De vacaciones

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Notaba como me la metía, sentía su cabeza hasta el fondo de mi garganta, estaba corriéndose en mi garganta casi en mi esófago, si me hubiera podido meter los huevos lo hubiera hecho, Marcelo gemía del gusto de la follada que acababa de hacerle a mi boca, me ordenó que le limpiase con la lengua, me tanteó las nalgas y me las separó hasta llegar a mi ano lo tocó lo cual me excitó mucho.

Lo que les voy a contar me ha ocurrido hace unos años atrás y cada vez que lo recuerdo me fascina. Tengo actualmente 29 años pero lo acontecido, mejor dicho lo que gocé fue cuando tenía 22 años. Les cuento que mido 1,73, moreno, de labios carnosos y un culo que se lo traga todo ahora lo sé. A diferencia de otros años en que me iba de vacaciones a la costa y conocer tíos buenos en alguna playa gay o discoteca gay.

Había comenzado a trabajar y quería distraerme de otra forma y con dos compañeros de labores, Marcelo de 21, alto y moreno, con un paquete en su pantalón que siempre me llamó la atención y Marcos de 25, era más bajo que Marcelo y yo, pero tenía un trasero de envidia que se notaba duro y grande que lo único que deseaba era poder meter mi lengua entre sus nalgas y comerle el culo, obviamente estos deseos eran reprimidos ya que nadie debía saber mi condición ya que el gerente no soportaba cosas raras en su empresa.

Marco y Marcelo me propusieron irnos de vacaciones al sur de Chile, fuimos a un lugar llamado Siete Tazas es un lugar maravilloso, cuando llegamos con todo nuestro equipo de camping, al armar la carpa de Marco noté que era muy pequeña para los tres a lo que Marco dijo que no importaba, que era mejor porque de noche hacía mucho frío, lo cual era cierto.

Marcos dijo que iba a cancelar el derecho de camping y volvía pronto, mientras con Marcelo acordamos colocarnos los bañadores. Una vez instalados nos pusimos los bañadores para ir a bañarnos, me dije esta es la oportunidad para poder contemplar del todo a mi compañero en todo su esplendor, mientras nos quitábamos la ropa Marcelo me contaba que estaba habituado a acampar y me nombraba un montón de lugares, pero yo embobado y excitado, pensando en ver en bolas a Marcelo, me distraía y yo solo atinaba a decir que esta era mi primera vez, ya estando solo en ropa interior, Marcelo llevaba un bóxer ajustado de color blanco y su verga se notaba grande, él con toda la normalidad del mundo, sin sospechar, se bajó el bóxer y pude  contemplar el enorme rabo de Marcelo, era más grande de lo que pensaba y le colgaba como el péndulo de un reloj debe medir como 20 cm así muerta y gorda de color oscura y una cabeza de color negruzco.

Que rica verga, casi se me empezó a poner dura de solo pensar como sería verla totalmente dura que tuve que darme vuelta para que lo notara, una vez listos nos fuimos al agua. Sus bolas eran de color negro y sin vello, limpias, en realidad Marcelo era muy lampiño, solo tenía una leve vellosidad en sus brazos y piernas.

Nos pusimos a nadar hasta llegar a una enorme caída de agua enorme, era de agua muy helada, Marcelo me dijo que era de deshielo de la nieve en la alta cordillera, eso no me importaba yo lo único que hacía era mirar y me imaginaba ese enorme rabo que tenía tan cerca de mí, tenía que idear algo para tenerlo en mis manos, mi boca y sobretodo en mi culo, aunque por su tamaño me dolería una enormidad pero no importaba, lo deseaba demasiado, lo único que me preocupaba y deseaba era que Marcos no volviera para poder realizar a mi completa satisfacción todas mis pasiones con respecto al vergón de Marcelo.

Le dije que me había dado frío y que me iba a salir del agua, me dijo que a él también le había dado frío, al llegar a la carpa me dije, esta es mi oportunidad, ya estando desnudos me atreví a preguntarle que como le hacía para tirarse a una chica con semejante instrumento, ¿cómo haces para ponerla dura? pregunté, a lo que me contestó que le costaba un poco por lo larga y gruesa, la tomó entre sus manos y la agarró con fuerza, la apretó y se anduvo parando un poco, a lo que le pregunté con miedo, ¿puedo tocarla? me dijo que bueno, pero que solo podía tocarla.

La tomé con mano derecha, Ohh, que rico, era tan gruesa que mi mano no alcanzaba a rodearla, se la apreté, él se asustó y yo con un movimiento rápido me agaché y me metí la punta de ese monumento en la boca, pensé que se retiraría, lo miré hacia arriba y noté que tenía los ojos cerrados por lo que concluí que se lo estaba pasando de puta madre con mi mamada, traté de metérmela entera en la boca pero solo entraba la cabeza y un poco de su tronco, casi hasta la mitad yo,  chupaba y chupaba y Marcelo gemía con cada succión que le daba, yo respiraba por la nariz porque con semejante instrumento por la boca no había lugar para nada más que su polla.

Me tomó de la cabeza pero solo para seguir mi ritmo, me agarraba del pelo yo tragaba y tragaba jugando con sus bolas, se sentían apretadas, estaba del todo duro cuando en un movimiento me la ensartó hasta el fondo de mi garganta, casi me caí con la maniobra, me tuvo así un par de minutos y me empezó a meter y sacar su verga de mi boca como si la estuviera follando, yo no sé cómo no me daban arcadas pero no importaba, estaba siendo empalado por la boca con su enorme instrumento, que rico, me la estaba pasando de miedo.

Marcelo aceleró el mete y saca de una forma increíble, sus bolas sonaban cuando chocaban con mi pera, era un chasquido grande como cuando a uno le dan por el culo, con la clavada que me dio me corrí sin tocármela, boté 6 chorros de leche que quedó en las piernas de Marcelo, estuvo así dándole ese tratamiento a mi boca durante casi 50 minutos a lo que empezó a gemir de una forma acelerada lo que me indicada que estaba próximo al orgasmo, no sabía cómo sacarlo de mi boca, no quería que acabase allí, quería tenerla clavada en mi culo hasta el fondo.

Notaba como me la metía más y más, sentía su cabeza hasta el fondo de mi garganta empezó a moverse como con vida propia, estaba corriéndose en mi garganta casi en mi esófago, si me hubiera podido meter los huevos lo hubiera hecho, Marcelo gemía del gusto de la follada que acababa de hacerle a mi boca, sentí como su polla empezaba a decrecer de tamaño, más vale decir de diámetro, porque su pija media erecta 25 cm. y de ancho casi 8, ya flácida la sacó y me dijo que nunca se la habían mamado como yo lo había hecho, ya lo que le dije que nunca me habían metido la verga de esa forma tan ruda y que me gustó mucho, ya una vez recostados me ordenó que le limpiase las piernas con la lengua, mientras lo hacía me tanteó las nalgas y me las separó hasta llegar a mi ano lo tocó lo cual me excitó mucho.

Mientras lamía mi semen de sus piernas y me lo tragaba, Marcelo empezó a lamerme el ano, lo hacía increíblemente de arriba abajo en forma circular, de todas formas mientras yo le lamía su polla lentamente la observé con más calma, tenia muchas venas, empezó a responder, se empezó a poner dura de nuevo, Marcelo ya me estaba metiendo la lengua entera en mi ano, yo estaba abierto del todo, me dijo que me pusiera en cuatro, lo hice mientras me escupía el ano, me separó nuevamente las nalgas y me metió dos dedos de un viaje hasta los nudillos, me admiré que no me doliera ya que sus dedos eran muy gruesos, pero debe ser por tanta lengua que le dedicó a mi hoyo, luego pasó a un tercero con algo más de dificultad, los sacó y de entre sus ropas, que estaban junto a mí, sacó un condón, le dije yo te lo coloco y lo hice con mi boca, me costó colocarle el condón a tal pollón,  que hermoso se veía era para una revista.

Me coloqué de nuevo en cuatro Marcelo me susurró al oído que me iba a dejar el culo hecho tira, sentí como apoyaba su cabeza en mi ano la metió yo gemí y después me la clavó entera, traté de gritar pero me tenía la boca tapada, la dejó adentro yo sentí un gozo tremendo, la sacó dejando la cabeza adentro, luego la sacaba y la metía, yo lloraba con cada embestida que me daba, era muy grande, ya me habían dado con rabos grandes por el culo pero este era tremendo.

De pronto me la metió entera hasta sentir los huevos de mi castigador pegados a mis nalgas y empezó a embestir ya mi maltratado ano ahhh, Ohhhhhhh que sensación tan rica, estábamos gozando de tal manera que no nos percatamos que Marcos había vuelto

Marcos se acercó sin decir nada se desnudó, se agarró su verga y se masturbaba frenéticamente se arrodilló frente a mi cara y me acercó su polla a mi boca yo nunca lo noté pero su rabo también era grande de 19 x 5 cm.

Me la tragué, Marcelo me culeaba por el culo mientras yo me tragaba el biberón de Marcos, ya Marcelo anunció que no aguantaba y que se iba a correr sin más y se vino en mi ano después de alrededor de 30 minutos de culeo, yo ya estaba que no daba más con tanto meneo, mi ano estaba siendo desgarrado de una forma nunca antes sentida.

Era demasiado placentero, sentí como el condón se inflaba dentro de mí, fueron tantos chorros que me molestaba adentro, se apoyó sobre mí estaba, muy cansado mientras Marcos me daba y me daba por la boca de la misma manera en que lo había hecho anteriormente Marcelo, con su pija ya flácida la sacó y se sacó el condón con cuidado y lo vació sobre mi espalda, como era tanto corrió por mi espalda y llegó hasta mi ano y mis bolas, era rica esa sensación sentirme con el ano abierto y siendo mojado por la leche de mi enculador.

Marcelo se puso detrás de Marcos y le empezó a comer el culo Marcos no aguantó más y anunció que se corría pensé que la iba a sacar de mi boca pero acabó en mi garganta lanzó cuatro chorros de leche espesa, esta si que la pude saborear ya que solo había dejado su cabeza en mi boca, era una leche sabrosa, le di un beso a Marcos aún con algo de leche y otro a Marcelo, caímos rendidos quedándonos dormidos hasta el día siguiente, yo estaba agotado y satisfecho del todo ya que nunca me había tragado algo tan descomunal.

Después de un rato se dijeron entre ellos que me había tardado un poco en actuar, ya que ellos eran pareja y desde hace tiempo se habían dado cuenta de mi interés por ellos, tras lo cual habían ideado este viaje que hasta el momento recién íbamos en el primer día de 3 semanas de aventuras por el sur de Chile.

Autor: melotragotodohastaelfondo

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Escrito por Marqueze

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