Cuidando a la abuela

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Habíamos llegado al pueblo donde Vivian mis abuelos, mi abuelo Juan, que se encontraba delicado de salud y mi abuela María, que a pesar de ser mayor de edad, ella se cuidaba mucho en su alimentación y se mantenía con buen cuerpo, como comente al principio, mi abuelo estaba internado por una neumonía, mi abuela se encarga de cuidarlo por las mañanas, yo lo cuidaba en las tardes y mi madre por las noches, habíamos acomodado esos turno, ya que m abuela tenia que descansar y alguien la tenia que cuidar.

Como y tenia permiso de manejar, era la persona que llevaba a mi abuela por las mañanas a relevar a mi madre, un día que íbamos en el camino, vi pasar a una chica de nalgas hermosas, inmediatamente se me vino a la imagen el culo de Lucia, y eche una sonrisa picara, la abuela me vio y me dijo, de que te habrás acordado ahorita que viste esa chica con tremendo culo, sonreí y le dije que de nadie, ella igual se hecho a reír, llegamos al hospital para relevar a  mi madre, me despedí de la vuela con un beso y ella me dijo al oído, regrésate por la misma calle para que ver si ves a la chica de nalgas grandes, me reí y me fui, en el camino mi madre me pregunto que si que me había dicho la abuela cuando me estaba despidiendo de ella, pues vio que me me dio mucha risa, le dije, nada madre, la abuela a veces me hace comentarios como si estuviera a la moda en todo, pero no es nada, vi que mi madre se quedo pensativa, le pregunte si pasaba algo y ella me dijo que no, solo que le pareció como si yo le hubiese dicho que ella no estaba a la moda.

Llego la hora de ir por la abuela, llevarla a la casa y regresarme al hospital hacer mi turno, en el camino me platico que el abuelo ya empezaba a tener mejoría y que pronto estaría en casa, aunque eso le daba tristeza, pues cuando el estuviera bien, nosotros nos iríamos a nuestra casa, yo cuando llegaba de mi turno al cuidado del abuelo, me cambiaba de ropa, me ponía un short y una playera, a veces solo andaba en short, nunca fue mi intensión andar así para que la abuela se fijara en mi, pero luego supe que la abuela disfrutaba de esos momentos.

Un día, cuando fui por la abuela y hacer mi turno, me comento que llegaría una amiga a cenar, por lo que le dije que yo llegaría mas tarde, pues no quería interrumpir con ellas, ella sonrió y me dijo, nombre mi Mariana, quedara sorprendida con verte, pues eres un chico muy atractivo y aunque estemos viejas, siempre nos echamos un taco de ojos, ella rio, yo igual reí, fui por mi madre y cuando entre, ya estaba Mariana, la amiga de mi abuela, ella me presento y como mi madre ya se había ido al carro le dijo delante de mi, Mariana, a poco no esta como te lo describí, ellas se soltaron con unas carcajadas y Mariana respondió, María, vas hacer que me sonroje, aunque la verdad esta mejor de lo que me lo describiste.

Lleve a mi mama y decidí no regresar rápido a la casa, pues no quería interrumpir la platica de mi abuela con su amiga, así que fui a dar un paseo por el pueblo y como estaba aburrido, pues no conocía a nadie, me fui a la casa, llegue y no vi a mi abuela y su amiga, iba hacia mi cuarto cuando escuche voces que venían de un anexo a la casa, allí estaban tomando café, no quise interrumpirlas y me fui a mi cuarto, abrí las ventanas y justo daban al anexo donde se encontraban ellas, me puse mi short y me acosté un rato a leer un poco de porno, estaba buscando relatos de hermanos, pues sabia que llegando a mi casa, tenia que volver a cogerme a Lucia, de repente escuche mi nombre en la platica de ellas, puse atención y estaban hablando de mi, Mariana le comentaba a mi abuela, que su nieto estaba como para comérselo, la abuela rio y le dijo, si esta muy rico, a veces me han dado gana de que cuando se esta bañando entrar y verlo desnudo, pues ya Juan lleva varios días en el hospital y yo estoy sin nada de acción, Mariana le comento, pues deberías de hacerlo, sirve que le ves el tamaño de la verga, igual y el te atiende mientras no esta Juan, las dos rieron, mi cabeza dio un vuelco de 180 grados, seguí buscando relatos, pero ahora el tema era, Abuela – nieto, encontré muchos por lo que leí uno y me masturbe frenéticamente, esa noche no podía dormir, entre lo que escuche y el recuerdo de haberme cogido a Lucia.

Los días pasaron y todo normal, pero un domingo mi abuela me dijo que iría un poco más tarde al hospital, que primero iba a misa y luego me hablaría para que la llevara, me levanté, fui por mi madre, llegamos a la casa, ella comió fruta y algo ligero y me dijo que estaba muerta, que se iba a dormir, yo como tenia flojera, decidí bañarme, pero no había agua, por lo que así desnudo, solo me puse la toalla y prendí la bomba, termino de llenarse el tinaco y me fui a mi cuarto, vi la hora y dije, voy a  dormir unos 20 min, en lo que llega la abuela de misa, al cabo que se queda un rato platicando con sus amigas, así lo hice, acosté solo con la toalla y me dormí, de repente mi abuela entro a mi cuarto y me dijo, ándale Arturo, levántate que me tienes que llevar al hospital, me levante y pude ver que la toalla estaba de lado y que mi verga con mis huevos estaban al aire libre, así que supuse que la abuela me había visto y no supe cuanto rato estuvo ahí viéndome.

Nos fuimos al hospital, ese día no hubo ningún comentario, todo normal, pero como el tercer día, me metía bañar para ir por mi madre, salí del baño en toalla y fui a la cocina por agua, ahí estaba mi abuela, en camisón de dormir, pues ella se bañaba después de mi, vi que se le transparentaba el calzón, uno azul claro de los grandes, de igual manera note que no llevaba brasier, pues sus pezones estaban parados, mi pene se puso erecto de inmediato, ella se dio cuenta y me dijo, ándale Arturo, apúrate, deja de estarme viendo las tetas, pues están caídas y t de seguro ves mejores, así que no veo por que se te ha parado el paquete, yo reaccione y me vi la verga, la tenia a mil fuera de la toalla, me la tape y me fui a mi cuarto, me vestí y fui por mi mama, en el camino venia pensativo y callado, mi madre me pregunto si me pasaba algo, le dije que no que todo estaba bien, llegamos a la casa, mi abuela salió, se despidió de mi madre y se subió al carro, iba hacia el hospital y yo no decía ni una sola palabra, ella me preguntó que si estaba así por lo ocurrido en la cocina, le dije que si, que le ofrecía una disculpa, ella me dijo, bueno no tienes por que, también a mi me agrado que a mi edad, pudiera provocar a un joven, yo iba a decirle algo y ella me cayo, me dijo, esta tarde hablaremos del tema, me dio un beso en la mejilla y se bajo al hospital.

Pasaron las horas, fui por mi abuela, la deje en la casa y me fui a mi turno, yo estaba pensativo, me preguntaba, ¿qué me dirá la abuela? ¿Se habrá molestado? ¿le habrá gustado? O ya se le olvido el tema y no pasara nada, llego la hora de ir por mi mama y llevarla al hospital, regrese a la casa, me sorprendió ver que mi abuela estaba en su bata de dormir negra, no tan transparente pero si de encajes, podía ver su brasier negro y su calzón del mismo color, un calzón grande  de los que usan las abuelas, aunque confieso que a mi me excitan mucho, la vi y luego luego se me paro la verga, la salude con un beso, que intencionalmente se lo di en la mitad de sus labios y me fui a mi cuarto a jalarme la verga, pues estaba demasiado excitado, pasaron unas horas y salía a la cocina, mi abuela estaba sentada en la sala viendo sus telenovelas, para romper el hielo, le pregunte por Mariana, su amiga, y su respuesta fue, anda picarón, primero te excitas viéndome a mi y ahora quieres cogerte a Mariana, ella rio, a mi también me dio risa, le dije que como creía y que no sabia por que lo decía, me dijo, ¿crees que no me he dado cuenta que cuando llegaste se te paro tu pene?, aunque confieso que el otro día que se salió de la toalla me causo una sensación extraña, pues me halago que una vieja como yo, pudiera párale el pene a un joven como tu, le dije que bueno, que ella era una mujer guapa y que tenia buen cuerpo, así que no se extrañara de que podía provocar eso y mas, ella me vio con cara de exclamación y dijo, mas,  ¿que quisiste decir con eso? Le dije nada nada, mejor cuéntame de Mariana, ella también es guapa y muy sexy, reímos los dos, me dijo que era una vieja amiga y que a ella era la única persona que le tenia mucha confianza, me senté en el sillón de un lado de ella y nos pusimos a platicar un poco, note como la abuela, hacia un esfuerzo para que yo pudiera ver sus piernas y parte de sus pechos, disimuladamente, cada que podía se abría el camisón como no queriendo las cosas, terminamos la platica, y le dije que me iba a mi cuarto, pues tenia que levantarme temprano, ella se paro y me ofreció de cenar, a lo que le dije que no quería, que había comido tarde y me sentía lleno, me fui a mi cuarto y me volví a masturbar frenéticamente, solo que no cerré bien la puerta y sentó que alguien me observaba, cuando voltie hacia la puerta, pude ver un reflejo de una persona, por lo que deduje que mi abuela me había visto masturbarme.

Al día siguiente todo ocurrió normal hasta la hora que la llevaba al hospital, mi abuela me dijo que hoy iría Mariana a la casa, así que no llegues tarde o no la veras y no podrás hacer lo que haces pensando en ella, ella sonrió, se bajo y entro al hospital, yo me quede un poco confundido, pues sabía que me había visto masturbarme, pero ella tenía la idea que lo hacía en honor a Mariana y no era cierto, me masturbaba pensando en ella, cuando iba en camino por ella al hospital, pensé en decirle algo mas atrevido, para ver como reaccionaba, llegue por ella y en el camino le dije, la verdad abuela, me hubiese gustado que platicáramos como ayer, sin que nadie estuviera en la casa, solo que esta ves yo también estaría cómodo, pues tu si estabas cómoda con esa bonita bata de dormir, ella se quedo callada y me dijo que lo podíamos hacer mañana, ya que hoy había invitado a Mariana a tomar un café, claro le dije, mañana platicaremos solos y cómodos, ella sonrió un poco, como de gusto y nerviosa, como mencione antes, la ventana de mi cuarto daba al área anexa donde mi abuela y su amiga se tomaban el café, llegue del hospital, después de haber ido a dejar a mi madre y me subí a mi cuarto, mi abuela debió contarle a Mariana de lo sucedido, pues escuche como Mariana le decía, mira María, debes de ponerte algo que se transparente más, pues ya son dos veces que Arturo se excita viéndote con lo que llevabas, creo que si llevas algo en el que el pueda ver más, de seguro te coje, las dos rieron a carcajadas, mi abuela respondió, tengo una idea, no llevaré brasier, solo la bata y el calzón, buena idea dijo Mariana y ya veras los resultados, rieron de nuevo, no daba crédito de lo que había escuchado, mi abuela me quería coger, así que pensé que al día siguiente haría lo posible por cogérmela.

Paso la mañana como todas, en el camino hacia el hospital platicamos cosas triviales y solo al bajarse me dijo, hijito, recuerda que hoy platicaremos como el otro día, solo que esta ves estaremos mas cómodos, ella me dio una risa picara, como sabiendo que pasaría, el día paso normal, después de que lleve a mi madre al hospital para que pasara a noche, regrese pensando en como cogerme a la abuela, sabia que ella quería, pero no quería arriesgarme a que algo pasara, llegue, grite a la abuela, ella me contesto desde el baño, me estoy bañando hijo, en un rato mas algo, me fui a mi cuarto, prendí la compu y me puse a buscar relatos de abuela – nieto, vi varios, estaba súper caliente y de repente, mi abuela toco la puerta, me dijo que estaría en la sala, le respondí que en unos minutos iba, me puse un short pero sin bóxer, y una playera, sabia que ella no traería brasier, así que, decidí darle picón igual sin bóxer, llegue a la sala y guao mi sorpresa fue ver a mi abuela con una bata blanca transparente, efectivamente no tenia brasier y se le notaban los pezones, las tetas caídas por su edad y un calzón blanco grande, de momento se me paro la verga de forma inmediata, ella me vio y como no traía bóxer, la punta de mi verga se me salió del short, ya no disimule y me senté, le dije que se veía muy guapa y sexy, ella sonrió y me dijo, bueno, por lo que me doy cuenta creo que si, los dos sonreímos, estaba sentado a lado de ella y le dije, abuela, ¿por que el otro día pensaste que me gusta que Mariana viniera a la casa?, bueno, como se que Mariana siempre viste provocativamente y tu eres un joven que se la pasa masturbándose, supuse que lo ideal era que la vieras y te masturbaras pensando en ella, sorprendido le dije, ¿ y tu como sabes que me masturbo? Por que te he visto varias veces y te he escuchado, recuerda que los viejos tenemos experiencia y ya pasamos por tu edad, sonrió, bueno le dije, ya que estamos hablando de ese tema, te equivocas en algo, no me masturbo pensando en Mariana, lo hago pensando en ti, ella se quedo petrificada y me dijo, pero hijito, como una vieja como yo te puede excitar, a lo que respondí, estas muy rica abuela y la verdad tengo muchas ganas de comerte la vagina, la abuela no daba crédito a lo que yo le decía, ella me miro y en ese momento le dije, disculpa abuela, me pare y me fui a mi cuarto.

Ella toco la puerta, le dije que pasara, ella entro se sentó en mi cama y me dijo, no tienes por que estar así, pues tu también eres un chico guapo y de buen ver, pero se me hace raro que te yo te excitara, mírate como estas y efectivamente, cuando la vi entrar, la verga se me puso a mil, ella me acaricio la pierna y me decía que era normal que eso pasara, que de hecho ella sabia que tenia culpa pues a como se había vestido, era una forma de provocar, ella me decía y acariciaba la pierna y yo tenia cerrado los ojos, escuchando u gozando, de repente su mano alcanzo la punta de mi verga, la toco y la acaricio y dijo, yo también tengo ganas de sentir tu verga en mi boca, desde la ves que tela vi en la cocina, he querido que me la metas en mi vagina, que la llenes de tu leche, de que me la comas, abrí los ojos, la mire y le saque una teta, se la acaricie y empecé a chupar, ella seguía acariciando mi verga con su mano, le saque la otra teta y se las chupaba las dos, empecé a pasar mis dedos sobre su vagina, arriba del calzón, estuvimos así un buen rato, luego la empecé a besar, me di cuenta que mi abuela besaba muy rico, pues metía su lengua en boca como una desesperada, con deseo, luego me baje el short y ella se puso a mamarme la verga, me empezó chupando solo la cabeza, era una experta, luego recorrió mi pene, hasta llegar a mis huevos, le ponía mucha saliva y yo sentía morir, le dije que me iba a venir, ella me dijo que lo hiciera en su boca, se metió mi pene y lo chupo de una manera que no pude aguantar, le llene la boca de semen, ella se lo trago y me dijo que estaba delicioso, que hacia mucho tiempo no probaba uno así, ella siguió chupando mi verga y volvió a ponerse dura, luego le quiete el camisón, y solo quedo en calzón, le dije que no se lo quitara, le pase la lengua por su calzón, le hice de lado el calzón y le metí los dedos a la vagina, esta mojada, y tenia un olor a sexo delicioso, le puse la punta de mi verga en la entrada de su vagina y la metí de un jalón, ella gimió y me dijo que le diera duro, que no parara, que tenia mucho que no sentía una verga en su vagina, seguí bombeando su vagina, pare y le quiete el calzón, la puse a que me mamara la verga, que la chupara, luego se la volví a meter, se la metía duro, estuve así y luego la puse de a perrito, le metí la verga hasta el fondo y la tenia agarrada de la cadera, la jalaba hacia mi con fuerza, de igual manera empecé a meterle un dedo en su culito, ella me dijo que le encantaba, que le metiera el dedo hasta el fondo, así lo hice y empecé a sentir que ella estaba por venirse, acelere el ritmo y le dije que me venia, ella me dijo, vente en mi vagina, llénala de leche, hazlo hijo, nos venimos juntos, su vagina estaba llena de leche con fluido vaginal, en los días siguientes mi abuela y yo, cogíamos todo los días.

Mi abuelo se recuperaba y nos dieron la buena noticia de que ya saldría del hospital, aunque ene se momento era buena, también me preocupaba el hecho de que no cogería mas a mi abuela, pues estaría mi abuelo y mi mamá en casa, pasaron  los días y le dieron de alta a mi abuelo, lo llevamos a la casa, estábamos contentos por su salud, pero mi cara de sentimientos encontrados no la podía quitar, mi abuela me pregunto que si que me pasaba, le dije que aunque estaba contento por el abuelo, estaba triste por que no me la cogería diario, ella me respondió, recuerda que en verano puedes venir a cuidar a tus abuelos, me alegré un poco, en la noche hable con mi mamá sobre nuestra partida a la nuestra casa, pues el abuelo se recuperaba bastante bien, ella me dijo que al fin de semana nos iríamos, el jueves por la tarde, me subí a dormir a mi cuarto, estaba agarrando el sueño cuando escuche a mi madre y mi abuela platicando, mi abuela le pregunto que si como estaba, que como le iba con mi papá, ella dijo que no muy bien, que seguía teniendo problemas sexuales, mamá, Lucas siempre quiere hacer el amor y quiere hacer muchas cosas que no me gustan a mi, mi abuela respondió ¿y como sabes que o te gustan si no lo has hecho? Bueno mamá, tal ves tengas razón, pero la verdad es que no se me antoja hacer cosas con Joel, mi abuela le dijo, bueno pues tienes a Arturo, hazlas con él, mira que es un buen semental y esta mas que hermoso, ¡mamá! Como dices eso, Arturo es mi hijo, si lo se hijita, pero ah, como eres, no creo que te fijes en otro hombre y la verdad, no debes de llegar a vieja sin haber descubierto el mundo sexual, no te lo pierdas y sigue mi consejo, yo escuche todo y no daba crédito, mi abuela aconsejaba a mi mama de que me cogiera, pasaron los días siguientes hasta que toco irnos.

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