¿Cuál?, creo que está casada.

Pasaron algunas semanas y la relación entre mi madre y Elsa se fue haciendo cada vez más estrecha había más confianza entre ellas, una tarde a eso de las siete treinta o la ocho el móvil de mi madre sonó y mi madre lo cogió: dígame, hola Elsa. Y se fue a su habitación, estuvo un rato charlando con ella, cuando acabó de hablar salió de su habitación. Cariño tenemos plan para esta noche, ¿quien era?, tu directora, ¡Elsa!, si, ¿para qué? Invitarnos a cenar con su marido, (ilusión voy a comer con la directora de central ocupacional) puse cara de no apetecerme mucho, venga cariño hazlo por mí, bueno, pero espero una recompensa, la tendrás te lo prometo, venga vamos hazme otro favor, otro ¿cuál?, ponte la ropa que yo te diga, ¡ah eso si que no!, anda si guapo dos recompensas. Entró en mi habitación y me puso la ropa encima de la cama salió y entré yo y cuando vi la ropa pija que quería que me pusiese mi madre, pensé, si me viesen los compañeros del centro ocupacional se partían de risa, me la puse y al salir mi madre exclamó: ¡que guapo estás nene! Si ya venga, vamos. Dónde has quedado, en un restaurante, por lo menos hay algo positivo la primera vez que voy a cenar a una restaurante.

Llegó la hora de marcharse salimos y nos dirigimos al restaurante. Caminamos un rato y llegamos a la puerta, Elsa y su marido estaban esperándonos en la barra cerca de la puerta. Cuando llegamos salieron a ayudarnos, porque había algunos escalones, entre los tres consiguieron entrarme a aquel restaurante, era muy bonito buscamos una mesa libre, la encontramos y nos sentamos, el marido de Elsa enfrente de mí, y Elsa enfrente de mi madre, estuvimos un rato charlando y cogimos la carta que estaba encima de la mesa, elegimos el pedido y llamamos al camarero, vino enseguida.

¿Qué desean?, y cada uno pidió lo que quiso, mientras comíamos ellas dos tenían una sonrisa en los labios lo cual yo no entendía muy bien por que la conversación era más bien aburrida, a mí se me cayó la servilleta al suelo y vi como mi madre y Elsa estaban rozándose los pies, ajá ya entiendo por qué tiene esa sonrisa me dije a mi mismo bebiendo un sorbo de refresco. Terminamos de cenar y estuvimos un rato charlando, se escucha un sonido. ¡Oh no! Hombre cariño, lo siento, pero yo no debería esta aquí he venido por complacerte a ti, esta noche tengo guardia en el hospital y te lo dije y ya me están llamando, se despidió y se fue. Elsa se quedó con mala cara y sollozando vamos a mi casa. Pagamos y cuando salimos del bar, dejó caer la cabeza sobre el hombro de mi madre y mi madre le besó el pelo.

Llegamos a casa, ya estoy harta de todo, estoy segura que tienes una querida en el hospital, no creo dijo mi madre, tú no lo conoces este tiene la cara buena, pero es, es… y yo estoy muy sola en mundo, mi madre se puso en cuclillas frente a ella y le cogió la cara entre sus manos, tú no estás sola me tienes a mí, y ella sonrió. Antonio acuéstate, vale mami, iba por el pasillo y pude oír, me gustas mucho, lo sé y tú a mí también y se besaron. Pude oír desde el pasillo el beso que se dieron, entré en mi habitación, me quité la ropa y me acosté, de madrugada me entró ganas de ir al servicio y me levanté y cuando salí de mi habitación oí jaleos y gemidos y las voces eran de mi madre y de Elsa. Me dieron ganas de entrar y unirme a ellas, cuando salí del servicio continuaban gimiendo entré en mi habitación y me masturbé, después de correrme me quedé dormido plácidamente, con morbo de saber que mi madre y la directora estaban disfrutando de sus cuerpos. Pasarían diez o quince minutos cuando mi madre entró a despertarme, venga mi amor que hoy hace un día maravilloso, si claro con el lote que os habéis pegado aunque estuviéramos en el polo norte haría un día maravilloso, esto lo pensé para mí.

Me vestí y salí y me dirigí a la cocina estaba Elsa desayunando una tostada y café. Buenos días guaperas, hola le contesté yo, ¿cómo has pasado la noche? Bien, pero esta mañana me levanté y oí en el piso del lado gemidos, alguien lo estaba pasando muy bien ¿vosotras no lo oísteis? Se miraron una a la otra como diciendo nos han pillado no, no nosotras no hemos oído nada, pues parecía que era en vuestra habitación es muy extraño que no oyerais nada, pues no. Huy que tarde se esta haciendo tengo que ir al centro, oye llevarte no puedo, no tengo el coche ¿o ya no te acuerdas? Uf hoy se va hacer tarde, tengo una idea llama a un canguro guapa y que se quede conmigo, tú lo que quieres es hacer lo mismo que el vecino anda, anda, vete para la puerta.

Saliendo yo de la cocina las escuché murmurar: nos ha pillado, jajaja que listo es y se dieron un beso. Vente con nosotros en el coche, vale y nos montamos en el móvil de Elsa, un mensaje del marido, jo, que pasa, este fin de semana se va a un congreso de ginecólogos pues ya hemos llegado nos echamos abajo se va esta noche, pues ya sabes, ¿qué? quédate con nosotros. No tengo otra idea mejor, ¿cuál? Tengo unos amigos con un chalet a las afueras de Sevilla, voy haber si nos lo dejan este fin de semana para los 3, si queréis claro, el plan no sonaba muy sugerente todo el fin de semana metidos en un chalet con ellas si estaban muy buenas las dos, pero el plan no me atraía mucho. Lo tendremos que hablar este y yo, vale, pues no sé cuando lo vamos hablar, te llamo este mediodía al móvil y lo hablamos vale, intercambiamos miradas de disconformidad.

Ella se subió en el coche y Elsa y yo entramos en el centro, Antonio yo me voy a mi despacho, un par de compañeros se acerca, oye tío tu madre y la directora son muy buenas amiguitas, demasiado dije yo, dios las crea y ellas se juntan, ¿eso que significa?, ¡ah! ¿Pero no lo sabes?, que, es tortillera ¡ah! Es adicta a la tortilla, no hombre no que paleto eres, es lesbiana, ¡ah!, bien yo voy a entrar en clase, me puse frente al ordenador y empecé la clase yo no podía olvidar aquellos jaleos mi verga se iba poniendo erecta y me tuve que salir de la clase e ir al servicio a aliviarme.

Cuando estaba en el servicio cerré lo ojos y empecé a masturbarme imaginado que mi mano eran las suyas, pasaron unos diez o quince minuto, un cuidador en la puerta Antonio ¿estás bien?, si. Es que llevas mucho tiempo ahí, ya salgo, salí y me dirigí a la clase ya me había corrido y bien corrido, a mí me gusta contar los espasmos que tengo en un orgasmo y en ese tuve dieciséis. Volví a la clase y me puse en mi sitio, el timbre de descanso sonó y me encontré con Elsa la cual me dijo ahora voy a por mi coche, para esta tarde te vas a venir conmigo y allí hablaremos largo y tendido, ¿solo hablar?, jajaja me estás proponiendo algo más. Ya hablaremos, entonces tenemos una conversación pendiente, eso parece, ah dile a mi madre que haremos lo que ella quiera de todas maneras va a ser así, verás como no te arrepentirá ella siguió su camino hacia la calle, y yo me quedé admirando su espléndido trasero.

La tarde llegó y la hora de salir del centro, estaba esperando en el pasillo a Elsa para ir a su casa mientras mi madre saliera de su trabajo. La vi aproximarse a mí: hola, vamos… ah tu madre ha llamado, y, me ha dicho que te diese las gracias y que te recompensará, siempre dice lo mismo, pero nunca me la da, venga vamos. Nos subimos en su coche yo me senté en el asiento del copiloto, se puso en marcha se había puesto una falda muy corta dejaba al aire aquellas hermosas piernas, yo me tocaba la bragueta disimuladamente con mi pene duro como las piedra.

Llegamos a su casa y entramos me puso la televisión mientras ella preparaba dos bocadillos, vino con los bocadillos y se sentó a mi lado. Bueno, ¿como te va en el centro?, pues muy bien, ¿te gusta alguna chica?, si ¿quién?, tú, ¿te gusto yo?, si, ¿te la pongo dura?, si eres muy hermosa, le cogí la mano y la puse en la bragueta, Mmm cariño que dura la tienes, y tú tienes unas hermosas piernas, acaríciamelas, así lo hice.

He oído unos rumores ¿qué rumores? Eres lesbiana, ¿qué parezco lesbiana?, no, soy bisexual como tu madre, aquellos gemidos que oí esta mañana no eran los vecinos. No éramos nosotras disfrutando, lo sabía, me hubiera gustado veros amándoos, calla, calla que me estás poniendo a mil. El timbre de la puerta sonó, y fue a abrir. Hola, hola. Mi madre entró en el salón, buenas tardes caballerete, tengo que hacer una llamada dijo Elsa, se fue. Es muy guapa verdad, si, gracias hijo, ¿por qué?, por acompañarme este fin de semana, me empieza a gustar Elsa, ah si. Elsa entró ya está listo todo, ya has hablado, si, y ¿el chalet como es? muy bonito tiene piscina jardín de todo, ahí hay pasta y dos dormitorios abajo, me guiñó un ojo, bueno venga vamos a casa a preparar las maletas, oye que solo vamos dos noches y dos días, tampoco hace falta que os llevéis muchas cosas.

Llegó el día. Nos marchamos en su coche, vino a buscamos a eso de las siete de la tarde, llamó al telefonillo para decirnos que ya estaba allí, bajamos en el ascensor y salimos, con la maleta me subí en el coche para que ellas pudieran subir mi carro en el coche y se montaron las dos en los asientos de adelante Elsa puso en marcha el coche y dejamos atrás la gran ciudad, cuando llevábamos cinco o diez minuto en la carretera tomó un desvió y vimos a lo lejos un grupo de chalet, eran 20 ó 25. Elsa dijo veis ahí vamos nosotros veréis que bonito y miró a mi madre sonriéndole. Tú lo ves cariño, se dirigió a mí, si, llegamos a nuestro destino se bajaron las dos y abrieron la puerta.

Elsa volvió a montarse en el coche y entró, ya casi anochecido descargaron mi carro y las maletas y yo salí del coche y entramos en la casa, era preciosa, tenía dos dormitorios abajo. Mi amor tú vas a dormir en este que tiene la vista a la piscina. ¿Conchi has sacado unas bolsas de plástico del coche?, si, ¿dónde la has puesto? En la cocina, ah que ahí están las provisiones, las dos se metieron en la cocina a preparar la cena, mientras yo me senté en el salón a ver la televisión. Mi madre salió de la cocina y se me quedó mirando, que machista eres, dime que quieres que haga, pon la mesa por lo menos, vale. Fui a la cocina y cogí los platos y me los puse en las piernas y lo fui llevando a la mesa uno a uno hasta que conseguí llevarme los tres. Ya sentado en la mesa ¿a las tías os excita ver los hombres hacer las tareas de la casa?, hombre un poco de morbillo si que nos da más que nada porque no estamos acostumbradas.

Acabamos de comer y Elsa salió al patio y entró con una caja en las manos ¿eso que es?, un Dvd, tú sabes conectarlo, pues no se, lo averiguaremos ahora mismo. Se puso a conectarlo, y tardó un rato, creo que ya esta vamos haber si se ve, pues si que se ve, mi madre entró en el salón, anda mira un Dvd ¿qué películas traes?, clásicos, pues que bien dije, ¿no te gustan?, no, ¿quieres Internet? Si, pues ven que lo voy a poner, vete para tu habitación y así lo hice al momento llegó, con su ordenador portátil me lo puso encima de la mesita de noche y me lo conectó al Internet y ella se marchó a ver aquella película. Pasaron un par de horas y mi madre entró en mi habitación, vamos guaneras a dormir, Elsa también entró, yo deseaba se quedarán las dos para hacer sexo, me moría de deseos y de morbo Elsa salió de mi habitación y mi madre se quedó para ayudarme a desnudarme, me ayudó y cuando terminó se fue dándome mi beso de buenas noches.

Apagó la luz, yo me saqué mi verga de los calzoncillos cerrando los ojos e imaginando la suave mano de cualquiera de las dos masturbándome, me corrí enseguida y manché las sábanas, y me quedé dormido. A la mañana siguiente se levantaron dispuestas a dar una vuelta por los chalet y me preguntaron que si quería ir con ellas y les dije que si. Salimos, empezamos a caminar paseando, recorrimos toda la aldea Elsa nos fue diciendo quien vivía en cada chalet, la mañana se pasó muy entretenida, volvimos al chalet y nos pusimos los bañadores y nos metimos en la piscina. Um que rica estaba el agua, Elsa se acercó a mí ¿qué como lo vas pasando?, muy bien, pero me gustaría que no fuerais ni mi madre ni mi profesora, ¿por qué? Porque así se abriría más la gama de la diversión, se acercó a mí y me abrazó, me dijo al oído aquí todo puede pasar, estamos los tres solos, sin testigos, me acarició la verga por debajo de agua y me besó la mejilla.

Mi madre llamó para comer, salimos de la piscina y entramos en el comedor ¿está buena el agua? Si, cuando acabemos de comer voy a salir a tomar el sol, te acompañaré dijo Elsa, ¿y tú cariño?, me voy a echar un rato en la cama. Empezamos a comer, mi madre se comía con la mirada a Elsa y Elsa lo mismo a mi madre, acabamos de comer, recogieron y se fueron a la piscina, yo me fui a mi habitación. Mi madre vino a los diez minutos para ver si estaba dormido, yo me hice el dormido para que no se cohibieran pensando que las podía ver a través de la ventana. Cuando salió de mi habitación me senté en mi silla y me acerqué a la ventana desde la cual se dominaba todo el patio, podía ver a aquellas dos preciosas mujeres tendidas en las hamacas charlando.

Pasado un rato Elsa se metió en la piscina y desde ella empezó a mojar a mi madre, reían las dos, mi madre se levantó de la hamaca y se tiró a la piscina, se acercaron las dos y se besaron en los labios. Un beso apasionado, Elsa bajó por el cuello besando y lamiendo a mi madre, le acariciaba el pelo, pude leer en sus labios: te quiero, amor mío. Elsa se puso detrás de ella y pasó sus brazos por debajo de los mi madre y le acarició los senos y pellizcó sus pezones, yo me masturbaba en mi escondrijo. Salieron de la piscina, se quitaron los bañadores, se sentaron en el suelo frente a frente e hicieron la tijera, ahí fue donde Elsa miró hacia la ventana, pero me había quitado rápidamente y no me vio o al menos eso creía, pero yo no me podía permitir perderme aquel espectáculo que me podía llevar dos bofetadas, pero no me podía perder aquella escena porno entre mi madre y mi directora.

Cruzaron sus hermosas piernas entrelazándolas y con sus sexos pegados y rozándose hasta la extenuación, después de unos minutos en el suelo tendidas y quietas se reincorporando y se vistieron, se besaron yo me tendí en la cama y me hice el dormido. Una vez más, mi madre vino a mi habitación venga dormilón, si, si dormilón eso creía ella, me ayudó a levantarme, nos dirigimos a la cocina donde se encontraba Elsa. Hola nene has ¿dormido bien? Si. Me alegro, los tres nos sentamos a merendar quieren caminar, preguntó mi madre, Elsa se quedó mirándola con cara de sorpresa como diciendo no estás cansada, pues iré sola os toca recoger la mesa a vosotros y se salió.

Elsa y yo nos quedamos solos, cruzamos miradas un instante, ¿qué disfrutaste?, ¿qué?, no te hagas el despistado sabes muy bien de lo que te estoy hablando, me viste, si, pero contesta a mi pregunta, si, a mí me dio mucho morbo que estuvieses mirando, me masturbé, ¡ah si!, te pongo un reto, ¿un reto?, si, ¿de que va?, a que no te atreves entrar mañana en mi habitación con el pene erecto. Cuál es el recto no lo entiendo, creo que te dará vergüenza, mi madre me lo ha visto un montón de veces, si pero nunca delante de otra mujer ¿qué pretendes con eso?, tú vas por la vida de echado para adelante y de atrevido y quiero que me lo demuestres que si de verdad lo eres o es una fachada para impresionar al personal, ¿tendré premio? Pareces un niñito de 6 años con los premio, si tendrás premio.

Si no lo hago que pasa, pues nada que no disfrutarás de tu premio y el mundo seguirá girando, ¿con calzoncillo?, como quieras. La noche llegó y estábamos sentados frente al televisor, yo decidí acostarme y pensar sobre de lo que iba a hacer al día siguiente. Me despedí de las dos con un beso y me dirigí a mi habitación, no me quería masturbar para que la mañana estuviese dura. A la mañana siguiente me desperté con unas ganas locas de masturbarme, pero no lo hice, esperé un rato para ir a la habitación para ver si caía algo.

Pasaron unos minutos, me senté en el carro y salí de mi habitación, tenía una erección muy pronunciada, oí charlar a las dos, me acerqué a la puerta y llamé. Adelante. Entré, -hola guapo, hoy estás especialmente guapo, si se ha levantado guapo, subido.

Se levantó de la cama y me dijo ven cariño entra con nosotras, ella empezó a besarme la frente mientras Elsa me acariciaba el pecho ¡Oh hijo que guapo eres!, quiero sentirme dentro de ti mami, quiero entrar por donde salí. ¡Oh! Elsa me la estaba meneando, mi madre se puso en encima de mí, Elsa cogió mi pene lo puso en la puerta de la vagina de mi madre y la metió hasta golpear mis testículos en su culo… uuummm aquí tienes tu premio hijo. Elsa le chupaba las tetas… ummmm que ricas están. Directora prepárese porque después va usted, lo estoy deseando. Mami, si cariño, déjame encima de ti un rato, vale. Se tendió encima de mí y se dio la vuelta yo empecé a moverme, Elsa me ayudaba, me cogió de la cintura y me ayudaba, así, así no sabéis como me estáis haciendo disfrutar, estoy a punto de correrme dije yo.

Yaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa, dame tu leche hijo, es tuya mamá, empuja para dentro ¡Oh como noto tu espasmos! Me quedé un rato dentro de ella descansando, y la saqué. Ummmm que cosa más rica, gracias a la ayuda de Elsa, después de un rato descansando entre las dos se me empezó a poner dura otra vez. Empecé a acariciar los senos de Elsa, esos grandes y hermosos senos, me monté encima de ella, con su cuerpo entre mis piernas y puse mi pene entre sus pechos.

Ella los juntó entre si y empecé a moverme como si se me fuese la vida en ello, me dijo que nunca había visto un pene como el mío. Me corrrrrrooo, le manché su preciosa cara con mi leche, sin esperar ni un minuto me eché al suelo, me arrodillé encima de una almohada. Elsa se acercó al filo de la cama me la cogió y me frotó un poco, se la puso en la entrada de su vagina y me dijo empuja fuerte, así lo hice. Ummmmmm muévete, empecé a moverme como loco.

Sabéis lo que me hubiese gustado grabar esto. ¿Cómo recuerdo? Ummm, no, para que lo viesen mis compañeros y se murieran de envidia, cariño estoy apunto de correrme no pares ya si, si. Nos quedamos muy a gusto los tres sin pensar en nada más que besarnos y acariciarnos.

Autor: Antonio Olmedo

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Escrito por Marqueze

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