Cumpliendo la fantasía de Lucía

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Le abrí el culo y con saña, por todo lo que había sucedido, le metí la verga, al principio se quejó, pero luego ella misma me untaba su trasero buscando más, al joven, que seguía en la habitación, se le paró nuevamente y Lucía me pidió que le mamara la verga nuevamente, mientras me la cogía a ella por el culo, acepté y los tres nos vaciamos en forma simultánea.

Estimados amigos, es la primera vez que escribo sobre mis experiencias eróticas, sin embargo soy asiduo lector de los relatos que se ponen en esta página. Entremos a los hechos, soy de Mérida capital del estado de Yucatán, en México, mi edad es de 40 años, no soy una persona que se catalogue como atractiva, pero tengo una verga gruesa, aunque no tan larga (17 cms), cosa que a las mujeres con la que he estado les encanta, mi estatura es baja, (en esta parte de México la gente no es alta), mi nombre es Carlos (no es el real). Hace 3 años aproximadamente en el trabajo conocí a Lucía, mujer con cara de ángel y un trasero espectacular que le quitaba el sueño a muchos en la oficina. Sólo que tenía un inconveniente, era casada, su esposo también trabajaba en el mismo lugar y a diferencia mía, era atractivo y en opinión de muchos pedante y presumido.

Desde que la vi quedé prendado de ella, pero pasaron más de 6 meses y Lucía ni me pelaba, hasta que un día con la complicidad de una amiga salimos a comer, se repitieron algunas veces más y noté que al tomar algunas copas, se excitaba, situación que aproveché y cada vez que salíamos (siempre con la amiga por ser casada), la invitaba a unos tragos. En una ocasión tuvimos que llevar a la amiga a su casa después de comer por una urgencia, y yo ni tardo ni perezoso la invité a unos tragos más y aceptó, la plática entró en el terreno sexual me contó que su esposo no la satisfacía, ya que sólo se subía, se venía y se quedaba dormido por lo que ella quedaba insatisfecha, pero lo quería y no estaba en sus planes ponerle los cuernos, igualmente deseaba conocer otras cosas del sexo, como oral y anal y platicar de sus fantasías sexuales y no contaba con su marido.

Yo caballerosamente me ofrecí a ayudarla en lo que me pidiera (mi miembro estaba a punto de reventar), que la entendía y le comenté que el sexo oral es delicioso, que me permitiera hacérselo y nadie lo sabría, ante mi asombro aceptó, fuimos a un motel que se encuentra en la periferia de la ciudad, al llegar al cuarto me pidió que se hiciera todo en la oscuridad, cosa que acepté (ya comenté que no soy guapo y hasta un poco barrigón), se desnudó y al fin pude acariciar ese culo que me había hecho masturbarme muchas veces, le fui besando el cuerpo centímetro a centímetro hasta llegar a su puchita que estaba mojadísima, le puse mi boca tenía un sabor delicioso, le hice una mamada como nunca se la habían hecho.

Antes de entrar al motel me dijo que sólo haríamos sexo oral, sin embargo en esos momentos empezó a gritar que le metiera la verga que ya no aguantaba más, rápidamente me desnudé y al sentir la verga gritó de emoción y le dio miedo, pero pudo más su excitación y gritó nuevamente que se la clavara, cosa que hice, nunca había sentido tan rico, esa mujer es algo único, me exprimió con su puchita de manera sensacional, se vino tres veces (ella me dijo), me pidió que la sacara y me viniera en sus pechos, ya que su esposo cada vez que ella tardaba en llegar a su casa le revisaba la puchita puesto que es muy celoso, a pesar que ella nunca le había dado motivo.

Pasados algunos minutos prendió la luz porque quería acariciar aquella cosa que tanto placer le había dado, se impresionó y sin que yo se lo pidiera lo llevó a los labios y la empezó a chupar de manera, deliciosa, le encantó las bolas y comentó que había perdido mucho tiempo sin probar esas delicias de la vida, me pidió me la cogiera de perrito, se volteó y así pude apreciar ese culo, que divino, nunca se me olvidará ese momento, lo coloqué a la entrada de su ano y traté de meterlo, ella gritó horrorizada que no se podía por allá por el grosor de la verga, que sería en otra ocasión cuando cumpliera su fantasía (no me dio más detalles), así que le metí la verga en su puchita que estaba chorreando líquidos, esperando una verga que la calmara, me vine 2 veces más esa tarde, y quedamos en repetir esa experiencia.

Salimos algunas veces más y cogimos de manera deliciosa, pero no me dejó penetrarla analmente, también comprobó que al pendejo del marido no le servía de nada revisarla cada vez que quisiera. Una tarde al salir de la oficina y después de despistar al marido me dijo que ya me daría el culo porque ya yo lo merecía y si lo daba sería a mí (era virgen por ese lado), me sentí importante, me dijo también que tenía que cumplir su fantasía, cosa que me sorprendió, pero con la promesa del culo le dije ¡lo que quieras mi amor!  Fuimos a casa de la amiga que por casualidad estaba de viaje y Lucía tenía la llave, había preparado botanas, cervezas y hasta había llevado un estéreo para música, empezamos a platicar, después de varias cervezas (ella se excita sobremanera con el licor), me pidió que vaya a la recámara y me desnudara, lo hice rápidamente, escuché golpes en la puerta, y creí que había pedido más cervezas por lo que no le di importancia.

Ella entró a la recámara desnuda, preciosa como siempre y empezó a mamarme la verga, en esos momentos yo pierdo la voluntad, si me pidiera el mundo, yo lo conseguiría para ella, con sus dedos empezó a acariciarme el culo, un instante después me metió el dedo de en medio y lo sentí rico, me preguntó ¿mi amorcito quieres mi culito?, te lo voy a dar, pero antes quiero que mames otra verga y a ti te cojan. Contesté rápidamente, ¡si, si, si lo que tú quieras!  Se levantó abrió la puerta de la recámara, entró un joven no mayor de 22 años, en una breve tanga (había contratado a un stripper), quien se acercó y me empezó a frotar la cara con la parte delantera de la tanga. Esa es mi fantasía me dijo Lucía, quiero verte ensartado por otro hombre, después es tuyo mi culito, el joven se quitó la tanga y apareció una verga más larga que la mía, pero afortunadamente para mi trasero, más delgada.

Lucía se metió mi verga a su boca y con señas hizo que el joven me metiera su miembro en la mía, al principio sentí nauseas, pero como a mí me estaban dando placer, empecé a disfrutar también de esa verga con mi boca, el joven no aguantó y se vino, traté de evitarlo, pero tragué semen (no tiene mal sabor). Lucía al ver que el joven se había vaciado, lo empezó a acariciar y a mamarle la verga, esta reaccionó y me dijo: ¡te llegó la hora amorcito!, ponte en cuatro patitas. Vi estrellas del dolor y me quise negar, pero astutamente se puso debajo de mí y empezó a chuparme la verga, así que nuevamente me puse flojito y dejé que mi culo sea presa de la verga de ese muchacho (nunca supe su nombre). Sentí delicioso, nunca pensé que una cogida sea tan buena, tener una verga dentro es una experiencia de verdad, única.

El joven se vino nuevamente y yo también en la boca de mi amor. Lo más importante era que al fin me cogería a Lucía por el trasero, traté de buscar alguna crema, pero ella me detuvo y me dijo: ¡métemela en seco! que nunca he estado tan excitada como hoy. No lo dijo 2 veces le abrí el culo y con saña, por todo lo que había sucedido, le metí la verga, al principio se quejó, pero luego ella misma me untaba su trasero buscando más, al joven, que seguía en la habitación, se le paró nuevamente y Lucía me pidió que le mamara la verga nuevamente, mientras me la cogía a ella por el culo, acepté y los tres nos vaciamos en forma simultánea.

Hemos cogido siete veces más y al recordar esa tarde, nos vaciamos como locos. Lo único malo de esta historia es que para que yo pueda estar cerca de ella, a su marido y familiares les ha dicho que soy gay y ahora todos piensan eso de mí, también dice que a ella le consta que a mí me gusta que me cojan. Por cierto el cornudo del marido sigue siendo pedante y presumiendo de ser un garañón y diciendo que satisface a la mujer que se le ponga enfrente, cuando no es capaz de satisfacer al cuero de la esposa que el destino le dio.

Actualmente ella sólo le permite tener relaciones una vez al mes y siempre y cuando se comporte en forma humilde. Con tal de seguir disfrutando de ese culo excepcional, con sus amigos y familiares tengo que fingir que es cierta mi homosexualidad. ¿O será que si soy gay? ¿Que lo disfruto? ¿Soy bisexual? ¿Fue un hecho aislado? Ustedes que creen.

Autor: karaoke621216

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Escrito por Marqueze

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2 Comentarios

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  1. Es rico yo se, si alguien lee esto, estamos en Costa Rica, somos una pareja buscando un mae bisexual, para una tarde de sexo.

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